Ningún plan
militar, por bien preparado que esté, tiene garantizada su supervivencia
más allá del primer encuentro con el enemigo (mariscal de campo Helmuth von Moltke, 1800-1891)
Para que surgiera un pacto militar como la Organización del Tratado
del Atlántico Norte (OTAN) hace 65 años, tenía que existir alguno o
varios enemigos de los países de Europa Occidental o los tenía que
inventar.
Estados Unidos, el mayor beneficiado en términos financieros,
políticos, económicos y geoestratégicos durante la Segunda Guerra
Mundial, decidió establecer su control absoluto en esta parte de Europa.