Durante
el último año y medio el Estado Islámico nos ha 'regalado' insólitas escenas de
crueldad inalcanzables para las mentes más perversas y sádicas. Incluso para
las que alumbran guiones de serie b con sobredosis de ketchup. En su cruzada
contra la humanidad, los descerebrados del Daesh han degollado, quemado vivo,
ahogado o arrojado desde las azoteas más altas del territorio en el que imponen
su dominio del terror a cientos de personas. Su última exhibición, la ejecución
de cinco presuntos espías británicos y la fanfarronada de la invasión del Reino
Unido.