La reciente caída de Joaquín "El Chapo" Guzmán ha
desatado una fiebre difícil de comprender. Es indudable que el capo del
narcotráfico aún está en boca de todos y, además de odios,
despierta inexplicable interés en determinadas personas.
Desde la avalancha de ventas de su singular camisa en California,
Estados Unidos, hasta la última tendencia que se impone en
Latinoamérica: los "narco tours" donde los turistas buscan
visitar los lugares emblemáticos por los que pasó quien hasta hace
días era uno de los hombres más buscados del mundo.