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sábado, 11 de abril de 2015

Jeff Bush: admira a Bibi y repudia a Obama por saludo a Raúl

 

Mientras los medios de prensa internacionales destacaron en sus primeras planas el saludo histórico del presidente de Cuba, Raúl Castro, y de Estados Unidos, Barack Obama, durante la apertura de la VII Cumbre de Las Américas en Panamá, realizado en los pasillos del centro de convenciones de Atlapa, calificándolo de histórico, el ex gobernador floridano Jeff Bush, lo repudió.

El dolido Jeb Bush manifestó su malestar por al apretón de manos entre Obama y Raúl, calificando a este último irrespetuosamente como "dictador".

Bush escribió en su cuenta de Twitter: "Obama se reúne con Castro, pero se negó a reunirse con (Benjamín) Netanyahu. ¿Por qué legitimar a un cruel dictador de un régimen represivo?", escribió Bush en su cuenta de la red social Twitter, haciendo alusión a la negativa de Obama de encontrarse con el premier sionista cuando el mismo visitó a EEUU invitado por los republicanos.

El posible candidato a la nominación republicana para las elecciones de 2016 se mostró nuevamente como enemigo acérrimo de Cuba, llegando incluso a santificar con ello al asesino del pueblo palestino, Bejamin Nethanyahu.

Bush no es más que la expresión de una políto añeja y anticuada hacia Cuba.


miércoles, 2 de julio de 2014

La comodidad Orwelliana

 

El 1 de junio pasado, Julian Assange escribió una polémica editorial en el diario The New York Times titulada “The banality of ‘don’t be evil’”, un juego de palabras en referencia al eslogan corporativo que de manera informal ha utilizado Google desde el inicio de la década anterior. 

El fundador de WikiLeaks criticó la banalidad del lema –que se usó como recordatorio al interior de la empresa para no utilizar los datos de los usuarios con fines maliciosos, entre otras cosas– en el contexto del lanzamiento de “The new digital age” o “La nueva era digital”, un nuevo libro escrito por Eric Schmidt y Jared Cohen. 

Schmidt es el actual presidente ejecutivo de Google; Cohen es el fundador y director de Google Ideas, un think tank de la empresa que se dedica a diseñar soluciones tecnológicas a los “retos globales” de la actualidad.  

“El libro ‘La nueva era digital’ es un modelo sorprendentemente claro y provocativo para el imperialismo tecnocrático”, con esa contundencia inicia el texto de Assange. 

El también periodista australiano sostiene que los autores personifican “la unión cada vez más estrecha entre el Departamento de Estado estadounidense y Silicon Valley”, y que ni uno de ellos “tiene el lenguaje para ver, mucho menos para expresar, la titánica maldad centralizada que están construyendo”. 

Y es que basta con hurgar un poco en el pasado de Jared Cohen para hacer esa conexión: ha sido asesor de Condoleezza Rice y de Hillary Clinton, además de que tiene un pie bien puesto en el Council on Foreign Relations, un think tank que se especializa en política internacional. 

Por otro lado, Schmidt ha adoptado, en los últimos meses, una actitud más diplomática en sus apariciones públicas, convirtiéndose de facto en el campeón de la libertad de Internet en el mundo. El presidente ejecutivo de Google ha hecho viajes a Corea del Norte, China y otras regiones en donde esa libertad no está garantizada, para hablar de las bondades democráticas que este derecho traería.

En una primera lectura, se podría poner en duda el alcance –o las exageraciones– de las acusaciones de Assange, quizá uno de los tipos más aguafiestas del mundo (junto al economista Nouriel Roubini, conocido como “Dr. Doom”). 

“Google, que comenzó como una expresión de la cultura independiente de los graduados californianos —una cultura digna, humana y alegre—, se ha alineado a los elementos tradicionales de poder de Washington, desde el Departamento de Estado hasta la Agencia Nacional de Seguridad”, sentenció Assange en la columna.

¿Por qué esa manía de atacarlo todo cuando estamos disfrutando de las comodidades de comunicación y entretenimiento que nos brindan gadgets, apps y redes sociales?

El ‘Gran Hermano’, versión actual

No faltó quien se burlara de la columna de Assange, y no solo en los comentarios de la nota. El sitio Techcrunch, por ejemplo, le dedicó una nota sarcástica: “La siguiente es una historia ficticia basada en una columna real –pero más extraña que la ficción– de Julian Assange, en donde acusa a Google de conspirar con el Departamento de Estado para dominar al mundo”.

Tan solo unos cuantos días después, el periodista Glenn Greenwald y el equipo de The Guardian dieron a conocer la historia sobre Prism, el programa de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) estadounidense “que le permite a oficiales de la NSA recolectar material que incluye historial de búsquedas, el contenido de correos electrónicos, transferencias de archivos y chats en vivo”.

Cuando recién se dio a conocer la investigación, los documentos que obtuvo The Guardian de parte del soplón Edward Snowden –que en ese momento se mantenía como una fuente anónima– afirmaban que la NSA “ha obtenido acceso directo a los sistemas de Google, Facebook, Apple y otras compañías” en Estados Unidos. Aunque una a una estas empresas negaron tal acceso en diversos comunicados de prensa.

Sin embargo, al poco tiempo, se reveló el verdadero alcance mundial de las operaciones de la NSA. A pesar de que la agencia había negado reiteradamente en el pasado tener la capacidad para vigilar todas las comunicaciones (incluyendo llamadas telefónicas) que sucedían en territorio estadounidense, una herramienta llamada Boundless Informant presenta a detalle la cantidad de información que recolecta de redes informáticas y telefónicas de todo el mundo. 
Boundless Informant incluso despliega la información en un mapa mundial, coloreando a los países dependiendo el volumen de información recabada. También aparece México, aunque no figura entre los países de donde más se obtuvo información: Irán, Pakistán, Jordania, Egipto e India encabezan la lista hasta marzo de 2013. 

En total, más de 97 mil millones de “piezas de inteligencia” recabó la NSA de las redes informáticas de todo el mundo durante ese periodo. Por piezas de inteligencia no se tiene claro exactamente de qué se trata, pero podría ser desde una llamada telefónica, una búsqueda en Google, un mensaje privado en Facebook, un correo electrónico o hasta un mensaje de texto o chat en vivo, entre otras formas de comunicación. 

Generación WikiLeaks vs. status quo

En los últimos cinco o seis años, a partir del advenimiento del smartphone como el aparato rector de la vida digital, parece que los ciudadanos hemos renunciado sutilmente a ciertas libertades civiles (sobre todo de privacidad) a cambio de la comodidad que ofrecen servicios y productos de Internet.

Por más que Facebook es criticado por sus políticas de privacidad, muchos usuarios seguimos utilizándolo como una plataforma de comunicación. Igual pasa con Google, a pesar de que en el pasado fue severamente criticado por prácticas monopólicas o por utilizar los datos de sus usuarios para personalizar las búsquedas e incluso los anuncios, seguimos encantados con el rediseño de Gmail y no podemos dejar de “googlearlo” todo.

¿Cómo explicarnos, entonces, cuando damos click de forma automática en “Aceptar” a los “Términos y Condiciones de Privacidad” de cada servicio que descargamos sin siquiera leer lo que dicen?

Nos alarma cuando lo leemos en noticias, pero nos importa poco mientras “chateamos” por WhatsApp o compartimos nuestra vida en Facebook.

Soplones como Edward Snowden o plataformas como WikiLeaks siguen siendo el último bastión de inconformidad en un mundo en el que sus usuarios de Internet dan Share y Like sin preocupaciones... una comodidad digital del tipo Orwelliana. 

¿Qué es Boundless Informant?

Un programa secreto que despliega en un mapa interactivo la cantidad de “piezas de inteligencia” que la NSA recaba no solo en Estados Unidos, sino por todo el mundo. Según los documentos que filtró Snowden, durante marzo de 2013 se tenían 97 mil millones de estas “piezas”.

¿Qué es Prism?

De acuerdo a los documentos filtrados por el soplón Edward Snowden, es un programa de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) que intercepta los datos de los usuarios de diferentes compañías de Internet, incluyendo supuestamente Apple, Google y Facebook.



viernes, 16 de mayo de 2014

Cese al fuego electoral





Las FARC-EP y el ELN de forma reiterada, hemos sostenido la necesidad de convenir un cese del fuego bilateral, que encauce las conversaciones de paz hacia una efectiva y pronta reconciliación entre los colombianos.

La respuesta ha sido el rechazo frontal del régimen, argumentando que sólo la ofensiva permanente contra la insurgencia, puede garantizar la paz del país. “La paz es la victoria”,  repiten.



En contraste y en aras de propiciar condiciones más favorables para los diálogos, hemos decretado ceses unilaterales de fuego y paradójicamente, este generoso hecho, ha originado el recrudecimiento de la ofensiva del régimen, ocupando posiciones desfavorables para nuestra fuerza.

Hoy con ocasión del próximo certamen electoral a la Presidencia de la República, muchas voces se levantan, con diversidad de argumentos, solicitándonos una nueva declaración de cese el fuego, con el ánimo que el clima político electoral, se caracterice por la mayor ausencia de perturbaciones.

 La insurgencia no cree en el régimen electoral colombiano; pensamos, como millones de compatriotas, que la corrupción, el clientelismo, el fraude y las maniobras sucias de todo tipo conducen a la ilegitimidad de sus resultados y los escándalos, que hoy se presentan dan más fuerza a nuestra razón.

Sin embargo, consideramos que un clamor nacional tan fuerte merece ser atendido; ya veremos si se modificará el lenguaje, las órdenes de los altos funcionarios y miembros de la cúpula militar o policial, con relación a nuestro gesto, además lo hacemos como luz de esperanza para un cese el fuego bilateral.

 Por tanto ordenamos a todas nuestras unidades cesar cualquier acción militar ofensiva contra las fuerzas armadas del Estado o la infraestructura económica, a partir de las 00:00 horas del martes 20 de Mayo, hasta las 24:00 horas del miércoles 28 de Mayo.


Por el EJÉRCITO DE LIBERACIÓN NACIONAL: Nicolás Rodríguez. B.

Por el Secretariado del Estado Mayor Central de las  FARC-EP: Timoleón Jiménez


 Montañas de Colombia, 18 de mayo de 2014.

viernes, 14 de marzo de 2014

Venezuela: ¿dónde quedó el rigor metodológico?

http://www.lapatilla.com/site/wp-content/uploads/2013/10/HeinzDieterich.jpg
Un crítico de maduro desde la "izquierda" (Foto del redactor del blog)
La situación en Venezuela parece haber trastocado las capacidades teóricas y metodológicas de sectores importantes de la intelectualidad y la academia, que, inmersos en las versiones sesgadas que ofrecen las grandes cadenas noticiosas al servicio de las estrategias imperialistas y oligárquicas, repiten adocenadamente los argumentos de una oposición violenta y golpista que pretende derrocar, por cualquier medio, a un gobierno constitucional, elegido democráticamente por la mayoría de los ciudadanos de ese país.
 
De manera reiterada y maniquea, en artículos periodísticos, entrevistas y declaraciones que circulan por las redes, en orquestadas campañas, se insiste en presentar al gobierno de Nicolás Maduro como una dictadura represora, incluso como un régimen totalitario, enfrentada a un límpido, pacífico y desinteresado movimiento estudiantil, acompañado de organizaciones sociales y políticas, igualmente defensoras de la economía de los trabajadores, la democracia y las causas populares. Nada se menciona en estos análisis, que pasan por objetivos, sobre los sustanciales apoyos económicos de Estados Unidos y sus organismos de inteligencia a los partidos y agrupaciones políticas emblemáticas de la oposición y a connotados líderes estudiantiles, ligados muchos de ellos a organizaciones internacionales neonazis, de la ultraderecha antisocialista radicadas en Bogotá, Miami y México, y de conocidas fachadas de la CIA, como Alianza Parlamentaria de América, Unoamérica o la Human Right Foundation, de Uribe y sus muchachos paramilitares. Tampoco hay referencias al origen de clase de estos abnegados manifestantes que, bien comidos y vestidos, se quejan ante las cadenas noticiosas objetivas e imparciales, como la CNN, de que hay hambre en sus hogares y de que no hay jabón en la bañera. La mayoría de los firmantes de esos artículos, textos y declaraciones jamás han estado en Venezuela, ni han realizado trabajo de campo en los barrios de los cerros de Caracas, ni en las zonas residenciales del este de la capital, donde viven muchos de los opositores que protagonizan la nueva telenovela, made in Venezuela, Los ricos también lloran. Esto es, declaran o escriben de oídas, de lo que nace de sus posiciones políticas y trayectorias, algunos hasta con pasados de izquierda, debidamente rectificados, para garantizar el éxito de sus carreras universitarias, o sus visas para el norte de sus nuevas brújulas ideológicas.

Queda convenientemente omitida la campaña mediática de satanización de Hugo Chávez, primero, durante más de una década, y ahora, contra el actual gobierno de Venezuela encabezado por Nicolás Maduro. Se oculta que 80 por ciento de los medios de comunicación venezolanos están al servicio de los golpistas. Esta dictadura mediática que falsea groseramente la realidad con fotomontajes, noticias inventadas (como la de la fantasmagórica unidad antimotines de Cuba, actuando en Venezuela), propaganda subliminal en primeras páginas, desinformación y contra-información, en suma, toda la gama de técnicas de la guerra sicológica puestas en práctica ya desde hace décadas bajo los esquemas de los manuales producidos por los militares estadunidenses, y que fueron utilizadas intensa y extensivamente en los casos de Chile, Nicaragua y Granada (ver Fred Landis. CIA psychological warfare operations, how the CIA manipulates the media in Nicaragua, Chile and Jamaica, Science for the People, January-February, 1982, Vol. 14, no. 1). Esta campaña mediática va acompañada de boicots económicos, el ocultamiento de alimentos y otros artículos de primera necesidad, así como de la acción de provocadores y paramilitares que atacan instalaciones gubernamentales y aterrorizan a partidarios del gobierno, así como de francotiradores, quienes a sangre fría, recientemente, ejecutaron a dos miembros de la Guardia Nacional Bolivariana.

A estos sesudos analistas les molesta, incluso, la veneración del gobierno y del pueblo chavistas hacia el líder desaparecido hace un año, la cual es convertida toscamente en diosificación (sic) y en fetichismo totalitario; no pueden entender que exista una memoria colectiva que exalta al hombre que cambió el país, que lo rescató de la corrupción y de los malos gobiernos, de esos que sí reprimían al pueblo, como en el llamado caracazo, durante el cual miles de venezolanos fueron masacrados por el ejército y la policía. Afirmar que las imágenes de Chávez son los ojos del Estado vigilando al pueblo y hacer de ello comparaciones, que pecan de cultismo, sobre los íconos rusos, búlgaros o bizantinos, es no entender nada de lo que significó el comandante Chávez en las vidas de muchos sectores del pueblo venezolano, y de sus alcances en las luchas libertarias de nuestra América.

No se trata, en este caso, de pretender desviar el análisis concreto de la realidad venezolana en viejos y trillados debates en torno a los conceptos de fascismo y totalitarismo para encubrir teóricamente su abierta oposición a la revolución bolivariana y sus antipatías por el Chávez vivo y por los imaginarios del Chávez muerto; de pretender disminuir, con argumentos baladíes, e incluso, de corte clasista, los esfuerzos de Maduro por llevar a puerto seguro el proceso revolucionario. Afirmar que la obra transformadora de Chávez fue sólo posible por un aumento en los precios del petróleo en mil por ciento es borrar de un plumazo la extraordinaria épica en que han participado millones de venezolanos en la construcción de una patria en la que se ha desterrado el analfabetismo y ocupado el quinto lugar en el mundo por el porcentaje en matrícula para estudiantes universitarios; estudiantes, claro, que no están en las barricadas de los hijos de papi y mami y que no tienen mentores estadunidenses o colombianos que los guíen en materia de golpes de Estado, blandos y duros.

Gilberto López y Ribas

Tomado de  http://www.jornada.unam.mx

sábado, 14 de diciembre de 2013

Locas sexuales no pagan en carnavales de Cuba

En el área de los niños puede leerse esta brutalidad: “Las locas sexuales no pagan”.


Mi pueblo está en carnaval; desde el 13 y hasta el 15 llegan gente de toda Cuba, pero no voy a contarles sucesos que se repiten en casi todos los lugares, sino llamar la atención sobre símbolos y eslóganes, propios del consumismo capitalista, ya instalados en la mente de muchos cubanos, lo peor, niños y niñas disfrutan de ellos ingenuamente.

Por ejemplo, en el área de los niños puede leerse esta brutalidad: “Las locas sexuales no pagan”, es la forma de promover la mercancía, que acudan al vendedor para tatuarse el cuerpo y paguen por ello; lo peor es la cantidad de infantes desesperados por marcarse con algún ícono, sin saber el contenido y alcance del mismo. Los padres pagan y no se preocupan por esas cosas, en su tiempo no era así, pero hay que aceptar los cambios, se imponen, me dijo una madre muy sonriente.

En mi recorrido, personajes de Walt Disney florecían en todas las mesas de los vendedores a precios inalcanzables para bolsillos obreros, o sencillamente, a los hijos de personas humildes no les quedaba otra opción que preguntar el precio y seguir adelante. Un Mater vale $125. Ante este ícono de Hollywood, vi a un niño llorarles a sus padres para que se lo compraran.  No podían complacerlo, así que siguieron camino.

Cursilerías baratas del consumismo nacen en todos los lugares del carnaval. Lo mismo puedes encontrar un corazoncito que vale desde $15 hasta $70, o un celular de juguete a $60 y $80. Todo vale, alguien dijo, pero nadie se pregunta qué es lo que se vende, cuál cultura están metiendo en la cabeza de niños y niñas; yo diría que poco a poco somos recolonizados culturalmente hablando, no hace falta una invasión militar.

Intento imaginar formas de resistencia ante la podredumbre que nos ilusiona y no encuentro cómo ayudar a modificarla. El imperialismo y su industria cultural lo tenemos dentro, y mucho peor aún, nuestras instituciones no tienen estrategias creíbles para enfrentarlos con arte y sentidos relacionados con el ahora de la gente.

Un parque temático viaja de pueblo en pueblo durante los carnavales. Desde el 13 ha llegado a mi pueblo. Los padres sacan de sus salarios cantidades destinadas a ese ocio que tanto reclaman sus hijos. Lo duro es que los chicos construyen ilusiones fabricadas por esa industria cultural frívola, que no le interesan las identidades y las fronteras simbólicas de las naciones. En un futuro no muy lejano, seremos una isla habitada por ciudadanos y ciudadanas colonizadas por la pseudocultura.

Para finalizar, no puedo ignorar el precio de las manzanas que se venden por estos turistas de la mediocridad, $30 cada una, quién puede comprarlas, dijo una madre con dolor a su niña, que pedía a gritos, probar una de aquellas frutas exóticas en su vida cotidiana.  
 

 
El capitalismo cultural viaja la isla, sus rieles no necesitan el Carril 2 para desmantelar una Revolución que puso el libro en la puerta de cada casa, y enseñó a las familias a quitarse de arriba el consumismo que idiotiza al ser humano y lo hace esclavo del mercado. ¿Qué hacer ante un  compañero así de los nuevos tiempos? Las locas sexuales no pagan, el eslogan revolotea una y otra vez en mi cabeza. 

Por Arnoldo Fernández Verdecia. arnoldo@gritodebaire.icrt.cu

domingo, 8 de diciembre de 2013

Contra las leyes represivas, más indignación y activismo


 
Puede que la Ley de Seguridad Ciudadana, cuyo anteproyecto ha sido recientemente aprobado, incluya disposiciones sobre drogas o eventos deportivos, pero no nos engañemos: esta ley no trata de proteger a las personas, trata de criminalizar las protestas y restringir el derecho de expresión.
Acabo de estar en Madrid y Barcelona por la publicación de la traducción al español de mi libro Los Verdes somos los Nuevos Rojos. Mi trabajo se centra en cómo se está criminalizando el activismo político. Debido a mi ámbito de trabajo y a que vivo en Estados Unidos, es raro que nuevas leyes de "seguridad ciudadana" o medidas represivas lleguen a sorprenderme. Las estoy viendo cada día.

Sin embargo, la Ley de Seguridad Ciudadana representa un peligroso aumento de cómo se intenta acallar la libertad de manifestarse.

Por ejemplo, los delitos graves incluyen:

- Escalar un edificio público como acción de protesta (tal y como ha hecho Greenpeace en los últimos meses).

- Saltar a un ruedo para protestar.

- Llevar una capucha o cualquier tipo de indumentaria que impida la identificación de los manifestantes a las fuerzas de seguridad.

Todo ello es sancionable con multas entre 1.001 y 30.000 euros.

Otros delitos menos graves incluyen colocar una tienda de campaña en un espacio público, tal y como ha hecho el Movimiento 15M, fotografiar a la policía o no seguir la ruta de una manifestación permitida. Estas y otras infracciones son multadas hasta con 1.000 euros.

He documentado ampliamente los mecanismos que han permitido que esto se lleve a cabo en los Estados Unidos y son idénticos a lo que está ocurriendo ahora mismo en España. 

Por ejemplo, el movimiento ecologista de Estados Unidos ha estado llevando a cabo actos de desobediencia civil pacíficos para detener la construcción del oleoducto Keystone XL. Los activistas han bloqueado las carreteras y se han encadenado a los equipos. Como resultado, ahora se enfrentan a mayor tiempo en prisión. En algunos casos, son las multinacionales las que lo solicitan directamente. En un ejemplo reciente, informé sobre cómo TransCanada está instruyendo a la policía sobre cómo procesar a los manifestantes: 

En otra ocasión, un estudiante universitario llamado Tim DeChristopher, irrumpió en una subasta del Gobierno donde se estaban vendiendo tierras a las multinacionales. Tim levantó la mano para comprar estas tierras aunque sabía que no tenía dinero. La subasta del Gobierno se declaró ilegal posteriormente pero Tim fue sentenciado a 2 años de prisión. 

Ahora en Estados Unidos hay una expansión radical de esta criminalización. Algunos estados han aprobado leyes nuevas cuyo objetivo específico son activistas que fotografían o graban granjas industriales y mataderos. Algunos políticos han llamado a estos investigadores "terroristas". Hace sólo unas semanas, una investigadora infiltrada que mostró la crueldad hacia los animales en una granja -y cuyo vídeo condujo a procesos penales- fue acusada de crueldad hacia los animales. Decir que grabar la crueldad hacia los animales es lo mismo que causársela es parecido a lo que estas nuevas leyes españolas pretenden para proteger a los ciudadanos. George Orwell se sentiría orgulloso.
Ya estamos viviendo un crecimiento de estas tácticas estadounidenses en otros países. En Australia, las multinacionales están solicitando nuevas leyes contra fotografías que son exactamente iguales que en Estados Unidos.

En España, un grupo de activistas de Igualdad Animal también se encuentra en medio de un proceso criminal. Cuando fueron detenidos, fueron etiquetados inmediatamente como "terroristas" y amenazas a la seguridad pública. Les han acusado ligeramente de la suelta de visones de una granja pero resulta absurdo. Se persigue a estos activistas políticos ya que han sido increíblemente efectivos contra industrias muy poderosas y han expuesto al público lo que está sucediendo.

Independientemente de lo que pensemos sobre los derechos de los animales, estos activistas se merecen un apoyo total. De lo que he sido testigo de primera mano en Estados Unidos es que cuando las personas son objeto de persecución debido a sus creencias políticas, el gobierno nunca se detiene con ellas. Se extiende a otros movimientos sociales también, y pone todas nuestras libertades en riesgo. Esto es precisamente de lo que estamos siendo testigos con la Ley de Seguridad Ciudadana.

Uno puede pensar: "Bueno, yo no escalo edificios públicos ni voy a manifestaciones, ¿por qué me debería preocupar?"

El mayor peligro de esta legislación no es que todo el que se manifieste acabe en prisión o tenga que pagar una multa. El peligro real es lo que llamamos en Estados Unidos chilling effect o efecto paralizante. 

Esta ley no prohíbe, paraliza. Hace que la gente tenga miedo de expresarse y manifestarse. Les hace preguntarse si serán detenidos o tendrán que pagar multas por sus acciones. 

Lo más importante, es que leyes como estas tratan sobre el miedo. Sirven para que tengamos miedo de usar nuestros derechos. 

Durante muchos años en Estados Unidos, esta represión ocasionó un temor generalizado. Sin embargo, esto está cambiando ahora. La gente está indignada por estos ataques a la democracia, y hay más gente activándose. Yo espero que esta ley represiva en España tenga los mismos resultados: en lugar de inspirar temor, deben inspirar enfado y motivar a la gente a defender sus libertades.
Puedes leer aquí un avance del libro Los Verdes somos los nuevos Rojos. 


Tomado de  http://www.huffingtonpost.es

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