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miércoles, 17 de diciembre de 2014

Cuba libera a Alan P. Gross

 

En un acto de legítima soberanía, el gobierno cubano decidió hoy liberar al  subcontratista estadounidense de la USAID, Alan Gross, condenado en 2011 en Cuba a 15 años de prisión por espionaje, atendiendo a razones humanitarias.

A todas luces, la decisión cubana busca no solo desbloquear uno de los obstáculos para lograr un acercamiento diplomático entre las partes cubana y norteamericana, sino mostrar su buena fe en este sentido.

Este acto soberano tiene lugar cuando ya varios importantes medios de comunicación como The New York Times y la agencia AP, habían desnudado las actividades subversivas contra Cuba por parte del gobierno norteamericano, en las cuales Gross estuvo directamente involucrado.
Alan P. Gross, quien fue arrestado en diciembre de 2009 cuando realizaba su quinto viaje a la isla para realizar actividades de absstecimiento y entrenamiento a la contrarrevolución interna, bajo la tutela una firma subcontratista de la USAID,  Development Alternatives, Inc. (DAI), realmente había perdido su rol como ficha de cambio.
Queda a la parte norteamericana demostrar su buena fe en el caso de los tres antiterroristas cubanos. Según AP,   fuentes de la administración Obama dijeron que Gross abandonó Cuba en un avión norteamericano, luego de que el gobierno cubano accediera a hacerlo a solicitud de la Casa Blanca.

La propia AP sugiere que la liberación de Gross es parte de un acuerdo que conduciría a la liberación de los tres antiterroristas presos injustamente en cárceles norteamericanas: Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Gerarde Hernández Nordelo.

Se espera que al mediodía los gobiernos cubano y norteamericano oficialicen la noticia.

Percy Francisco Alvarado Godoy

miércoles, 12 de noviembre de 2014

EE.UU. optimista sobre posible liberación de Gross

Gross fue detenido en diciembre de 2009 mientras trabajaba en acceso a internet para cubanos como un subcontratista de la agencia USAID. (Foto: Bringalanhome.org)

La agencia AP informa que los Senadores Jeff Flake (R-AZ) y Tom Udall (D-NM) se reunieron con Alan Gross en un reciente viaje a la isla, donde también conversaron con funcionarios cubanos. Flake declaró que tiene la impresión de que están más cerca de conseguir la liberación de Gross, aunque no aportó ninguna prueba convincente al respecto.

De hecho AP agrega que las autoridades cubanas no dieron señales en ese sentido. Según Flake, los pasos anunciados por la USAID de renunciar a algunos proyectos de cambio de régimen en Cuba, estarían contribuyendo a conseguir la libertad del prisionero.

martes, 4 de noviembre de 2014

Cuba no liberará a Gross sin acuerdo con EEUU



http://www.cubadebate.cu/wp-content/uploads/2014/11/the-new-york-times1.jpg


Desoyendo la postura generalizada dentro de EE UU –manifestada en el reciente editorial de The New York Times-, la Casa Blanca volvió a demandar este martes la liberación inmediata Alan Gross, viendo su detención en Cuba como un fuerte obstáculo para que exista un acercamiento entre La Habana y Washington, tal como lo declaró el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest. 

El funcionario, mostrando la falta de flexibilidad en la política USA hacia Cuba, dijo con la habitual prepotencia norteamericana: "Estados Unidos cree que el señor Gross debe ser liberado de inmediato, que su detención ciertamente resulta injustificada y que es hora de que pueda reunirse con su familia aquí en casa". 

El no ver a Gross como un espía al servicio de una agencia federal como la USAID, cuya labor estaba encaminada a subvertir el orden constitucional en Cuba, es parte de la ceguera política de Washington.

Mientras se mantenga esta postura inflexible y no se promueva el canje de Gross por los tres antiterroristas cubanos que aún purgan injusta prisión, tal como lo ha solicitado el gobierno cubano, la posibilidad de un acercamiento se ve lejano e inalcanzable.

Cuba no se dejará sobornar, ni cederá un ápice en su posición soberana y justa, al reclamar la liberación de nuestros compañeros, víctimas de un injusto y amañado juicio.

Cuba, entiéndalo Earnest y sus jefes, mantendrá su postura y no se dejará manipular por presión alguna.


Percy Francisco Alvarado Godoy.

sábado, 21 de junio de 2014

DIARIO JUDIO EN EEUU PIDE CANJE DE PRESOS



http://cubanos.org.uk/images/cuba/canje_cuban_5.png


Un artículo firmado por Armstrong T. Fulton, ex asesor principal del Presidente del Comité de relaciones exteriores del Senado y ex oficial de Inteligencia Nacional de Estados Unidos para América Latina, publicado el 16 de junio en el diario judío de Nueva York “Forward”

(Adelante) se pronuncia contra la política de doble cara de Washington en las gestiones para obtener la liberación del sargento del ejército Bowe Bergdahl, prisionero en Afganistán de las fuerzas del talibán, y la del  mercenario estadounidense Alan Gross, quien lleva 4 años y medio cumpliendo condena en La Habana por probados delitos contra la seguridad del estado cubano.

“Las actividades que Gross estaba realizando en Cuba cuando fue detenido a finales de 2009 fueron instigadas, aprobadas y financiadas íntegramente por el gobierno de Estados Unidos y eran operaciones a las que este país dedica 45 millones de dólares al año como parte de su estrategia para cambiar el régimen de Cuba promovida por la administración Bush.  Washington no puede esconder esa responsabilidad más de lo que podría negar que Bergdahl era un soldado estadounidense”.

A juicio de Fulton, el gobierno cubano arrestó y condenó a Gross por tres razones principales: por su participación en el "programa de promoción de la democracia" que violó la ley cubana (y, como puede verse claramente en los informes de su viaje que enviaba, sabía bien lo que estaba haciendo); porque La Habana quería poner coto a actividades similares a las que Gross realizaba, y porque el gobierno cubano, atendiendo a la retórica del Presidente Obama sobre un "nuevo comienzo" en las relaciones bilaterales, vio una oportunidad para obligar a Washington a un diálogo creíble.

“Con tales acciones la administración Obama rechazó la mano tendida por los cubanos y denigró las leyes cubanas sabiendo bien que un agente del gobierno cubano enfrentaría graves cargos si intentara establecer redes sofisticadas de comunicaciones secretas en Estados Unidos, como lo hacía Gross en Cuba”.

Luego de algunas tímidas reformas iniciales para suavizar los programas de cambio de régimen contra Cuba, Obama cedió a la presión del puñado de legisladores cubano norteamericanos que pretenden que cualquier operación relacionada con Cuba sea tan provocativa y bien financiada como sea posible, considera Fulton.

Así, pese a algunos posibles actos de cuestionable conducta personal, Bergdahl ha podido regresar a casa a cambio de la liberación de cinco peligrosos comandantes del talibán y a Gross le tocó sentarse a esperar, según valoración de Fulton. “¿Cómo es posible que la administración pueda negociar con un grupo como los talibanes y no pueda hacerlo con Cuba, que no plantea amenaza alguna para Estados Unidos?”.

http://lapupilainsomne.files.wordpress.com/2014/06/fulton.jpg?w=300&h=222

Por supuesto –dice el ex alto oficial de inteligencia de Estados Unidos-,  hay muchas diferencias entre Bergdahl y Gross. Uno lleva un fotogénico uniforme militar con la bandera de su país en el hombro, el otro una guayabera que necesita planchado. Uno es un suboficial en el ejército de Estados Unidos, el otro un subcontratista civil. Uno trabajaba para terroristas y torturadores conocidos, el otro para un gobierno que no nos gusta pero que tiene a nuestro recluso en una celda de hospital con buena atención médica.

Para Fulton, los argumentos en el Congreso a favor de uno y otro prisionero también han sido radicalmente diferentes: los defensores de  Bergdahl insisten en que los militares nunca deben abandonar a un hombre suyo y que Washington está en el deber de traerlo de regreso a casa. Quienes apoyan a Gross defienden sus actividades secretas, exigen su liberación incondicional y unilateral, enérgicamente instan a incrementar los programas de cambio de régimen para provocar a Cuba y se oponen a las negociaciones. (El senador Patrick Leahy, que considera "locuras" esos programas y sugiere dialogar con los cubanos, es la excepción).

Pero Fulton admite que las similitudes son más importantes: Ambos realizaban operaciones aprobadas por y en nombre del gobierno de Estados Unidos. Ambos sabían del riesgo que corrían como agentes de Estados Unidos y ambos conocían las limitaciones que tendría el gobierno para ayudarles. Ambos aceptaron pagos especiales o subsidios por estos riesgos. Obviamente ambos llevaban a cabo actividades destinadas a socavar la legitimidad y la autoridad de sus captores.

Fulton se pregunta y se responde: “¿Por qué excluir a Gross de este solemne contrato? ¿Porque no era un empleado a tiempo completo del gobierno? ¿Porque algunos en Washington no quieren ver progresos en las relaciones con Cuba? Los cubanos son difíciles y, como a nosotros, les preocupa aparecer débiles. Pero son inteligentes, saben que los intereses de nuestros dos países pueden ser servidos por la negociación y tienen una buena reputación en materia de implementación de los acuerdos”.


Por Manuel E. Yepe



Junio 21 de 2014.

miércoles, 18 de junio de 2014

Declaración del MINREX sobre muerte de madre de Alan P. Gross

 http://www.oocities.org/es/hermesbolet10/CubaMinrex.jpg

Declaración de la Directora General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro.
 
Hemos conocido la infortunada noticia sobre el fallecimiento de la Sra. Evelyn Gross, madre del ciudadano estadounidense Alan Gross, quien cumple sanción de privación de libertad en Cuba. Deseamos expresar a sus familiares sentidas condolencias.

Frente a las dudas expresadas por personas que se preguntan las razones por las cuales el Sr. Gross no pudo visitar a su madre, es preciso aclarar que ni el sistema penitenciario cubano, ni el norteamericano, contemplan la posibilidad de que los sancionados internos viajen al exterior, cualesquiera que sean los motivos que se aleguen.

Es menester recordar que cuando falleció Carmen Nordelo, la madre de Gerardo Hernández Nordelo, uno de Los Cinco, quien cumple una injusta sanción de dos cadenas perpetuas más quince años de prisión en Estados Unidos, este no pudo tampoco viajar a visitarla y a despedirse de ella.

En la situación, tanto de Gerardo, como de sus compañeros Ramón Labañino y Antonio Guerrero, quienes también fueron condenados a prolongadas sentencias, concurren otros aspectos de profundo carácter humanitario que no pueden ser soslayados. Durante casi 16 años, han estado separados de sus familiares, algunos de ellos de avanzada edad, que guardan la esperanza de poder tenerlos de regreso; y han dejado de ver crecer a sus hijos.

Esta lamentable situación pudo haberse evitado. Reiteramos la firme disposición de Cuba a buscar de conjunto con Estados Unidos una solución a los casos de Gross y de Gerardo, Ramón y Antonio, que sea aceptable para ambas partes y contemple las preocupaciones humanitarias de ambos gobiernos y de sus respectivas familias.

La Habana, 18 de junio de 2014

AIN

viernes, 27 de diciembre de 2013

La Habana, Washington y el caso Alan Gross


Desde hace cuatro años, Alan Gross está encarcelado en Cuba donde cumple una condena de 15 años de prisión por “subversión”.

Desde el 3 de diciembre de 2009, Alan Gross está encarcelado en La Habana. Era empleado de la Development Alternative, Inc (DAI), subcontratista de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), la cual a su vez depende del Departamento de Estado. Gross fue juzgado y condenado a 15 años de prisión por distribuir equipos satelitales, en el marco de un programa del Departamento de Estado de «promoción de la democracia en Cuba», cuyo objetivo es un “cambio de régimen” en la isla.

Según Washington, Gross se encontraba en La Habana para ayudar a los miembros de la comunidad judía cubana a “a conectarse con otras comunidades judías del mundo”. No obstante, la misma comunidad judía de La Habana contradice la versión oficial de Estados Unidos y de la familia Gross. Por su parte la Agencia estadounidense Associated Press señala que los “líderes de la comunidad judía de Cuba negaron que el contratista estadounidense Alan Gross […] hubiera colaborado con ellos”. Del mismo modo, la Agencia Telegráfica Judía precisa que “los principales grupos judíos de Cuba han desmentido cualquier contacto con Alan Gross y cualquier conocimiento de su programa”.

El reverendo Odén Marichal, secretario del Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), que agrupa las instituciones religiosas cristianas así como a la comunidad judía de Cuba, también ha ratificado esta posición: “La comunidad hebrea de Cuba, que es miembro del Consejo de Iglesias de Cuba, nos dijo: ‘Nosotros jamás tuvimos relación con ese señor, jamás nos trajo equipo de ninguna clase. Negaron cualquier relación con Alan Gross'”.

Wayne S. Smith, embajador estadounidense en Cuba entre 1979 y 1982 y director del Programa «Cuba» del Centro de Política Internacional de Washington, señala en cambio que “Gross estaba implicado en un programa cuyas intenciones son claramente hostiles a Cuba ya que el objetivo es nada menos que el cambio de régimen”.

En efecto, Alan Gross violó la legislación cubana, particularmente el Artículo 11 de la Ley 88 cubana que estipula que “El que, para la realización de los hechos previstos en esta Ley, directamente o mediante tercero, reciba, distribuya o participe en la distribución de medios financieros, materiales o de otra índole, procedentes del Gobierno de Estados Unidos de América, sus agencias, dependencias, representantes, funcionarios o de entidades privadas, incurre en sanción de privación de libertad de tres a ocho años”.

Este rigor no es específico de la legislación cubana. En efecto, la ley estadounidense prevé sanciones similares para este tipo de delitos. La Ley de Registro de Agentes Extranjeros (Foreign Agents Registration Act) sanciona a todo agente no registrado por las autoridades que “en Estados Unidos solicita, recolecta, proporciona o gasta contribuciones, préstamos, dinero u otro objeto de valor en su propio interés”, con una pena de cinco años de prisión y una multa de 10.000 dólares.

La legislación francesa también sanciona este tipo de actuación. Según el Artículo 411-8 del Código Penal, “el hecho de ejercer, por cuenta de una potencia extranjera, de una empresa u organización extranjera o bajo control extranjero o de sus agentes, una actividad con el objetivo de conseguir o proporcionar dispositivos, informaciones, procedimientos, objetos, documentos, datos informatizados o ficheros cuya explotación, divulgación o reunión tengan la naturaleza de atentar contra los intereses fundamentales de la nación se castiga con diez años de cárcel y 150.000 euros de multa”.

El New York Times recuerda que Gross “fue arrestado en diciembre pasado durante un viaje a Cuba en el marco de un programa semiclandestino de la USAID, servicio de ayuda extranjera del Departamento de Estado destinado a socavar al Gobierno de Cuba”. El diario neoyorquino subraya también que “las autoridades estadounidenses han reconocido que el señor Gross entró en Cuba sin visa en regla, y han declarado que distribuía teléfonos satelitales a disidentes religiosos”.

Desde un punto de vista jurídico, esta realidad ubica de hecho a los disidentes que aceptan los emolumentos ofrecidos por Washington en una situación de agentes al servicio de una potencia extranjera. La Agencia USAID es consciente de que su política constituye una grave violación del Código Penal cubano. Recuerda entonces que “nadie está obligado a aceptar o formar parte de los programas del Gobierno de Estados Unidos”.

El caso Alan Gross constituye un obstáculo mayor a una eventual normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Parece vinculado a la suerte de los cinco agentes cubanos condenados a severas penas de prisión en Estados Unidos y encarcelados desde 1998. Después de una serie de atentados con bombas contra los centros turísticos de La Habana, el Gobierno cubano envió a los cinco agentes para que se infiltraran en los grupos terroristas anticastristas de Florida y recogieran información sobre sus planes. El FBI, tras recibir pruebas por parte de La Habana de la implicación de esos grupos en actos violentos contra Cuba, en vez de neutralizarlos procedió al arresto de los agentes cubano. Luego, la justicia de Estados Unidos los condenó a penas que van de 15 años de prisión hasta dos cadenas perpetuas, durante un juicio denunciado por numerosos organismos internacionales.

Cuba ha hizo partícipe de su “inmediata disposición” a encontrar una solución humanitaria a estos dos asuntos . Un intercambio de presos es perfectamente posible y permitiría dar un gran paso hacia la flexibilización de las relaciones bilaterales entre La Habana y Washington y resolver un conflicto de otro tiempo.

Salim Lamrani (OPERA MUNDI, especial para ARGENPRESS.info)

Salim Lamrani es Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité, Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano.

http://operamundi.uol.com.br/conteudo/opiniao/33124/havana+washington+e+o+caso+alan+gross.shtml

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cuba dispuesta a diálogo con EE.UU. sobre caso Alan Gross

Cuba dispuesta a diálogo con EE.UU. sobre caso Alan GrossCuba reiteró su disposición a establecer un diálogo con Estados Unidos para encontrar una solución "sobre bases recíprocas" al caso del ciudadano norteamericano Alan Gross, sancionado aquí por violar las leyes cubanas.

La Directora General de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Josefina Vidal, aclaró en una nota difundida el martes que el diálogo deberá contemplar las preocupaciones humanitarias de Cuba vinculadas al caso de los cuatro antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos.
Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González cumplen prolongada e injusta prisión por delitos que no cometieron y que nunca fueron probados, agregó la diplomática.

Los Cinco, como se conoce a los antiterroristas, fueron detenidos junto a René González en 1998 por dar seguimiento a organizaciones que ejecutaban y financiaban acciones contra la isla.

Su encarcelamiento -agregó Vidal- tiene un alto costo humano para ellos y sus familiares. No han visto crecer a sus hijos, han perdido a madres, padres y hermanos, enfrentan problemas de salud y han estado separados de su familia y de su Patria por más de 15 años.

La funcionaria se refirió al comunicado emitido por la Oficina del Vocero del Departamento de Estado el 2 de diciembre, el cual insistió en la liberación inmediata e incondicional de Gross, argumentando que su encarcelamiento es injustificado.

Alan Gross fue detenido, procesado y sancionado por violar las leyes cubanas, al implementar un programa financiado por el Gobierno norteamericano con el objetivo de desestabilizar el orden constitucional cubano, mediante el establecimiento de sistemas de comunicaciones ilegales y encubiertos, con tecnología no comercial, explicó.

Según Vidal, estas acciones constituyen delitos graves que son severamente sancionados en la mayoría de los países, incluyendo Estados Unidos.

Así mismo, indicó que Gross ha recibido un tratamiento decoroso y humano desde su arresto.

Cuba -afirmó- comprende las preocupaciones humanitarias que concurren en el caso pero considera que el gobierno estadounidense tiene responsabilidad directa por su situación y la de su familia, y como tal, debe trabajar con el gobierno cubano en la búsqueda de una solución.

La nota también se refiere a la información dada por medios de prensa de Estados Unidos sobre la carta que 66 senadores norteamericanos, demócratas, republicanos e independientes, enviaron al presidente de ese país, Barack Obama, en relación con el caso.

Los senadores instaron al presidente a conferirle prioridad humanitaria a la liberación de Gross y dar cualquier paso que esté "en el interés nacional" de manera expedita para lograr su excarcelación, manifestando que le brindarían su apoyo en la consecución de este objetivo. 

(PL)

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