Lectura obligatoria de aspirantes y agentes de la CIA hasta 1976 (cuando
oficialmente se le prohibió diseñar planes encubiertos de asesinato),
el hoy desclasificado manual de los asesinatos echa luz sobre algunos de
los métodos históricamente empleados para asesinar
líderes políticos o sindicales.
Delimitado en un
principio a las «propuestas de asesinato» encubierto de prominentes
figuras del gobierno de Guatemala cuando presidía ese país Jacobo Arbenz
Guzmán (1951-1954 y sobre quien la CIA reconoció oficialmente que
manejó la posibilidad de deshacerse de él por ese medio), fue
confeccionado por Sidney Gottileb, un estudioso psiquiatra que había
sido reclutado por la agencia en 1951 y que más tarde se abocó a
estudiar las formas de controlar la mente humana utilizando como
«fachada» un centro de estudios psiquiátricos canadiense.