Descrito como el "Rolls-Royce" de los aviones de combate, costó 69
millones de dólares contruirlo, y nunca se usó contra el enemigo para el
que se había diseñado: la Unión Soviética.
| El Raptor es invisible al radar enemigo. |
Esta semana, la Fuerza Aérea de EE.UU. estrenó en combate una de las
armas más costosas de la historia, el cazabombardero invisible a los
radares conocido como F-22 o “Raptor”.
El sofisticado avión arrojó bombas sobre Siria como parte de la
campaña aérea contra los extremistas de Estado Islámico que controlan
partes del territorio en ese país.
Se desconoce exactamente cuáles fueron los pormenores de la misión.
Pero seguramente fueron muchos los funcionarios en el Pentágono y en
la industria de armamentos estadounidense que respiraron aliviados con
la noticia del bautizo en combate del avión.
Pues luego de tres décadas de espera y casi US$70.000 millones en
gastos, el controversial avión fue finalmente empleado en el objetivo
para el que había sido ideado: eludir las defensas antiaéreas del
enemigo sin ser detectado, atacar un objetivo y volver a salir ileso.

