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jueves, 30 de abril de 2015

TLC con Estados Unidos está arruinando al agro colombiano

titulo noticia

El sector agropecuario de Colombia tuvo resultados desfavorables por la llegada de productos estadounidenses al país, es una de las  primeras conclusiones de la investigación "Efectos del TLC Colombia - EE. UU. sobre el agro" que fueron dadas a conocer por los analistas económicos Aurelio Suárez y Fernando Barberi. "En el campo no va a quedar nadie, el campo de Colombia se está acabando", es la expresión de los agricultores que estos estudiosos entrevistaron.

De acuerdo a las indagaciones tras dos años de vigencia del TLC con EE. UU., el déficit de la balanza comercial agrícola (diferencia entre exportaciones e importaciones) creció algo más del 300% sin incluir flores, café y banano. “El trigo, lactosueros, arroz, leche en polvo y carne de pollo, son los productos en mayor riesgo de ser afectados por el aumento de las importaciones”, destaca el informe consignado en un libro que fue presentado en la Feria de Bogotá.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Chevron-Texaco contra el pueblo ecuatoriano


La empresa transnacional estadounidense Chevron-Texaco ha puesto en marcha una campaña implacable contra Ecuador y contra las personas afectadas por la contaminación generada con sus operaciones en la Amazonía ecuatoriana. Son más de 400 millones de dólares los que está utilizando para pagar abogados, medios de comunicación, iniciar procedimientos judiciales de todo tipo y en todo lugar, difamar, mentir… Todo ello, con la complicidad del gobierno de EEUU y el silencio del conjunto de los gobiernos europeos, los mismos que defienden la “seguridad jurídica” de las grandes corporaciones cuando estas han sido expropiadas por violar derechos humanos.

La petrolera Texaco se dedicó a la extracción de crudo en la Amazonía ecuatoriana durante tres décadas (1964-1992). En ese periodo vertió 80.000 toneladas de residuos petrolíferos, una cantidad 85 veces superior a la vertida por BP en el Golfo de México. Después de salir del país, la empresa dejó tras de sí unos daños ambientales que, según peritos internacionales, han provocado la muerte de más de mil personas, todos ellas afectadas de cáncer.

En año 1993, las víctimas ecuatorianas de las prácticas de Texaco demandaron a esta compañía estadounidense ante un tribunal de Nueva York. Pero el fallo dio la razón a la multinacional y el asunto regresó a Ecuador; la transnacional daba por zanjado el conflicto. En 2011, sin embargo, un tribunal de primera instancia ecuatoriano emitió una sentencia por la que Chevron-Texaco —Chevron había comprado a Texaco en 2001— debía pagar 19.000 millones de dólares a las comunidades; aunque fue recurrido, el tribunal provincial ratificó el fallo. Ahora la Corte Nacional de Justicia de Ecuador acaba de volver a ratificar la sentencia, rebajando a 8.646 millones de dólares la sanción económica.

A partir de ahí, la empresa no acepta la sentencia ni los procedimientos judiciales, no asume sus responsabilidades y pone en marcha todos los mecanismos del Derecho Corporativo Global para favorecer sus propios intereses. En realidad, no acepta la soberanía nacional de Ecuador, y se aprovecha de un sistema jurídico internacional completamente asimétrico y disparatado.

Y es que el poder político, económico y jurídico que tienen las empresas transnacionales les permite actuar con un alto grado de impunidad; sus derechos se protegen por el conjunto de contratos, normas de comercio e inversiones de carácter multilateral, regional y bilateral, y decisiones de los tribunales arbitrales internacionales que conforman la lex mercatoria. A la vez, sus obligaciones se regulan por Estados sometidos a la lógica neoliberal; es decir, se construyen legislaciones ad hoc para la defensa de los intereses de las transnacionales.

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional del Trabajo presentan una manifiesta fragilidad para la tutela de los derechos de las mayorías sociales frente a los intereses del capital. Y la Responsabilidad Social Corporativa y los códigos de conducta son fórmulas de Derecho blando —voluntario, unilateral y sin exigibilidad jurídica— que no sirven para contener el poder de las grandes corporaciones.

La fuerte asimetría existente entre las garantías y eficacia jurídicas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y los sistemas de arbitraje previstos en los tratados bilaterales o regionales de comercio e inversiones, al final, sitúa a las empresas transnacionales en planos jerárquicamente superiores a los derechos de las mayorías sociales. Y las multinacionales son las beneficiarias de los mecanismos de resolución de conflictos en los tribunales arbitrales, ya que los laudos resultantes tienen plena eficacia y su inobservancia puede acarrear consecuencias económicas mucho más duras que su cumplimiento.

En este marco, en el que las relaciones de poder sustituyen a las normas jurídicas, las corporaciones transnacionales intentan desplazar los efectos negativos de sus prácticas a un laberinto jurídico auspiciado por las multinacionales del Derecho al servicio del capital. Así, sus representantes legales cobran millonarias minutas, compran testigos, modifican los hechos, convierten al culpable en inocente, retuercen la interpretación de las normas y, lo más grave jurídicamente hablando, sitúan en el vértice de la pirámide normativa los derechos de las grandes empresas en vez de los de las mayorías.

Los grandes despachos de abogados que asesoran a las compañías multinacionales han transformado sus funciones, pasando de defender los intereses de sus clientes a convertirse en verdaderos garantes del nuevo orden feudal transnacional. Se trata de una nueva generación de abogados-empresarios con alta cualificación, amplia información, numerosos canales de poder y plena identificación con la mercantilización del Derecho; contraponen a la ética profesional el lobby político, especializándose en contenciosos económicos y utilizando estrategias de todo tipo.

Eso sí, cuando se encuentran fallos en la armadura legal sobre la que se edifica el ordenamiento jurídico global capitalista, la guerra jurídica adquiere otra dimensión.

En el caso que nos ocupa, Chevron-Texaco decidió utilizar el tratado bilateral de protección de inversiones entre EEUU y Ecuador —que entró en vigor en 1997—para denunciar a este país ante la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, tribunal arbitral que el gobierno ecuatoriano debía aceptar por “orden” del mencionado tratado. Sorprenden aquí dos hechos: primero, la quiebra del principio de retroactividad, ya que el tratado entró en vigor cinco años después de que Texaco abandonara el país; segundo, no fue el Estado ecuatoriano quien demandó a la multinacional sino las comunidades afectadas, por lo que el tratado bilateral no debía haberse activado en ningún caso. No obstante, La Haya se declaró competente y suspendió la ejecución de la sentencia de los tribunales ecuatorianos que era favorable a los afectados.

Los tratados y acuerdos comerciales responden a un régimen bilateral que encubre la tutela unilateral y privilegiada a favor de los inversionistas, frente a la capacidad de regulación del Estado receptor. Son tribunales de parte, que basan su legitimidad en una normativa profundamente asimétrica e injusta, quedando así la soberanía nacional sometida al poder trasnacional. Ahora bien, la Convención de Viena establece que todo tratado que afecte a una norma imperativa de Derecho Internacional es nulo; los tratados bilaterales de protección de inversiones, por tanto, deberían estar supeditados a las normas mencionadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en los pactos, tratados y convenciones internacionales de derechos humanos y ambientales.

A pesar de todo, Chevron-Texaco continúa con la guerra jurídica: en 2010, demandó ante la Corte Federal de Nueva York a los representantes legales de las comunidades denunciantes por asociación criminal con objeto de chantajear a la petrolera. La multinacional solicita, además, que sea Ecuador quien se encargue de abonar la indemnización a la que el tribunal ecuatoriano les ha condenado. Parece que en las próximas semanas se resolverá este caso; si el Estado ecuatoriano finalmente tuviera que reembolsar a la petrolera la compensación que esta debería pagar a las poblaciones damnificadas, el impacto sobre el pueblo ecuatoriano será de dimensiones catastróficas.

En este caso hemos visto cómo se han creado testigos falsos, se distorsionan pruebas, se desprestigia el poder judicial de Ecuador, se pone en marcha una nueva forma de colonización por parte del poder judicial estadounidense, Chevron-Texaco es defendida sin fisuras por el país de origen de la transnacional y, en definitiva, la guerra jurídica contra Ecuador se sustenta en la defensa de un orden jurídico-económico internacional radicalmente injusto.

Con ello, vuelve a ponerse de manifiesto cómo las empresas transnacionales se convierten en poderosos agentes que condicionan directa o indirectamente la producción normativa estatal e internacional, mediante acuerdos formales e informales a escala mundial y a través de mecanismos específicos de resolución de conflictos, al margen de los criterios y fundamentos de la separación de poderes. El modus operando aquí descrito no es diferente al empleado por otras empresas en otros países; al fin y al cabo, se trata tanto de una arquitectura jurídica global como de unos impactos socioambientales que tienen carácter sistemático, del que las transnacionales son las principales responsables y las máximas beneficiarias.

Chevron-Texaco debería cumplir la sentencia, abonar las indemnizaciones correspondientes y someterse al ordenamiento jurídico de Ecuador. En esa misma línea, el abandono de tribunales de arbitraje como el CIADI y la exigencia de normas vinculantes para las multinacionales en el seno de Naciones Unidas —dos peticiones recientemente lideradas a nivel internacional por el gobierno ecuatoriano—, así como la aprobación de un Tratado Internacional de los Pueblos para el control de las empresas transnacionales, son propuestas globales contra la impunidad que sin duda merecen ser apoyadas.

Juan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro

Tomado de  http://omal.info


Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), y Pedro Ramiro, coordinador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL)Paz con Dignidad.
- Este artículo ha sido publicado en Gara, 22 de noviembre de 2013.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Cuba defiende enseñanza artística pese a bloqueo económico de EE.UU

Cuba defiende enseñanza artística pese a bloqueo económico de EE.UU
 
La Universidad cubana de las Artes suple con talento y creatividad la falta de recursos derivadas de la guerra económica de Estados Unidos contra este país. 
 
Así, el prestigio mundial del que gozan los artistas formados en Cuba tiene el mérito extra de quien sabe imponerse a fuerza de tesón, sensibilidad y una vocación innata para la creación.
El claustro de la casa de altos estudios artísticos confirma el daño que ha provocado al sector el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Washington hace más de medio siglo.
Por ejemplo, en la Facultad de Arte de los Medios de Comunicación Audiovisuales, la Famca que tantos realizadores ha egresado, resulta difícil adquirir tecnología moderna para la producción.
Asimismo, en las escuelas de Artes Plásticas y Danza el bloqueo encarece el costo de materiales de uso cotidiano, insumos gastables, instrumentos, vestuarios y otros accesorios, todos importados.
Ello entraña la obligación de comprar en terceros países los productos imprescindibles para la enseñanza, con el consiguiente pago de fletes, impuestos y sin una garantía postventa.
Según cálculos aproximados, cada estudiante le cuesta unos 10 mil dólares anuales a la institución, sin contar el gasto previo en las enseñanzas elemental y media, ambas especializadas.
Diosvany Ortega, vicerrector docente, reconoció que en cualquier país la enseñanza artística es cara, pero aquí es peor porque esa política estadounidense impide el intercambio con instituciones similares o ciertos patrocinios y donaciones.
Pese a tales limitaciones, los egresados de esta universidad se han lucido en todo tipo de escenarios internacionales, gracias en gran medida a la capacidad de innovación y el rigor docente.
Juan Piñera, jefe del Departamento de Composición de la Facultad de Música, resaltó cómo varias generaciones de profesores ayudaron a mantener la memoria de la nación y su acervo musical.
Una de las fortalezas es el prestigio de los profesores, que en su campo tiene nombres como Harold Gramatges, premio iberoamericano Tomás Luis de Victoria y un imprescindible de la música cubana.
De acuerdo con cifras recientes, el bloqueo anticubano de Estados Unidos causó el pasado año pérdidas ascendentes a 197.2 millones de dólares solo en los sectores industrial y agrícola.
Cuba presenta anualmente a Naciones Unidas un informe contra el bloqueo, documento aprobado históricamente por la mayoría de los países miembros de esa organización, 188 en 2012.
Las autoridades cubanas preparan un informe con estas y otras incidencias, que será presentado próximamente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Tomado de  http://www.cubasi.cu

jueves, 28 de marzo de 2013

El ciberataque más fuerte que reduce la velocidad de internet

El tráfico de internet se vio afectado en todo el mundo por lo que expertos en seguridad describieron como el mayor ataque cibernético de su tipo en la historia.
Una organización denominada Spamhaus, que combate el envío de correo eléctronico no deseado, dice que sus servidores fueron objeto de un ataque a escala inusitada.
Spamhaus asegura que el ataque, que dura ya una semana y no ha terminado aún, proviene de Cyberbunker, una firma holandesa en la web a la que habían acusado de servir de plataforma de mensajes “spam” y contenido no deseado.
El corresponsal de tecnología de la BBC Rory Cellan Jones, dijo que algunos expertos están llamando a la unión de esfuerzos internacionales para luchar contra este tipo de actividad.
El ataque ha impactado servicios populares como Netflix, y los expertos temen que pueda escalar y afectar a sistemas bancarios y servicios de correo electrónico.
Fuerzas de la policía cibernética de cinco nacionalidades distintas investigan los ataques.

Filtración de correo basura
Spamhaus, un grupo radicado en Londres (Reino Unido) y Ginebra (Suiza), es una organización sin ánimo de lucro que tiene como objetivo ayudar a proveedores de internet a filtrar el llamado correo basura.
Para hacerlo, el grupo tiene un número de listas de bloqueo, una base de datos de servidores que se sabe están siendo utilizados con propósitos maliciosos.
Recientemente, Spamhaus bloqueó servidores mantenidos por Cyberbunker, una página de acogida holandesa que asegura que alojará todo tipo de contenido, excepto pornografía infantil o material relacionado con el terrorismo.
Sven Olaf Kamphuis, que dice ser portavoz de Cyberbunker, declaró en un mensaje que Spamhaus abusa de su posición y no se le debería permitir que decida “qué sube y qué no sube a internet”.
Spamhaus denunció que Cyberbunker, en cooperación con “bandas criminales” de Europa del Este y Rusia, está detrás del ataque.
Cyberbunker no respondió a la petición de entrevista de la BBC.
Steve Linford, director ejecutivo de Spamhaus, le dijo a la BBC que la escala del ataque no tiene precedentes.
“Hemos sido objeto de este cibertaque por más de una semana.
“Pero estamos arriba y no han sido capaces de tumbarnos. Nuestros ingenieros hacen un trabajo inmenso para mantener el trabajo en lo más alto, este tipo de ataque puede tumbar casi cualquier otra cosa”.
Linford le dijo a la BBC que el ataque estaba siendo investigado por fuerzas policiales especializadas en crímenes cibernéticos de cinco países.
Aseguró que no le era posible revelar más detalles porque las fuerzas estaban preocupadas de ser a su vez víctimas de un ataque en su propia infraestructura.
Los atacantes han utilizado una táctica que se conoce como Distributed Denial of Service, DDoS (Negación distribuida del servicio) que inunda al objeto del ataque con grandes cantidades de tráfico con la intención de hacer que sea inaccesible.
En este caso, los servidores del sistema de nombre de dominio (DNS, por sus siglas en inglés) de Spamhaus fueron el blanco del ataque –el DNS es la infraestructura que une nombres de dominio, como bbc.co.uk, con el protocolo numérico de internet del sitio web.
Linford dijo que el ataque tendría la fuerza suficiente para derrumbar una infraestructura cibernética del gobierno.
“Si dirigiera esto hacia Downing Street, estarían caídos instantáneamente”, señaló.
“Estarían completamente fuera de internet”, y agregó: “Estos ataques tienen un momento álgido de 300 gigabites por segundo.
“Normalmente cuando hay ataques contra los bancos principales, hablamos de unos 50 gigabits por segundo”.

Autovía colapsada
“El efecto colateral es que se dañan los servicios de internet globalmente”, dijo Alan Woodward, experto en ciberseguridad en la Universidad de Surrey, Reino Unido.
“Si se lo imagina como una autovía, los ataques intentan poner el suficiente tráfico para bloquear las rampas de acceso y salida”, le explicó a la BBC.
“Con este ataque, hay tanto tráfico que se está bloqueando la autovía directamente”.
Arbor Networks, empresa que se especializa en la protección contra ataques DDoS también opinó que es el ataque más grande de esta clase que jamás hayan visto.
“El ataque DDoS más grande que habíamos visto antes de este ocurrió en 2010, con 100 gigabits por segundo.
“Obviamente, el salto de 100 a 300 es bastante masivo”, sostuvo Dan Holden, director de investigación de seguridad en la empresa.
“Hay una posibilidad indudable de causar daños colaterales a otros servicios, dependiendo de la apariencia de la infraestructura”.
Spamhaus dijo que era capaz de sobrellevar la situación gracias a la infraestructura que tiene distribuida en un número de países.
El grupo tiene el respaldo de muchas de las empresas más grandes de internet que se apoyan en la firma para filtrar material no deseado.
Linford le dijo a la BBC que varias empresas, como Google, habían puesto sus medios a disposición para “ayudar a absorber todo este tráfico”.
Los ataques ocurrieron en explosiones intermitentes de alta actividad.
“Tienen como objetivo cualquier parte de la infraestructura de internet que piensen que se puede derrumbar”, precisó Linford.
“Spamhaus tiene más de 80 servidores en el mundo. Hemos construido el servidor DNS más grande que exista”.

BBC

Tomado de http://www.animalpolitico.com

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