
"Nunca nadie se ha
jactado de la eficiencia del Pentágono, pero aun así, los fallos de logística y
el despilfarro del Departamento de Defensa han sido terriblemente vergonzosos
para aquellos que han tratado de defenderlo", señala el especialista en
asuntos de seguridad nacional, Tobin Harshaw, en su columna para 'Bloomberg'.
El año pasado, un
laboratorio del Pentágono en Utah (EE.UU.) envió accidentalmente al menos a 17 estados y
varios países, bacterias activas de ántrax a través de la compañía de
mensajería FedEx. Tres meses después, la situación se repitió, esta vez, con el
bacilo Yersenia pestis, causante de la peste bubónica.


