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jueves, 26 de diciembre de 2013

Los rayos láser del futuro

La energía concentrada en estos rayos de luz es tal que con esta se puede soldar, fundir y cortar tejido humano en operaciones quirúrgicas de ojos. Pero en Alemania ya se desarrolla la nueva generación de rayos láser. 


Los rayos láser del futuro funcionan con muy cortos destellos de luz y son tan versátiles que revolucionarán la producción industrial. Un avance logrado por científicos alemanes. No hay otro instrumento que pueda cortar o perforar metal con tan alta precisión como los rayos láser de destellos ultracortos. Con estos se puede grabar un mapa del mundo en la cabeza de un alfiler en el que - incluso - pueden identificarse las más pequeñas islas del Caribe.

Utilizando esta tecnología, Bosch se ha convertido en el único fabricante del mundo que produce inyectores para motores de automóviles, cuyo sistema explica el físico Jens König:
"Se trata de inyectar, muy precisamente, el combustible en el motor. Esto permite reducir su consumo en un 20%. Gracias a esto, los fabricantes de automóviles pueden construir motores muy pequeños y compactos con alto rendimiento y bajo consumo de carburante".

Mediciones en picosegundos

Con los rayos láser de destellos ultracortos se logran perforaciones tan finas, gracias a un truco, como lo explica el profesor de física Stefan Nolte, de la Universidad Friedrich Schiller, de Jena:

"Si yo enciendo una linterna durante un segundo, se forma una columna de luz que se extiende de la Tierra a la Luna. En pocos picosegundos la luz llega, pero, por lo general, solo con una anchura de dos milímetros. Es decir, ya no como un rayo láser común sino como una muy fina rodaja de luz“.

Un picosegundo es la milmillonésima parte de un segundo. Este es el tiempo que dura un destello de luz. Pero estas ultracortas rebanadas de luz tienen otras características.

"Nosotros comprimimos la energía a un mínimo espacio. Y con esto logramos un enorme rendimiento medido en cientos de megavatios, e incluso en gigavatios."

Los rayos láser del futuro

Ahora bien, cuando una de estas finas rodajas de luz entra en contacto con metal se generan temperaturas cercanas a los 6.000° Celsius. El metal se evapora en forma explosiva justamente en las partes a las que apuntamos. Este procedimiento se repite miles o hasta millones de veces por segundo hasta lograr una finísima perforación.

Pero, ¿cómo conseguir que el láser envíe rayos de luz tan cortos y potentes? Dirk Sutter desarrolló en la empresa alemana Trumpf, una pistola de rayos láser de destellos ultracortos hasta convertirla en una herramienta industrial.

"La pistola de láser desarrollada por nosotros está provista de válvulas que, obedeciendo a impulsos, se abren y cierran en instantes”. 

Con rayos láser de destellos ultracortos no sólo se pueden fabricar motores que ahorran más combustible, sean de gasolina o diesel, sino también sistemas de calefacción de aceite, ya que al atomizar las gotas del combustible se logra una mejor combustión que además, contamina menos el entorno.

También en la electrónica esta moderna herramienta láser se emplea para cortar minúsculas placas para circuitos cada vez más pequeños.

En la medicina los rayos láser ultracortos podrían ser usados para cortar “stents” de polímeros, que son tubillos que impiden la obstrucción de las arterias.


Fabian Schmidt / jov

DW.DE

viernes, 15 de noviembre de 2013

EL FUTURO POLÍTICO DE LA COMUNIDAD CUBANO-AMERICANA




Hasta hace unos años, para los políticos norteamericanos, hacer política en la comunidad cubanoamericana era un ejercicio bastante sencillo, bastaba con presentarse en la ciudad y, rodeado de “cubanazos” en guayabera, prometer el fin de “la dictadura de Fidel Castro”. Aunque la fórmula no ha sido completamente abandonada y aún funciona para ciertos sectores, la situación actual es mucho más compleja, por lo que más de un avezado especialista en campañas electorales anda sacando otras cuentas

Si analizamos las estadísticas e investigaciones recientes, el cuadro que nos presenta la comunidad cubanoamericana es el de un conjunto poblacional muy segmentado desde el punto de vista clasista, con un relativo deterioro de sus indicadores económicos y sociales básicos en los últimos diez años, así como con profundas diferencias culturales entre los diversos grupos de inmigrantes y de estos con los descendientes. A lo que habría que agregar la existencia de prioridades y objetivos disímiles en sus relaciones con Cuba, todo lo cual ha influido en la dinámica política de esa población, transformando muchos de sus patrones tradicionales.

El 73 % de la comunidad cubanoamericana tiene la ciudadanía norteamericana. En el caso de los inmigrantes, son ciudadanos el 90 % de los que llegaron antes de 1980 y el 60 % de los arribaron entre esa fecha y 1990, aunque  solo el 18 % de los que llegaron con posterioridad. Esto explica que el peso del llamado exilio histórico en el padrón electoral resulte desproporcionado en relación con su real importancia demográfica, que los nuevos inmigrantes tengan aún un escaso impacto en los procesos electorales y que los descendientes nacidos en Estados Unidos adquieran cada día más importancia en este contexto.

Más del 90 % de los cubanoamericanos elegibles para votar estaban inscritos, lo que indica un alto grado de participación política. De ellos, más de un 70 % son republicanos, mientras que la media latina no sobrepasaba el 38 %. Sin embargo, los nacidos en Estados Unidos, casi un 60 % demócratas, establecen la diferencia respecto a la afiliación partidista hasta ahora predominante. Tal evolución, unida al incremento proporcional de otros latinos en la Florida, ha determinado que desde 2008 los republicanos no cuenten con la mayoría hispana que llegaron a ostentar en el estado.

Todavía la conservan en el condado de Miami, gracias a que el 58,6 % de los cubanoamericanos son republicanos y estos continúan siendo la fuerza política latina predominante en el área. No obstante, es de notar que precisamente en Miami, donde el electorado cubanoamericano es más compacto, la proporción de republicanos es menor que la media de esta población, lo que debe estar relacionado con el desplazamiento hacia otras zonas de aquellos con mayores recursos económicos.

Si bien los cubanoamericanos tienden a apoyar a los candidatos de su propio grupo nacional y estos por lo general son conservadores republicanos, en los últimos años se aprecia la tendencia a votar por candidatos más liberales. Al parecer, tal conducta no es ajena a las transformaciones ideológicas que se aprecian en esta comunidad. Según encuestas realizadas a pie de urna en 2010 por el grupo de estudio Cuba Facts, el 20 % de los cubanoamericanos se definió como liberal, un 38 % como moderado y solo el 42 %  prefirió considerarse conservador.

Así lo confirma, además, la evolución que ha tenido el voto cubanoamericano en las últimas elecciones presidenciales, las más importantes porque generalmente convocan a una mayor cantidad de electores y definen mejor las inclinaciones políticas. Mientras que Bush obtuvo el 75 % y 78 % de la votación en 2000 y 2004, respectivamente; McCain apenas consiguió el 64 % en 2008. Incluso en las pasadas elecciones de 2012, la preferencia por el candidato demócrata Barack Obama aumentó del 38 % que obtuvo en 2008, a una cifra que ronda el 50 % de los electores, según diversas encuestas.

Aunque falta por estudiar sus causas y determinar si se trata de una tendencia que persistirá en el futuro, la significación del voto cubanoamericano en las últimas elecciones consiste en que a diferencia de alrededor del 40 % obtenido por Bill Clinton en 1996 – hasta entonces el más alto de un demócrata –, el cual se logró gracias a su alianza con la extrema derecha, Obama basó su campaña en propuestas respecto a Cuba que entraban en franca contradicción con la plataforma de estos grupos, los cuales trabajaron activamente en su contra.

La mayor parte de los analistas achacan este resultado al impacto de los nuevos inmigrantes y la emergencia de jóvenes nacidos o formados en Estados Unidos dentro del conjunto de votantes y aunque algunos opinan que esto debe conducir a un mayor  desinterés por el tema cubano, no parece que fue lo acontecido en las elecciones, donde las relaciones con Cuba, especialmente el asunto de los viajes, acaparó buena parte de la atención de este electorado.

Dos hechos, de cierta forma relacionados, saltan a la vista como posibles causas del resultado electoral: el temor de muchos a que la política hacia Cuba regresara a sus fundamentos más hostiles y el rechazo ideológico de las nuevas generaciones al extremo conservadurismo de los republicanos, quedando otra vez establecida la diferencia entre el llamado “exilio histórico” y la mayoría del resto de la sociedad cubanoamericana. De cualquier manera, sea cual fuese la posición de estas personas respecto al régimen cubano, lo evidente es que responderá a motivaciones distintas a las que inspiran a sus mayores y será el resultado de una mirada mucho más compleja de la situación, lo que obliga a aumentar la “calidad” de la política encaminada a movilizarlos.

Este proceso también puede afectar el impacto de los cubanoamericanos a escala nacional, aunque no existe una correspondencia absoluta entre una cosa y la otra. Las afiliaciones a nivel local han estado influidas por la política hacia Cuba debido a las ventajas resultantes de esta vinculación, pero pueden evolucionar en función de otros intereses, en la medida en que las actitudes prevalecientes no compensen los beneficios políticos que dieron origen a la excepcionalidad del trato otorgado a los cubanoamericanos, lo cual parece ser la tendencia.

Por otra parte, la influencia alcanzada por los grupos políticos cubanoamericanos en ciertos aspectos de la política norteamericana nunca ha dependido del peso específico de su electorado, sino en ser funcionales a determinados grupos de poder dentro del sistema político estadounidense, particularmente el propio gobierno, así como su capacidad para interactuar con éste, en lo cual ha incidido la existencia de una cultura política que tiene antecedentes en Cuba y se extendió a su quehacer en Estados Unidos.

Teniendo en cuenta la polarización y el equilibrio existente entre las fuerzas que dominan el escenario político estadounidense, lo cual torna difícil la posibilidad de un predominio conservador como el observado en décadas pasadas; el agotamiento de una agenda política que durante medio siglo ha demostrado ser incapaz de satisfacer sus objetivos básicos; la desaparición física de su base política natural y el impacto adverso de las transformaciones sociales que están ocurriendo en la  comunidad cubanoamericana, es posible afirmar que el futuro del lobby cubanoamericano es cuando menos incierto, con tendencia a disminuir su influencia en la política de Estados Unidos hacia Cuba.

Se trata de un proceso por demás irreversible, dado que está determinado por la incapacidad estructural de Estados Unidos para reproducir la función política que cumplía la emigración cubana en la política contra Cuba. No obstante, la velocidad con que esto ocurra dependerá de múltiples factores, en particular de la propia dinámica política norteamericana, así como de las estrategias que adopte la parte cubana para encarar un fenómeno que continuará siendo de extrema importancia para el futuro de la nación.

Por Jesús Arboleya Cervera
Fuente: Progreso Semanal

lunes, 15 de abril de 2013

Advertencia ante la estrecha victoria de Nicolás Maduro

No podrá ningún personaje "tira piedras" ubicar a quien hoy escribe en el plano de los críticos oportunistas, ni los Nicmer, ni los Dietrich, ni los Centaveros. Nuestra advertencia es oportuna cuando por primera vez en 14 años el triunfo de la Revolución Bolivariana en una elección presidencial se ha sostenido en alrededor de 235.000 votos.
Físicamente no tenemos hoy al único hombre que fue capaz de unir a la izquierda en Venezuela y convertirla en una mayoría triunfadora en tantos procesos electorales. Nada más se le puede exigir a Hugo Chávez, héroe cuya inmolación el 7 de octubre de 2012 es creadora de la nueva victoria el 14 de abril de 2013.

El triunfo electoral y la estrechez política de la brecha, marcan radicalmente el inicio de una nueva etapa del Chavismo, cuyo Presidente Nicolás Maduro deberá extremar la eficacia y la eficiencia de su gestión pública recién iniciada.

Le toca a Maduro la compleja transición del Chavismo que carece de su histórico líder afectivo y espiritual, Comandante Chávez. Y ahora consolidar la doctrina chavista como entidad que se conecte con la conciencia de las multitudes populares. Hace falta fortalecer una dirección colectiva revolucionaria que se haga acompañar de venezolanos talentosos del sector trabajo, educación, campesinado, producción, etc.

El Chavismo post Chávez no puede ser solo el Psuv ni el GPP, por el contrario requiere la inclusión de todos los sectores e individuos con la intención de prestar apoyo al proceso de inclusión social y eliminación de la discriminación en Venezuela.

Que sepa nuestro camarada Maduro administrar su victoria, de ello depende el bienestar de Venezuela y la supervivencia del proyecto de Chávez. Esta victoria tiene un padre, el Arañero de Sabaneta. Seamos dignos de su ejemplo y recordemos que de la unión de todo el pueblo depende el avance de la nueva sociedad socialista en Venezuela.

Tengamos muy en claro que el enemigo no es Capriles ni la MUD. Nuestro verdadero adversario es el Imperialismo de EEUU. Por ello, sea esta delicada situación, un evento propicio para atraer a la Revolución nuevos talentos que contribuyan a la consolidación de la Patria chavista.

Por:

Constitucionalista. Profesor de estudios políticos.
http://jesusmanuelsilva.blogspot.com 

Aporrea

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