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jueves, 9 de octubre de 2014

A 50 años, revelan documentos del ‘padre’ de la bomba atómica


Associated Press | J. Robert Oppenheimer encabezó el Proyecto Manhattan

Luego de más de 50 años de intriga y misterio, el Departamento de Energía de Estados Unidos dio a conocer documentos secretos relacionados con una audiencia realizada durante la Guerra Fría al director del Proyecto Manhattan, que después fue acusado de simpatizar con el comunismo.

La semana pasada, el departamento reveló transcripciones de las audiencias de 1950 sobre la autorización de seguridad de J. Robert Oppenheimer, lo que ofrece más elementos para comprender mejor el mundo previamente secreto que rodeó la creación de la bomba atómica y la histeria anticomunista que se apoderó del país en medio del creciente poder de la Unión Soviética.

Oppenheimer encabezó el Proyecto Manhattan en el Laboratorio Nacional de Los Alamos, que creó las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial. Los herméticos proyectos involucraron a tres instalaciones de investigación y producción en Los Alamos, Nuevo México; Oak Ridge, Tennessee; y Hanford, Washington.

El físico, alguna vez elogiado, perdió sus autorizaciones de seguridad después de la audiencia de cuatro semanas a puerta cerrada. Los funcionarios también aseguraron que la esposa y el hermano de Oppenheimer habían sido comunistas y que él había aportado a organizaciones que servían como fachadas al comunismo.

miércoles, 9 de abril de 2014

Derechos civiles en crisis en EE UU

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A 50 años de la firma del Acta de Derechos Civiles en 1964, los estadounidenses enfrentan serios desafíos ante los tímidos progresos de los últimos años y las amenazas que se ciernen sobre estos. Este 10 de abril se conmemora la firma del histórico documento que protege especialmente a las minorías, en especial a hispanos y negros, contra la discriminación en todas las esferas de la sociedad.

Durante un discurso en la biblioteca presidencial Lyndon B. Johnson en Austin, Texas, la víspera, el expresidente James Carter lamentó que los progresos en los últimos cincuenta años en la referente a la desigualdad racial "han sido más tímidos de lo esperado".

Ese escenario enfrentará el presidente Barack Obama cuando pronuncie un discurso el jueves en la denominada Cumbre de Derechos Civiles para recordar el momento en que Johnson promulgó la ley nacida con el objetivo de acabar con la discriminación en Estados Unidos.

Un asunto que ocupa a los estadounidenses se refiere a la desigualdad salarial a más de 50 años de que el presidente John F. Kennedy aprobara la Ley de Igualdad de Salarios (Equal Pay Act) para acabar con la discriminación salarial entre hombres y mujeres.

Pese a esa y otras leyes posteriores, y mientras la población femenina ganó en preparación profesional, hoy los hombres todavía cobran más que las mujeres en los mismos puestos de trabajo, en especial las latinas, que se llevan el peor cheque a casa.

Según Carter ese es un abuso de derechos humanos del mayor nivel, que necesita ser abordado por cada estadounidense.

Otras situaciones ponen en tela de juicio la observancia de los derechos civiles, ya sea por el incremento de los abusos sexuales contra las mujeres o el espionaje de las comunicaciones de millones de personas por entidades federales como la Agencia Nacional de Seguridad.

El problema de la desigualdad racial, con negros y latinos considerados como personas de segunda clase, también acapara titulares en los últimos días y según dijo Carter todavía existe "una importante disparidad en términos de desempleo, en calidad de la educación, muchas escuelas del sur están todavía segregadas".

En el marco de la celebración destaca una reciente decisión de la Corte Suprema de Justicia que posibilita la llegada sin límites del dinero a la vida política del país, con lo cual los ricos deciden definitivamente el destino de la nación, según remarcan importantes publicaciones como el diario The New York Times.

A escasas horas de la conmemoración muchos temas aun tienen tímidos avances en su aplicación, no sólo la Ley de Derechos Civiles, también las Leyes de Derechos Electorales, de Salud, la de Equidad de Vivienda y las principales medidas en materia de inmigración, la educación, el control de la armas y el aire limpio y el agua.

Incluso, muchos políticos y organizaciones estadounidenses estiman hoy que el país tiene una gran deuda con la aplicación del Acta de los Derechos Civiles.

Prensa Latina

miércoles, 13 de noviembre de 2013

50 años después, persisten las preguntas sobre la muerte de Kennedy

 50 años después, persisten las preguntas sobre la muerte de Kennedy

Para Jesse Ventura, el luchador profesional devenido en político independiente, John F. Kennedy fue el más grande presidente en la historia contemporánea de Estados Unidos, y prueba de ello es su asesinato en 1963.

El ex gobernador de Minnesota (norte), autor del libro "They Killed Our President" (Mataron a nuestro presidente), cree que Kennedy fue asesinado en Dallas el 22 de noviembre porque quería hacer la paz con la Unión Soviética, desafiando así la influencia del complejo militar-industrial construido tras el fracaso del desembarco -respaldado por la CIA- en Bahía de Cochinos en Cuba en 1961.

"Creo que tenía más enemigos dentro del gobierno que entre los rusos", dijo Ventura a la AFP. "Imagínese lo diferente que sería el mundo si Kennedy hubiera vivido, sin la guerra de Vietnam y el fin de la Guerra Fría en 1965".

Una comisión encabezada por el entonces presidente de la Corte Suprema, Earl Warren, concluyó sin embargo que el asesino, Lee Harvey Oswald, actuó solo.
Pero las teorías alternativas siguen vigentes a 50 años del asesinato de "JFK".

En una encuesta de Gallup publicada en 2003, sólo el 19% de los estadounidenses creía en la hipótesis de un único francotirador, mientras más de un tercio se inclinaba por la de un asesinato promovido por la CIA, y otro tercio señalaba que JFK había sido ultimado por la mafia, en tanto el presidente amenazaba sus intereses.

Muchas de las sospechas giran en torno a cómo Oswald, un exdesertor de la Unión Soviética en 1959, donde había estado hasta 1962, y con una vida problemática, pudo haber matado por su cuenta a una de las personas más poderosas del mundo, disparando desde un depósito de libros escolares, el Texas School Book Depository.

Y la posibilidad de que Oswald pudiera explicar lo ocurrido se truncó cuando el propio francotirador fue asesinado dos días después, el 24 de noviembre de 1963, por Jack Ruby, propietario un club nocturno.

"El hombre del paraguas"

En muchos libros sobre un supuesto complot para asesinar al presidente, los autores se preguntan si no había una segunda persona que disparó. Un comité del Congreso en 1979 concluyó que pruebas acústicas daban credibilidad a esta tesis, posteriormente cuestionada.

Un film de un testigo, Abraham Zapruder, dio pie a otra teoría, la del "Umbrella Man" (El hombre del paraguas), que lo abrió pese al sol radiante, un gesto interpretado como el envío de una señal al francotirador.

Otra gran teoría alternativa fue desarrollada por Oliver Stone en su película "JFK" en 1991, en la que sugiere que el vicepresidente y sucesor de Kennedy, Lyndon Johnson, estaba involucrado en el magnicidio y lo encubrió.

Stone dijo que quería crear un "contra-mito", que contribuyó a que el Congreso publicara más información sobre el atentado.

La versión oficial del asesinato de Kennedy ha sido cuestionada incluso fuera de Estados Unidos. El filósofo británico Bertrand Russell y su colega francés Jean-Paul Sartre estimaron que la Comisión Warren, por su carácter oficial, no divulgaría tesis que implicaran a políticos.

En el otro extremo del espectro político, uno de los primeros en cuestionar el discurso oficial en Estados Unidos fue Revilo P. Oliver, un académico cercano a la extrema derecha que argumentó que Kennedy, un títere según él de la Unión Soviética, había sido asesinado porque se había convertido en una carga para Moscú.

En un ensayo publicado poco después de la muerte de JFK, el historiador Richard Hofstadter consideró que estas teorías eran parte de una "tendencia a la paranoia en la política estadounidense".

"De pésima calidad"

Para el expresidente Gerald Ford, miembro de la Comisión Warren, no hay evidencias que respalden una teoría conspirativa.

La familia Kennedy apoyó el informe oficial, aunque Robert F. Kennedy Jr., sobrino del fallecido mandatario, ha cuestionado la tesis del único francotirador. Kennedy Jr. dijo que su padre, Robert F. "Bobby" Kennedy -que era fiscal general entonces y fue asesinado luego durante la campaña electoral de 1968- estimaba que la labor de la Comisión Warren había sido "de pésima calidad".

Según Lance DeHaven-Smith, profesor de la Universidad Estatal de Florida y autor de "Conspiracy Theory in América" (La teoría conspirativa en Estados Unidos), la expresión "teoría conspirativa" se popularizó inicialmente para rechazar suspicacias sobre un mal accionar del gobierno, aún cuando algunos complots, como el caso Watergate y el escándalo Irán-Contra, terminaron probándose.

"La gente que usa el término "teórico de la conspiración" y lo da por sentado realmente está comprando una campaña de propaganda que la CIA lanzó en 1967", dijo.

Ventura, en tanto, recordó que sus críticos lo consideran "un teórico de la conspiración". "Es más duro conmigo porque soy un gobernador electo", afirmó, y enfatizó no creer en la Comisión Warren. 

AFP

Tomado de  http://www.teletica.com

sábado, 8 de junio de 2013

En Miami se "enrolla" una demanda contra peloteros de Industriales.



Hace dos meses, y gracias a que su promotor Alejandro Cantón es un fiel y activo oyente de nuestro espacio, el programa La Tarde se Mueve informó en primicia que se estaban organizando por lo menos par de juegos, en Miami y Tampa, para celebrar los 50 años de la fundación de Industriales. Un equipo emblemático con el que todo el mundo quiere topar y por supuesto ganar. El beisbol es una pasión del cubano donde quiera que esté y la política también. Las dos cosas a la vez, ya pueden imaginar. Así que el empresario Alejandro Cantón tenía que estar consciente de que a pesar de la intención eminentemente deportiva de hermanar en un terreno a peloteros que han jugado para Industriales y hoy residen dentro y fuera de la isla de Cuba, este sueño de muchos iba a recibir la embestida de la extrema derecha de Miami, siempre insaciable.  

El programa de Ninoska Lucrecia Pérez Castellón en Radio Mambí ha devenido en el cuartel general contra ese evento deportivo. La locutora ha dedicado ya varios programas a atizar el odio contra los peloteros industrialistas los cuales, por cierto, ella desconoce, como desconoce a Cuba. Con lo que Ninoska ignora de Cuba se puede reescribir la Enciclopedia Británica. Su estratagema no cambia: después de media hora de destilar odios y falsedades abre los micrófonos para que algunos de sus más intolerantes y batistianos oyentes desahoguen su resentimiento. También se han prestado vergonzosamente para la difamación algunos personajes que han conocido, disfrutado y hasta escalado gracias a la pelota revolucionaria, como es el caso del señor Orlando Chinea, un ex entrenador de pitcheo que en un programa de Ninoska Lucrecia se despachó sobre sus antiguos compañeros de equipo y como si fuera un representante electo o un líder religioso dijo que en Tampa nadie iba a jugar. Este señor Chinea se ha dedicado sistemáticamente a ganar méritos como crítico del beisbol cubano; en una entrevista con el periodista de El Nuevo Herald Jorge Ebro, publicada en ese periódico el día 20 de octubre del 2012, el propio Chinea alardeó que salió por el mar y con él sacó al menos a un pelotero: “Sí, yo traje a Kendris Morales. Lo fui a buscar a la Habana y lo ayudé a venir acá.” Esa operación podría calificar como tráfico humano, un delito penado en Estados Unidos e internacionalmente; y a confesión de parte, relevo de pruebas. Es lógico que personajes así estén en contra del juego de homenaje al equipo Industriales y que estén en contra de la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, porque si esto sucede su trapicheo con jóvenes prospectos del deporte cubano se les puede ir abajo.  

Pero los extremistas han inventado otro ataque. Ellos por definición están contra el juego, de eso a nadie le quepa duda; aunque con cinismo algunos dicen que no están en contra del evento en sí, que no están en contra de que vengan a Miami los jugadores de Industriales que viven en Cuba sino solo dos de ellos: El ex jardinero Javier Méndez y el ex segunda base Juan Padilla. Es mentira: no quieren a ninguno de ellos aquí aunque hagan énfasis en esos dos. La razón alegada es la supuesta agresión que estos peloteros cometieron contra una persona en Winnipeg, Canadá, en los Juegos Panamericanos de 1999; pero antes de aclarar esto déjenme hacer un breve recordatorio histórico.  

Las agresiones contra el deporte revolucionario se remontan por lo menos a los X Juegos Centroamericanos y del Caribe de 1966 en Puerto Rico donde a la delegación cubana se le obstaculizó su arribo a la sede teniendo que entrenar a bordo del buque Cerro Pelado donde había llegado. Tras lograr desembarcar los deportistas cubanos tuvieron que padecer ofensas y amenazas ejecutadas por contrarrevolucionarios ya asentados en la hermosa isla caribeña. 

En octubre del año 1999 el triple campeón olímpico y mundial Teófilo Stevenson fue objeto de una provocación en el Aeropuerto Internacional de Miami. A pesar de haber tratado el incidente con prudencia no pudo impedir que se le difamara en los peores círculos miamenses. El propio Stevenson relató a la prensa que el 23 de octubre, sábado, había arribado a la terminal aérea desde Washington DC donde participó en un homenaje a un amigo suyo, el también boxeador y campeón del mundo Muhammad Ali. Cuando estaba chequeando un señor que nada tenía que ver con las autoridades del aeropuerto se le acercó exigiéndole el boleto y luego empezó a ofenderlo. Al caérsele el pasaje durante el incidente, el deportista cubano se agachó a recogerlo y dada su estatura le da un cabezazo que el hombre no asimiló. Pues ese suceso bastó para armar una enorme alharaca e inventar una demanda que por supuesto no llegó a nada. El campeón cubano falleció recientemente en La Habana rodeado de la admiración de su familia y de su pueblo. También hubo un incidente agresivo durante el juego de vuelta del tope amistoso entre la selección nacional cubana de beisbol y el equipo de grandes ligas Orioles de Baltimore el 3 de mayo en el Camden Yards, cuando un juez cubano fue agredido por un contrarrevolucionario. El provocador se puso tan fatal que el árbitro cubano, que al parecer sabía algo de artes marciales, le dio un estrellón en medio del terreno que parecía una exhibición de judo parte al espectáculo. Como con Stevenson y muchos otros, la contrarrevolución amenazó con acciones y demandas contra el colegiado cubano y nada ha pasado; incluso se comenta que el referido árbitro reside hoy en Miami y hasta oficia tranquilamente muchos juegos en la ciudad. El copresentador de La Tarde se Mueve Eddie Levy, quien estuvo ese día en Baltimore, ha dicho con toda razón que los deportistas cubanos deben defenderse de las acciones de personas que han demostrado su violencia más de una vez. Las propias autoridades norteamericanas lo entienden, por eso se llevan detenidos a los verdaderos agresores y no a los deportistas.  

Así que ya pueden imaginar a dónde irá a parar la famosa demanda que amenazan con interponer contra los peloteros industrialistas Juan Padilla y Javier Méndez, quienes cuentan con muchísimos admiradores en Miami. Les aclaro ahora lo que realmente sucedió con estos peloteros. En el juego final de la competencia de beisbol de los Juegos Panamericanos de 1999 en Winnnipeg, celebrado en el Can West Global entre equipo anfitrión y Cuba, una persona conocida en el ambiente miamense como “Tintorero”, un vocinglero del estilo del actual Miguel Saavedra (el hombre de la aplanadora y la mandarria machuca discos), saltó al terreno con un cartel increpando a los visitantes. Como la llegada de la policía demoraba, Méndez, Padilla y otros peloteros trataron de manejar la situación. Hay que agregar que durante toda la competencia la dirección del Comité Olímpico de Cuba se había quejado de la deficiente seguridad y del acoso que los talentos cubanos estaban sufriendo diariamente. Hay suficiente información disponible sobre lo sucedido. 

Como no se puede dejar cabos sueltos, indagué en el día de hoy con el abogado John de León, miembro de la American Civil Liberties Union (ACLU) y este dijo que cualquier tipo de demanda hay que presentarla antes de los 120 días del hecho; y una vez presentada, si no se ventila, prescribe a los cuatro años. Así que según el abogado esto se queda como siempre en una amenaza. Yo creo que están tratando que Cuba no envíe al equipo para evitar problemas; pero de cualquier forma aquí no va a pasar nada. Si los enemigos de la fiesta beisbolera tenían algún papel preparado ya pueden comenzar a amasarlo hasta formar un rollito tubular, que después se pueden fumar en la su feria de Cuba Nostalgia o introducírselo como recuerdo en un lugar bien seguro.  

*Edmundo García periodista cubano residente en los EE.UU., conductor del programa “La Tarde se Mueve”.

Enviado por el autor a: Martianos-Hermes-Cubainformación

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