Mucho ha hecho y
están haciendo los EEUU para mantener su política hegemónica contra América
Latina –recuérdese la infame Operación Cóndor, la Escuela de las Américas,
maniobras militares tales como Cabañas I y II, el Plan Colombia, la difusión
por distintos pretextos de bases USA en toda la región, la cooperación con
países donde gobierna la derecha, los planes desestabilizadores y los intentos
de sumar a las FFAA en países progresistas a la subversión, entre otros– a los
que se han sumado las famosas Maniobras UNITAS.
Las mismas se vienen
realizando desde 1959, paradójicamente en el año del triunfo de la Revolución
Cubana, supuestamente para dar respuestas uniformes a amenazas a las naciones de la región, pero
en su trasfondo no son más que juegos de guerra encaminados a reforzar el
dominio USA sobre su pretendido patio trasero.