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miércoles, 25 de junio de 2014

El libro negro de la guerra

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Reunión del Consejo Supremo de Defensa italiano.
                               
Después de recibir la luz verde del Consejo Supremo de Defensa [italiano], convocado por el presidente Giorgio Napolitano, la ministra de Defensa Roberta Pinotti publicó las líneas directivas del futuro Libro Blanco para la Seguridad internacional y la Defensa, que trazará «la estrategia evolutiva de las fuerzas armadas para los próximos 15 años».

Como indican las líneas directivas, esa estrategia seguirá el camino ya trazado en 1991, inmediatamente después de la participación de la República Italiana, bajo las órdenes de Estados Unidos, en la primera guerra contra Irak, que además fue para Italia su primera guerra desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Siguiendo el modelo de la reorientación estratégica del Pentágono, el ministro de Defensa del gobierno de Giulio Andreotti había anunciado en aquel momento un «nuevo modelo de defensa». En violación de la Constitución [1], establecía que el deber de las fuerzas armadas de Italia es «la salvaguardia de los intereses nacionales, en el sentido más amplio del término, allí donde sea necesario» y definía a Italia como «elemento central de la zona que se extiende desde el estrecho de Gibraltar hasta el Mar Negro conectándose a través de Suez con el Mar Rojo, con el Cuerno de África y con el Golfo Pérsico».

Ese «modelo de defensa» ha pasado de un gobierno a otro, y de una guerra a otra, siempre bajo las órdenes de Estados Unidos (en Yugoslavia, Afganistán, Irak y Libia) y sin que nunca se haya discutido al respecto en el Parlamento. Y tampoco ha de discutirse ahora que, por decisión del Consejo Superior de Defensa –bajo la presidencia del presidente de la República Giorgio Napolitano–, se ha decidido que la ministra de Defensa enviará sus líneas directivas a los presidentes de las comisiones de Relaciones Exteriores y de Defensa de las dos cámaras del Parlamento «para que puedan eventualmente surgir evaluaciones y sugerencias útiles para la definición del Libro Blanco, cuya iniciativa y responsabilidad asume el gobierno».

Por lo tanto, la orientación de fondo se mantiene intacta y no puede ser sometida a discusión. El deber de las fuerzas armadas –según se recuerda en las líneas directivas– no es tanto la defensa del territorio nacional, actualmente mucho menos expuesto a amenazas militares de carácter tradicional, como la defensa de los «intereses nacionales», sobre todo los «intereses vitales», y en particular la «seguridad económica». Esa seguridad consiste en la «posibilidad de beneficiarse de los espacios y recursos comunes mundiales sin limitaciones», con una «referencia particular a los recursos energéticos».

Para ello, Italia tendrá que operar en el «entorno oriental y meridional de la Unión Europea, hasta los países del llamado entorno ampliado» (incluyendo el Golfo Pérsico). Para salvaguardar los «intereses vitales», según nos explican, «el país está dispuesto a recurrir a todas las energías disponibles y a todos los medios necesarios, incluyendo el uso de la fuerza o la amenaza de recurrir a ella».

En el futuro próximo las fuerzas armadas [de Italia] estarán llamadas a operar para alcanzar objetivos cada vez más complejos ya que «se desarrollarán riesgos y amenazas en las áreas geográficas ampliadas o fragmentadas, cercanas o alejadas del territorio nacional». Refiriéndose en particular a Irak, Libia y Siria, el Consejo Supremo de Defensa [de Italia] subraya que «todo Estado fallido se convierte inevitablemente en un polo de acumulación y de difusión internacional del extremismo y la ilegalidad». Lo que no se dice es que son «Estados fallidos» porque fueron destruidos por las guerras de la OTAN, y con la participación activa de las fuerzas armadas italianas.

Según las líneas directivas, esas fuerzas armadas deben transformarse cada vez más en un «instrumento con un amplio espectro de capacidad, capaz de integrarse a dispositivos multinacionales», con vista a su utilización «en cualquier fase de un conflicto y durante un periodo prolongado».

Los recursos energéticos que habrá que destinar a ese objetivo, indica el Consejo Supremo de Defensa [de Italia], «no deberán estar por debajo de niveles mínimos inviolables» (que serán cada vez más altos) ya que –como se subraya– «el instrumento militar representa para el país una seguridad y una garantía de su propio porvenir». Para ello se anuncia una ley de presupuesto quinquenal para las grandes inversiones en materia de defensa (como la compra del nuevo avión de combate [estadounidense] F-35 en aras de garantizar «la indispensable estabilidad de recursos».

Es conveniente, además, «empujar la industria a evolucionar en el sentido de trayectorias tecnológicas e industriales que puedan responder a las exigencias de las fuerzas armadas». En otras palabras, hay que dar un impulso a la industria de guerra, apostando por la innovación tecnológica que «se ha hecho necesaria debido a la exigencia de una adecuación continua de los sistemas», o sea porque hay que modernizar constantemente los sistemas de armas. Al mismo tiempo, es necesario no sólo un mejor entrenamiento militar sino una elevación general de la «condición social del personal militar» a través de ajustes jurídicos y legales.

Como nace de la «exigencia de proteger los intereses legítimos de la comunidad», según se afirma en las líneas directivas, «la defensa no puede ser considerada un tema de interés esencialmente de los militares sino de toda la comunidad». La ministra Pinotti invita así a todos los italianos a enviar «posibles sugerencias» a la dirección de correo electrónico librobianco@difesa.it.
Esperamos que muchos de nuestros lectores así lo hagan.
Como nuestra rúbrica semanal «El arte de la guerra» se publica directamente en italiano pero se traduce además generalmente a 6 idiomas (inglés, francés, español, alemán, árabe y portugués) esperamos que lectores de «toda la comunidad» y deseosos de «proteger [sus] intereses legítimos», incluso fuera del territorio italiano, hagan llegar a la ministra italiana Roberta Pinotti, para el futuro Libro Blanco para la seguridad internacional y la defensa, sus «posibles sugerencias» compatibles con el Artículo 11 de la Constitución de la República Italiana de 1947, artículo que les invitamos a leer a continuación. NdlR.
Fuente
Il Manifesto


Tomado de Red Voltaire

52% de estadounidenses contra gestión de Obama en Irak

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La mayoría de los estadounidenses desaprueba la gestión del presidente Barack Obama ante la crisis de Irak, donde los elementos baasista-takfiríes del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) perpetran violentos ataques contra la nación iraquí.

Según una encuesta publicada el martes por el diario Washington Post, el 52 por ciento de los estadounidenses no aprueba la forma en que Obama ha manejado la crisis en Irak frente a un 42 por ciento que apoya su gestión.

La encuesta, realizada de forma conjunta con la cadena televisiva ABC muestra que el 45 por ciento de los entrevistados está a favor de que EE.UU. lance ataques contra terroristas en Irak, mientras que el 46 por ciento rechaza esta idea.

Por otra parte, el 65 por ciento de los estadounidenses se opone a que Washington despliegue tropas en Irak, país invadido por EE.UU. en 2003, señala el sondeo llevado a cabo entre 1009 adultos entre el 18 y el 22 de junio.

De acuerdo con Washington Post, el 58 por ciento de los republicanos ve atractivo la opción de ataques aéreos frente al 44 por ciento de los demócratas y el 41 por ciento de los votantes independientes que apoyan esta idea.

Hace casi una semana, Obama anunció que su país está dispuesto a realizar “acciones militares precisas” contra los integrantes de EIIL además de informar sobre el envío de 300 asesores militares a Irak para coadyuvar a los militares del país árabe a la hora de hacer frente al avance de los terroristas baasista-takfiríes que han intensificado desde el pasado 10 de junio sus ataques contra las regiones norteñas y orientales de Irak.

La eventual intervención militar de Washington en Irak ha recibido un masivo rechazo tanto en el interior de EE. UU., como en otros países del mundo. 
 
HispanTV

martes, 17 de junio de 2014

El Pentágono desaprueba una coordinación con Irak

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El Pentágono descartó ayer coordinar militarmente con Irán una eventual acción militar en Irak, aunque reconoció que podrían darse contactos entre funcionarios sobre la inestabilidad iraquí con Teherán aprovechando las negociaciones nucleares en Viena.

El portavoz del Departamento de Defensa, el contraalmirante John Kirby, reiteró en varias ocasiones en una rueda de prensa que "no hay plan alguno de coordinar acciones militares entre Estados Unidos e Irán".

"No hay intención de realizar consultas militares con Irán sobre acciones militares dentro de Irak", insistió.

No obstante, el portavoz reconoció que en las conversaciones que se celebran esta semana en Viena sobre el programa nuclear de Teherán se podrían producir contactos sobre la crisis iraquí.

En dichas reuniones participan los cinco miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (EE.UU., Rusia, China, Francia y Reino Unido) más Alemania.

Por su parte, el secretario de Estado, John Kerry, en una entrevista con Yahoo! News, dijo que Estados Unidos "está abierto a hablar" con Irán, y preguntado por una posible cooperación militar con Teherán dijo que "no descartaría nada que fuera constructivo".

El Pentágono desplegó un portaaviones y dos destructores en la zona del Golfo Pérsico, así como un buque para operaciones anfibias, con la intención de estar preparado si recibe la orden de evacuar a personal estadounidense desplazado en Irak o si se deciden realizar ataques aéreos para frenar a la milicia extremista suní Estados Islámico de Irak y el Levante (EIIL). 
 
EFE
 
Tomado de  http://correodelsur.com

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