Mostrando entradas con la etiqueta guerra económica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta guerra económica. Mostrar todas las entradas

sábado, 27 de abril de 2019

Lista de entidades cubanas a las que USA prohíbe realizar transacciones


El Departamento de Estado ha publicado una actualización de su Lista de entidades restringidas y sub-entidades asociadas con Cuba (Lista restringida de Cuba) prohibiendo transacciones financieras directas con las mismas según el Reglamento de Control de Activos Cubanos (CACR). Esta Lista restringida de Cuba también se considera durante la revisión de las solicitudes de licencia presentadas a la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio de conformidad con el Reglamento de Administración de Exportaciones (EAR), en un nuevo paso para acrecentar su guerra económica contra la Isla.
El listado de entidades y sub-entidades aparece en una notificación titulada “Updating the State Department's List of Entities and Subentities Associated With Cuba (Cuba Restricted List)” incluyendo al MINFAR y al MININT cubanos, cinco holdings, así como una diversidad de entidades como hoteles, tiendas, compañías de viaje, etc.
Estas acciones arbitrarias reciben el repudio del gobierno y pueblo de Cuba, así como de todos aquellos inversionistas foráneos y sus países, dado su carácter prepotente y extraterritorial.

sábado, 14 de febrero de 2015

Venezuela: guerra económica y guerra mediática

 http://www.vtv.gob.ve/articulos/2014/06/06/declaracion-final-del-foro-conjura-mediatica-basta-de-agresion-a-venezuela-video-7962.html/conjura-mediatica.jpg/@@images/329e1eb6-819b-4aa8-ae07-aca0276463d2.jpeg

Cuando el presidente Barack Obama anunció el cambio de política hacia Cuba, no anunció, concomitantemente, el cambio de objetivos. Estos son los mismos desde la lejana década de los sesentas: el derrocamiento del gobierno revolucionario. O, dicho en lenguaje políticamente correcto, un cambio de régimen. El silogismo es claro: si la metodología empleada hasta ahora para derrocar al gobierno cubano no ha tenido éxito, cambiemos de metodología. O siguiendo las enseñanzas del primer Roosevelt, “hablad suavemente, pero empuñad un gran garrote”.

Y se ve que, ahora mismo y en el caso de Venezuela, Obama sigue puntualmente el consejo de aquel Roosevelt. No hay declaración de guerra, no hay amenazas de intervención militar directa. Sólo palabras de preocupación por la salud de la democracia y de los derechos humanos en Venezuela.

Pero esas suaves palabras se ven acompañadas por la intensificación de la guerra económica, de la subversión política, del financiamiento descarado de la oposición ligada orgánicamente a Estados Unidos. Y por los intentos hasta ahora fallidos por lograr el aislamiento internacional de Venezuela.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Dinero falso y subversión anticubana.

Billetes cubanos de 5 y 20 CUC (pesos convertibles).


El sitio Martinoticias publicó hoy un artículo titulado "Aumenta circulación de billetes falsos en la capital cubana" bajo la firma de Lisbán Hernández Sánchez, donde se ofrece un panorama "preocupante" sobre una supuesta existencia y proliferación de billetes falsos, tanto en CUC como en CUP, en billetes de diferentes denominaciones, los cuales estarían afectando principalmente al pequeño sector privado en La Habana.

Luego de utilizar inexistentes declaraciones de dueños de pequeños restaurantes, cafeterías y otros negocios, trata de impostar la matriz de opinión de que las autoridades cubanas se encuentran totalmente confundidas e impotentes ante este fenómeno.

Por último, cierra su nota de la siguiente manera: "Aunque varias CADECA exhiben carteles que anuncian cuáles son los billetes falsos en moneda nacional, las autoridades no identifican el problema de fondo; tampoco los medios oficiales alertan a la población. Cabría preguntarse: ¿De dónde sacan los malhechores el papel moneda? ¿Dónde fabrican esos billetes tan realistas?"

Primero que todo vale aclarar al autor de este artículo, inicialmente escrito en Hablemos Press, que las autoridades bancarias, así como otros órganos especializados dan un seguimiento permanente a cualquier asomo de circulación de dinero fraudulento en el país. Al mismo tiempo, todas las entidades recaudadoras de divisas están actualizadas sobre cualquier billete falsificado y sus características.

Cuba ha detectado a tiempo aquellas falsificaciones de billetes de diferentes denominaciones, tanto en CUC como en CUP, y conoce al detalle quiénes son los que se encargan de introducir estos billetes falsos, fundamentalmente organizaciones terroristas como la FNCA, radicadas en Miami.

Para responder a las preguntas del "preocupado" Lisbán, puedo informarle que en 1994, estando yo infiltrado dentro del ala terrorista de la FNCA, recibí alrededor de 520, 000 CUC, en billetes de 20, totalmente falsos y se me orientó como misión introducirlos subrepticiamente dentro de la circulación monetaria de nuestro país para caotizar nuestra economía. Tal suma de dinero me fue entregada por Alfredo Domingo Otero, ex oficial CIA y jefe de operaciones del ala paramilitar de la FNCA, con el conocimiento de su presidente, Francisco José "Pepe" Hernández, quien hoy maneja el dinero de la USAID para la subversión dentro de Cuba. 

Dinero falso entregado por la FNCA a mi persona y que "introduje" al país en embutidos para burlar la Aduana de Cuba.


No me extrañaría, pues, que aún la FNCA y el Consejo por la Libertad de Cuba (CLC) estén coligados en el intento de hacer circular nuevamente dinero falso dentro de nuestra patria. Por su carácter amoral y mafioso, podría suceder que se apropiaran del dinero de la USAID y pagaran a sus mercenarios internos con este dinero falso.

Más lo esencial en este asunto es que Lisbán no hace otra cosa que cumplir con la misión de sembrar dudas y desconcierto entre la población cubana, parte muy apropiada de la actividad subversiva y desestabilizadora de la contrarrevolución.

¡Vaya, pues Lisbán, y averigüe si el dinero que está recibiendo de la FNCA y de la USAID es realmente legítimo! No dudaría que usted fuera realmente uno de los estafados.


Percy Francisco Alvarado Godoy

jueves, 16 de octubre de 2014

¿Robo de divisas en Venezuela? (Segunda parte).




Siguiendo el mismo esquema presentando en la primera parte de esta investigación, hoy ponemos sobre el tapete a otros dos implicados en el robo de divisas en Venezuela, quienes se encuentran vinculados al esquema de sacar los dólares y enviarlos al exterior, como parte de la guerra económica contra la nación bolivariana.

Esta vez aparecen como sospechosos el griego Vasilious Xeniadis y el dominicano Eliseo Alba Damirón.

Pasaporte de Vasilious Xeniadis

Vasilious maneja una supuesta empresa denominada Standard Develoment S.A. (Ficha 447199) cuya misión es la de sacar las divisas de Venezuela dentro del esquema antes analizado, fungiendo como un front trader falso y quien garantiza que el dinero llegue finalmente a Hong Kong. Este estafador, quien aparece en Internet como supuesto consejero o director de compañías fantasmas, asociado a Luis Carlos Chen, Dalsy Lee, Dimitrios Gtyftopoulos y Moscofoglou Orestis y Louizdis Miltidis.

Sirve, como señalé, de puente al grupo desfalcador, al que se suman tanto  Eliseo Alba Damirón, como su socio Arturo Moisés González Osborne, quienes han sido acusados en el 2011 y el 2013 por lavado de activos, según consta en documentos que mostraremos en este trabajo.


Alba Damirón aparece como miembro del Consejo  Europeo de Desarrollo Económico en República Dominicana, fungiendo como  presidente para América Latina y el Lejano Oriente del mismo.



De Eliseo Alba Damirón se sabe que durante la década de los 80 se convirtió en empresario vinculado al medio artístico y a las transmisiones radiales y televisivas de eventos deportivos. Mucho después se le vinculó, en el 2011 y el 2013 a delitos de lavado de activos, a través Ambergold Holdings Ltd. falseando documentos del HSBC Bank.

Los siguientes documentos los vinculan a estas estafas:

miércoles, 11 de diciembre de 2013

El chavismo vence a la guerra económica

El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

La oposición venezolana se queda definitivamente sin táctica ni estrategia para vencer al chavismo en una contienda electoral. Se intentó con la clásica estructura de partidos tradicionales y no pudo ser. Se creó un todos contra Chávez mediante una Mesa de Unidad Democrática y fracasaron. Se corrieron hipócritamente hacia un nuevo eje político, aparentemente al nuevo centro socioliberal, con un trastrocado Capriles que defendía las Misiones y la Constitución como si fueran obra suya. Pero tampoco les funcionó. En el siguiente intento, en el pasado 14 de abril, eligieron el nombre de Simón Bolívar para su comando de campaña y regalaron piropos a Chávez para granjear votos en un momento de duelo con máxima emotividad política. De nuevo, medalla de plata en una carrera en la que solamente competían dos modelos de país. Sin embargo, el manual de la derecha latinoamericana es bien extenso. Si por la vía electoral no fue posible, entonces la arremetida debía venir por el flanco económico. Desde ese momento, la oposición política usó su músculo económico para de-sestabilizar mediante técnicas –de golpe a cámara lenta– de una burguesía importadora, rentista y especuladora. La guerra económica había sido diseñada con precisión milimétrica en una estrategia presumiblemente infalible: desabastecimiento, inflación inducida, fuga de capitales y mercado ilegal de dólares. Todo ello presentado en una planificada campaña de comunicación, nacional e internacional, que azuzaba leña al fuego para crear las condiciones objetivas y subjetivas para golpear al chavismo en una nueva disputa electoral. En una operación cada vez más común desde la oposición, las elecciones que realmente elegían alcaldes eran (mal)utilizadas para un nuevo juicio final del chavismo. Esta vez, el presidente Maduro era el objetivo de este propagado plebiscito. Según sus planes, la idea era hacer la suma de votos municipales en el plano nacional para comenzar la siguiente etapa: un revocatorio anticipado.
No obstante, ese libreto derrocador no contempla algunos aspectos del nuevo cambio de época que vive América latina y, muy particularmente, la Venezuela de Chávez. La guerra económica –en este año– no pudo vencer a la democratización económica real llevada a cabo por el chavismo durante su década ganada. El pueblo politizado tiene memoria y no olvida a la ligera ese tránsito chavista a favor de la erradicación de la deuda social, de redistribución de riqueza social, de mejoras sociales, de soberanía en sectores estratégicos, de creación de empleo, de un crecimiento distribuidor, de cambio del patrón de acumulación. Es cierto que el chavismo tiene todavía grandes desafíos estructurales en materia económica, pero esto no debe –ni puede– eclipsar los logros alcanzados que permiten preocuparse por el largo plazo gracias a haber resuelto muy satisfactoriamente las urgencias sociales y económicas del corto plazo. Además, el intento de traer paz económica siempre es más grato que aquellos que ejercen la guerra económica. Las acciones tomadas por el chavismo desde la ley habilitante han convencido de nuevo a la mayoría. Esta vez, Maduro hizo como Chávez, dar un paso al frente, apropiarse de la agenda, sin miedos, y sin negar la evidencia en materia de incremento de precios y falta de algunos bienes. Frente a ello pasó a la ofensiva económica con una nueva propuesta de orden económico interno apostando a caminar de la estructura posneoliberal a otra de índole poscapitalista. Las prácticas de un sector privado oligopólico, que se aprovecha de las mejoras adquisitivas gracias a la política económica bolivariana y de cierto desa-juste entre el crecimiento exponencial de la demanda y la insuficiente oferta nacional fueron rechazadas por la mayoría en estas elecciones. Visto de otra forma, el chavismo, con este apoyo electoral, recibe un nuevo respaldo para seguir marchando por la senda de una nueva política económica real que concilie acciones concretas para solventar problemas coyunturales con estrategias que asienten las bases vigorosas de un socialismo bolivariano.
La derecha venezolana, y latinoamericana, no acaba de (re)conocer a su pueblo. Capriles, en su discurso ante la derrota, volvió a caer en un lugar común, que actualmente ya no engaña a nadie: “Venezuela es un país dividido”. Es ahora, cuando pierden elecciones, que se retoman este manido lema. Sin embargo, nunca hablaron de división cuando el modelo económico excluía a las mayorías para privilegiar a una minoría. No sabemos cuál será el próximo intento en Venezuela para tumbar al chavismo si éste sigue haciendo política para la mayoría. Pero algo sí es seguro, esta vez, la estrategia del plebiscito tuvo su efecto boomerang. ¿Habrá, tal vez, revocatorio para Capriles?

Por Alfredo Serrano Mancilla *
 
* Doctor en Economía, Centro Estratégico Latinoamericano Geopolítica (Celag).

http://www.pagina12.com.ar

domingo, 27 de octubre de 2013

Llegó la hora de ser hijos de Chávez



Al fin aparecieron medidas gubernamentales en Venezuela que muchos esperábamos. La juramentación del  Comando Nacional Antigolpe en cada región, es una de ellas. Este comando cívico militar, el cual actuará en todo el territorio nacional, particularmente en las zonas estratégicas, permite una nueva organización de las fuerzas bolivarianas para dar respuesta a las continuas agresiones de la derecha venezolana en la vida económica, política y social del país. 


Lo importante de este paso es que no quede en una mera campaña. La organización de las actividades del Comando debe incluir a todas las fuerzas revolucionarias, tal como lo intuyó Chávez, en una oportunidad, cuando los mismos fueron creados. 

La derecha venezolana ensaya varios escenarios de desestabilización y cada uno de ellos debe ser monitoreado, analizado y recibir una respuesta inmediata. Su reactivación es crucial no solo con vistas a las próximas elecciones del 8 de diciembre, sino para desbaratar la guerra sucia económica que está haciendo padecer a los venezolanos escaseces pre fabricadas, motivadas por acaparamiento de los productos esenciales para la canasta básica, así como otras afectaciones que generan descontento y son aprovechadas para deslegitimizar al gobierno de Maduro.

Tal vez la más consecuente noticia está implícita en la convocatoria del presidente para que todos los cuadros del estado, independiente de su rango o status, se incorporen a las milicias bolivarianas. Este paso era realmente necesario pues vincula verdaderamente a la dirigencia bolivariana al propio pueblo, desbarata estratos de poder que aún existen en algunos ministerios, organismos y estados, y garantiza la unidad dentro de la Revolución. Esta vez todos han de ser verdaderos soldados de la patria.

La creación de los Comandos Antigolpe pone otra vez a las fuerzas bolivarianas a la ofensiva, puesta en entredicho -aunque muchos lo duden-, por las manipulaciones de la derecha y de sus aliados internacionales, así como las propias debilidades internas de las mismas, mostradas en varias ocasiones por la corrupción descarada e impune, el irrespeto a las denuncias del pueblo, la falta de agilidad a la actuación judicial ante lo mal hecho, la impunidad del compadrazgo y el nepotismo, el apogeo del quintacolumnismo y, sobre todo, el malestar popular por la tolerancia de estos vicios del pasado que no caben en una verdadera Revolución.

Con este paso, realmente, se revive a Chávez, y se hace confiar nuevamente al pueblo, el que reclama a voces su derecho a que el estado sea capaz de “garantizar la paz, la estabilidad, el derecho a la independencia y la vida del país”.

No importan los cuestionamientos de la derecha que teme verdaderamente al pueblo organizado. Las calles, barrios, comunas, campos y todas las ciudades deben ser escenario de  la vigilancia revolucionaria, de la respuesta oportuna ante el golpismo solapado y la acción abierta y artera.  Esa vigilancia debe neutralizar no solo las acciones desestabilizadoras de la derecha, sino también su guerra económica solapada, su labor de zapa en cada territorio y la guerra sicológica implementada en los últimos meses.

Maduro lo expresó claramente: octubre, noviembre y diciembre son esenciales para neutralizar a la derecha. Si se es capaz de implementar las tácticas adecuadas, teniendo siempre al pueblo como participante, se logrará la victoria en las 335 alcaldías, así como copar la gran mayoría de los puestos en los consejos comunales.

La incorporacción del Gran Polo Patrótico al  Órgano Superior para la Defensa Popular de la Economía, permitirá dar solución urgente a las necesidades populares y a la necesaria acción de "sacudir el árbol" para que caigan los mangos podridos, con lo que  se dará un tiro de gracia a la especulación, la inflación  y al desbastecimiento promovido por la derecha.

Estos pasos que aplaudo, deben ser cumplidos al pie de la letra. ¡Basta ya de impunidad de la derecha y de los corruptos! ¡Basta ya de campañismo! Asumamos de verdad los compromisos con la Patria.

¡Un día se juró, ante Chávez, ser sus consecuentes seguidores! No bastan camisas rojas, ni gorras del mismo color para cumplirle su legado. Un día dijimos todos, conmovidos ante su féretro: ¡Yo soy Chávez!. No hagamos de este juramento simples palabras y consignas. 

Llego la hora de mostrar que no solo Maduro es "hijo de Chávez". ¡Todos somos Chávez, y él nos convoca a la batalla! ¡Todos somos, realmente, sus hijos!

Percy Francisco Alvarado Godoy

lunes, 26 de noviembre de 2012

Comunidad internacional rechaza “bombardeo” estadounidense contra Cuba

Al parecer, la agenda de bombardeos por parte de las potencias hegemónicas contra varios países árabes se mantendrá en vigor por lo menos hasta el próximo año.

Los recientes, llevados a cabo por los “sionistas incivilizados”, denominación con la que el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, hizo referencia a Israel el 26 de septiembre pasado en la ONU, conmocionaron a la comunidad internacional que hasta el día de hoy no ha podido adoptar medidas concretas para contribuir a la solución del conflicto palestino-israelí ni al de otros que son de actualidad como es el caso de Cuba. 

A raíz de los ataques del ejército israelí contra la Franja de Gaza en el marco de la operación Pilar de Defensa, que duraron un poco más de una semana y que cesaron gracias a la tregua alcanzada entre las partes beligerantes el 21 de noviembre pasado, ciento sesenta y dos palestinos murieron y un millar resultaron heridos. 

Pero eso es solo una parte de la historia bañada de sangre que el pueblo palestino vive, pues no hemos tomado en cuenta los estragos que sufrió tras la primera guerra árabe-israelí (1948-1949), la Guerra de los seis días en 1967 que acabó con la ocupación de territorios palestinos por parte de Israel –hecho que consta en la resolución 242 adoptada por unanimidad en el Consejo de Seguridad de la ONU el 22 de noviembre de 1967–; la operación Plomo Fundido (finales de diciembre de 2008 y mediados de enero de 2009) y el bloqueo israelí impuesto contra el enclave en junio de 2006 pero reforzado en 2007. 

Las consecuencias de esos momentos oscuros que vivió, vive y todavía vivirá la nación palestina pueden ser equiparadas a las que el pueblo cubano sufre como resultado del bloqueo económico, financiero y comercial que EEUU impuso contra la isla caribeña ya hace más de cincuenta años. Es evidente que existe una abismal diferencia entre las razones que conllevaron al surgimiento de los conflictos Cuba-EEUU y Palestina-Israel.

Con respecto de las razones de los citados conflictos, en el primer caso son más que todo de carácter político, ideológico; mientras que en el segundo, de carácter religioso, aunque últimamente se habla que es también económico, pues en las cercanías del mar de la Franja de Gaza, zona con mayor densidad poblacional en el mundo, hay yacimientos de gas y petróleo. 

No obstante, si vamos directamente al grano, el sufrimiento, el hambre, las muertes, la discriminación, el aislamiento entre otros, son lo mismo en cualquier parte del mundo independientemente de las circunstancias en que se hayan dado o del método con el que hayan sido provocados. El asesinato será siempre asesinato independientemente de si se haya matado a una persona de hambre o de un tiro, y este delito como otros debe ser castigado, pero en la realidad esto no sucede. Lamentablemente existen países que gozan de licencia para matar y de impunidad ante la Ley. 

En el caso de Cuba el bloqueo estadounidense, además de las pérdidas por más de un billón de dólares, ha provocado incalculables daños humanos, sufrimientos, carencias, dificultades que afectan a cada familia, a cada niña y niño, a cada mujer y hombre, a los discapacitados, a cada anciana o anciano; y a los enfermos. 

Valga como ejemplo del trato inhumano y discriminatorio que EEUU muestra con respecto a la salud de los niños cubanos el caso del Cardiocentro Pediátrico “William Soler”, sobre el que habló el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, durante su discurso en la Asamblea General de Naciones Unidas el pasado 13 de noviembre en Nueva York. 

“El Cardiocentro Pediátrico ‛William Soler’ no dispone del medicamento Levosimendán, que se emplea para el tratamiento de problemas cardíacos asociados a la capacidad de bombeo del corazón en los niños pequeños y tampoco lo puede utilizar debido a que se le ha negado su suministro, ya que es producido por los laboratorios Abbott (de España)”, dijo el canciller cubano. 

Añadió que el servicio de marcapasos y electrofisiología del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular no cuenta con el equipo de mapeo anatómico tridimensional no fluoroscópico, destinado a investigar los puntos de arritmia en el corazón humano, debido a la retirada de la firma estadounidense Saint Jude. Ello impide realizar tratamientos e intervenciones de cateterismo para curar arritmias complejas. Como consecuencia, estamos obligados a enviar estos pacientes a terceros países para su tratamiento. 

Entre otras cosas, reveló la imposibilidad de adquirir láminas tisulares para los dermoexpansores, –que se utilizan para preparar los transplantes de piel–, y su necesaria búsqueda en mercados más distantes y a un mayor costo, lo que complica y prolonga la atención a las niñas y niños que sufren quemaduras profundas, al ocasionar un incremento del tiempo quirúrgico y la estadía hospitalaria. 

Destacó que el 28 de octubre de 2009 las autoridades de la nación caribeña explicaron que los niños cubanos que padecen de leucemia linfoblástica y rechazan los medicamentos habituales, no pueden ser tratados con el fármaco “Elspar”, creado para casos con intolerancia, cuya venta a Cuba se prohíbe a la compañía Merck & Co. 

No obstante, en la noche del 6 de noviembre pasado, continuó el titular de la cartera de Exteriores cubana, tras aceptar la candidatura del partido demócrata para las pasadas elecciones presidenciales el mandatario Barack Obama contó acerca de la curación de la niña Erin Catherine Potter, de ocho años, que padeció de leucemia y que vive en Mentor, Ohio. 

¡Qué curioso!, ¿verdad? 

¿Cuál es la diferencia entre un niño estadounidense y un niño cubano u otro de cualquier país? Los niños cubanos “merecen también compasión y alivio”, afirmó Rodríguez. 

El 6 de abril de 1960, el subsecretario de Estado, Lester D. Mallory definió los objetivos del bloqueo contra Cuba, que Rodríguez citó: “provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria [...] debilitar la vida económica negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”. 

Sin embargo, lo que ocurre en la actualidad con la nación caribeña sobrepasa los límites de lo manifestado por Mallory, manifestación que es motivo de vergüenza más que de enorgullecimiento. Lo comentado en líneas arriba es apenas uno de los tantos daños que el bloqueo ha ocasionado y le sigue ocasionando a Cuba como si ésta estuviera viviendo unos de esos bombardeos de los que ahora es víctima parte del mundo árabe. 

El uso de una oratoria menos estrepitosa y amenazante y los “retoques cosméticos” en lo que respecta a la política internacional estadounidense ya no son suficientes para ocultar el genocidio que EEUU lleva a cabo en el último cuatrienio contra Cuba. 

“Por su propósito declarado y sus efectos directos, el bloqueo contra Cuba califica como un acto de genocidio, de conformidad con los incisos b y c del Artículo 2 de la Convención de Ginebra para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948”, aseveró el canciller cubano, precisando que ello constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los DDHH de un pueblo entero. 

Si la Casa Blanca piensa que nadie se da cuenta de los crímenes que comete directa e indirectamente contra los pueblos del mundo, se equivoca. Los países aprenden de las malas experiencias e infortunios a los que EEUU les sometió por una u otra razón; y, al igual que Cuba, se opondrán a las medidas coercitivas unilaterales y a las sanciones económicas que solo dañan a los seres humanos. 

Al igual que el pueblo cubano, ahora hay muchos –testimonio de esto son los 188 votos a favor de que se levante el bloque contra Cuba– que rechazan las hegemonías, el intervencionismo, el racismo, la discriminación, el ultraje a la soberanía de los países, los modelos universales que no consideran para nada las tradiciones y la cultura de otras naciones, y abogan por un mundo “sin crueles bloqueos que matan a hombres, mujeres y niños, jóvenes y ancianos, como bombas atómicas silenciosas”, tal como lo dijo el titular de la cartera de Exteriores cubana. 

El 13 de noviembre la Asamblea General de la ONU aprobó por abrumadora mayoría una nueva resolución de condena al embargo económico, financiero y comercial que impone EEUU a Cuba desde hace cinco décadas. La resolución fue aprobada con 188 votos a favor, tres en contra, y dos abstenciones, anunció en ese entonces el presidente de la Asamblea General, Vuk Jeremic, al término de un debate que se extendió por casi tres horas. 

Los tres países que votaron en contra de la resolución fueron EEUU, Israel y Palau, mientras que las abstenciones fueron de Micronesia e Islas Marshall. 

En la votación del año pasado, la resolución de condena al embargo contó con 186 votos a favor. EEUU e Israel votaron en contra, mientras que Palau se abstuvo junto a Micronesia e Islas Marshall. La nueva resolución condena por vigésimo primera ocasión el embargo a Cuba. La primera vez fue en 1992 con 59 votos a favor, 3 en contra y 71 abstenciones.

Autor: Ricardo Zedano, para La Voz de Rusia

ShareThis