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domingo, 18 de noviembre de 2012

“Los buitres” y el olvido rondan sobre Argentina

Pocos estudiosos de la dinámica política latinoamericana se han dado cuenta que después del golpe de Estado en Paraguay el pasado junio,  la telaraña mediática internacional y nacional  empezó a tejer sus hilos alrededor del actual gobierno de Argentina, encabezado por Cristina Fernández.
La situación  empieza a extenderse cada vez más tratando de entrelazar todo y en especial la opinión pública nacional para que repudie la gestión de la presidenta que representa un contrapeso al neoliberalismo desenfrenado de los “iluminados globalizadores”.
El último cacerolazo llamado 8-N, que tuvo lugar el pasado 8 de noviembre y que  logró reunir unos 50.000 manifestantes en la capital y 200.000 en todo el país, fue convocado por más de 40 perfiles de Facebook que después incluyeron otras redes sociales.
La periodista e investigadora social argentina, Stella Calloni denunció la participación de 27 redes sociales vinculadas a diferentes fundaciones nacionales como la “Fundación Libertad y Progreso”,  Unión para Todos”, “Cómo Pensar” que están representando a la extrema derecha y muchas otras como “Una América” que es activa entre los suboficiales militares y la policía. Según su investigación, los auspiciadores de esta marcha contra el gobierno han sido los diarios Clarín,  la Nación, el jefe del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri,  la Sociedad Rural y otros cuarenta promotores vinculados con los partidos de derecha o centroderecha. No faltaron los grupos nazis de Alejandro Biondini y defensores de genocidas.
Dice Stella Calloni que utilizaron la misma táctica y  estrategia que usaron los opositores de Hugo Chávez en Venezuela, de Evo Morales en Bolivia y de Rafael Correa en Ecuador.
Hasta sus reclamos estaban globalizados bajo el lema de la lucha contra la corrupción, la política económica del gobierno y la falta de la libertad y la seguridad en el país y contra la monopolización de los medios de comunicación. Se veía también la mano de muchas Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) financiadas por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), la Fundación Nacional para la Democracia) (NED) y por su homóloga española Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) dirigida por el ex presidente de España José María Aznar. Lo nuevo fue que los organizadores de la manifestación, que comenzó en el aristocrático Barrio Norte de Buenos Aires, lograron capitalizar un  descontento de la clase media con el gobierno  instigado día a día por el grupo Clarín, portavoz de los ricos y poderosos tanto nacionales como extranjeros.
A la vez, una mano oscura en el gobierno de la capital no recolectó la basura durante una semana para provocar mayor descontento en la clase media, la que se convirtió en la fuerza mayor de la protesta. Sin embargo, los movimientos populares como los piqueteros, los ecologistas, los que representan los derechos humanos, las organizaciones de los pueblos nativos  no estaban presentes pues su conocimiento de la realidad nacional y su intuición política no les permite tener confianza en las consignas de la derecha, representada por Mauricio Macri que quiere ser un Henrique Capriles argentino ofreciendo al pueblo, igual que el venezolano  un retorno al pasado y una nueva dependencia económica de los Estados Unidos.
Tenía razón Cristina Fernández cuando dijo en el 2009 que “lo que estamos viviendo  es una batalla cultural” que lanzaron los sectores privilegiados para desprestigiar y desarticular el proceso de la redistribución de la riqueza que se inició desde 2003 en Argentina. Su propósito es fracturar y romper la alianza entre el gobierno y el movimiento sindical para poner fin a la actual coalición político-social del gobierno. El grupo mediático Clarín, la mayor accionista del Diario La Prensa de Nueva York,  es el motor de esta campaña que metódica y sofisticadamente ha estado convirtiendo la información en la desinformación para defender los intereses de la clase privilegiada a la que pertenece.
Esta guerra mediática se intensificó después de que el gobierno aprobó la ley de la desmonopolización de los medios de comunicación. En seguida los líderes de este megagrupo presentaron la ley como un intento del gobierno de estatizar y monopolizar la prensa nacional creando confusión especialmente en la clase media y hasta en los ciertos círculos de la izquierda. Para comparación lo mismo pasó en el Ecuador después de una ley parecida promulgada por el gobierno de Rafael Correa.  Parece que los globalizadores percibieron  la clase media latinoamericana  tanto en Argentina, como en Venezuela, Ecuador y Bolivia como un sector social  fuertemente dubitativo y fácilmente manejable  debido a su desconfianza histórica de las fuerzas populares.
La protesta 8-N está confirmando esta acertación pues precisamente esta clase aceptó y enarboló la consigna de la derecha que “Argentina de ahora  está viviendo la realidad que es bastante parecida a los años finales de  1990 y el comienzo de 2000”, es decir la etapa del “corralito”.  La implementación de la restricción  del retiro de los depósitos de los bancos argentinos en 2001 hizo estallar el país y como su consecuencia arrojó muertos y  heridos haciendo temblar la institucionalidad de la nación. Para cualquier observador buscar semejanza entre  el 2001 y el 2012 está fuera de foco y completamente absurdo especialmente en las condiciones cuando el actual modelo económico argentino se piensa a implantar en Canadá y Australia. De acuerdo al economista Gerald Epstein del Political Economy Research Institute de la universidad de Massachusetts, la última reforma del gobierno que facilita la integración del Banco Central con el gobierno es semejante a las medidas  que ayudaron a la recuperación económica y al desarrollo de China, Corea del Sur, Taiwan e India después de la Segunda Guerra Mundial.
Precisamente todo esto no quieren reconocer los oligarcas argentinos arrastrando detrás de si a la clase media e inclusive ciertos sectores de izquierda, precisamente cuando la lucha para hacer desprestigiar y hacer caer el gobierno de Cristina Fernández se extendió a nivel internacional. Los llamados “buitres financieros” que son Fondos de Deuda en Problemas que se dedican a la compra de  deudas soberanas estatales y deudas corporativas en problemas, vieron su momento llegar para asestar un golpe al prestigio nacional argentino.
Todos estos fondos trabajan con los servicios de inteligencia y uno de ellos, NML Capital, filial de Elliot Associates que pertenece a Paul Singer, registrado en las Islas Caimán, que es uno de los paraísos financieros, hizo embargar la fragata argentina “Libertad” de la Escuela Naval de la Armada  durante su visita oficial a Ghana por orden de un tribunal de aquel país. La justicia ghanesa aceptó el reclamo del este fondo especulativo por 370 millones de dólares por bonos de la deuda impagos desde el default declarado por 100 mil millones de dólares por Argentina en 2001 debido a una severa crisis que amenazaba la existencia de la nación. Posteriormente en 2005 y 2010 el país llevó a cabo una reestructuración de su deuda avalada por la “Ley Cerrojo” que fue aceptada por 93 por ciento de sus acreedores.
El NML Capital no aceptó las condiciones de la reestructuración de la deuda junto con varios otros fondos de alto riesgo y demandó al país, consiguiendo que un juez de Estados Unidos, Thomas Griesa emitiera un dictamen favorable a el NML según la cláusula “pari passu” que le permitiera a esta compañía exigir el bloqueo de los activos que tiene Argentina en el exterior. Otro buque argentino, la corbeta “Espora” varada en ciudad del Cabo  por un problema mecánico podría tener el mismo problema.
Actualmente Argentina está sufriendo un acoso sistémico de otros  “fondos buitres” teniendo que enfrentarse a unos 50 juicios pendientes. El caso de la fragata “Libertad” tiene algo de la teoría de conspiración porque inicialmente su itinerario no incluía a Ghana sino Nigeria precisamente para evitar problemas con juicios y embargos. Sin embargo, al último momento Nigeria fue cambiada por Ghana sin consultar el Ministerio de la Defensa con el Ministerio de Relaciones Exteriores que es responsable de señalar los países donde pueden surgir problemas con la justicia debido a las demandas de los “fondos buitres”.
El modus vivendi de estas entidades está descrito con detalles, por el periodista norteamericano Greg Palast en su libro “Picnic de Buitres” (Vultures’ Picnic). En su obra el autor describe cómo estos fondos están a la caza de los activos tóxicos, sobornando políticos, efectuando contribuciones a campañas electorales (NML dio  un generoso apoyo financiero a Mitt Romney durante la reciente campaña electoral norteamericana), ofreciendo sueldos a periodistas y donaciones a fundaciones  para que participen en el acoso a sus presas. Así Elliot Associates compró una porción de la deuda peruana cuyo valor nominal era 20,7 millones de dólares en 1996 a precio reducido de 11,4 millones  y después obligó a la Perú a pagar en 2001 un rescate de 56 millones de dólares para evitar el bloqueo del sistema de pagos de Perú a sus acreedores lo que hubiera significado para el país un default.
Lo mismo sucedió con Liberia, el Congo Brazevillee, la república Democrática del Congo, Zambia, Nicaragua y en tantos otros países. Ahora le tocó a la Argentina  enfrentarse a estos bandidos financieros y ya se puede imaginar el futuro de Grecia, España, Italia, Portugal, Irlanda donde los “buitres” compran a precio de ganga y precipitadamente sus deudas que ya no se calculan en millones o miles de millones sino en millones de millones. Alguien tendrá que parar todo esto y en Argentina su clase media tendrá que darse cuenta que están jugando con su futuro al destinar al olvido su pasado.
Es correcta y oportuna la invocación de Cristina Fernández al país a defender el Estado porque “cada vez que el Estado se cayó, cada vez que convencieron a los argentinos que el Estado era un estorbo, después vinieron por el pueblo”. Precisamente este es el propósito de los globalizadores y sus servidores locales retornar Argentina al pasado como lo han hecho en Honduras y Paraguay y como lo intentaron sin éxito en Venezuela, Bolivia y Ecuador para no permitir la existencia de una América Latina unida y soberana, desmantelando el Mercosur, Unasur,  Alba y reemplazándolos con el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) un viejo pero no olvidado sueño de los globalizadores que igual como sus “buitres financieros” están esperando sus presas con paciencia haciendo sus garras cada vez más filudas.
¡Quiera Dios que el pueblo argentino, igual como todos los pueblos de América Latina, lo entiendan y tomen  conciencia de la situación para no lamentarse después!

VICKY PELÁEZ / RIA Novosti - 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Cáncer inducido, ¿un arma de la CIA? ( + Video)


Chávez tiene la razón
Percy Francisco Alvarado Godoy
29 de diciembre de 2011.


Las operaciones secretas de la CIA mantienen una dirección permanente e invariable, orientadas lo mismo contra personalidades políticas específicas que desafían el hegemonismo imperial norteamericano, a los que se trata de eliminar físicamente, así como contra naciones enteras  que sufren las criminales consecuencias de guerras prefabricadas, agresiones biológicas, campañas sostenidas de ataques mediáticos, amenazas, invasiones y el aislamiento total mediante bloqueos y  embargos injustificados. Este criminal accionar de la CIA fue puesto al descubierto por la Asociación para el Disenso Responsable, la que estimó que, ya en  1987, seis millones de personas habían sido asesinadas como resultado de las operaciones encubiertas de la CIA. Hoy, al culminar el 2011, esa cifra ha crecido enormemente.

CHAVEZ TIENE LA RAZÓN

El presidente Hugo Chávez destapó ayer la Caja de Pandora al exponer su sospecha sobre el inusual padecimiento de cáncer por parte de varios mandatarios y personalidades progresistas latinoamericanos en los últimos meses, entre los que se destacan su propia persona,  la presidenta argentina Cristina Fernández, el mandatario paraguayo Fernando Lugo, la presidenta brasileña Dilma Rousseff, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entre otros.
"Es muy difícil explicar a estas alturas ya con la ley de las probabilidades, por ejemplo, lo que nos ha estado aconteciendo a algunos de nosotros (líderes) en América Latina", dijo Chávez, apuntando sus sospechas hacia  Washington y, particularmente, a la CIA.
Chávez reconoció las sospechas de Fidel sobre este inusual fenómeno, las que no dejan de carecer de lógica, sobre todo si parten de quien ha sido objetivo de más de 600 planes de atentado, incluso intentado usar armas biológicas y venenos, durante uno de sus encuentros con él, cuando el Comandante le manifestó con suspicacia: “Chávez, ten cuidado... mira, cuidado esta gente ha desarrollado tecnologías... cuidado con lo que te dan de comer. Cuidado con una pequeña aguja y te inyectan no se qué”.
Por supuesto, ni Fidel ni Chávez se equivocan si se tienen en cuenta algunos elementos y antecedentes esenciales para fundamentar tal acusación, involucrando en la tangible amenaza a la CIA y a las autoridades norteamericanas.
Conejillos de indias de la CIA y el Pentágono
Varios laboratorios de la CIA y del Departamento de Defensa de los Estados Unidos dedican desde hace décadas cuantiosos recursos al bioterrorismo y, particularmente, en la búsqueda de inoculación de enfermedades como el cáncer, así como otros tipos de virus o bacterias, capaces de infligir daño masivo sobre personas específicas, fuerzas militares y ciudadanos comunes, violando las prohibiciones establecidas por las Naciones Unidas. La guerra biológica o bacteriológica, concebida como un arma de alta efectividad,  se implementa mediante el diseño de bombas y otros tipos de agentes de esparcimiento de las enfermedades. De esos laboratorios han salido  el napalm, el agente naranja, la cepa del ántrax, la gripe AH1N1, la gripe porcina, así como otros virus letales como el VIH y el ébola.
En el caso particular del cáncer se conoce que, desde 1975, se ha empleado el Fuerte Detrick como instalación donde radica una sección especial dentro del Departamento Virus del Centro para la Investigación de Guerra Biológica, conocida como  "Instalaciones Fredrick para la Investigación del Cáncer", bajo supervisión del Departamento de Defensa, de la CIA y del Instituto Nacional del Cáncer. Las investigaciones ultra secretas están encaminadas a desarrollar un programa especial de virus del cáncer, sumamente agresivo y letal, para el que existe inmunidad y fue identificado como Virus Humano de la célula T de Leucemia (HTLV). La insistencia de estos laboratorios de lograr los mecanismos para elaborar artificialmente células malignas o cancerígenas, sumamente invasivas y capaces de propagarse en el organismo desarrollando una metástasis incontenible, se ha mantenido a lo largo de más de cuatro décadas. De acuerdo con estos proyectos, las enfermedades cancerígenas serían capaces de inhibir cualquier defensa ante su ataque al organismo humano, diseminándose a través de la sangre o de la linfa, luego de ser inoculadas en el mismo mediante diversas vías.
Laboratorios de la CIA y el Pentágono
La alteración del material genético de las células humanas que provoca el cáncer por vía artificial en estos laboratorios, son la premisa básica de esta arma desarrollada con la venía del gobierno norteamericano. Para ello se elaboran células madres o stem cells, mediante mutaciones monitoreadas y preconcebidas, convirtiéndolas en un fenotipo maligno más heterogéneo de rápido desarrollo.
Otro elemento sobre el desarrollo de la guerra biológica por parte del gobierno norteamericano, particularmente relacionado con el cáncer, lo es el testimonio grabado del Dr. Maurice Hilleman,  prestigioso investigador en vacunas de los Laboratorios Merck, donde admite que sus laboratorios produjeron vacunas contaminadas con leucemia y virus de cáncer en la década de los setenta, las que fueron administradas deliberadamente a ciudadanos soviéticos. Este hecho macabro salió a la luz gracias al Dr. Len Horowitz, investigador de la guerra biológica de la CIA, quien lo plasmó en su documental In Lies We Trust: The CIA, Hollywood, and Bioterrorism, estrenado el año 2007.
La CIA ha perfeccionado sus métodos para asesinar, particularmente induciendo el cáncer en determinadas personas. Ha dejado atrás, por citar un ejemplo, el método empleado contra Jack Leon Ruby, mafioso que asesinó al presunto homicida del presidente John F. Kennedy, y quien muriera en prisión, supuestamente por un cáncer,  el 3 de enero de 1967. En realidad, Ruby murió a causa de una intoxicación con Talio, la que le produjo un deterioro acelerado de su salud y su muerte en poco tiempo. Los síntomas que presentó luego de ingerir el Talio, arma química letal, soluble en agua, incoloro y prácticamente inodoro e insípido, capaz de ser colocado en los alimentos de la víctima sin ser detectado, fueron similares a una reacción invasiva de células cancerosas: fiebre alta, caída del cabello, insuficiencia cardiaca o respiratoria, desplome del sistema nervioso, dolores musculares, parálisis o inmovilidad en determinadas zonas corporales y una muerte dolorosa.
Las administraciones norteamericanas han cuidado celosamente sus programas súper secretos de guerra biológica, al extremo de que, según un informe elaborado por el escritor Steve Quayle para Free Press International, en marzo del 2006, sugirió que cerca de  40 microbiólogos murieron sospechosamente entre el 2002 y ese año. En todos los casos, no se han encontrado culpables de las muertes, sospechosos suicidios o accidentes llenos de interrogantes.
Washington reaccionó escueta y cínicamente a las declaraciones de Hugo Chávez, tildando de “horrendos y reprensibles”, los supuestos de que EE UU esté involucrado en las enfermedades cancerígenas de los mandatarios latinoamericanos, a través de Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado.

El dinero vence a la Ciencia
LA GUERRA BIOLOGICA DE LA CIA Y EL PENTÁGONO

La CIA y otras agencias del gobierno norteamericano tienen amplia experiencia en bioterrorismo y guerra bacteriológica. De acuerdo con informaciones aparecidas en varios sitios web, el gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado múltiples proyectos secretos de guerra biológica, entre los que han sobresalido:
1947- La CIA comenzó a estudiar el Acido Lisérgico (LSD) para emplearlo como arma biológica contra seres humanos. En 1960, el Equipo Asistente Principal de la Inteligencia del Ejercito (ACSI), autorizó el empleo del LSD en Europa y en el Lejano Oriente, para evaluar las reacciones en humanos. Ambos proyectos fueron codificados como Tercera Oportunidad y Sombrero de Hongo, respectivamente.
1953- La CIA inició el Proyecto MK ULTRA, el cual se extendió durante once años de investigación, siendo concebido para producir y probar drogas y microorganismos para controlar la mente y modificar la conducta de los seres humanos, sin el consentimiento de los mismos.
1965- La CIA y del Departamento de Defensa comenzaron el Proyecto MK SEARCH, con el fin  de manipular la conducta humana a través del uso de drogas psicodélicas.
1966- La CIA inició el Proyecto MK OFTEN, dirigido a probar los efectos toxicológicos de ciertas drogas en los humanos y los animales.
1966- El Pentágono hizo quebrar varias ampollas con la bacteria Bacillus Subtilis en las rejas de ventilación del metro de Nueva York, exponiendo a más  de un millón de civiles de forma deliberada.
1967- La CIA y el Departamento de Defensa implementaron el Proyecto MK NAOMI, sucesor del MK ULTRA, diseñado para mantener, reservar y probar las armas biológicas y químicas.
1970- La División de Operaciones Especiales en el Fuerte Detrick, desarrolló técnicas de biología molecular para producir retrovirus. (VIH).
1970- La CIA y el Pentágono desarrollaron "armas étnicas", diseñadas para eliminar grupos étnicos específicos, susceptibles por sus diferencias genéticas y las variaciones en el ADN.
1977- Audiencias del Senado, en la Comisión Investigación Científica y de Salud, confirmaron la contaminación deliberada por parte del Pentágono y la CIA de 239 poblaciones con agentes biológicos, entre 1949 y 1969, fundamentalmente en San Francisco, Washington, D.C., Centro-Oeste de EE.UU., Ciudad de Panamá, Minneapolis y St. Louis.
1987- El Departamento de Defensa admitió la investigación y el desarrollo de agentes biológicos en 127 laboratorios y universidades alrededor de EE UU.
1990- Aplicación en Los Ángeles a  más de 1500 bebes negros e hispanos, de seis meses de edad, de una vacuna "experimental" del sarampión, no autorizada por la CDC.
1994- Se descubrió, mediante una técnica llamada "rastreador de genes", por parte del Dr. Garth Nicolson, científico del  Centro del Cáncer MD Anderson de Houston, que los soldados la Tormenta del Desierto fueron infectados con una cadena alterada de Micoplasma Incognitus, una bacteria normalmente utilizada en la producción de armas biológicas, la cual contiene un 40 por ciento de la proteína del virus del SIDA. Luego, en 1996,  se admitiría que cerca de 20 000 soldados fueron afectados.
1995- El Gobierno americano admitió que había ofrecido a los criminales de guerra y científicos japoneses sueldos e inmunidad de prosecución a cambio de los datos de sus investigaciones sobre  guerra biológica.
1995- El Dr. Garth Nicolson reveló evidencia de que los agentes biológicos usados durante la Guerra del Golfo habían sido manufacturados en Houston, (Texas) y Boca Ratón, (Florida) y probados en prisioneros en el Departamento Correccional de Texas.
1996- El Departamento de Defensa admitió que soldados de la Tormenta de Desierto fueron expuestos a agentes químicos, lo que condujo a que 88 miembros del Congreso firmaran una carta, un año después,  exigiendo una investigación sobre el uso de armas biológicas la Guerra del Golfo.

AGRESIONES BIOLOGICAS CONTRA CUBA

La Operación Mangosta  de la CIA había concebido en su tarea número 33, luego del fracaso de Playa Girón, el uso criminal de la guerra biológica contra Cuba, estrenada con la introducción del  virus patógeno New Castle.
 Años después, en 1978, la CIA introdujo en la Isla  la epifitia Roya de la Caña, afectando las áreas cañeras del país.
La CIA también introdujo la Fiebre Porcina Africana, aparecida inicialmente en 1971 y que obligó a sacrificar más de 700 cerdos, y que reapareció entre 1979 y 1980. En el caso del  Moho Azul del tabaco, introducido a Cuba dentro de la tela de tapado de los cultivos importados de Estados Unidos, destruyendo más del 85% de las plantaciones de esa planta. La consecuencia fue que Cuba no pudo exportar uno de sus principales reglones.
Niños cubanos víctimas de la CIA
La acción más condenable de la guerra biológica contra Cuba fue la introducción del virus del Dengue Hemorrágico en 1981, ocasionando la muerte a 158 cubanos, de ellos 61 niños. Ese mismo año, la CIA introdujo el virus de la Conjuntivitis Hemorrágica y, poco después, la Seudodermatosis Nodular Bovina, cuyo agente etiológico fue aislado en el laboratorio de Camp Ferry, en  New York.
Cuba también fue agredida con la epifitia exótica Sigatoca Negra, con afectación en la masa ganadera y, en  1994, la CIA introdujo la exótica Hemorragia Viral del conejo. Dos años después, en 1996, nuevamente la Agencia  la Varroasis y el Thrips Palmi, afectando a la actividad de obtención de miel de abeja, en el primer caso, y  a las producciones de frijol, la papa,  pimiento y otros cultivos, en el segundo caso.

CONCLUSIONES

Poco hay que comentar sobre las aseveraciones del Comandante Hugo Chávez sobre lo sospechoso del padecimiento cancerígeno en varios mandatarios y personalidades latinoamericanas y a su sospecha de que EE UU pudiera ser  el responsable.
La señora Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, funcionaria de bajo rango de la administración Obama, apenas si pudo usar argumentos para desmentir esa posibilidad. La CIA y el Pentágono, mientras tanto, conocen la verdad.
Quien asesinó niños inocentes mediante la introducción del Dengue Hemorrágico en Cuba, carece de escrúpulos y de piedad. Sin lugar a dudas, algún día esta sospecha se convertirá en verdad, para vergüenza de Estados Unidos y sus gobernantes.


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