Mostrando entradas con la etiqueta intervencionismo militar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intervencionismo militar. Mostrar todas las entradas

domingo, 10 de febrero de 2013

Francia ha declarado la guerra al Islam, según el hermano del líder de Al Qaeda

La operación militar de Francia en Malí iguala a una declaración de guerra al Islam, considera el hermano del líder de Al Qaeda y uno de los dirigentes del movimiento “Jihad islámico egipcio”, Mohammad Al Zawahiri.

“Francia es la responsable de la ocupación del país islámico. Ha declarado la guerra al Islam”, dijo Al-Zawahiri a la prensa gala.

Según subraya “Le Journal du Dimanche”, entrevistado no quiso hablar con una mujer periodista por lo que las preguntas le fueron transmitidas por un traductor egipcio.

“Es una invasión ilegítima y una injerencia inadmisible en los asuntos internos de los musulmanes”, añadió.

En su opinión, los islamistas en el norte de Malí “tenían como objetivo aplicar la Sharia y estaban en su derecho”. Mientras que Francia “se intrometió para hacerse con los recursos del país”.

Al mismo tiempo, Al Zawahiri dejó la puerta abierta a una mejora de la situación. Así, si los países occidentales cesan la “agresión” contra el mundo islámico, el hermano del líder de Al Qaeda les promete paz.

Mohammad Al Zawahiri es el hermano pequeño del sucesor de Ben Laden, Ayman Al Zawahiri.

La situación en Malí se agravó en las últimas semanas. Las guerrillas islamistas comenzaron a atacar las posiciones del Ejército maliense en la parte central del país africano. El 10 de enero Francia envió a esta nación tropas para apoyar al gobierno de Malí. En la actualidad unos 2.000 soldados galos combaten a los islamistas.

En diciembre de 2012 el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el envío de 3,3 mil soldados de países africanos (AFISMA) como mínimo por un año para normalizar la situación en la parte norte de la nación africana.

Ria Novosti

miércoles, 30 de enero de 2013

El último mastuerzo de Hillary Clinton

Cuando apenas le quedan  tres días para abandonar su cargo como Secretaria de estado, Hillary Clinton ha cometido una de sus últimas utópicas profesías, al augurar un “pronto final” para la Revolución Cubana, cosa que llevan intentando vanamente los EE UU por más de cinco décadas. Le faltó es escrúpulo de decir todas las oscuras maniobras y componendas en las que se involucró a los participantes de  un encuentro con medios de comunicación y jóvenes de todo el mundo. Lamentándose y usando la manipulación de costumbre, declaró: “Desafortunadamente, aún hay una dictadura en Cuba, aunque tenemos la esperanza de que esa situación cambie pronto, y quedan retos democráticos en otros países, pero la evolución y la consolidación de las libertades en América Latina es muy positiva y creo que ese es el camino que hay que continuar”

Desconociendo que América Latina busca sus propios derroteros de integración y se ha cansado de ser el traspatio del Imperio; desconociendo la injerencia permanente de su país para promover golpes de estado, urdir conflictos y desarticular a las fuerzas progresistas, la Clinton también declaró con cinismo:  “Tenemos una relación muy estrecha con América Latina y quiero que sea todavía más estrecha. Estoy trabajando con el presidente Obama para cerrar acuerdos en el segundo mandato que tengan mayor relevancia”. Obviamente, desconoció que Estados Unidos mantiene solo estrechas relaciones con escasos países que le sirven como punta de lanza para minar la unidad de las naciones latinoamericanas. Ignora, pues, que la época de la genuflexión, ha ido quedando atrás.

En sus declaraciones, dejando a un lado los principales conflictos bélicos que han generado las intervenciones militares norteamericanas en diversos rincones del mundo, quiso vender la manida imagen de ser una defensora a ultranza de los derechos de la mujer. Al respecto, declaró:  “Haré todo lo posible para garantizar que la mujer compita a los niveles más altos, no sólo en EE UU, sino en todo el mundo. Cuando se ponen barreras a la mitad de la población, se está deteniendo el propio desarrollo”. ¿Incluirá en ese deseo, me pregunto, a las miles de mujeres asesinadas en Afghanistán, Libia, Siria, Mali, Irak, Palestina y otro oscuros rincones del mundo por los drones, bombas y misiles Made in USA? ¿Incluirá, acaso, a los millones de mujeres, quienes junto a sus hijos,  son pasto del hambre, la pobreza y la insalubridad en el mundo? ¿Incluirá también a los millones de latinas que son discriminadas en EE UU y penden del peligro de ser deportadas, mientras esperan por una reforma migratoria que no parece ser aprobada? ¿Incluirá también a las jóvenes violadas por las tropas yanquis en Japón, Colombia y otras naciones con total impunidad?

La Clinton, aunque lo niega, aspira  a la presidencia en 2016. Para dar los primeros pasos en esa dirección se ha creado un grupo de trabajo denominado Ready for Hillary, encargado de recabar, desde ahora, sus fondos para la futura campaña. Mientras tanto, ha dejado al ya juramentado John Kerry una enorme "papa caliente" en asuntos de política exterior, la que no podrá ser resuelta ni con la ayuda del mago Merlin. Ella lo sabe: el mundo es cada vez más anti hegemonista y rechaza la injerencia de su nación; el mundo busca, mal que bien, en cada país, dentro de sus propias particularidades, la ansiada solución a la subsistencia; el mundo busca un futuro mejor, cuya expresión ha tenido múltiples manifestaciones como el crecimiento de los movimientos sociales, la búsqueda de la independencia, el rechazo al noeliberalismo, al endeudamiento y a las crisis, fuentes del desempleo y la pobreza. ¿Cambiará ella este status quo imperante si llega alguna vez al despacho oval de La Casa Blanca? Evidentemente, no.

Ella ignora la verdadera razón de la inestabilidad política en varias naciones del Oriente Medio, la propia Europa e, incluso, en su propia nación, en la que prolifera el descontento mediante el movimiento Ocuppy Wall Street. Ella ignora las causas de la Primavera Árabe y otras explosiones sociales de descontento. Lo ignora, porque prefiere ignorar que ella es culpable directa de estos hechos.

La Clinton exige a los pueblos el papel de borregos y que hagan gala de la resignación. Toda protesta es para ella sinónimo de terrorismo. Con desfachatez, declaró:  “Tras la Primavera Árabe, muchos han optado por la violencia y no por las vías democráticas para defender sus ideales. Esa violencia es, ante todo, una amenaza para los propios ciudadanos de África”, ha indicado. “Las democracias no se construyen de la noche a la mañana, se necesita paciencia y perseverancia para consolidar una democracia estable”. ¿Qué democracia capitalista devolverá a los oprimidos sus plenos derechos o les garantizará una vida mejor, sin exclusiones sociales y sin pobreza? Esa democracia propugnada por EE UU es pútrida y añeja, devenida en callejón sin salida para los pueblos y convertida en sostén de la dependencia y la sumisión.

Con la Clinton siempre estuvo en peligro la Paz y siempre estuvieron en peligro las reservas naturales que, aún escasas, le quedan a la Humanidad. La intervención militar de EE UU en cualquier lugar del planeta tiene como motivo la apropiación de los recursos naturales como el petróleo, el uranio, el agua y otros valiosos recursos de la naturaleza. Hillary apostilló: “Si no hacemos algo, en 10 años la lucha por los recursos naturales se convertirá en un problema”. ¿Y qué hará su país para resolver este entuerto? Seguir interveniendo militarmente para apropiarse de lo poco que aún le queda a los pueblos del planeta para garantizar el consumismo desenfrenacio de su gran nación.

Por último, la Clinton confesó, casi llorosa, que lo que más le afectó en su cargo fue la muerte de su buen amigo Chris Stevens durante el ataque al consulado yanqui en Bengasi. No dijo, empero, que este embajador era un experimentado agente de la CIA y que misión era coordinar el envío de armas y espías para desestabilizar a países como Siria, Irán y Egipto. No dijo tampoco que Stevens era el principal reclutador de mercenarios y uno de los principales responsables de la muerte de miles de personas inocentes.

Una verdad está sobre el tapete: Hillary ha dejado la Secretaría de Estado, pero eso no cambia la política de Estados Unidos hacia el mundo. Podrá Kerry ser más astuto y diplomático, podrá vender más promesas, pero las pretensiones hegemónicas seguirán para desgracia de nuestros pueblos.


Percy Francisco Alvarado Godoy.



jueves, 18 de octubre de 2012

Mali y el ataque a la soberanía de África


El 12 de octubre el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas respondió a una solicitud del gobierno de Mali por apoyo militar contra grupos rebeldes en el norte del país. Esta región de Mali ha sido ocupada desde marzo por grupos armados que han provocado el desplazamiento de hasta medio millón de personas. De estas, más de la mitad se han refugiado en los países vecinos.
En su Resolución, el Consejo de Seguridad de la ONU resuelve que cualquier ayuda militar en el futuro será “para apoyar a las fuerzas armadas de Mali a recuperar las regiones ocupadas en el norte de Mali.” La Resolución también llama a las autoridades malienses y los grupos rebeldes a entrar en negociaciones para una solución política al conflicto y, también, a no violar los derechos humanos.
El norte de Mali ha sido ocupado desde marzo de 2012 por cuatro grupos principales: Ansar Dine es un grupo islámico de etnia tuareg. Su dirigente Iyad Ag Ghaly tiene relaciones informales con las autoridades argelinas. Los grupos Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI) y el Movimiento por la Unicidad y Jihad en el África Oeste (MUJAO) son grupos salafistas que han establecido la ley sharia en las zonas bajo su control. Estos grupos islámicos han recibido ayuda militar de Qatar por vía aérea.
Últimamente, el Presidente Blaise Compaoré de Burkina Faso ha apoyado al otro grupo rebelde tuareg, el Movimiento por la Liberación Nacional de Azawad (MNLA). En abril de 2012, este grupo había declarado un estado independiente. Después, fue derrotado por sus antiguos aliados islámicos. El 7 de octubre en la capital de Burkina Faso, Ouagadougou, el MNLA renunció la secesión territorial pero sigue reclamando la autonomía regional.
Así, queda claro que la Resolución en la ONU es un compromiso entre las posiciones de los diferentes países involucrados. El gobierno de Mali logró limitar cualquier intervención militar que permitiese una injerencia abierta en sus asuntos internos. Argelia, un viejo aliado de Rusia, logró que la Resolución tuviera un texto que avala la negociación. Francia y sus aliados regionales lograron avanzar en el camino hacia una intervención militar.
El antiguo Presidente Amadou Toumani Touré fue derrocado el 22 de marzo por el Comité Nacional por el Regreso a la Democracia y la Restauración del Estado (CNRDRE) dirigido por el Capitán Amadou Haya Sanogo. Desde ese día, las fuerzas reaccionarias en Mali y la élite corrupta leal al antiguo Presidente han tenido el fuerte respaldo de la Comunidad Económica de Estados de África del Oeste (CEDEAO). Esta organización regional todavía está dominada política y económicamente por Francia y el Reino Unido.
 La CEDEAO y las fuerzas reaccionarias malienses quieren restaurar un régimen político que favorezca a las élites corruptas malienses, sus aliados regionales y los intereses corporativos y geopolíticos de los países de la OTAN. Con ese objetivo, la CEDEAO, desde marzo hasta el presente, repetidamente violó acuerdos alcanzados con las nuevas autoridades en Mali. Sin embargo, a pesar de todas las presiones en su contra, las fuerzas que apoyan el CNRDRE y el derrocamiento del viejo régimen del ex-Presidente Amadou Toumani Touré han logrado mantener mucha influencia en el gobierno, además del control de las fuerzas armadas.
Mali no tiene acceso al mar. Todas sus importaciones vienen por vía aérea o por tierra cruzando el territorio de los países vecinos. Durante meses las fuerzas armadas y el gobierno de Mali han insistido en que no necesitan tropas extranjeras sino apoyo logístico y equipamiento. Sin embargo, la CEDEAO ha bloqueado suministros militares destinados para las fuerzas armadas de Mali como otra medida de presión contra el gobierno interino para que haga lo que quiere Francia y sus aliados de la OTAN. Recientemente, el gobierno británico declaró que apoyaría una fuerza militar internacional en Mali
Es obvio que la OTAN está maniobrando para asegurarse control geoestratégico del norte de Mali - una extensión territorial enorme, llena de recursos minerales y energéticos. Para asegurar ese control geo-estratégico se necesita un gobierno débil en Bamako, la capital de Mali, y unas fuerzas armadas complacientes. Pero la realidad en Mali es otra y compleja.
Internamente, el gobierno del Primer Ministro Cheick Modibo Diarra simpatiza más con las fuerzas progresistas y nacionalistas que resisten las imposiciones de la CEDEAO. Estas fuerzas quieren apoyo logístico internacional para liberar el territorio nacional ocupado por grupos rebeldes. En cambio, el Presidente interino Dioncounda Traoré simpatiza más con la clase política vendepatria que ha presionado para una intervención militar extranjero de lleno en Mali.
La organización política más importante de las fuerzas progresistas ha sido la Coordinación de Organizaciones Patrióticas de Mali (COPAM). La COPAM se opone fuertemente a la presencia de fuerzas militares extranjeras en Mali. Pero esta agrupación se ha fracturado por motivo de desacuerdos sobre las posiciones a tomar en relación al Presidente Dioncounda, el gobierno y las demás instituciones del Estado.
Sus oponentes reaccionarios en el Frente por la Democracia y la República (FDR) han aprovechado esta debilidad para avanzar su proyecto de una intervención militar extranjera. Francia y sus aliados del CEDEAO pueden fácilmente estrangular la economía de Mali en un tiempo muy corto, como hicieron en marzo y abril de este año. A pesar de todo, hasta el momento, ni las presiones de las vendepatrias ni las presiones externas han logrado debilitar la unidad de las fuerzas armadas alrededor del Capitán Sanogo. Se ha logrado forzar varias concesiones de parte del CEDEAO a pesar de su aparente dominio de la correlación de fuerzas.
El cinismo de los gobiernos de los países de la OTAN es evidente. El reciente llamado a una intervención militar en Mali por el Presidente François Hollande hace eco de los hipócritas argumentos a favor de la intervención humanitaria. En una alocución en Dakar, del 12 de octubre el Presidente François Hollande dijo a la Asamblea Nacional de Senegal “Los horrores actuales no pueden seguir. ¿Cómo se va a aceptar los mausoleos profanados, las manos cortadas, las mujeres violadas? ¿Cómo se va a aceptar el reclutamiento forzado de niños por las milicias o que vengan terroristas a esta región para sembrar el terror?”
El mismo guión de Libia. . . . 
Hollande tuvo el cínico descaro de hablar así cuando su país ha infligido exactamente esos mismos desastres a Libia y ahora lo hace en Siria. Pero Hollande no se encuentra solo en su cinismo e hipocresía. El 30 de septiembre el jefe del Comando Africano de las fuerzas armadas de los Estados Unidos, el General Carter F. Ham, estuvo en Argel.
Durante una conferencia de prensa allí, dijo, “Hay varios desafíos en el norte de Mali hoy. Primero está la ausencia de un gobierno legítimo en Bamako que ya hemos mencionado. Segundo, la necesidad de resolver las ansiedades de la población del norte de Mali. Eso se debe de hacer por medio de la diplomacia en vez de las armas. Tercero, hay una crisis humanitaria significativa en la región que requiere alimento, agua y otra ayuda para la población y Argelia ha sido muy eficaz en suministrar eso. El cuarto problema es la presencia de organizaciones terroristas, y ese problema podría requerir el uso de la fuerza militar.”
Aparte de la típica arrogancia yanqui de asumir el derecho de decidir si o no si algún gobierno es legítimo, cuando habla de “terroristas”, el General Ham está hablando del mismo AQMI que él y sus fuerzas apoyaron para derrocar al legítimo gobierno libio.
En el mismo momento en que Ham estaba hablando en Argel, él y sus fuerzas militares apoyaban esos mismos terroristas en Siria con armamentos y apoyo logístico contra el gobierno legítimo del Presidente Assad. Así que, es lo más absurdo pensar que Francia o Estados Unidos o el Reino Unido o cualquier país de la OTAN se interesen por el bienestar de las poblaciones de los países donde tienen intereses estratégicos.
Otra señal de la acumulación de fuerzas en proceso para lograr control del norte de Mali vino ayer, 13 de octubre. Ese día Qatar, una de las tiranías feudales del Golfo Pérsico, logró conseguir el reconocimiento oficial de parte de la Organización Internacional de la Francofonía – una organización que aglutina todos los países dónde se habla el francés, algo claramente absurdo en un sentido cultural, que sí tiene sentido en términos del papel que Qatar ha desarrollado en Libia y Siria como un aliado islámico de la OTAN. Ahora, esa casa feudal establece su presencia y poder de comprar influencia en el África Occidental.
 En ese contexto sería razonable esperar que el Movimiento de los Países No Alineados, del que actualmente Irán tiene la presidencia y, el ALBA, demuestren su solidaridad Sur-Sur con el gobierno de Mali frente a las presiones de parte de la OTAN y sus aliados regionales. Enviar unos aviones de ayuda humanitaria sería un costo bajo para proyectar la visión del ALBA a nivel global, especialmente si se coordina con la Organización de Países no Alineados bajo la presidencia de Irán y, posiblemente, con Rusia y China. Eso permitiría al mundo antiimperialista desarrollar una presencia solidaria concreta en África para equilibrar la influencia colonial de los países de la OTAN.
Para las fuerzas nacionalistas del gobierno de Mali, el problema estratégico es doble. Emprender la guerra para recuperar el territorio nacional en el norte implica enfrentar fuerzas mejor armadas que el ejército de Mali, porque los rebeldes tuaregs tienen los armamentos que se llevaron de Libia y los grupos islámicos reciben suministros bélicos por vía aérea desde Qatar. Y también, aún si tuvieran los equipos y armamentos para emprender acciones militares, el traslado de recursos al norte dejaría a la capital Bamako vulnerable a un golpe reaccionario apoyado desde el exterior como pasó en abril.
Es una correlación de fuerzas muy desfavorable para los malienses que quieren resistir las imposiciones de la OTAN. Por el momento, los títeres otanistas de la CEDEAO dominan el escenario frente a la resistencia nacionalista de la mayor parte de los malienses representado más que todo en este momento por sus fuerzas armadas. Mali es víctima de un intento por los poderes occidentales de intensificar su dominio de los recursos y economías de África.
No fue fortuita la reciente gira del Presidente François Hollande por los países de la llamada France-Afrique – las antiguas colonias africanas de Francia. Es una advertencia más de que los antiguos poderes coloniales de la OTAN esperan encontrar en África gran parte de los recursos y mercados que se requieren para rescatar la Unión Europea de su desastrosa situación económica. Es en este contexto que Francia, Estados Unidos y el Reino Unido han dicho que apoyan una intervención militar contra los rebeldes y terroristas que han ocupado el norte de Mali.
Pero cualquier observador de los acontecimientos en Libia y en Siria va a preguntar ¿cómo es que los países de la OTAN llaman a una intervención militar contra las mismas fuerzas que reciben el apoyo militar y económico la tiranía feudal de Qatar, aliado clave de la OTAN? Es evidente que se trata de otro espejismo cínico de los países de la OTAN y de otro grotesco abuso del sistema de las Naciones Unidas. Habrá que esperar a ver en los meses que vienen hasta qué punto los países de la OTAN y sus aliados lograrán extender todavía más su siniestro control neocolonial en el África.
Toni Solo, TortillaconSal
Tomado de  http://anncol.eu/index.php

martes, 16 de octubre de 2012

Despliegue franco-estadounidense en África Occidental

A finales del mes pasado surgía la noticia de nuevos despliegues militares franceses y estadounidenses en África Occidental y el Mediterráneo, en un momento en el que se esperaba la decisión de Naciones Unidas de autorizar una operación militar de apoyo al gobierno de Malí para la recuperación del territorio del norte, perdido a manos de rebeldes tuaregs y grupos yihadistas, una resolución aprobada el pasado día 13 por el Consejo de Seguridad, que da 45 días a los estados africanos para preparar una operación militar en apoyo del gobierno maliense.

Dichos despliegues consistieron en el envío de casi centenar de operativos de operaciones especiales franceses a Burkina Fasso, Níger, Mauritania y Chad, procedentes de otras zonas de despliegue, como Afganistán o el Cuerno de África, que se sumarían a otro centenar operativos desplegados en Níger, donde hay al menos 3 ciudadanos franceses secuestrados, con material ligero, según el diario francés Le Figaro.

Esto se complementa con el envío, a través de territorio de Senegal, de material militar por valor de 80 millones de euros, que incluye armas ligeras, vehículos blindados, equipos de comunicación y piezas de artillería.

Además, el contingente aéreo desplegado en Níger, principalmente aviones de reconocimiento, se le han sumado tres cazabombarderos Mirage 2000D enviados recientemente a Chad.

Por su parte, Estados Unidos ha desplazado, a finales de septiembre, cerca de una docena de aviones Hércules, en sus variantes MC-130H, de apoyo a operaciones especiales, HC-130N, de búsqueda y rescate, HC-130P, de reabastecimiento en vuelo y AC-130U, de ataque a tierra, a la base de Souda Bay, en Creta, y doce F/A-18 del Cuerpo de Marines a la base de Morón, aunque este último contingente probablemente se dirija al Golfo o a Afganistán. Por su parte, la docena de aviones de la base de Creta también podrían participar en futuros ataques contra las milicias yihadistas en el Norte de África, como las que protagonizaron los asaltos contra el consulado de Bengasi y la embajada de El Cairo el pasado 11 de septiembre, según indicó Stratfor.

Por otor lado, la contribución hispano-italiana a una posible operación militar en el norte de Mali se ha limitado al suministro de equipamiento diverso y vehículos todoterreno.

Queda por ver qué papel jugarán estas fuerzas en la intervención, aunque lo más probable es que se limiten a dar apoyo aéreo a la fuerza combinada-conjunta de la CEDEAO y al rescate de ciudadanos occidentales secuestrados en la zona.

Fuentes:

ShareThis