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miércoles, 26 de junio de 2013

Anonymous Brasil amenaza con declarar “objetivo” a Misión Verdad (Editorial)

amenazaanonymous

La captura de pantalla que aquí ponemos deja ver los tres mensajes de Anounymous Brasil en el que amenazan con declararnos su objetivo. Los tres comentarios son respuesta a una entrevista que Gustavo Borges le realizó a un comunicador alternativo en Río de Janeiro el pasado 21 de junio, un día después de que las movilizaciones perdieran su carácter reivindicativo para obedecer exclusivamente a la línea que bajaba el canal de TV Globo y demás consorcios del fascismo financiero.
 
Curiosa, y ridículamente, las amenazas fueron hechas en inglés. Curiosa, y ridículamente, dicen ser hacktivistas brasileños que perfectamente podrían redactar su señalamiento en portugués o en español, ¿por qué en inglés? Denuncian nuestro reporte como “una mentira”, cuando se trata de una entrevista a un militante de izquierda en Brasil, para más señas.

¿Y por qué amenazan a Misión Verdad? Desde esta redacción no es difícil imaginarse que el haber colocado en agenda los elementos procedimentales de un golpe mediocrático hayan generado malestar en el interés de ciertos “manifestantes demócratas”, que en aras de la libertad de expresión se disponen a declararnos objetivo jaqueando nuestra página y silenciando en consecuencia nuestro análisis, y nuestra clara posición ante una serie de acciones que aquí bien recordamos y reconocemos como el principio de un golpe mediático. Algo que hasta los “activistas” de Anonymous saben que aquí en la Venezuela Bolivariana conocemos y entendemos bien.

El contenido de la denuncia no supera todos los clichés de los supuestos “manifestantes apolíticos” que han venido secuestrando la esencia misma de las reivindicaciones y fracturando la legitimidad de reclamos serios y concretos. Reclamos serios y concretos que también ha mencionado en su análisis Misión Verdad. Pero es evidente que Anonymous no está interesado en revisar el resto de nuestro trabajo. “Democráticamente”, pretenden intimidarnos.

El comentario de Anonymous BR dice relatarnos la terrible situación de desigualdad, la falta de asistencia médica, el abandono de las escuelas y la corrupción dentro del gobierno, culpando y señalando a Lula y a Dilma Rouseff como los principales responsables de una situación que en Brasil ha existido mucho antes de los gobiernos del PT, y que antes de su llegada ocurría en proporciones aún más escandalosas y alarmantes.

Señalan generalidades, responsabilizan a Lula, Dilma y al PT, pero nada señalan de la más descarada y rampante corrupción del sector privado, de las corporaciones mediáticas, del Partido Social Demócrata de Brasil (PSDB). ¿O es que no radica tácticamente en eso su condición “antipolítica” y “antipartido”?

Pero han sido justamente los dos gobiernos de Lula y el primero de Dilma los  únicos gobiernos que se han ocupado de esos mismos problemas, y están concientes de que mucho falta todavía. Se borran los orígenes específicos y las causas estructurales de una de las sociedades más desiguales de América y se despoja de toda responsabilidad a los hambreadores de siempre, casi intactos y a la ofensiva a causa del exceso de concesiones del gobierno petista con esos poderes tradicionales.

La presidenta Dilma Rouseff ha reconocido los reclamos y denuncias de los grupos con reivindicaciones específicas, y en los actuales momentos toma nota de los grandes problemas y de las grandes soluciones que ameritan. Igual, grupos “apolíticos” (non-partisan) como Anonymous en las redes, y organizaciones de clasesmedieros antilulistas en las calles, pretenden mantener la tensión, y acentúan un conflicto que en su “espontaneidad” anuncian el potencial desembocamiento en el expediente libio y sirio. La intervención extranjera que se viene acelerando contra el continente en su conjunto.

¿No esperamos todos que las próximas “protestas espontáneas” vengan a desarrollarse ahora en Argentina?

La gran mayoría de agrupaciones “de izquierda” pretenden celebrar “el despertar” del pueblo brasileño, sin darse cuenta que ese “despertar” mismo se lo están robando mientras ellos festejan.

Los escuálidos en las calles acusan a Lula y a Dilma, se hacen llamar “revolucionarios”, pero electoralmente su intención se orienta por Joaquim Barbosa, un juez de la elite que ha logrado dar golpes serios al petismo y a la administración Lula y ahora Dilma, como lo demuestra una encuesta reciente de Folha de Sao Paulo. Y como señala la misma encuesta, el 78% de la gente “movilizada” en Brasil tienen instrucción universitaria: no son ellos precisamente quienes padecen los rigores de esa desigualdad por la que dicen movilizarse, más allá del funcionamiento de los servicios. ¿Por qué no han salido? ¿Dónde está el barrio en esta historia?

No señalan precisamente a sus dominadores, si no al único gobierno que ha hecho algo por la mayoría descalza de Brasil. Y con esto ya es suficiente para entender de qué lado de la cancha juegan estos hacktivistas. Esto es lo que ha venido denunciando Misión Verdad; esto es por lo que ahora Anonymous Brasil nos amenaza. Para más señas, en inglés.

No pasarán.

Tomado de  http://misionverdad.com/?p=1567

viernes, 9 de marzo de 2012

El Plan Cóndor desnuda al Brasil

En la sangrienta época de  las dictaduras militares en América Latina fue creada la red internacional terrorista más grande  del Siglo XX bajo el nombre de “El Plan Cóndor” cuyo nombre hacía temblar de terror a los exiliados y perseguidos brasileños, argentinos, chilenos,  uruguayos, paraguayos y  bolivianos.
Este plan, que remeció al mundo cuando fue descubierto, fue un acuerdo firmado en 1975 para la represión política  entre los gobiernos de Chile, Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia y  Perú.  Consistía en el intercambio de  información sobre los disidentes de cada uno de estos países para posteriormente secuestrarlos, intercambiarlos, desaparecerlos, llevarlos a su país de origen o asesinarlos in situ. Ya en Argentina y Chile los autores de estos delitos están siendo juzgados y en estos días el largo brazo de la justicia está llegando al Brasil.
Los autores del golpe de Estado en el Brasil en 1964, Mariscal Humberto Castello Branco y los generales Arthur da Costa Silva, Emilio Garastazú Médici Ernesto Geisel y Joao Baptista Figueiredo, que gobernaron el país a base del terror hasta 1985, jamás  se imaginaron que la rueda de la historia les jugaría una broma y que sus perseguidos llegarían alguna vez a ser presidentes del país.
Pero así sucedió. En 1995 el Dr. Enrique Cardoso, expulsado por la junta militar del país llegó a ser elegido presidente. Lo reemplazó en 2003, un ex detenido y encarcelado dirigente del Partido de los Trabajadores, Luis Inácio Lula da Silva y finalmente este año una ex guerrillera arrestada, encarcelada y torturada durante la dictadura, Dilma Vana Rousseff fue elegida la presidenta del Brasil.
Frecuentemente el retorno a la democracia no significa inmediatamente la aplicación de la justicia a los crímenes cometidos en el pasado. Los militares brasileños antes de dejar el poder promulgaron la Ley de Amnistía que los exoneraba de toda la responsabilidad por la represión  entre 1964 y 1985 y en especial por su participación en el “Plan Cóndor”.
En el contexto de la Guerra Fría entre los EEUU y la URSS, Brasil ocupaba un lugar especial. Fue uno de los pocos países que tenía relaciones diplomáticas con la Unión Soviética que consideraba que solamente Cuba y el Brasil de Goulart eran “países progresistas” en América Latina, lo que producía una irritación en Washington. Después del golpe de Estado estas relaciones con la URSS se enfriaron hasta los setenta y muchos comunistas brasileños, incluyendo al Secretario General del Partido Comunista Luiz Carlos Prestes, se exiliaron en Moscú.
Sin embargo, a partir de 1975 justamente cuando empezó a volar el Cóndor represivo sobre América Latina hubo un acercamiento pragmático y estrictamente comercial entre el Brasil que empezó a buscar independencia económica de los EEUU y la URSS que estaba detrás de nuevos mercados y proveedores de trigo durante el bloqueo estadounidense. Así los intereses económicos se sobrepusieron a los ideológicos cerrando los ojos el Comité Central del Partido Comunista de la URSS frente a la persecución de sus camaradas brasileños.
Muy pocos saben que el Brasil fue el precursor de aquel siniestro Plan Cóndor, que todavía no tenía este nombre,  y empezó a aplicar y perfeccionarlo ya desde 1964. A pesar de tantos años transcurridos y los cambios políticos, los militares brasileños siempre han sabido  ocultar o justificar los crímenes de la dictadura, borrar o esconder las estadísticas y proteger tanto a los represores como a toda la institución  de la espada de Damocles de la justicia.
Tal es la influencia de las Fuerzas Armadas que en el Brasil hasta ahora no hay ni un condenado por el abuso de los derechos humanos entre 1964 y 1985. De lo poco que se sabe es que más de 600 personas fueron asesinadas, unas 150 desaparecidas,  más 50.000, detenidas, unas 2000, torturadas y unos 10.000 brasileños fueron al exilio. Las verdaderas cifras de las víctimas deben ser mucho más altas pero los militares no tienen la voluntad de abrir sus archivos si es que no los destruyeron.
Tal es su poder en el Brasil democrático que ni Lula da Silva en su presidencia (2003 – 2011) se atrevió a crear una Comisión de la Verdad como lo hicieron en la mayoría de los países de América Latina. Recién hace dos semanas la presidenta Dilma Rousseff después de mucha indecisión y bajo la presión del Partido de los Trabajadores al que pertenece, se atrevió a firmar la Ley de la Comisión de la Verdad que da plazo de dos años a sus siete miembros de concluir el informe sobre el abuso de los derechos humanos en el Brasil durante los años de dictadura.
También firmó la Ley del Acceso a la Información que establece límite  de 50 años para abrir los archivos ultra secretos. Es decir la verdad final se sabría recién en el 2035. Mientras tanto la Ley de Amnistía para los militares promulgada en 1979 sigue vigente y los protege de todos los abusos de derechos humanos cometidos entre 1946 a 1988.
No quieren los militares que la opinión pública sepa cómo en 1964 recibieron instrucciones del presidente norteamericano Lyndon B. Johnson de sacar del  poder al presidente Joao Goulart por su cierta simpatía a la URSS.
El agregado militar norteamericano y uno de los hombres más siniestros e inteligentes de la CIA, coronel Vernon Walters elaboró el plan del golpe de Estado y eligió al general Humberto Castello Branco para ser su líder, seduciéndolo con la idea que el Brasil se convertirá en el brazo derecho de los EEUU en América latina.  Lo del “brazo derecho” no sucedió, simplemente el país fue transformado en el laboratorio represivo donde se estrenó el Plan Pre Cóndor. 
Para entrenar a los cariocas en las técnicas de  tortura fue despachado al país al famoso y siniestro agente del  FBI contratado por la CIA, Daniel Mitrione, considerado como el máximo especialista en  la tortura. Allí creó su laboratorio para los futuros torturadores latinoamericanos y allí inventó su famosa  “Silla de Dragón” utilizando para sus experimentos a los mendigos del Bello Horizonte.
Posteriormente vino la ayuda del general francés  Paul Aussaresses que perfeccionó su siniestro arte en Argelia.
Ya desde el año 1964 los agentes brasileños paseaban por Argentina como por su casa secuestrando a los opositores de la dictadura. Henri Kissinger y Walter Vernon decidieron usar su experiencia de persecución de disidentes en otros países para crear en 1975 la internacional del terror bajo el nombre de “Plan Cóndor”.
Sin embargo, ya mucho antes de esto los  agentes y “diplomáticos” brasileños   estaban trabajando en Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile  y Bolivia bajo el pretexto de la lucha contra el comunismo que no tenía fronteras, preparando  futuros golpes de Estado en América Latina.
Siguen insistiendo las Fuerzas Armadas brasileñas en ocultar la historia,  proteger a sus represores  y lograr el perdón y el olvido. Solamente surge una pregunta: ¿Y los torturados, podrán a olvidar y perdonarlos, igual como los parientes de los desaparecidos y asesinados?
Por Vicky Peláez

jueves, 29 de diciembre de 2011

Cáncer inducido, ¿un arma de la CIA? ( + Video)


Chávez tiene la razón
Percy Francisco Alvarado Godoy
29 de diciembre de 2011.


Las operaciones secretas de la CIA mantienen una dirección permanente e invariable, orientadas lo mismo contra personalidades políticas específicas que desafían el hegemonismo imperial norteamericano, a los que se trata de eliminar físicamente, así como contra naciones enteras  que sufren las criminales consecuencias de guerras prefabricadas, agresiones biológicas, campañas sostenidas de ataques mediáticos, amenazas, invasiones y el aislamiento total mediante bloqueos y  embargos injustificados. Este criminal accionar de la CIA fue puesto al descubierto por la Asociación para el Disenso Responsable, la que estimó que, ya en  1987, seis millones de personas habían sido asesinadas como resultado de las operaciones encubiertas de la CIA. Hoy, al culminar el 2011, esa cifra ha crecido enormemente.

CHAVEZ TIENE LA RAZÓN

El presidente Hugo Chávez destapó ayer la Caja de Pandora al exponer su sospecha sobre el inusual padecimiento de cáncer por parte de varios mandatarios y personalidades progresistas latinoamericanos en los últimos meses, entre los que se destacan su propia persona,  la presidenta argentina Cristina Fernández, el mandatario paraguayo Fernando Lugo, la presidenta brasileña Dilma Rousseff, el ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, entre otros.
"Es muy difícil explicar a estas alturas ya con la ley de las probabilidades, por ejemplo, lo que nos ha estado aconteciendo a algunos de nosotros (líderes) en América Latina", dijo Chávez, apuntando sus sospechas hacia  Washington y, particularmente, a la CIA.
Chávez reconoció las sospechas de Fidel sobre este inusual fenómeno, las que no dejan de carecer de lógica, sobre todo si parten de quien ha sido objetivo de más de 600 planes de atentado, incluso intentado usar armas biológicas y venenos, durante uno de sus encuentros con él, cuando el Comandante le manifestó con suspicacia: “Chávez, ten cuidado... mira, cuidado esta gente ha desarrollado tecnologías... cuidado con lo que te dan de comer. Cuidado con una pequeña aguja y te inyectan no se qué”.
Por supuesto, ni Fidel ni Chávez se equivocan si se tienen en cuenta algunos elementos y antecedentes esenciales para fundamentar tal acusación, involucrando en la tangible amenaza a la CIA y a las autoridades norteamericanas.
Conejillos de indias de la CIA y el Pentágono
Varios laboratorios de la CIA y del Departamento de Defensa de los Estados Unidos dedican desde hace décadas cuantiosos recursos al bioterrorismo y, particularmente, en la búsqueda de inoculación de enfermedades como el cáncer, así como otros tipos de virus o bacterias, capaces de infligir daño masivo sobre personas específicas, fuerzas militares y ciudadanos comunes, violando las prohibiciones establecidas por las Naciones Unidas. La guerra biológica o bacteriológica, concebida como un arma de alta efectividad,  se implementa mediante el diseño de bombas y otros tipos de agentes de esparcimiento de las enfermedades. De esos laboratorios han salido  el napalm, el agente naranja, la cepa del ántrax, la gripe AH1N1, la gripe porcina, así como otros virus letales como el VIH y el ébola.
En el caso particular del cáncer se conoce que, desde 1975, se ha empleado el Fuerte Detrick como instalación donde radica una sección especial dentro del Departamento Virus del Centro para la Investigación de Guerra Biológica, conocida como  "Instalaciones Fredrick para la Investigación del Cáncer", bajo supervisión del Departamento de Defensa, de la CIA y del Instituto Nacional del Cáncer. Las investigaciones ultra secretas están encaminadas a desarrollar un programa especial de virus del cáncer, sumamente agresivo y letal, para el que existe inmunidad y fue identificado como Virus Humano de la célula T de Leucemia (HTLV). La insistencia de estos laboratorios de lograr los mecanismos para elaborar artificialmente células malignas o cancerígenas, sumamente invasivas y capaces de propagarse en el organismo desarrollando una metástasis incontenible, se ha mantenido a lo largo de más de cuatro décadas. De acuerdo con estos proyectos, las enfermedades cancerígenas serían capaces de inhibir cualquier defensa ante su ataque al organismo humano, diseminándose a través de la sangre o de la linfa, luego de ser inoculadas en el mismo mediante diversas vías.
Laboratorios de la CIA y el Pentágono
La alteración del material genético de las células humanas que provoca el cáncer por vía artificial en estos laboratorios, son la premisa básica de esta arma desarrollada con la venía del gobierno norteamericano. Para ello se elaboran células madres o stem cells, mediante mutaciones monitoreadas y preconcebidas, convirtiéndolas en un fenotipo maligno más heterogéneo de rápido desarrollo.
Otro elemento sobre el desarrollo de la guerra biológica por parte del gobierno norteamericano, particularmente relacionado con el cáncer, lo es el testimonio grabado del Dr. Maurice Hilleman,  prestigioso investigador en vacunas de los Laboratorios Merck, donde admite que sus laboratorios produjeron vacunas contaminadas con leucemia y virus de cáncer en la década de los setenta, las que fueron administradas deliberadamente a ciudadanos soviéticos. Este hecho macabro salió a la luz gracias al Dr. Len Horowitz, investigador de la guerra biológica de la CIA, quien lo plasmó en su documental In Lies We Trust: The CIA, Hollywood, and Bioterrorism, estrenado el año 2007.
La CIA ha perfeccionado sus métodos para asesinar, particularmente induciendo el cáncer en determinadas personas. Ha dejado atrás, por citar un ejemplo, el método empleado contra Jack Leon Ruby, mafioso que asesinó al presunto homicida del presidente John F. Kennedy, y quien muriera en prisión, supuestamente por un cáncer,  el 3 de enero de 1967. En realidad, Ruby murió a causa de una intoxicación con Talio, la que le produjo un deterioro acelerado de su salud y su muerte en poco tiempo. Los síntomas que presentó luego de ingerir el Talio, arma química letal, soluble en agua, incoloro y prácticamente inodoro e insípido, capaz de ser colocado en los alimentos de la víctima sin ser detectado, fueron similares a una reacción invasiva de células cancerosas: fiebre alta, caída del cabello, insuficiencia cardiaca o respiratoria, desplome del sistema nervioso, dolores musculares, parálisis o inmovilidad en determinadas zonas corporales y una muerte dolorosa.
Las administraciones norteamericanas han cuidado celosamente sus programas súper secretos de guerra biológica, al extremo de que, según un informe elaborado por el escritor Steve Quayle para Free Press International, en marzo del 2006, sugirió que cerca de  40 microbiólogos murieron sospechosamente entre el 2002 y ese año. En todos los casos, no se han encontrado culpables de las muertes, sospechosos suicidios o accidentes llenos de interrogantes.
Washington reaccionó escueta y cínicamente a las declaraciones de Hugo Chávez, tildando de “horrendos y reprensibles”, los supuestos de que EE UU esté involucrado en las enfermedades cancerígenas de los mandatarios latinoamericanos, a través de Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado.

El dinero vence a la Ciencia
LA GUERRA BIOLOGICA DE LA CIA Y EL PENTÁGONO

La CIA y otras agencias del gobierno norteamericano tienen amplia experiencia en bioterrorismo y guerra bacteriológica. De acuerdo con informaciones aparecidas en varios sitios web, el gobierno de los Estados Unidos ha desarrollado múltiples proyectos secretos de guerra biológica, entre los que han sobresalido:
1947- La CIA comenzó a estudiar el Acido Lisérgico (LSD) para emplearlo como arma biológica contra seres humanos. En 1960, el Equipo Asistente Principal de la Inteligencia del Ejercito (ACSI), autorizó el empleo del LSD en Europa y en el Lejano Oriente, para evaluar las reacciones en humanos. Ambos proyectos fueron codificados como Tercera Oportunidad y Sombrero de Hongo, respectivamente.
1953- La CIA inició el Proyecto MK ULTRA, el cual se extendió durante once años de investigación, siendo concebido para producir y probar drogas y microorganismos para controlar la mente y modificar la conducta de los seres humanos, sin el consentimiento de los mismos.
1965- La CIA y del Departamento de Defensa comenzaron el Proyecto MK SEARCH, con el fin  de manipular la conducta humana a través del uso de drogas psicodélicas.
1966- La CIA inició el Proyecto MK OFTEN, dirigido a probar los efectos toxicológicos de ciertas drogas en los humanos y los animales.
1966- El Pentágono hizo quebrar varias ampollas con la bacteria Bacillus Subtilis en las rejas de ventilación del metro de Nueva York, exponiendo a más  de un millón de civiles de forma deliberada.
1967- La CIA y el Departamento de Defensa implementaron el Proyecto MK NAOMI, sucesor del MK ULTRA, diseñado para mantener, reservar y probar las armas biológicas y químicas.
1970- La División de Operaciones Especiales en el Fuerte Detrick, desarrolló técnicas de biología molecular para producir retrovirus. (VIH).
1970- La CIA y el Pentágono desarrollaron "armas étnicas", diseñadas para eliminar grupos étnicos específicos, susceptibles por sus diferencias genéticas y las variaciones en el ADN.
1977- Audiencias del Senado, en la Comisión Investigación Científica y de Salud, confirmaron la contaminación deliberada por parte del Pentágono y la CIA de 239 poblaciones con agentes biológicos, entre 1949 y 1969, fundamentalmente en San Francisco, Washington, D.C., Centro-Oeste de EE.UU., Ciudad de Panamá, Minneapolis y St. Louis.
1987- El Departamento de Defensa admitió la investigación y el desarrollo de agentes biológicos en 127 laboratorios y universidades alrededor de EE UU.
1990- Aplicación en Los Ángeles a  más de 1500 bebes negros e hispanos, de seis meses de edad, de una vacuna "experimental" del sarampión, no autorizada por la CDC.
1994- Se descubrió, mediante una técnica llamada "rastreador de genes", por parte del Dr. Garth Nicolson, científico del  Centro del Cáncer MD Anderson de Houston, que los soldados la Tormenta del Desierto fueron infectados con una cadena alterada de Micoplasma Incognitus, una bacteria normalmente utilizada en la producción de armas biológicas, la cual contiene un 40 por ciento de la proteína del virus del SIDA. Luego, en 1996,  se admitiría que cerca de 20 000 soldados fueron afectados.
1995- El Gobierno americano admitió que había ofrecido a los criminales de guerra y científicos japoneses sueldos e inmunidad de prosecución a cambio de los datos de sus investigaciones sobre  guerra biológica.
1995- El Dr. Garth Nicolson reveló evidencia de que los agentes biológicos usados durante la Guerra del Golfo habían sido manufacturados en Houston, (Texas) y Boca Ratón, (Florida) y probados en prisioneros en el Departamento Correccional de Texas.
1996- El Departamento de Defensa admitió que soldados de la Tormenta de Desierto fueron expuestos a agentes químicos, lo que condujo a que 88 miembros del Congreso firmaran una carta, un año después,  exigiendo una investigación sobre el uso de armas biológicas la Guerra del Golfo.

AGRESIONES BIOLOGICAS CONTRA CUBA

La Operación Mangosta  de la CIA había concebido en su tarea número 33, luego del fracaso de Playa Girón, el uso criminal de la guerra biológica contra Cuba, estrenada con la introducción del  virus patógeno New Castle.
 Años después, en 1978, la CIA introdujo en la Isla  la epifitia Roya de la Caña, afectando las áreas cañeras del país.
La CIA también introdujo la Fiebre Porcina Africana, aparecida inicialmente en 1971 y que obligó a sacrificar más de 700 cerdos, y que reapareció entre 1979 y 1980. En el caso del  Moho Azul del tabaco, introducido a Cuba dentro de la tela de tapado de los cultivos importados de Estados Unidos, destruyendo más del 85% de las plantaciones de esa planta. La consecuencia fue que Cuba no pudo exportar uno de sus principales reglones.
Niños cubanos víctimas de la CIA
La acción más condenable de la guerra biológica contra Cuba fue la introducción del virus del Dengue Hemorrágico en 1981, ocasionando la muerte a 158 cubanos, de ellos 61 niños. Ese mismo año, la CIA introdujo el virus de la Conjuntivitis Hemorrágica y, poco después, la Seudodermatosis Nodular Bovina, cuyo agente etiológico fue aislado en el laboratorio de Camp Ferry, en  New York.
Cuba también fue agredida con la epifitia exótica Sigatoca Negra, con afectación en la masa ganadera y, en  1994, la CIA introdujo la exótica Hemorragia Viral del conejo. Dos años después, en 1996, nuevamente la Agencia  la Varroasis y el Thrips Palmi, afectando a la actividad de obtención de miel de abeja, en el primer caso, y  a las producciones de frijol, la papa,  pimiento y otros cultivos, en el segundo caso.

CONCLUSIONES

Poco hay que comentar sobre las aseveraciones del Comandante Hugo Chávez sobre lo sospechoso del padecimiento cancerígeno en varios mandatarios y personalidades latinoamericanas y a su sospecha de que EE UU pudiera ser  el responsable.
La señora Victoria Nuland, portavoz del Departamento de Estado, funcionaria de bajo rango de la administración Obama, apenas si pudo usar argumentos para desmentir esa posibilidad. La CIA y el Pentágono, mientras tanto, conocen la verdad.
Quien asesinó niños inocentes mediante la introducción del Dengue Hemorrágico en Cuba, carece de escrúpulos y de piedad. Sin lugar a dudas, algún día esta sospecha se convertirá en verdad, para vergüenza de Estados Unidos y sus gobernantes.


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