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martes, 23 de abril de 2019

Otro fiasco en el intento de criminalizar a Cuba y a Venezuela Bolivariana.


Como ya habíamos advertido en un artículo anterior titulado Otro desesperado intento USA contra Cuba y Venezuela, un ridículo informe elaborado por  la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC) y el Tribunal Supremo de Venezuela en el Exilio, trata de satanizar a Cuba y a Venezuela sobre la base de las siguientes tesis principales: a)  en Venezuela existe un estado fallido controlado por un grupo criminal vinculado al narcotráfico y al terrorismo transnacional, implementado por Cuba, b) la entrega por parte del gobierno venezolano de la independencia nacional a Cuba que ha establecido allí un modelo moderno de dominación colonial, c) este esquema de dominación, supuestamente, comete de forma continuada crímenes de lesa humanidad, como son la tortura y el genocidio por la actual hambruna y desastre humanitario que azota a la población, sumado a la violación de los DDHH y la inseguridad ciudadana, d) la intención de vender a Venezuela como una amenaza a sus países vecinos, e) validación del llamado gobierno constitucional de Juan Guaidó, f) vender la falsa matriz de opinión de que el conflicto interno en Venezuela se internacionalizó desde el momento en que se manifestó una supuesta injerencia cubana dentro de esa nación, a la que se suma actualmente Rusia, así como la total justificación para legalizar una acción armada contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Lo interesante de este manipulado informe es que abre las puertas a acciones contra la nación bolivariana bajo la deformada interpretación de instrumentos jurídicos internacionales tales como la Convención de Palermo de Naciones Unidas contra el crimen transnacional organizado, la resolución adoptada por la Cumbre Mundial de esa organización en 2005: la Responsabilidad de Proteger y lo estipulado en el Artículo 51 (Capítulo VII) de la Carta de Naciones Unidas sobre el derecho de todo estado a la defensa individual o colectiva frente a agresiones armadas de otro país, con los que se busca bendecir una intervención militar contra Venezuela a espaldas del Consejo de Seguridad de la ONU.
Dentro de la estrategia propuesta en el documento  –muchas de las acciones ya están en plena implementación– se contempla sumar a la comunidad internacional al bloqueo del acceso a nuevos recursos financieros y de armamentos, la intercepción de cargamentos aéreos y/o navales y la apertura de un corredor humanitario protegido para llevar alimentos y medicinas para la población. Sin embargo, lo más peligroso de este documento es que sus autores apuestan por  el uso de la fuerza e incluso la amenaza de uso de la fuerza dejando a un lado una solución negociada. Al respecto, destaca: “Para obtener éxito en una negociación es necesario que la otra parte se convenza de que no tiene a su alcance una “Mejor Alternativa a un Acuerdo Negociado”. Las promesas de amnistía y desbloqueo de cuentas bancarias no son tan persuasivos como preservar la vida. Retirar de la mesa el uso de la fuerza –incluso la amenaza de usarla– solo favorece la reticencia a toda negociación genuina. La pública exclusión previa de esas opciones no contribuye a crear incentivos para que el ejército reconsidere su lealtad al actual régimen criminal”. ”
Los autores del informe, el cual fue entregado el 19 de abril, hace apenas cuatro días, al Congreso norteamericano, particularmente a Rick Scott y Marco Rubio, tiene como propósito recrudecer la guerra mediática contra Venezuela mediante dos premisas básicas: No es posible llegar a un acuerdo negociado con el régimen venezolano sin hacerles sentir miedo creíble a las consecuencias de su rechazo. El uso exclusivo de sanciones económicas no resolverá el fin de la usurpación. (…) Pero la idea de que Maduro puede sostener una guerra prolongada en Venezuela y la región por medio irregulares tiene más que ver con un mantra de propaganda que con la realidad.
Para justificar su agresión inmediata a Venezuela minimizan el costo en vidas y la justifican arguyendo que “solo el pasado año, produjo 23.047 muertes violentas (en comparación con 2.640 en Afganistán en el mismo periodo) –sin contar las miles de muertes como resultado de la hambruna y falta de medicamentos.” A la par comparan el supuesto éxodo de venezolanos como superior al ocasionado en Siria por la guerra, presentándolo como una amenaza a las naciones vecinas.
Otra justificación para la agresión militar es argumentar que la comunidad internacional ha distorsionado el uso de la fuerza contra Venezuela ya que, según los autores, el uso de la fuerza no presupone exclusivamente el empleo de tropas terrestres y ocupaciones prolongadas. Para ellos resultaría más práctica la realización de golpes quirúrgicos contra objetivos gubernamentales y/o implementar zonas de vuelo restringidas para supuestamente proteger entregas de ayuda humanitaria, a la par que usar tropas de élite de gran movilidad que desarrollen acciones selectivas contra los partidarios de Maduro y, lógicamente, la eliminación personalizada de la dirigencia bolivariana mediante ataques con drones y atentados.
Equiparar el uso de la fuerza solo a acciones en gran escala con desembarcos y ocupaciones prolongadas solo tiene el propósito de confundir a incautos y neutralizar a los que desean alguna acción decisiva para sacar del poder a una pandilla de facinerosos que no se marcharán por voluntad propia.
Una gran parte del trabajo de los autores está encaminada a demostrar la presencia de fuerzas especializadas de corte militar y de contrainteligencia desplegadas dentro de las FANB y organismos institucionales, para lo cual acuden a supuestos “expertos” que, como el general venezolano Antonio Rivero y el coronel Julio Rodríguez Salas, se desviven en tratar de desnudar una supuesta presencia militar cubana en Venezuela. Asimismo usaron como fuentes al ex ministro del interior y defensa boliviano, Carlos Sánchez, y el experto norteamericano Douglas Farah.
Los autores de este informe fueron los ya destacados anticubanos Juan Antonio Blanco quien tiene un largo historial al servicio de los enemigos de Cuba y Venezuela al haber fungido como Director de Programas Latinoamericanos de Human Rights Internet, Director Asociado Visitante del Instituto de Investigaciones Cubanas de la Universidad Internacional de Florida, y luego como Director Ejecutivo del Centro de Iniciativas para América Latina y el Caribe de Miami Dade College trabajando últimamente como Director Ejecutivo de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC); Rolando Cartaya quien ha estado vinculado a Radio Martí y a otras entidades encargadas de llevar a cabo la guerra mediática anticubana desde EEUU; Luis Domínguez, connotado fabricante de mentiras sobre revolucionarios cubanos dedicados a la gobernabilidad y a funciones de defensa de nuestro Estado a través de del foro “Secretos de Cuba” y del blog “Cuba al Descubierto”; por último el venezolano Casto Ocando, quien se ha dedicado a inventar supuestas investigaciones de dudosa credibilidad sobre el gobierno bolivariano.
Detrás de este intento, en gran parte obtenido de fuentes públicas dedicadas a la guerra ideológica contra nuestras dos naciones, basado también en las especulaciones de traidores venezolanos y de dudosos expertos en temas de seguridad hemisférica, se pretende ofrecer a la ultraderecha reaccionaria en el Congreso USA y a los halcones aupados por la administración Trump, de un nuevo instrumento para tratar de vulnerar y desvirtuar los vínculos solidarios entre las dos grandes patrias de Bolívar y Martí, azuzar a una guerra de consecuencias incalculables y a reforzar el hegemonismo norteamericano en la región.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Marco Rubio, el delfín del militarismo gringo.



http://lasantamambisa.files.wordpress.com/2014/03/c2a8pensamientos-de-marco-rubio.jpg


El senador Marco Rubio está promoviéndose como el aspirante presidencial republicano cuyo discurso apuesta a una mayor participación militar norteamericana a nivel mundial. Aumento de los gastos militares, envío de tropas a varios escenarios en conflicto -entiéndase Medio Oriente y Ucrania-, empiezan a definirlo como predilecto de la ultraderecha yanqui y el Complejo Militar Industrial.

Aunque respalda la estrategia del presidente Barack Obama de armar a grupos rebeldes moderados en Siria, apuesta por el envío de tropas para enfrentar al Estado Islámico en el Oriente Medio.

Inteligente, pretende causar una posición favorable a la derecha conservadora, sobre todo por una proyección con respecto a política internacional, ante una potencial rival demócrata en las venideras elecciones de 2016: Hillary Clinton. También es conocedor del descontento despertado en los grupos de poder causado por las decisiones de Obama de retirar a las tropas en Irak y Afganistán.

Además, Rubio conoce que el aparataje mediático montado por los grandes medios sobre la potencial amenaza contra los EE UU por parte del yihadismo radical del Estado Islámico, ha tenido resultados positivos y una gran parte de los norteamericanos ha manifestado su respaldo, al menos temporalmente,  a intervenir en Irak y Siria.

Adalid de la política militarista, no solo proyecta sus demandas a ejercer una mayor presión bélica en el Medio Oriente, sino también ha encarnado una abierta hostilidad hacia Rusia, Cuba, Venezuela y otras naciones progresistas.

Sin lugar a dudas, este joven político demuestra un claro oportunismo político encaminado a lograr el apoyo de las élites de poder en EE UU. Su clara ambición presidencialista le convierte en un pequeño remedo del Hitler de los años 30.


Percy Francisco Alvarado Godoy

lunes, 7 de octubre de 2013

Estados Unidos: fundamentalismo y decadencia



"Si nos vamos a enredar, todo el mundo se enreda y todo el mundo tendrá problemas", advirtieron los voceros del Departamento del Tesoro recordando que si hay solución será imposible dar prioridad a pagos de deuda por sobre otras obligaciones. Esto sucederá si el Congreso no logra aumentar el límite de endeudamiento de 16.7 billones de dólares. Ni hay que recordar que el déficit mensual ronda los 60 mil millones de dólares que deben ser obtenidos en los mercados financieros.

El temor generalizado es que Estados Unidos podría entrar en una crisis tan severa que llegaría a ser mucho peor que la de la Gran Depresión de los años 30  y los daños provocados a la economía afectarían a más de una generación. Además que no existen precedentes de un incumplimiento de pago.

¿Estados Unidos en default? Aunque parezca imposible, inimaginable, esta amenaza está a la puertas de Washington y se estima que esta circunstancia sería catastrófica no solo “sobre los mercados financieros sino también sino también sobre la generación de empleo, el gasto de los consumidores y el crecimiento económico", de acuerdo al mensaje del Tesoro, que se dio a conocer en el tercer día del dramático cierre del gobierno.
"El temor generalizado es que Estados Unidos podría entrar en una crisis tan severa que llegaría a ser mucho peor que la de la Gran Depresión de los años 30  y los daños provocados a la economía afectarían a más de una generación."
Entre otras situaciones, el mercado del crédito “podría congelarse, el valor del dólar podría caer y las tasas de interés estadunidenses podrían dispararse llevando a una crisis financiera y a una recesión que podría recordar los episodios de 2008, o incluso peor”, advirtió el Tesoro.

Paralizado el gobierno de Estados Unidos, la crisis podría empeorar y, como señala el informe del Tesoro, si se  mezcla “con el grave tema del límite de la deuda federal, esto tendría un efecto de catástrofe, agravando los problemas económicos”.

El presidente Barack Obama responsabilizó a los republicanos en el Congreso de llevar al país a una situación dramática y advirtió sobre la dura influencia de los dirigentes conservadores (ultraderechistas) del Tea Party.

“Haga una votación, detenga esta farsa y termine con este cierre ya mismo”, le exigió Obama al titular de la Cámara Baja, el republicano John Boehner,  a quien acusó de tratar de ser complaciente con los “extremistas”  de su partido. Solo hay una salida, sostuvo Obama, y es que el Congreso apruebe el presupuesto para financiar al gobierno “sin ataduras partidarias” y terminar con “la obsesión” de la dirigencia del Tea Party con la reforma de salud, que en realidad es moderada y muy necesaria, en un país con  millones de desempleados.

Es posible que Boehner actúe más allá de lo que piensen los fundamentalistas de su partido, y se decida a dar pasos posibles para impedir que Estados Unidos entre en default. Por su lado, el senador republicano John McCain admitió que los republicanos "serán percibidos como los que han bloqueado y provocado el cese de las actividades del Estado federal". Todos saben que es una crisis, que no tiene tan fáciles salidas como en otros tiempos, que esto mostrará la extrema debilidad de un presidente estadounidense, que se puede interpretar como un “golpe de Estado” del que se habla desde 2011, pero también que existen severas contradicciones al interior del país, se ha perdido credibilidad, toda vez que la población se expresó contra una guerra en Siria (80%) y que también lo hicieron militares.

Cinco generales advirtieron hace una semana a Obama  que si Estados Unidos entraba en Siria, ellos tomarían medidas. En esos momentos también se habló de un “golpe” en este caso de otro tipo. Pero lo que es más grave para el gobierno y para los guerreristas es que el escenario está llegando a parecerse a lo sucedido cuando la guerra de Vietnam, que no solo se perdió contra un pueblo en lucha, sino que también se perdió hacia adentro del propio país, cuando se filtraron  las escenas terroríficas de esa guerra y llegaban no solo miles de cadáveres de soldados estadunidense sino también de discapacitados y enfermos mentales, mucho de los cuáles se suicidaban como está sucediendo en estos momentos. Esto hizo reaccionar masivamente a la población de Estados Unidos y especialmente a los jóvenes.
"Para los fundamentalistas del Tea Party, cuya única razón es la fuerza, la violencia y la guerra, llevar contra la pared y acorralar al primer presidente negro de Estados Unidos, es como dice Obama una decisión ideológica."
De hecho, la crisis de las hipotecas y otras que se sucedieron actuaron como un terremoto sobre buena parte de la población. Y se ha optado por la represión contra las marchas que exigen los cambios prometidos, un alto a la guerra, no aceptar recortes que sigan expulsando a una buena parte de la sociedad hacia confusos arrabales.

20 ciudades están a punto de quebrar como quebró Detroit, cuya situación es trágica. Miles de familias quedaron sin casas. El cruel negociado de las hipotecas destruyó hogares y vidas y salvó a los bancos, al sistema financiero implacable. Esto lleva a observar quien está detrás de un presidente de Estados Unidos, quien maneja el mundo.

Sin olvidar que para los fundamentalistas del Tea Party, cuya única razón es la fuerza, la violencia y la guerra, llevar contra la pared y acorralar al primer presidente negro de Estados Unidos, es como dice Obama una decisión ideológica. 
 
Stella Caloni
 
http://www.telam.com.ar

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