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sábado, 10 de enero de 2015

Cuba: La dignidad gana batallas.

http://www.juventudrebelde.cu/file/img/fotografia/2012/05/21323-fotografia-g.jpg

Resulta un contrasentido. Quienes hasta hoy señalaban que el bloqueo económico, el embargo y el boicot político serían la manera de acabar con la revolución cubana, hoy señalan que ha resultado un fracaso. Sin embargo, sus mismos impulsores hablan del daño causado, dejando sin argumentos a quienes continuamente proclaman su inexistencia o ser una mera excusa para convencidos. Informes del departamento de Estado, la CIA y el Pentágono desglosan las maniobras de sabotaje para causar daño a la población cubana. Pero el embargo se mantuvo, aunque en la última Asamblea General de Naciones Unidas Estados Unidos e Israel se quedaron solos. Los 188 votos de los países asistentes solicitaron su levantamiento. Quien mejor sintetiza este sinsentido es el exfiscal adjunto de Nueva York, Robert. F. Kennedy Jr, sobrino del expresidente Kennedy, en un artículo publicado en el periódico La Jornada de México: "Parece una tontería que EEUU mantenga una política exterior mediante la repetición de una estrategia que demostró ser un fracaso monumental durante seis décadas (...) El embargo es una locura (...), desacredita claramente la política exterior estadounidense, no sólo en América latina, sino también en Europa y otras regiones".

Son muchos quienes durante décadas han vaticinado el fin de la revolución cubana. No han faltado argumentos. En tiempos de guerra fría se tildó al régimen de ser un títere de la Unión Soviética. Tras la caída del muro de Berlín, y la desarticulación del bloque del Este, Cuba se consideró un anacronismo histórico. No tenía cabida en la nueva era de la globalización. Sin apoyos exteriores, la revolución llegaría, sin pena ni gloria, a un callejón sin salida. Moriría y con ello su ideario. Su existencia sería un mal recuerdo en medio de un caos económico, social y político. Cuba entraría a la comunidad internacional con la cabeza gacha y reconociendo su fracaso. Los agoreros intuían un proceso similar al seguido por Rumanía, Polonia, Hungría, Bulgaria o la desarticulada URRS. El restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos pone en evidencia lo estrecho de un planteamiento como el descrito, mantenido durante medio siglo articulando la política exterior de Estados Unidos.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Pueblo heroico de Siria, la calma del vencedor


El Pueblo sereno, humilde y glorioso de la Siria inmortal espera a sus enemigos con la calma del vencedor

agosto 31, 2013 

Foto: ‎هكذا يواجه السوريون تهديدات اوباما بقصف سوريا..<br /><br />
في الحدائق .. يتناولون النرجيلة ويستمتعون بهواء دمشق العليل..<br /><br />
لا تجربونا.. سنهزمكم..‎
En la noche del 31 de agosto en las calles de la milenaria Damasco su pueblo sereno.

En Damasco se canta, se descansa y se ríe. Obama se hunde en la ignominia mientras que Siria crece como un gigante a escala universal.

Foto: ‎استعدادات الشعب السوري للعدوان الأميركي<br /><br />
دمشق - الربوة اليوم</p><br />
<p>الله يحميكي يا سوريتنا‎
Desafían a la muerte, se ríen de los monopolios imperialistas, desprecian a los agresores sionistas…simplemente son héroes.

A Syrian soldier gives a thumbs-up as he stands on top of a tank alongside two fellow soldiers in the Eastern Ghouta area on the northeastern outskirts of Damascus on August 30, 2013. (AFP Photo / Sam Skaine)
Los imperturbables combatientes en sus puestos ¡Defienden al género humano frente a la barbarie!

Foto: ‎Syriatube | دام عزك يا أسد ...‎
A vencer, a luchar, a demostrar de qué está hecha la sangre del pueblo sirio.

¡No a la guerra contra Siria!

Escribe a la Casa Blanca y muestra tu rechazo a la agresión:  

jueves, 27 de junio de 2013

¿Por qué resiste Cuba?



 
A Armando Hart Dávalos

Un día, conversando con un amigo en La Habana, nos preguntamos ¿por qué resiste Cuba cuando el capitalismo ya se restauró en Rusia,  China, Vietnam?


Mi amigo dio una respuesta contundente: “Cuba es la mejor prueba de la existencia de Dios”…


Como yo soy lego en  argumentaciones teológicas preferí plantear la pregunta con el rigor de un problema científico. En ese sentido quiero recordar algo que dijo Martí: “Hasta aquello de lo que está cierto hasta allí llega la ciencia del hombre”


Yo tengo algunas respuestas en las que estoy cierto; pero  necesito expresarlas para que otros me ayuden a resolver un problema que quiero plantear en términos científicos, y en el que busco excluir cualquier intención laudatoria.

En el intento mismo de plantear el problema científico, descubro que mi análisis va a ser necesariamente incompleto. Pienso que otros tendrán que completarlo. También advierto circunstancias concretas por las que el Movimiento 26 de Julio triunfó en Cuba, y por las que Cuba resiste hasta hoy, y que no son generalizables. De hecho corresponden a un  tiempo y a una Isla.


Como muchas de esas circunstancias no se dan en todo tiempo y en todo lugar, el movimiento revolucionario cubano ha insistido en que no debe tomársele de ejemplo. Su propuesta resulta razonable si se hace extensiva la famosa expresión   de Mariátegui, y se afirma que ninguna revolución puede ser “calca y copia” de otra.

Eso no quiere decir que todas las experiencias cubanas se limiten a Cuba y que ninguna de ellas tenga carácter universal. Al contrario muchas experiencias de Cuba tienen carácter universal y en ese carácter merecen ser más exploradas.


Cabe otra aclaración y es el peso mayor o menor que algunas de las medidas y circunstancias tienen en el triunfo y la resistencia de Cuba. Pretender calcular el variable peso es imposible. Su alcance corresponde a fenómenos que los matemáticos consideran “extremadamente no lineales”,  con lo que quieren decir que en ellos una acción mínima puede producir efectos colosales, incalculables…


…El triunfo de Cuba es incalculable. Cuba es un pequeño país, que cuando inició la Revolución tenía seis y medio millones de habitantes y como todos saben la Isla se encuentra a unas cuantas millas del imperio más poderoso y agresivo en la historia de la especie humana.

Resulta difícil entender cómo esa pequeña Isla y sus habitantes han resistido el inhumano bloqueo y el permanente asedio de más de cincuenta años, que Washington ha acompañado de constantes amenazas, agresiones, conspiraciones e intentos de magnicidio,  y otros hechos, entre los que  destaca el intento de invasión y el triunfo  en Playa Girón donde Cuba puso en derrota a las fuerzas invasoras, armadas y apoyadas por Estados Unidos. También son de recordar la entereza que mostró la Isla, con su gobierno y pueblo, en “la crisis de los cohetes” que llevó el chantaje nuclear a sus extremos, y –para no extenderme más-- los indecibles sacrificios del  “período especial” en que tras la disolución de la URSS Cuba perdió una inmensa fuente de sus ingresos y la población entera decidió de todos modos continuar en la lucha por la independencia y el socialismo a sabiendas  que eso significaría una grave reducción de los niveles de vida y  consumo durante largo tiempo.


Semejantes hazañas –y muchas más-- obligan a plantearse con la mayor seriedad el problema de saber. ¿Cómo se explica la resistencia de Cuba?


Y evocando a Martí enuncio otros “hechos ciertos” que también caen en el orden del conocimiento científico y que incluyen la herencia del propio Martí, muerto en batalla por su pueblo y su Patria en 1895 a la edad de 42 años: Es más, en estas palabras, me voy a limitar a algunas reflexiones con que Martí contribuyó a esa capacidad de revolución y de resistencia.


José Martí es considerado como “el autor intelectual de la Revolución Cubana” por  quienes al mismo tiempo se identifican como marxista-leninistas. La aparente contradicción entraña relaciones muy precisas entre un pensamiento, un sentimiento y una expresión que enriquecen al liberalismo radical y al marxismo desde la perspectiva de los pueblos coloniales y sus luchas por la independencia. Liberalismo y luchas por la independencia se expresaron desde Martí como luchas contra  el antiguo colonialismo y contra el imperialismo, es decir contra un capitalismo  que se rehizo al impulso de los monopolios y que hizo suya “la renta colonial”.


Expresión de las luchas humanistas del liberalismo radical de su tiempo, Martí es admirador de la gran corriente de la Ilustración que en Cuba tuvo a notables filósofos cristianos impulsores  del pensamiento  ético y crítico y del humanismo más avanzado de fines del siglo XVIII y principios del XIX.  Martí logró ser una de las más altas expresiones de quienes en el siglo XIX latinoamericano forjaron los espacios laicos de la pregunta,  los espacios laicos del diálogo, de la discusión y el consenso y una capacidad reflexiva y poética capaz de comprender y expresar el mundo propio y el ajeno.


En la múltiple lucha por nuestra expresión como expresión universal,  Martí no sólo vivió en las entrañas del imperialismo como colonialismo, sino como reestructuración monopólica de un capitalismo al que se enfrentaban los trabajadores encabezados por Marx… Martí no sólo anunció que “se viene encima amasado por los trabajadores un universo nuevo”, ni sólo hizo ver que Marx “merece honor…por haberse puesto del lado de los débiles”, ni nada más citó en el homenaje póstumo a Marx, una bella frase que dice “La libertad ha caído muchas veces; pero se ha levantado más hermosa de cada caída…”, sino que también hizo otro llamado plenamente válido hoy, en que dijo: “Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de hallar la salida a la indignación, de modo que la bestia cese, sin que se desborde y espante”. (Parece como si estuviera hablando de hoy en que se quiere abestiar al hombre, en que la bestia se desborda y espanta y en que todos estamos buscando salida a la indignación).


Martí no expresó sus afirmaciones sobre la lucha de clases y la lucha por la independencia de las naciones en frías formas filosóficas o en tratados o sistemas teóricos. Las expresó en formas a la vez racionales y emocionales buscando de manera profunda, y con una pasión intensa, la “claridad” y la “sinceridad”, muy fuertes ambas en su vida, y muy vinculadas a su lucha por “la vida nueva” en esa forma a la vez emocional y práctica que expresó con su “fe en el mejoramiento humano” y... en lo que llamó “la utilidad de la virtud”, expresiones ambas que ensamblan  los motivos de una pasión intensa  y las preocupaciones de una lucha en que se piensa cómo ganar, cómo lograr lo que se quiere.


El rico legado de Martí corresponde a una estrecha vinculación entre el concepto, la palabra y la acción. Sin esa vinculación, lo que Martí dice no s entiende bien, se entiende a medias, se entiende mal. El legado, en su versión escrita y vivida, no sólo alcanza una gran belleza sino una gran fuerza. El pensamiento estrechamente vinculado a la acción le da otro sentido a la palabra. Funde la palabra con la cosa. Quien escucha la palabra sabe  quien la dice. Y por quien la dice entiende que como promesa va a ser cumplida, y que como descripción o explicación de lo que pasa corresponde a hechos ciertos sobre lo que ocurre y sobre lo que es necesario hacer para lograr un objetivo. Y si la validez de lo que dice depende tanto de la moral de quien lo dice como de su saber y experiencia, el que oye entiende que lo que dice es en principio válido y confiable.  Y esta junta de moral en la lucha y de la experiencia en el luchar y pensar es base de una fuerza especial: de confianza que integra las acciones colectivas por metas comunes y que se enriquece todavía más con la invitación de quien se expresa a que lo corrijan quienes lo oyen si tienen otra visión  o información…

Martí como fuente de una cultura más que de una ideología, hoy se enfrenta mejor que nadie a seguir luchando en plena crisis de las ideologías tras los procesos de restauración y recolonización del capitalismo. El gran triunfo de los neoconservadores no sólo consistió en la restauración mundial del capitalismo –con  excepción de Cuba- sino en la eliminación de la lucha ideológica (como quería Daniel Bell) y en su sustitución por luchas de grupos de interés y grupos de presión, grupos de corrupción y grupos de intimidación  dentro de la llamada “clase política”. Al  ver cómo todos los partidos políticos votan por la misma política del saqueo y la represión neoliberal, ya sean comunistas, socialistas, populistas, demócratas o conservadores… Al ver tan inusitado espectáculo se da una fuerte crisis de las luchas ideológicas. Y en ese momento la “utilidad de la virtud” y todo el realismo político-moral de la lucha por “la nueva vida” adquieren una importancia enorme.


Es más: “que la palabra sea la cosa” y que se reconozca “la utilidad de la virtud” permiten redefinir y recuperar el pensamiento profundo de Marx y de su crítica creadora. Llevan a  vincular esa otra fuente del pensamiento y la acción con la cultura de un pueblo  en el que se difunde el poder de la virtud como base de la cooperación y la confianza y de la creación histórica. Desde la vida misma de Martí se enriqueció la profunda intuición de lo que en forma sistemática proviene del marxismo. En el Partido Revolucionario del Pueblo Cubano se incluyó a quienes serían fundadores del primer partido comunista, quienes por su parte contarían entre sus herederos con algunos de los teóricos más brillantes del comunismo latinoamericano, y entre ellos, con Julio Antonio Mella.


El éxito de la Revolución Cubana  y su inmensa capacidad de resistencia serían inexplicables sin la fuerza que significan la moral de lucha y el valor en el combate para la construcción de un mundo que se encamine a la justicia y la libertad, practicándolas al andar. Martí planteó la posibilidad de convencer “con el valor sencillo y la palabra franca” a quienes tienen valor y de suyo respetan la franqueza. Anunció así que: “del valor oculto crecen los ejércitos del mañana”. Pero no se quedó en eso: hizo el elogio de Marx como “organizador incansable.”


Y esta es otra razón por la que resiste y triunfa la revolución cubana: el mito del foco guerrillero en que veinte jóvenes valientes pueden cambiar la historia, nada tiene que ver con el carácter de “organizadores incansables” que tuvieron los dirigentes del “26 de Julio” con las organizaciones de base en Santiago a cargo de Frank País, la de La Habana que originalmente promovió y articuló Armando Hart, o las de la sierra y las playas, éstas últimas a cargo de Celia Sánchez, que fueron quienes descubrieron y salvaron a los náufragos del Granma, y entre otros a Fidel.


En la lucha actual, “vaciada de ideologías” por el imperialismo norteamericano con  la política preconizada por Teodoro Roosevelt de “la zanahoria y el garrote”, hoy en todo su apogeo, la moral es arma vital contra la corrupción. Y el valor y entereza son valiosos recursos  contra la intimidación y el terror. Que moral y valor aparezcan entre contradicciones de  corrupción y traición  no es la característica general de la revolución. Si lo fuera ya habría sido derrocada La característica general es la valentía reflexiva y la honestidad incorruptible de los líderes del proceso revolucionario, y de la inmensa mayoría del pueblo cubano, moral, política y militarmente organizado para defender la justicia social y la independencia nacional en una fusión o “complejo” del pueblo que gobierna mediante un inmenso entramado de colectivos y agrupaciones donde el diálogo, la discusión y el consenso convalidan, corrigen, practican y enriquecen las decisiones fundamentales del poder popular nacional y social con su partido y su gobierno, hechos difíciles de entender en el discurso a que estamos acostumbrados. Y si bien “el hombre nuevo” sigue siendo un hombre con contradicciones, se trata sin embargo de un hombre  que aprende a encauzar o contener sus contradicciones y a confluir en  los consensos y las acciones concertadas.


Dicho de otro modo: Cuba ha podido resistir porque su población sabe muy bien lo que significaría perder la independencia y la justicia social que defiende como poder del gobierno-pueblo, un poder que se  enfrenta con éxito al poder articulado del“complejo” militar-empresarial-y-político del imperialismo, con sus asociados y subordinados…

La democracia en Cuba consiste en que el pueblo sabe que si no defiende a su propio gobierno pierde la soberanía y la justicia social que con los servicios de educación, salud, vivienda y trabajo sigue impulsando el pueblo-gobierno día a día, no sin verse obligado a hacer algunas concesiones como la zona de turismo destinada a allegarse divisas, o el incremento de la propiedad privada y los empleos comerciales que buscan disminuir el peso de una excesiva burocracia, reforma en parte limitada y corregida tras una inmensa auscultación que en este año del 2012 frenó en gran medida los proyectos privatizadores excesivos y desestabilizadores, aunque no haya todavía dado el peso y la importancia necesaria a las cooperativas, y más que nada a  los sistemas de cooperativas de actividades múltiples: agrícolas, industriales y de servicios, horno y escuela de culturas solidarias, y freno de la cultura individualista del mercado… Y como de contradicciones se trata, ¿por qué no señalar la redoblada lucha, contra la corrupción que genera la economía informal, o en que han caído algunos altos funcionarios hoy encauzados judicialmente, e incluso aprisionados, medidas que sin dar fin a  esos graves problemas frenan su peso y el peligro que representan por débiles que sean…  Reconocer y enfrentar a las necesarias contradicciones de toda lucha de los pueblos por la independencia y la justicia social forma parte también del legado martiano y explica por qué resiste y avanza Cuba.

Es indudable que en las condiciones señaladas la lectura de los clásicos del pensamiento emancipador cobra una inmensa originalidad  y supera la simple perspectiva del mundo y el capitalismo global visto desde las metrópolis. Las experiencias y percepciones que se dan en  el  mundo colonial o recolonizado siguen reformulando conceptos y viviendo experiencias que enriquecen la lucha ideológica por la independencia, la democracia, la justicia social y el socialismo. Entre las aportaciones más significativas a nivel mundial destacan con las de Cuba, los planteamientos que “desde abajo y a la izquierda” hacen los pueblos mayas del sureste mexicano, conocidos como zapatistas, con sus aportaciones universales a las autonomías de los pueblos discriminados y oprimidos, a la pérdida del miedo como un elemento epistemológico fundamental, al enaltecimiento de la dignidad y la autoestima frente a las “acciones cívicas” de la guerra contrainsurgente que se ha convertido en guerra de recolonización al servicio del capital corporativo. También destacan las aportaciones de los  pueblos indios descendientes de los Incas y su rica filosofía del “buen vivir”, y a ellas se añaden las experiencias y reflexiones que desde fuera y desde dentro del Estado se dan en Bolivia y Venezuela, y cuyo futuro sólo es viable si entre contradicción y contradicción los pueblos van adquiriendo un creciente poder en los gobiernos, que les permita como “complejo de poder popular-gubernamental” resistir al asedio de las corporaciones y sus apoyos del imperio y de las oligarquías.
En la imposibilidad de referirme en este breve espacio a las reestructuraciones de la lucha de clases y las luchas por la independencia y la democracia que se dan en nuestro tiempo, termino con otro legado de Martí que explica la sorprendente capacidad de resistencia y revolución que muestra Cuba; me refiero al nivel cultural y educacional de su población. Escojo uno entre los muchos pensamientos de Martí sobre la educación y la cultura:”Se debe enseñar conversando,  como Sócrates, de aldea en aldea, de campo en campo, de casa en casa”. Así dijo.  Y eso es lo que hace la Revolución Cubana a lo largo de su historia, no sólo en Cuba, sino en África, en América Latina… Sólo que en Cuba  la organización de las conversaciones para enseñar y aprender, para preguntarse y responderse, para informar e informarse se realiza en colectivos de aldeas, de ciudades, campos, fincas, fábricas, casas, y es parte de la compleja trama para la toma de decisiones en el ir y venir de las líneas de mando del pueblo—gobierno. Con un añadido a lo prescrito por Martí, que desde los primeros discursos al triunfo de la Revolución –y aun antes- Fidel Castro le enseña al pueblo a gobernar, le enseña a tomar decisiones para gobernar, y él por su parte aprende y aprende como construir el sistema de actividades varias y de estrategias para una resistencia de “espectro amplio” que hacen de Cuba hoy–con la impresionante participación de su pueblo-- el país más avanzado del mundo en la difícil lucha por la soberanía nacional, por la democracia y por el socialismo.

Estos son algunos de los “conocimientos ciertos” que permiten comprender por qué resiste Cuba. Muchas gracias. 


Por Pablo González Casanova
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Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba

jueves, 15 de noviembre de 2012

Hamas llama a Palestina a levantarse contra Israel

Jaled Meshal, líder del movimiento radical Hamas, instó a los palestinos a hacer resistencia a la agresión de Israel.

Durante una reunión con los dirigentes de los países islámicos en Jartum, la capital de Sudán, censuró el atroz asesinato de Ahmed al Jabari, jefe del ala militar de Hamas Brigada de Ezzedeen al Qassam.

Meshal afirmó que la operación militar israelí en Gaza no detendrá la lucha de los palestinos por sus derechos.

La Voz de Rusia

sábado, 26 de mayo de 2012

Moscú fue la ciudad que Hitler no pudo conquistar

El 2 de octubre de 1941, el líder de la Alemania nazi, Adolf Hitler, dijo al intervenir ante las tropas de la Wehrmacht: "Durante los últimos tres meses y medio, logramos sentar premisas para derrotar al enemigo mediante una amplia ofensiva antes del invierno. Todos los preparativos se han concluido. Hoy se inicia la última batalla decisiva de este año...”
Entonces, los alemanes lanzaron la ofensiva contra Moscú, la denominada Operación Tifón.
Moscú, Ciudad Héroe
En 1945, Leningrado (hoy, San Petersburgo), Odessa y Sebastopol (Ucrania), Stalingrado (hoy, Volgogrado, a orillas del Volga) recibieron el título honorífico de Ciudades Héroe.
Moscú no fue incluida en esta lista hasta pasados 20 años, el 8 de mayo de1965, después de que tres mariscales soviéticos, Kónev, Sokolovski y Rokossovski, enviaran al Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) una solicitud de otorgar a Moscú el título de Ciudad Héroe.
"Esta solicitud fue necesaria para que la capital soviética recibiera el título”, dijo Natalia Kóneva, hija del Mariscal de la URSS, Iván Kónev y presidenta de la Fundación En Honor de los Adalides de la Victoria. “Se dejaron a un lado los títulos, especialmente en el período de posguerra. Se sabe que en septiembre y octubre de 1941, los alemanes estaban muy cerca de Moscú e incluso podían literalmente observar el Kremlin con prismáticos”, agregó.

© Documento proporcionado por N.Kóneva. Foto: S.Beznosov
El 12 de septiembre de 1941, Iván Kónev fue nombrado Comandante del Frente Occidental, que defendía la capital soviética durante la batalla de Moscú. Kónev consideraba que esta batalla era la más importante en su vida.
En julio de 1941, el cuerpo de ex líder soviético, Lenin, fue trasladado secretamente desde el mausoleo de la Plaza Roja a un lugar seguro en Tiumén, Siberia. En octubre, se cerró el metro y las estrellas del Kremlin fueron cubiertas con fundas de tela espesa. Moscú se preparaba para los ataques aéreos masivos de la aviación alemana. Comenzó la evacuación de la población.
El Comité de Defensa de la URSS tomó la decisión de evacuar urgentemente de Moscú a otras ciudades de la URSS a instituciones, academias militares, fábricas, embajadas etc.
En la capital de la URSS olía a papel quemado. Se echaban al fuego los documentos que era imposible evacuar de Moscú.

La evacuación masiva de Moscú
© Foto proporcionada por N.Kóneva
"El pánico empezó a cundir en Moscú. Mi padre solía hablar poco de esto porque le daba pena”, cuenta Natalia Kóneva. “El 17 de octubre de 1941, empezó la fuga masiva de la capital”, agrega.
En aquella época el moscovita Vladimir Litvakov tenía 17 años. Junto con sus amigos, Litvakov extinguía bombas incendiarias, cavaba trincheras e intentaba reclutarse en el Ejército.
Según Litvakov, su familia no iba a irse, mientras que la fuga masiva de los moscovitas del 17 de octubre fue provocada por los alemanes que varios días antes de esto habían lanzado octavillas sobre Moscú advirtiéndoles a los moscovitas que ese día las tropas de la Wehrmacht ocuparían la capital soviética.

© RIA Novosti/Avrora Artem Markin
“El 17 de octubre, estuve sentado en el techo de mi casa y vi los coches, los carros de caballos con los bártulos encima, personas con mochilas, paquetes y maletas precipitarse hacia la carretera Entuziastov, en dirección de la ciudad de Gorki, actual Nizhni Novgorod”, cuenta Litvakov.
Los rumores de que el propio líder soviético, Iósif Stalin, había abandonado Moscú aumentaban el pánico aún más. “Pero Stalin renunció a esta decisión en el último momento. Según se sabe, iba y venía por el andén dispuesto a irse, pero se quedó y esto fue muy importante para los que vivían en la capital y los que la defendían. Fue importante lo que Stalin estuviese en el Kremlin, trabajando”, dice Natalia Kóneva.
El 10 de octubre de 1941, Georgui Zhúkov fue nombrado Comandante del Frente Occidental
La noche del 4 a 5 de octubre de 1941, el Comité de Defensa de la URSS tomó la decisión de considerar la línea de defensa de Mozhaisk (una de las tres líneas de defensa de Moscú) como la más importante y concentrar allí las principales fuerzas del Ejército Rojo.
El 7 de octubre, el general Zhúkov viene de Leningrado a Moscú por la orden de Stalin y desde el aeropuerto se dirige a reunirse con el Comandante Supremo de la URSS.
El 10 de octubre, Georgui Zhúkov asume el mando del Frente Occidental e Iván Kónev es nombrado el primer Comandante adjunto. El Gran Cuartel General decide formar en las proximidades de la capital una línea de defensa adicional, el área de Moscú.
“Mi padre no podía dormir”, recuerda la hija del mariscal Zhúkov, Era Zhúkova: “Y aunque le dijo a Stalin que no cabía duda que defenderían Moscú, en realidad no podía estar tan seguro”, agrega.
Las autolesiones
Los Comandantes que defendían Moscú tenían muchas dudas. No en vano el estado mayor del 16º Ejército, que formaba parte del Frente Occidental, presentó al Gran Cuartel General el plan de defensa de la capital, que abarcaba dos variantes del desarrollo de acontecimientos.
La primera preveía reforzar la defensa y la segunda, replegar las tropas hacia una nueva línea de defensa. El Comandante del 16º Ejército que combatía en la zona de Volokolamsk (ciudad a unos 36 km al suroeste de Moscú) fue Konstantín Rokossovski.

© Foto proporcionada por Ariadna Rokossovskaya
“La primera parte del plan fue aprobada y la segunda no. Zhúkov escribió a su bisabuelo que él mismo prohibía cualquier retirada a las tropas bajo su mando”, cuenta la periodista Ariadna Rokossovskaya, biznieta del mariscal de la URSS, Konstantín Rokossovski.
Durante la batalla de Moscú, Rokossovski fue testigo de una forma especial de deserción que describió posteriormente en sus memorias. Pero la censura no permitió publicar estos recuerdos del mariscal por consideraciones ideológicas.
"Los soldados se pegaban un tiro en el brazo izquierdo, en un dedo o dos, para que les dieran de baja. Mi bisabuelo escribe que esto sucedía con frecuencia y al fin y al cabo se decidió juzgar a tales personas”, cuenta Ariadna Rokossovskaya.
Al inicio de la guerra, los soldados pudieron herir uno al otro por acuerdo mutuo. “Leo los fragmentos cuya publicación fue prohibida y entiendo que la URSS consiguió la victoria en la batalla de Moscú por mera casualidad”, dice Ariadna Rokossovskaya.
“Por ejemplo, mi bisabuelo periódicamente recibía a nuevos efectivos, armamento y material bélico. A mediados de octubre de 1941, llegaron soldados de caballería provenientes de Asia Central. Resultó que los caballos no iban herrados con herraduras adaptadas para el invierno. Los pobres animales se deslizaban y se fracturaban las piernas”, agrega.
Se cometieron muchos errores más o menos graves durante la batalla de Moscú. Los soldados soviéticos se retiraron, cayeron en cercos. Hubo confusión entre los altos cargos militares. En reiteradas ocasiones parecía que la catástrofe era inevitable y el frente está a punto de ceder.
“Pero se logró mantener la línea de defensa. Y Dígase lo que se diga de las dificultades y problemas que fueron inevitables durante los días de la defensa de Moscú, pero en primer lugar hay que recordar que el frente no cedió. Así lo decía mi padre. Moscú aguantó y los alemanes no la ocuparon”, dijo Natalia Kóneva, hija del mariscal de la URSS Iván Kónev.
"Nos decían constantemente que Moscú cayó"
Hitler planeaba entrar victorioso en la capital de la URSS el 7 de noviembre de 1941. Los altos mandos alemanes se preparaban para celebrar el desfile militar en la Plaza Roja. Para este evento se fabricaron grandes cantidades de cruces de oro y de plata y otras condecoraciones para los oficiales de la Wehrmacht.
El 7 de noviembre, sí que se celebró el desfile. Pero por la Plaza Roja desfilaron los soldados soviéticos en homenaje al 24º aniversario de la Revolución Bolchevique. Además, este evento mejoró el estado de ánimo de los que inmediatamente tras el desfile se dirigieron a la línea de frente, que estaba a una distancia de varios kilómetros del centro de la ciudad.
Los nazis nos decían “¡Moscú kaput!”, habitante de Golovkovo
Dos días antes del desfile los alemanes expulsaron a todos los habitantes de la aldea Golovkovo ocupada por ellos. “En este poblado ubicado en el distrito de Naro-Fominsk vivían unas 250 personas. En aquella época, María Kubrakova tenía 16 años.
Recuerda muy bien cómo les llevaron hasta la ciudad de Bórovsk (en la provincia de Kaluga) y encerraron en una iglesia. En esta iglesia vivieron durante casi tres meses, hasta que el Ejército Rojo liberó su aldea natal.
"Nos alimentamos muy mal. Era imposible llevar mucho consigo. Ni siquiera nos dieron el agua y salíamos a la calles al menos para tomar la nieve”, recuerda una habitante de la aldea Golovkovo, María Kubrakova. “Limpiábamos los caminos para los alemanes. La gente se debilitaba y muchos murieron”.
Pero, según Kubrakova, lo más grave en aquellos días fue la falta de información sobre los acontecimientos en el frente, sobre el Ejército Rojo y sobre Moscú.
"Nos decían constantemente que Moscú cayó. Posteriormente, cada 7 de noviembre, observé el desfile militar en la Plaza Roja”, dijo Kubrakova.
“Y siempre recordaba que en noviembre de 1941, no cesaron de afirmar que Moscú cayó, y no era verdad”, agregó.
Elena Kósova, RIA Novosti

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