Palabras de tributo y homenaje al Comandante en Jefe
Fidel Castro Ruz a un año de su partida Física. Acto Central de la Cátedra
Honorífica para el Estudio del Pensamiento y la Obra de Fidel. Universidad de
Oriente.
Yo soy Fidel. Mi
padre es Fidel. Mi abuelo es y será siempre el eterno e invicto Fidel. Mi
nombre es Fidel, y mi vida se llama Fidel. Mis pensamientos, mis sueños, mis
anhelos, se llaman también Fidel.
No puedo ni debo
decir que converso con él, como en todas aquellas ocasiones que guardo en mi
mente, en mi memoria; pero sí puedo, debo y quiero decir que necesito hablarle,
y lo hago a menudo.
No puedo, ni debo ni
quiero decir que Fidel no está físicamente. Puede no estar presente el calor de
Fidel. Pero sí está presente la energía de Fidel, el trabajo de Fidel, el
impulso de Fidel, la fuerza de Fidel (más fuerte que las fuerzas nucleares), la
dinámica de Fidel, la onda de Fidel, la luz de Fidel (la más bella e intensa),
el movimiento de Fidel, el magnetismo de Fidel, el tiempo de Fidel, la obra y
la conciencia de Fidel, están muy presentes y perdurarán. Y la energía, el
trabajo, el impulso, la fuerza, la luz, el movimiento (también interpretado
como cambio, siendo el más integral el movimiento social Fidelista), todo ello
es Física, por tanto Fidel sí está presente físicamente.
El ADN de Fidel está
presente en millones de revolucionarios dentro y fuera de Cuba, en nuestra
América, en el mundo, así que Fidel está presente biológicamente. La química de
Fidel une a millones, incluso a quienes no piensan como él pero lo respetan, lo
admiran y lo quieren, así que Fidel está presente químicamente. La ciencia
toda, nos brinda la tan añorada y querida presencia de Fidel entre nosotros.




