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martes, 28 de octubre de 2014

Acusan a Chevron de delitos de lesa humanidad en La Haya

Acusan al gerente de Chevron de delitos de lesa humanidad en La Haya

La Corte Penal Internacional ha confirmado la recepción de una denuncia que imputa al gerente de la petrolera Chevron, John Watson, delitos de lesa humanidad por la negativa de la compañía de reparar los daños ambientales a la Amazonía ecuatoriana.

"Las actitudes del gerente John Watson son las que agravan su delito y causan mayor sufrimiento a los 30.000 indígenas y campesinos de Ecuador que por 21 años vienen buscando justicia", comentó el abogado de los demandantes, Pablo Fajardo.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Correa: Chevron está en desestabilización de la campaña electoral

Correa sospecha que la

El presidente Rafael Correa dijo sospechar de que la petrolera estadounidense Chevron, acusada de graves daños ambientales en la Amazonía, podría estar detrás de algunas campañas políticas de grupos opositores en el país.

En un diálogo con periodistas en Lago Agrio, en la provincia de Sucumbíos, Correa dijo que no sería extraño "que la mano sucia de Chevron esté en todos lados, incluso en campañas políticas multimillonarias".
 
Incluso habló de "algunas muy sospechosas coincidencias de cercanía de Pachakutik, Sociedad Patriótica con Chevron".
 
"Con eso podrán explicarse muchas cosas, si no, vean todos los carteles en Lago Agrio. ¿De dónde tanta plata para ciertas campañas políticas?", se preguntó el mandatario.
 
Además, planteó sobre las posibles relaciones de un exjuez, Alberto Guerra, quien ha declarado a favor de la petrolera en un proceso judicial ambiental, con políticos opositores de la Amazonía.
 
Dicho exjuez, que según Correa ha admitido públicamente ser un corrupto, actualmente vive en Estados Unidos protegido por la petrolera, aseveró el mandatario.
 
Chevron fue condenada en 2011 por una corte de Lago Agrio a pagar más de 19.000 millones de dólares de indemnización por los graves daños que dejó en la Amazonía durante el tiempo en que operó en Ecuador, entre 1964 y 1990.
 
La condena fue confirmada en noviembre pasado por la Corte Nacional de Justicia que, sin embargo, rebajó a la mitad la indemnización impuesta a Chevron.
 
La compañía, por su parte, acusó de haber cometido fraude en el juicio a los grupos indígenas que le demandaron y a sus abogados, por lo que también se juzga a todos ellos en una corte en Nueva York.
 
Correa también se refirió a un reciente fallo de un tribunal de apelaciones estadounidense que permite al Estado ecuatoriano disponer de información de peritos de Chevron.
 
"Pese a su poder, a su prepotencia, a sus millones (...), ha tenido reveses en el proceso", dijo el mandatario al asegurar que Chevron "nunca ha tenido la razón", incluso en la demanda que presentó contra el Estado ecuatoriano en La Haya.
 
Correa aseguró que el país ha ganado "el juicio moral" a la petrolera, pero admitió que "lo más difícil es ganar los juicios en los tribunales" internacionales, donde, según él, "todo está a favor" de los poderosos.
 
Tomado de http://www.eldiario.ec

viernes, 22 de noviembre de 2013

Chevron-Texaco contra el pueblo ecuatoriano


La empresa transnacional estadounidense Chevron-Texaco ha puesto en marcha una campaña implacable contra Ecuador y contra las personas afectadas por la contaminación generada con sus operaciones en la Amazonía ecuatoriana. Son más de 400 millones de dólares los que está utilizando para pagar abogados, medios de comunicación, iniciar procedimientos judiciales de todo tipo y en todo lugar, difamar, mentir… Todo ello, con la complicidad del gobierno de EEUU y el silencio del conjunto de los gobiernos europeos, los mismos que defienden la “seguridad jurídica” de las grandes corporaciones cuando estas han sido expropiadas por violar derechos humanos.

La petrolera Texaco se dedicó a la extracción de crudo en la Amazonía ecuatoriana durante tres décadas (1964-1992). En ese periodo vertió 80.000 toneladas de residuos petrolíferos, una cantidad 85 veces superior a la vertida por BP en el Golfo de México. Después de salir del país, la empresa dejó tras de sí unos daños ambientales que, según peritos internacionales, han provocado la muerte de más de mil personas, todos ellas afectadas de cáncer.

En año 1993, las víctimas ecuatorianas de las prácticas de Texaco demandaron a esta compañía estadounidense ante un tribunal de Nueva York. Pero el fallo dio la razón a la multinacional y el asunto regresó a Ecuador; la transnacional daba por zanjado el conflicto. En 2011, sin embargo, un tribunal de primera instancia ecuatoriano emitió una sentencia por la que Chevron-Texaco —Chevron había comprado a Texaco en 2001— debía pagar 19.000 millones de dólares a las comunidades; aunque fue recurrido, el tribunal provincial ratificó el fallo. Ahora la Corte Nacional de Justicia de Ecuador acaba de volver a ratificar la sentencia, rebajando a 8.646 millones de dólares la sanción económica.

A partir de ahí, la empresa no acepta la sentencia ni los procedimientos judiciales, no asume sus responsabilidades y pone en marcha todos los mecanismos del Derecho Corporativo Global para favorecer sus propios intereses. En realidad, no acepta la soberanía nacional de Ecuador, y se aprovecha de un sistema jurídico internacional completamente asimétrico y disparatado.

Y es que el poder político, económico y jurídico que tienen las empresas transnacionales les permite actuar con un alto grado de impunidad; sus derechos se protegen por el conjunto de contratos, normas de comercio e inversiones de carácter multilateral, regional y bilateral, y decisiones de los tribunales arbitrales internacionales que conforman la lex mercatoria. A la vez, sus obligaciones se regulan por Estados sometidos a la lógica neoliberal; es decir, se construyen legislaciones ad hoc para la defensa de los intereses de las transnacionales.

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Internacional del Trabajo presentan una manifiesta fragilidad para la tutela de los derechos de las mayorías sociales frente a los intereses del capital. Y la Responsabilidad Social Corporativa y los códigos de conducta son fórmulas de Derecho blando —voluntario, unilateral y sin exigibilidad jurídica— que no sirven para contener el poder de las grandes corporaciones.

La fuerte asimetría existente entre las garantías y eficacia jurídicas del Derecho Internacional de los Derechos Humanos y los sistemas de arbitraje previstos en los tratados bilaterales o regionales de comercio e inversiones, al final, sitúa a las empresas transnacionales en planos jerárquicamente superiores a los derechos de las mayorías sociales. Y las multinacionales son las beneficiarias de los mecanismos de resolución de conflictos en los tribunales arbitrales, ya que los laudos resultantes tienen plena eficacia y su inobservancia puede acarrear consecuencias económicas mucho más duras que su cumplimiento.

En este marco, en el que las relaciones de poder sustituyen a las normas jurídicas, las corporaciones transnacionales intentan desplazar los efectos negativos de sus prácticas a un laberinto jurídico auspiciado por las multinacionales del Derecho al servicio del capital. Así, sus representantes legales cobran millonarias minutas, compran testigos, modifican los hechos, convierten al culpable en inocente, retuercen la interpretación de las normas y, lo más grave jurídicamente hablando, sitúan en el vértice de la pirámide normativa los derechos de las grandes empresas en vez de los de las mayorías.

Los grandes despachos de abogados que asesoran a las compañías multinacionales han transformado sus funciones, pasando de defender los intereses de sus clientes a convertirse en verdaderos garantes del nuevo orden feudal transnacional. Se trata de una nueva generación de abogados-empresarios con alta cualificación, amplia información, numerosos canales de poder y plena identificación con la mercantilización del Derecho; contraponen a la ética profesional el lobby político, especializándose en contenciosos económicos y utilizando estrategias de todo tipo.

Eso sí, cuando se encuentran fallos en la armadura legal sobre la que se edifica el ordenamiento jurídico global capitalista, la guerra jurídica adquiere otra dimensión.

En el caso que nos ocupa, Chevron-Texaco decidió utilizar el tratado bilateral de protección de inversiones entre EEUU y Ecuador —que entró en vigor en 1997—para denunciar a este país ante la Corte Permanente de Arbitraje de La Haya, tribunal arbitral que el gobierno ecuatoriano debía aceptar por “orden” del mencionado tratado. Sorprenden aquí dos hechos: primero, la quiebra del principio de retroactividad, ya que el tratado entró en vigor cinco años después de que Texaco abandonara el país; segundo, no fue el Estado ecuatoriano quien demandó a la multinacional sino las comunidades afectadas, por lo que el tratado bilateral no debía haberse activado en ningún caso. No obstante, La Haya se declaró competente y suspendió la ejecución de la sentencia de los tribunales ecuatorianos que era favorable a los afectados.

Los tratados y acuerdos comerciales responden a un régimen bilateral que encubre la tutela unilateral y privilegiada a favor de los inversionistas, frente a la capacidad de regulación del Estado receptor. Son tribunales de parte, que basan su legitimidad en una normativa profundamente asimétrica e injusta, quedando así la soberanía nacional sometida al poder trasnacional. Ahora bien, la Convención de Viena establece que todo tratado que afecte a una norma imperativa de Derecho Internacional es nulo; los tratados bilaterales de protección de inversiones, por tanto, deberían estar supeditados a las normas mencionadas en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en los pactos, tratados y convenciones internacionales de derechos humanos y ambientales.

A pesar de todo, Chevron-Texaco continúa con la guerra jurídica: en 2010, demandó ante la Corte Federal de Nueva York a los representantes legales de las comunidades denunciantes por asociación criminal con objeto de chantajear a la petrolera. La multinacional solicita, además, que sea Ecuador quien se encargue de abonar la indemnización a la que el tribunal ecuatoriano les ha condenado. Parece que en las próximas semanas se resolverá este caso; si el Estado ecuatoriano finalmente tuviera que reembolsar a la petrolera la compensación que esta debería pagar a las poblaciones damnificadas, el impacto sobre el pueblo ecuatoriano será de dimensiones catastróficas.

En este caso hemos visto cómo se han creado testigos falsos, se distorsionan pruebas, se desprestigia el poder judicial de Ecuador, se pone en marcha una nueva forma de colonización por parte del poder judicial estadounidense, Chevron-Texaco es defendida sin fisuras por el país de origen de la transnacional y, en definitiva, la guerra jurídica contra Ecuador se sustenta en la defensa de un orden jurídico-económico internacional radicalmente injusto.

Con ello, vuelve a ponerse de manifiesto cómo las empresas transnacionales se convierten en poderosos agentes que condicionan directa o indirectamente la producción normativa estatal e internacional, mediante acuerdos formales e informales a escala mundial y a través de mecanismos específicos de resolución de conflictos, al margen de los criterios y fundamentos de la separación de poderes. El modus operando aquí descrito no es diferente al empleado por otras empresas en otros países; al fin y al cabo, se trata tanto de una arquitectura jurídica global como de unos impactos socioambientales que tienen carácter sistemático, del que las transnacionales son las principales responsables y las máximas beneficiarias.

Chevron-Texaco debería cumplir la sentencia, abonar las indemnizaciones correspondientes y someterse al ordenamiento jurídico de Ecuador. En esa misma línea, el abandono de tribunales de arbitraje como el CIADI y la exigencia de normas vinculantes para las multinacionales en el seno de Naciones Unidas —dos peticiones recientemente lideradas a nivel internacional por el gobierno ecuatoriano—, así como la aprobación de un Tratado Internacional de los Pueblos para el control de las empresas transnacionales, son propuestas globales contra la impunidad que sin duda merecen ser apoyadas.

Juan Hernández Zubizarreta y Pedro Ramiro

Tomado de  http://omal.info


Juan Hernández Zubizarreta, profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), y Pedro Ramiro, coordinador del Observatorio de Multinacionales en América Latina (OMAL) – Paz con Dignidad.
- Este artículo ha sido publicado en Gara, 22 de noviembre de 2013.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Chevron y la escocedura de la Amazonía

Marbelys Mavárez
Mientras la parte de nuestra Amazonía que está más cercana a Ecuador luce plagada de contaminación por la acción de la transnacional Chevron, en el marco de la puesta en marcha de una serie de prácticas insustentables, impensable en un lugar cuya selva fue declarada en el año 2011 una de las siete maravillas naturales del mundo, la referida transnacional agota recursos con el firme propósito de defenderse; en otras palabras, persiste en salvaguardar lo indefendible. 

Las acciones de la transnacional Chevron rompen con el paradigma de vida en el planeta. Recordemos que la Amazonía es una de las ecorregiones con mayor biodiversidad en el mundo. Eso, como mínimo, nos invita a preservarla, protegerla, resguardarla. 

No obstante, como lo hemos advertido a través de los medios de difusión masivos del espectro internacional, luego que el Presidente de Ecuador, Rafael Correa, mostrara al mundo in situ los efectos de la praxis acometida por la referida empresa petrolera, el mundo empezó a lamentar que un lugar tan frágil como de sui géneris rostro, con singulares recursos de la biodiversidad, se encontrara en tales condiciones. 

Es menester recordar que la definición de Pulmón del Planeta para referirse a la Amazonía no es casualidad, ya que mantiene un equilibrio climático: existe un balance entre los ingresos y las salidas de CO2 y de O2… Conocedores del tema ambiental han señalado que la pérdida de la biodiversidad es el resultado de la destrucción de la selva. 

Ahora bien, en contra de una sentencia emitida por un tribunal de una Provincia de Ecuador en el año 2011, la cual obligaba a la compañía estadounidense a indemnizar con 19 mil millones de dólares (aproximadamente 14 mil millones de euros) a los habitantes del cantón de Lago Agrio, en la Amazonía ecuatoriana, la Corte Nacional de Justicia (CNJ) -máxima instancia judicial del país sudamericano- ha ratificado el fallo. Sin embargo, rebajó a 8 mil 646 millones de dólares (6 mil 500 millones de euros) la sanción económica, una cifra equivalente a menos de la mitad de lo previsto inicialmente. La transnacional ha señalado que se trata de una acción fraudulenta. ¡No es sorpresa¡ Empero, la mirada del mundo ya ha sancionado moralmente a la transnacional Chevron por ecocidio: por haber contaminado las aguas de la región, con la consecuente contaminación de la flora, fauna y de las comunidades indígenas que allí habitan entre 1964 y 1992 con sus prácticas de extracción. 

Lo anterior nos hace recordar la treta de la también transnacional petrolera Exxon Mobil en Venezuela cuando intentó desconocer las leyes venezolanas y el derecho internacional, al accionar en un tribunal londinense, el cual no tenía competencias en este caso. Ante tanta flagrancia de terrorismo judicial, ante tanta ausencia del debido proceso, el tribunal londinense declaró no tener jurisdicción. 

Ahora los pobladores afectados -unos 30.000 demandantes indígenas- por la acción criminal de la transnacional asumen una vocería, presencia, beligerancia…antes inusualmente vistas: “Estamos felices por la sentencia que tenemos, es un gran paso, es una muestra de que la justicia sí funciona y que los pobres también tenemos derecho a la justicia”, ha reconocido el representante de los demandados, Pablo Fajardo. 

Por su parte, Chevron, como era de esperar, rechazó la sentencia de Lago Agrio calificándola de ilegítima, al tiempo que señalaba que se debió “dejar totalmente sin efecto la sentencia”, tal como lo publica la página web del país.es. Esto es lo que significa no tener escrúpulo alguno, pues los resultados de su irresponsable acción han estado a la vista de todos: de acuerdo con datos que maneja Ecuador, la contaminación se ha llevado cientos de vidas como consecuencia de los vertidos producidos por la transnacional durante las prácticas extractivas… ¡Amanecerá y veremos caer la hegemonía de estas empresas.

Marbelys Mavárez

 (*) Periodista. Trabajadora Social. Prof. UBV 

Tomado de Aporrea

miércoles, 6 de noviembre de 2013

Danny Glover afirma que Chevron controla la política de la ONU

El actor estadounidense Danny Glover afirmó este martes que la transnacional petrolera Chevron “es una de las corporaciones más poderosas en el mundo”, durante una visita que realizó a la Amazonía ecuatoriana para constatar los daños ambientales provocados poresa empresa, luego de 26 años de explotación del crudo.

“Chevron es tan poderosa, que con ese poder incluso domina las Naciones Unidas y, más que eso, empresas como estas manejan la política de los Estados Unidos”, destacó el actor desde el pozo Aguarico 4, ubicado en la provincia amazónica de Sucumbíos.

“La ONU tiene sus limitaciones y graves limitaciones, a pesar de que con su trabajo ayuda a niños y mujeres. Hay cosas que deben cambiar”, resaltó Glover durante una conferencia de prensa que ofreció a medios nacionales e internacionales.

“Nosotros, los artistas, los actores, siempre buscamos glamour en todo lo que hacemos. Pero lo que ustedes vieron es todo menos glamoroso (…) Yo me siento comprometido con lo que está sucediendo aquí y al ver este daño en la naturaleza me parece que Chevron tiene que responder por los daños ocasionados”, precisó.

De igual manera, Glover expresó su preocupación por todas las comunidades indígenas que viven en la región afectada. “Mi visita será corta y deberé irme en poco tiempo. Pero la realidad es que hay gente que vive en medio de esta catástrofe y eso es deplorable, inaceptable”, enfatizó.

La estrella de cine también subrayó que es necesario sumar esfuerzos para combatir este problema ambiental. “Es importante lograr una condena por lo que ha pasado, alguien debe pagar. La gente de (la comunidad) Lago Agrio no ha recibido justicia y ellos merecen justicia”, acotó.

“El daño que han causado a la naturaleza debe ser limpiado y debe ser Chevron quien limpie todo este daño (…) No debemos olvidarnos de la relación armoniosa que existía entre la naturaleza y la comunidad que aquí vivía. Este cambio es culpa de Chevron”, concluyó.

Danny Glover es uno de las decenas de personajes del mundo que se han sumado a la campaña del Ecuador “La mano sucia de Chevron”, que busca justicia para los ciudadanos amazónicos afectados por la petrolera estadounidense, después de haber explotado el crudo ecuatoriano durante 26 años, entre 1964 y 1990.


teleSUR-Andes-EFE-ICNDiario/MARL

martes, 5 de noviembre de 2013

Ecuador denuncia intercepción de correos privados de presidente Correa


procurador_2

Diego García, procurador general del Estado ecuatoriano, denunció este lunes la intercepción de correos internos al Gobierno de Ecuador e incluso correos del primer mandatario, Rafael Correa.

Explicó que los mismos pretendían ser utilizados por la empresa petrolera Chevron en un juicio en Nueva York, contra un grupo de afectados por la contaminación causada en el país andino.

“Están siendo espiadas las autoridades del Estado y esa información que intentó ser utilizada en Nueva York, es parte de la información que hoy pretende ser filtrada por el diputado opositor, Cléver Jiménez”, afirmó García a un medio de comunicación local.

Subrayó que los mensajes colectados de forma ilegal al Gobierno de Ecuador, incluye comunicaciones del jefe de Estado ecuatoriano, las cuales de manera inexplicable llegaron a una corte de Nueva York, donde se presenta un juicio de Chevron contra el abogado estadounidense Steven Donziger, quien se encargó de representar a los pobladores ecuatorianos que ganaron una multimillonaria demandapor daños ambientales en la Amazonía.

El espionaje al Gobierno ecuatoriano al que hace alusión el procurador, se conoció tras una denuncia presentada por el opositor Cléver Jiménez, quien señaló en su momento que las autoridades ecuatorianas contrataron a profesionales del derecho para defender en varias oportunidades las demandas internacionales a ecuatorianos que trabajaron en un determinado momento en la empresa estadounidense.

En 2012, Chevron fue condenada a pagar 19 mil millones de dólares, pero el fallo todavía debe ser ratificado por el máximo tribunal ecuatoriano. Por otra parte, Texaco operó en Ecuador entre 1964 y 1990 y fue adquirida por Chevron en 2001, que generó un gran índice de contaminación para la Amazonía.

En septiembre de 2013, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, mostró al mundo las manos suciasde la contaminación producida por la empresa Chevron tras su visita a uno de los miles de pozos en la provincia de Sucumbíos (norte) deteriorados por la empresa petrolera desde hace más de 30 años y que hasta la fecha se niega a cancelar por estos daños.

Correa hizo un llamado a los accionistas a no ser cómplices indirectos de uno de los mayores desastres de la humanidad. De igual forma, afirmó que la compañía no quiere reconocer su responsabilidad por el daño causado a la Amazonía. Recomendó a los habitantes de América Latina y del mundo a no comprar los productos de una irresponsable organización comercial llamada Chevron.

Contrainjerencia

miércoles, 16 de octubre de 2013

Indígenas amazónicos afectados por Chevron piden solidaridad mundial

Los indígenas afectados por la contaminación que dejó la petrolera Chevron−Texaco, en la Amazonía ecuatoriana, hicieron un llamado de solidaridad mundial para enfrentar la demanda que la transnacional norteamericana entabló en Nueva York (este de Estados Unidos), acusando a las poblaciones originarias de supuesta "extorsión criminal", buscando así no asumir sus responsabilidades ambientales.

"Pedimos que el mundo se solidarice con nuestra lucha. No somos mafiosos ni delincuentes, somos comunidades indígenas afectadas por la contaminación de Texaco" manifestó este martes Elías Piaguje, uno de los 60 afectados a quienes Chevron está enjuiciando en EE.UU. bajo la acusación de "extorsión" y "conspiración".

Bajo el amparo de la llamada Ley Rico, aplicada a las mafias y el crimen organizado, Chevron acusa a los indígenas de ser de una organización criminal. 

La audiencia se efectúa sin la presencia de un jurado en Nueva York, desde este 15 de octubre.

Los indígenas y el Gobierno ecuatoriano denuncian que la petrolera creó el juicio para tratar de ocultar su negligencia durante el tiempo que operó en la Amazonía ecuatoriana, donde derramó más de 18 mil millones de galones de aguas tóxicas y lodos de formación, contaminando cerca de 450 mil hectáreas de terreno, en el período comprendido entre 1964 y 1990.

De igual manera, la transnacional también fue irresponsable en la remediación ambiental, ya que los efectos de sus derrames aún persisten en algunos afluentes de la zona, así como en aguas subterráneas, por la filtración del crudo de las piscinas junto a los pozos.

Este martes comenzó el juicio en una corte de Nueva York. El juez Lewis Kaplan ordenó que el proceso se desarrolle sin jurado, decisión rechazada por los afectados, ya que "el magistrado actúa bajo los intereses de la petrolera".

Juan Pablo Sáenz, uno de los abogados de los afectados amazónicos, denunció que el mismo magistrado fue quien sugirió que sea inicie el proceso bajo la Ley RICO, así como también pone en duda que existan personas afectadas por la contaminación.Asimismo, rechazó que el juez Kaplan quiera atribuirse jurisdicción universal, al señalar que su fallo debe ser "acatado en toda corte del mundo". Por ello, Sáenz advierte que de ser el fallo desfavorable para lso afectados, apelarán ante cortes estadounidenses superiores.

Por su parte, Pablo Fajardo, también abogado de los afectados, advirtió que cualquier decisión del juez "no suspende, de ninguna forma, la sentencia dictada por una corte del Ecuador, que obliga a Chevron al pago de 19 mil millones de dólares por remediación ambiental".Por último anunciaron que en los próximos días iniciarán una campaña de recolección de fondos para continuar con el proceso judicial, debido a que las movilizaciones de los afectados hasta Nueva York son costosas.

Tomado de Entorno Inteligente

lunes, 23 de septiembre de 2013

Ecuador denuncia "la mano sucia de Chevron"




"Es un caso emblemático que demuestra lo injusto y lo inmoral del orden internacional, donde existe la supremacía total del capital de las transnacionales sobre los pueblos, sobre las sociedades, las naciones", denunció Correa.

 
Con un llamado internacional a boicotear los productos de Chevron, el presidente ecuatoriano Rafael Correa lanzó la campaña "la mano sucia de Chevron", el pasado 17 de septiembre, en rechazo a los intentos de la empresa petrolera norteamericana de evadir su responsabilidad por la contaminación petrolera en la cuenca amazónica.

Chevron está empeñada en evitar la ejecución de la sentencia de la corte de justicia de Lago Agrio (ciudad ubicada en el Oriente ecuatoriano), que le ordena pagar cerca de 19 mil millones de dólares para limpiar la zona afectada y prestar servicios de salud y agua potable a sus habitantes. Con este propósito, según Correa, Chevron ya ha gastado más de 400 millones de dólares en una campaña contra Ecuador y ha contratado decenas de empresas de lobistas y unos 900 abogados.

En una visita a una piscina tóxica cerca del pozo petrolero Aguarico 4, operado décadas atrás por Texaco, Correa dio a conocer que como ésta hay unas mil piscinas que esta empresa (que se fusionó con Chevron en 2001) dejó abiertas, en cerca de tres décadas de explotación petrolera en la selva amazónica, entre 1964 y 1992. Se estima que vertió en las piscinas unos 18 mil millones de galones de agua contaminada con petróleo, que sigue filtrándose en la tierra o se derrama durante los aguaceros, además de otros 17 millones de galones de petróleo que se derramó en accidentes; estas cantidades hacen que el daño total sea mucho mayor que el derrame de Exxon Valdez en Alaska, o por el provocado por British Petroleum en el Golfo de México. "Es uno de los desastres ambientales más graves de la humanidad ", aseveró Correa.

La filtración de elementos tóxicos en las tierras, arroyos y ríos, en un área de unas 480 mil hectáreas, contaminó el agua que usaba la población local, devastó la vida silvestre y afectó la producción agropecuaria. Se han registrado números casos de cáncer, con más de mil muertos, graves casos de afectación de la piel, muerte de animales, entre muchos otros problemas.

En la época ya existían normas y tecnologías más adecuadas para proteger el ambiente, por ejemplo con el uso de piscinas selladas y técnicas de limpieza de derrames, pero Texaco no las utilizó para ahorrar entre 2 y 3 dólares por barril en los costos de producción. Durante el juicio en Lago Agrio, se inspeccionaron 54 centros de producción donde se constató niveles de contaminación muy por encima de las normas ecuatorianas e internacionales de la época. En el momento en que Texaco operó, la norma ecuatoriana para el volumen de hidrocarburos totales de petróleo en el suelo y el agua era diez veces más blanda que la norma vigente en EE.UU., pero aun así, la contaminación hallada en los 54 sitios fue en promedio 20 veces mayor que la norma ecuatoriana, llegando, en algunos sitios, a un nivel hasta 900 veces mayor.(1)

Correa llamó a los accionistas de Chevron a no ser cómplices indirectos de una empresa que no sólo ha demostrado irresponsabilidad absoluta, sino que ahora quiere la impunidad.

Acciones ante las cortes

A partir de 1993, un grupo de ciudadanos afectados por la contaminación presentó una demanda privada en Nueva York por la contaminación y afectación a la salud, a nombre de unos 30.000 habitantes de la zona, en su mayoría indígenas. Durante nueve años, Chevron buscó bloquear el juicio, argumentando que éste debía presentarse en Ecuador; los demandantes presumen que la empresa consideró que la corte ecuatoriana sería más fácil de manipular. Finalmente logró su propósito; el juez de Nueva York desistió de conocer el caso pero dijo que Chevron debía aceptar el veredicto de la corte ecuatoriana. Cuando en 2011 y 2012, luego de casi dos décadas de litigios, el veredicto de Lago Agrio salió desfavorable a la empresa, ésta se negó a acatarlo y emprendió nuevas acciones legales para tratar de bloquearlo, junto con la campaña de desprestigio al gobierno, a la corte, y a los demandantes y sus abogados. Entre sus principales preocupaciones está la de impedir que sus bienes puedan ser embargados en otro país para cumplir con el pago, siendo que en Ecuador ya no tiene bienes.

Por un lado, la empresa inició un nuevo juicio en un tribunal federal de Nueva York, alegando que la sentencia ecuatoriana se obtuvo ilegítimamente, con actos de corrupción. Por otro, acudió al tribunal de arbitraje de La Haya por una supuesta violación del Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) entre Ecuador y EEUU, alegando que Ecuador no debía permitir que se lleve a cabo el juicio de Lago Agrio. Lo insólito es que el tribunal se haya declarado competente para juzgar el caso, lo que implica aplicar retroactivamente el TBI que entró en vigencia en 1997, cinco años después de que Texaco-Chevron ya había abandonado el país. También llama la atención que, entre sus primeros laudos, el tribunal haya ordenado al gobierno ecuatoriano tomar las medidas necesarias para suspender u obtener la suspensión de la ejecución de la sentencia de Lago Agrio, sea en Ecuador o en otros países, haciendo caso omiso de la independencia de las funciones del Estado.
"Es un caso emblemático que demuestra lo injusto y lo inmoral del orden internacional, donde existe la supremacía total del capital de las transnacionales sobre los pueblos, sobre las sociedades, las naciones", denunció Correa.

Chevron alega que los acuerdos firmados con el gobierno de Ecuador en 1995 y 1998 -en el periodo de gobiernos neoliberales- que dan por finiquitados el contrato y las obligaciones de la empresa, liberan a ésta de enfrentar cualquier otro reclamo, con lo cual tratan de traspasar al Estado ecuatoriano la responsabilidad de cualquier consecuencia derivada del juicio de Lago Agrio. No obstante, el mismo día del lanzamiento de la campaña ecuatoriana, el Tribunal de La Haya emitió un veredicto parcial en el que concluye que dichos acuerdos no impiden que terceras personas puedan presentar reclamaciones en defensa de sus derechos individuales, aunque reconoce que podría impedir reclamos "colectivos" o "difusos". No se pronunció sobre si esta caracterización se aplica al caso que fue ventilado en la corte de Lago Agrio. Las audiencias se reanudarán en enero.
Sin embargo, la petrolera, al día siguiente, declaró en un comunicado (2) que el “tribunal internacional de arbitraje encuentra que Chevron no es responsable ante los reclamos internacionales en Ecuador”; ante ello, el día 20, la procuraduría general del Estado ecuatoriano solicitó al tribunal medidas provisionales para impedir que la empresa prosiga con su campaña de desprestigio contra el país y distorsionando la realidad del laudo arbitral.

Más allá de esta coyuntura inmediata, Ecuador está planteando la necesidad de una reforma del sistema de tribunales de arbitraje de los tratados de inversión y ha propuesto la creación de un tribunal suramericano en el marco de UNASUR que operaría bajo reglas más justas. Se espera la decisión de UNASUR para fines de este año.

En el caso de que Chevron logre bloquear definitivamente la aplicación de la sentencia de Lago Agrio, o alcance una resolución para que sea el Estado ecuatoriano el que deba pagar los daños, esto sería catastrófico para la economía del país. “Chevron quiere quebrar al país”, reclamó Correa. El presupuesto anual del Estado ecuatoriano es de unos 26 mil millones de dólares, mientras que Chevron, en 2012, obtuvo ingresos por 230 mil millones de dólares (3), o sea, casi nueve veces el presupuesto del país suramericano.



 Sally Burch Sábado, 21 de Septiembre de 2013

- Sally Burch es periodista de ALAI.
(1) Summary of Overwhelming Evidence Against Chevron in Ecuador Trial, Amazon Defense Coalition, http://chevrontoxico.com/assets/docs/2012-01-evidence-summary.pdf
(2) http://www.chevron.com/chevron/pressreleases/article/09182013_internationalarbitrationtribunalfindschevronnotliableforenvironmentalclaimsinecuador.news

(3) http://www.chevron.com/annualreport/2012/documents/pdf/Chevron2012AnnualReport.pdf

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