La conspiración:
Fuentes seguras me
han confirmado que la ciudadana argentina Micaela Hierro Dori está encargada de
involucrar a un grupo de contrarrevolucionarios internos –algunos de los cuales
se encuentran en estos momentos en el exterior en su función de mercenarios
viajeros-, con vistas a garantizar la presencia de 45 de los mismos en la
venidera Cumbre de Las Américas en Panamá. Esta ciudadana ha viajado a Cuba en
tres oportunidades: en 2009, 2010 y 2012, ocasiones en que estableció vínculos
con varios elementos contrarrevolucionarios como Yoani Sánchez, por citar un
ejemplo.
Hasta el momento,
Micaela Hierro ha garantizado la presencia de los contrarrevolucionarios Yoani
Sánchez, Guillermo Fariñas, Rosa María Payá, Eliécer Ávila, César Mendoza,
Rolando Cáceres, entre otros. No obstante, está empeñada en llevar al evento a
figuras jóvenes quienes hasta el momento cuentan con un bajo perfil para lograr
su salida de Cuba sin obstáculo alguno.
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| Micaela Hierro con Yoani Sánchez en una de sus visitas a Cuba. |
Hierro está
encargada de la logística para asegurar la presencia de los mismos en el
evento, proceso que se está gestando en el más absoluto secreto.
Micaela Hierro
pretende reeditar un evento de magnitud similar al realizado por la Konrad Adenauer,
en diciembre pasado, en México.
Se supo que Micaela
Hierro les comunicó a varios contrarrevolucionarios que piensa involucrar en la
aventura panameña que cuenta con el apoyo de ciertas estructuras y personas del
gobierno panameño, quienes le facilitarían el acceso al país y garantizarían su
estadía y seguridad. Esto es crucial, para evitar lo sucedido en el encuentro
de México, en que varios contrarrevolucionarios fueron impedidos de participar
en la segunda fase del evento realizado en Veracruz.
Hierro quiso
eliminar los recelos de algunos contrarrevolucionarios de que fueran limitados
en su movilidad y participación, dada la presencia de importantes dignatarios
en la Cumbre, particularmente los de Estados Unidos, Cuba y Venezuela.
Micaela Hierro está
trabajando fuertemente en lograr una declaración de todos los participantes
para que se garantice la participación de la mal llamada “sociedad civil”
cubana en los diálogos entre Cuba y Estados Unidos.
Otro de sus
objetivos es lograr que los participantes en el Foro de la Sociedad Civil le
exijan al gobierno cubano la implementación de “supuestos” cambios en materia
de derechos humanos y democracia.
Una de mis fuentes
me aseguró que Micaela Hierro le comunicó que los fondos para garantizar la
presencia de los 45 mercenarios serían aportados por la National Endowment For
Democracy (NED), canalizados en algunos casos por la ONG People in Need y la
Konrad Adenauer (KAS). Parte de estos fondos –recordar que la NED entregó al
CICES 65, 104 USD en el 2014 para sus programas subversivos en Cuba,
particularmente los relacionados con la Red de Jóvenes para la Democracia en
Cuba-, están a disposición de Micaela Hierro y asociados.
Ella misma aseguró
que la NED dispone de abultados fondos para lograr una amplia participación de
contrarrevolucionarios cubanos, al verse favorecida por la crisis de imagen que
está afectando en estos momentos a la USAID. Es casi seguro que el CICES ya
disponga de fondos adicionales para este propósito.
La conspiración en
que participa Micaela Hierro, viajando en los últimos meses previos a la Cumbre
de Las Américas, en un marco de secretismo, también apunta no solo a Cuba sino
a otras naciones del ALBA, particularmente contra Venezuela, Ecuador y Bolivia.
Sus contactos previos con representantes juveniles de los partidos de la
derecha fascista venezolana y de otras naciones, así lo demuestran
Por el momento se
ha conocido que Micaela Hierro, quien estará presente en la Cumbre de Panamá,
está elaborando la realización de protestas tipo guarimba, con la intención de
vulnerar el ambiente de seguridad que exige este evento. Realmente, más que un
espacio de opinión, la Hierro está invitando a los contrarrevolucionarios que
estarán presentes a realizar acciones de protestas, incluidas algunas con cierto
factor de violencia, para protestar por la presencia de Cuba en la Cumbre y
contra el gobierno de Nicolás Maduro.