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miércoles, 23 de julio de 2014

La comisión que investigó el 11-S alerta sobre el riesgo de ciberataques a EEUU

 http://www.iwar.org.uk/homesec/resources/9-11/911Commissioners_LOWRES.jpg

Una de las lecciones que dejaron a Estados Unidos los atentados del 11-S del 2001, según concluyó la comisión que investigó aquellos ataques, es que gobierno y ciudadanos no apreciaron el peligro que representaba el terrorismo hasta que fue demasiado tarde. "La historia –según ha alertado esa misma comisión– puede estar repitiéndose en el terreno cibernético". Con un informe hecho público hoy titulado Reflexiones en el décimo aniversario del 11-S, los miembros que formaron esa comisión hacen sonar alarmas múltiples: sobre ciberataques y la falta de atención y preparación ante esa amenaza, sobre la autocomplacencia creciente de los estadounidenses y sobre los problemas no resueltos del Congreso y del sistema político.

También se advierte, tras entrevistas con responsables de seguridad nacional y espionaje en las que han detectado una preocupación no vista en la última década, sobre nuevas amenazas terroristas que proceden de Irak y Siria. Hace diez años, por ejemplo, la comisión alertó de que si Irak fracasaba como estado podría convertirse en terreno abonado para quienes planean ataques contra EEUU. En el informe publicado hoy se lee: "Ese escenario de pesadilla puede volverse realidad".

Señalan, por ejemplo, al auge del Estado Islámico, que opera en Siria y en Irak, así como a la potencia de grupos descentralizados de Al Qaeda en Yemen. El informe aborda también el escándalo de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) desatado por las revelaciones de Edward Snowden. Aunque sus autores apoyan que se mantegan algunos de los programas de espionaje, afirman también que necesitan están más supervisados tanto por el Congreso como por los tribunales. Asimismo, opinan que el gobierno de Barack Obama debe explicar mejor a los ciudadanos su legitimidad. "Los clichés no convencerán a los ciudadanos", escriben.

Otros apuntes van dirigidos a los ciudadanos estadounidenses. "La amenaza terrorista ha evolucionado pero sigue siendo muy real y muy peligrosa. La autocomplacencia se está asentando --se alerta--. Se corre el peligro de que la menguante sensación de urgencia desvíe la atención y recursos necesarios para los esfuerzos antiterroristas" tanto frente a terrorismo tradicional como a ciberataques.

IDOYA NOAIN 

Tomado de  http://www.elperiodico.com

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Senadores tras la conexión saudí del 11-S

Senadores tras la conexión saudí del 11-S

Dos senadores estadounidenses intentan divulgar un documento de 28 páginas sobre la posible complicidad de los saudíes en los ataques del 11 de septiembre de 2001.

"Las relaciones entre Arabia Saudita y Estados Unidos cayeron a su nivel más bajo. Al primero no le gustan los pasos dados por Obama hacia Irán ni la política blanda de Washington en relación a Siria. Los líderes criticaron abiertamente a la Casa Blanca por su 'debilidad'. Otra de las razones de la insatisfacción puede hallarse en otro frente: una posible complicidad de los saudíes en los ataques del 11 de septiembre de 2001", escribe el periodista Guido Olimpio en el diario 'Corriere della Sera'.

"Dos senadores, el republicano Walter Jones y el demócrata Stephen Lynch, quieren que se publiquen 28 páginas clasificadas de un informe sobre el ataque de Al Qaeda contra Estados Unidos", informa el diario italiano.

Se trata de una parte del documento clasificado por el presidente George W. Bush para no comprometer la relación con un aliado y socio comercial importante. Los miembros el Congreso ya presentaron una resolución para obligar a Obama a romper el silencio.

En el pasado ya apareció información confirmada por la CIA acerca de la relación de las autoridades saudíes con algunos atacantes suicidas. En particular, se trata del príncipe Bandar, en ese momento embajador en Washington, y en la actualidad jefe de inteligencia, que destinó 130.000 dólares a Osama Bassnan, agente saudí que prestó asistencia a los dos secuestradores de aviones en California. Los terroristas también habrían recibido otros fondos de los saudíes. 

Además, el funcionario Saleh Hussayen vivía en el mismo hotel de Dulles que los terroristas que cometieron el ataque contra el Pentágono.

"Ya veremos si la batalla de los senadores apoyada por familiares de víctimas de los terroristas tendrá éxito", concluye Guido Olimpio.
 
Russia Today

martes, 17 de septiembre de 2013

Congresista Walter Jones exige desclasificación total del informe sobre el 11 de septiembre


El pasado miércoles 11, el congresista Walter B. Jones (republicano por Carolina del Norte) emitió una declaración sobre las 28 páginas de la Investigación Conjunta del Congreso sobre los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, que se clasificaron como "secreto". La declaración completa dice:
 
"Cuando estamos conmemorando el 12avo aniversario del 11 de septiembre, me entristece que la evidencia vital sobre este horrendo ataque, todavía se mantiene escondida al pueblo estadounidense. Como miembro del Congreso, tuve la oportunidad de leer las 28 páginas de la Investigación Conjunta sobre los ataques, las cuales todavía no se han hecho públicas, y creo que mantener esta información clasificada tiene que ver más con proteger intereses poderosos que con nuestra seguridad nacional.

"El ex senador Bob Graham merece mucho del crédito por el trabajo que hizo dirigido a que se desclasifiquen esas 28 páginas. Me uno al pedido que él hace a los líderes del gobierno, de la Cámara de Representantes y del Senado, para que hagan pública esta información. Divulgar esto le permitirá a los estadounidenses tener acceso a información a la que tienen derecho para conocer la historia completa de la tragedia del 11 de septiembre del 2001". 

Tomado de  http://spanish.larouchepac.com

jueves, 9 de mayo de 2013

¿Por qué ocurrió el 11s?


Incremento del gasto militar en Estados Unidos, espectacular tras el 11S. 
El gasto militar indicado en el gráfico no es apenas un 60 % del gasto real. En el año 2011 fue teóricamente de en torno a 740 mil millones, pero realmente de más de 1.200 (1)


A veces me preguntan: ¿qué crees que ocurrió realmente el 11S? Bueno, respondo yo, tal vez una pregunta mejor sea saber por qué pasó. En primer lugar yo no estoy metido en los servicios de inteligencia estadounidenses, tampoco en el ejército de Estados Unidos, para saber exactamente cómo se hizo aquello o cómo no se  actuó para evitarlo. Ellos sabrán qué pasó, aunque seguramente nunca lo dirán. Tampoco sé realmente quién lo hizo materialmente, si unos locos a  los que les dejaron hacer su locura u otros "locos" que dirigieron los aviones contra aquellos edificios. Las investigaciones irán desvelando la telaraña. Seguramente es más importante saber quién fue el autor real, su actor intelectual, y está pregunta no tiene una difícil respuesta, porque sí sé es quién ganó y mucho con todo aquello, y no de  forma casual, no de forma accidental. Si ustedes miran las cuentas de resultados, las ganancias de la élite económica estadounidense, y de la europea, que controla el mundo financiero y el industrial, entonces ustedes entenderán por qué ocurrió todo esto, es más, podrán ver hasta de dónde vino todo este dinero y riqueza. Los enormes recursos públicos destinados al negocio armamentístico privado, la destrucción de países a los que se les  robó sus bienes y su futuro, controlando con ello zonas estratégicas y económicas claves,  y el deterioro alarmante del nivel de vida occidental son contundentes pruebas al respecto.
Con este tipo de acciones, como el 11S, que hay que recordar que no fue un ataque militar con cazas o con misiles contra Estados Unidos, se consiguieron matar dos pájaros de un tiro. ¿Que pájaros fueron estos? Bien, uno fue la propia población de los Estados Unidos y también la de Europa, y el otro la libertad otorgada por nosotros, por omisión o por acción,  al poder económico para poder atacar a otros países soberanos. A la gente se le metió el miedo en el cuerpo, se los atemorizó. Y ya sabemos qué pasa cuando se asusta a la multitud, se vuelve fácilmente manipulable, de tal modo que aceptarán cualquier cosa, cualquier medida con tal de estar "protegidos", "seguros". Imaginen que en su ciudad, en su vecindario, estalla una bomba y mata a tal o cual conocido. Su reacción inmediata es el terror y a continuación buscar protección. Si los telediarios y los periódicos acusan al unísono a un causante determinado, comúnmente ahora los terroristas islámicos, entonces usted, como la mayoría, estará dispuesto a que se aumente el control policial, a que le recorten las libertades hasta tal punto que ni siquiera antes hubiese imaginado, a aceptar cualquier decisión de sus líderes con tal de acabar con estos "terroristas". De lo que el ciudadano común no suele ser tan consciente es de que toda esta historia que le cuentan no tiene una base muy sólida, no tiene pruebas claras, y si se molesta por conocer un poco más, si tira un poco de la manta, verá que al final están un grupo de personas que dan órdenes a los periódicos y a las televisiones para que se cuente tal o cual versión, para que insistan con ello. También verán que las pruebas, que los acusados y que todo el tinglado "terrorista" no tiene ni pies ni cabeza. Es más, si la semana pasada los telediarios apoyaban a los apodados como "rebeldes", a los "luchadores por la libertad", que son los extremistas islámicos que ahora han puesto las bombas en nuestro barrio (cuando lo son, porque también hay otros que se hacen pasar por ellos o que fomentan y crean estas acciones),(2) si se les apoyaba contra los gobiernos de otros países, entonces, ¿cómo ahora se han convertido de repente en terroristas peligrosos? ¿Si matan a personas de otros lugares no son también terroristas? Contradictorio, ¿verdad? ¿No será que todo este terrorismo internacional es una herramienta con la que yo asusto a la gente de aquí para hacer lo que me da la gana con ella, para moverlos cual marionetas atontadas y alocadas, y al mismo tiempo me sirven para destruir países que no se someten?
Piensen un poco en ello y no se dejen llevar tanto por sus impulsos, por sus falsas emociones, y no solo por el mal que se puedan hacer a ustedes mismos, sino principalmente por el mal que pueden hacer y hacen a otros. Aunque sea por una vez, tengan en cuenta algo a los demás, piensen en el resto de habitantes del mundo, que no se les olvide que son tan personas como usted.
El 11S es un método que funcionó y funcionó muy bien para la élite rica del país, no fue tan grato para el común de los estadounidenses o de los europeos, cuyas cifras de pobreza se disparan, y es menos grato todavía para  los habitantes de otros países que son bombardeados y aniquilados por el ejército pagado por los contribuyentes. Un círculo vicioso al que la propia gente contribuye. Van a seguir viendo muchos "11S" ,aunque sea a pequeña escala, el otro día lo vieron en Boston, porque es  tremendamente provechoso para quienes están dirigiendo nuestra sociedad.

Ya, para finalizar, les recomiendo este artículo sobre la archinombrada Al Qaeda y otros grupos con similares fines:  Al Qaeda: de los orígenes y de su función.


Notas:
(1)  Christopher Hellman. The real U.S. National Security Budget. Tom Dispatch. March 2011. (2) James Corbett. American terror: manufactured by the FBI. Enlace

martes, 12 de febrero de 2013

Musulmanes marcharán hacia la Casa Blanca el próximo 11 de septiembre

Todo el mundo conoce que el AIPAC, Comité de Asuntos Públicos Estadounidense Israelí, es el lobby más poderoso en Washington.

Sin embargo, a partir del próximo 11 de septiembre, un nuevo grupo llamado AMPAC, Comité Estadounidense Musulmán de Acción Política, desafiará el dominio del AIPAC en la vida política norteamericana.

El AMPAC anunciará con fuerza su presencia, con una "marcha de un millón de musulmanes” hacia la Casa Blanca, el próximo 11 de septiembre de 2013. El objetivo, anunciado en rueda de prensa del AMPAC en Nueva York:

"Nosotros en el AMPAC (Comité Estadounidense Musulmán de Acción Política) estamos planeando un evento histórico para el 9/11/13. Un millón de musulmanes marcharán hacia Washington DC y exigirán que nuestros derechos civiles sean protegidos por nuestro Gobierno. Exigimos que se promulguen leyes para la protección de los derechos que nos concede la Primera Enmienda. Estamos pidiendo al presidente Obama que cumpla con la promesa de un Gobierno transparente lanzada en su primera campaña por la presidencia. Por último, pedimos la creación de una verdadera Comisión del 11S que revele la verdad al pueblo estadounidense."

MD Rabbi Alam, fundador de la AMPAC y un conocido organizador del Partido Demócrata de Missouri, señala que:

Los musulmanes estadounidenses, al igual que otros ciudadanos, fueron atacados el 11S. Más de 60 musulmanes fueron asesinados en las explosivas demoliciones de los tres rascacielos del World Trade Center el 11S, y una mezquita en la torre sur fue totalmente destruida. Alam señala que "los musulmanes y no musulmanes por igual quedaron traumatizados por estos atentados, pero a nosotros, como musulmanes, doce años después, nos siguen acosando al hacernos pasar por villanos."

Los tribunales norteamericanos tradicionalmente han sostenido que la Carta de Derechos garantiza que el Gobierno debe tratar por igual a todas las religiones. Alam cita a "la ‘guerra contra el terrorismo’ en países islámicos, las audiencias del Congreso sobre el Islam en Estados Unidos, y los cambios a la NDAA (Ley Nacional de Autorización de Defensa)" como una infracción del derecho a la libertad de religión establecido en la Primera Enmienda.
Coordinadores del AMPAC, también, argumentan que el Gobierno de EE.UU. y los medios de comunicación han mentido sobre el 11S y sus secuelas. De acuerdo con el comunicado de prensa del AMPAC: "Estas mentiras dichas a la población norteamericana han hecho imposible para nosotros cumplir con la verdadera Dawa (compromiso del Islam)."

El ataque a la libertad de expresión de los musulmanes estadounidenses, en realidad, parece haber comenzado unos días antes del 11S, cuando el FBI irrumpió en las principales organizaciones musulmanas y cerró sus servidores informáticos. Las preventivas redadas del FBI impidieron que los musulmanes expresaran libremente y difundieran su visión del 11S: que fue un trabajo interno, presuntamente orquestado por Israel y sus agentes norteamericanos.

Las encuestas muestran que más del 80% de los fieles al Islam a nivel mundial, y dos tercios de los musulmanes estadounidenses, creen que el 11S fue un trabajo interno, y, sin duda, estas pesquisas subestiman las cifras reales. Sin embargo, los grandes medios de comunicación, dominados por los judíos sionistas, se niegan a permitir que la perspectiva musulmana del 11S sea siquiera escuchada y mucho menos debatida. Hasta el día de hoy, la mayoría de los norteamericanos creen erróneamente que los musulmanes aceptan la historia oficial del 11S.

Los atentados del 11S fueron utilizados para silenciar los derechos a la libre expresión de los estadounidenses musulmanes, y no sólo sobre el 11S. Sami al-Arian, líder organizador político musulmán de Estados Unidos, fue hostigado y encarcelado después del 11S por el delito de declarar públicamente su fuerte oposición al estado de apartheid de Israel. En su juicio, los jurados estuvieron influenciados por las imágenes gráficas de israelíes mutilados por terroristas suicidas. El juicio implicaba que Al-Arian era responsable por estos actos de violencia, por el simple hecho de ser palestino, musulmán, y oponerse al apartheid israelí.

Otro líder musulmán estadounidense, el imán Luqman Ameen Abdullah de Detroit, Michigan, fue asesinado por el FBI en 2009 en represalia por sus declaraciones criticando el imperialismo de EE.UU. y la injusticia. Su cuerpo fue acribillado con 19 impactos de bala en una redada del FBI que recuerda los asesinatos de Fred Hampton y otras Panteras Negras en los años 1960 a manos de esta organización federal.

El Imam Abdullah no es el único musulmán estadounidense asesinado por las autoridades estadounidenses a causa de sus opiniones políticas. Entre los casos más conocidos está el del erudito Anwar al-Awlaki, quien, junto con su hijo y nieto, fue asesinado por los cobardes ataques con aviones no tripulados en Yemen. Al-Awlaki fue encarcelado, torturado, declarado erróneamente "terrorista", y finalmente asesinado por las autoridades estadounidenses debido a su abierta oposición a la guerra contra el Islam desencadenada por el 11S.

Otra influyente musulmana norteamericana, políticamente comprometida, la científica Dr. Aafia Siddiqui, fue secuestrada, violada y torturada por las autoridades estadounidenses que desaprobaban sus puntos de vista políticos. Al igual que muchos otros líderes musulmanes estadounidenses, fue juzgada por un tribunal popular por ridículas acusaciones falsas con el fin de silenciar su elocuente voz.

El FBI y otras agencias de la policía secreta, junto con extensiones del Mossad israelí como la ADL, han utilizado tanto a agentes federales como a delincuentes contratados para infiltrarse, vigilar, y aterrorizar las mezquitas desde el 11S, congelando los derechos de los musulmanes a la libertad de expresión y la libre asociación. Un objetivo clave del FBI ha sido involucrar a jóvenes musulmanes, ingenuos, en supuestas colaboraciones en "complots terroristas" inventados por el FBI. 

A partir de 2006, los EE.UU. ya había secuestrado y torturado a más de 80.000 musulmanes en todo el mundo, según el periódico británico The Guardian. Hoy, esa cifra ha crecido, sin duda, alcanzando cientos de miles de personas. Prácticamente, todos son inocentes de cualquier acto de violencia. Muchos han sido blanco de ataques, por ser los líderes más carismáticos y abiertos, o los mejores organizadores de la comunidad musulmana.

Ante la realidad de la situación que recuerda a los judíos en 1930 en la Alemania nazi, la mayoría de musulmanes norteamericanos han sido aterrorizados en el silencio. Pero, hoy en día, más de una década después del 11S, más y más personas están redescubriendo el coraje para hablar.

El año pasado, el fundador del AMPAC, MD Rabbi Alam, fue atacado por los medios de comunicación dominados por los sionistas, por plantear interrogantes sobre el papel de Israel en el 11S. Alam se negó a dejarse intimidar. En cambio, respondió con la fundación del AMPAC y el lanzamiento de los planes para la próxima marcha del 09/11/2013 de un millón musulmanes hacia la Casa Blanca.

¿Podrá el AMPAC, un día, desplazar al AIPAC de su trono? Sólo el tiempo lo dirá.

Mientras tanto, estén conectados a http://ampacus.webs.com/ para ver las actualizaciones sobre la marcha del millón de musulmanes de septiembre próximo. 


Por: Kevin Barret 

HispanTV

lunes, 24 de diciembre de 2012

¿Cómo pudo evitarse el 11-S?


A estas alturas, ya nadie discute la autoría del sangriento y brutal atentado del 11-S, cuando dos aviones pilotados por radicales islamistas penetraron en los emblemáticos rascacielos de Nueva York provocando la explosión que terminó por derribarlos. Los esbirros de Al Quaeda, el asesino que según Estados Unidos murió al caer abatido en una emboscada de su Ejército y que algunos creen que aún vive escondido en las montañas de Pakistán, fueron los autores materiales de la matanza. Pero el cerebro gris, sanguinario y retorcido, el autor intelectual del atentado, el gran asesino no fue otro que el líder de Al Quaeda.
Pero, según ha trascendido en algunos medios norteamericanos, un factor determinante de que se produjera el atentado fue la descoordinación que existía entre la CIA y el FBI. Los servicios secretos norteamericanos tenían fichados hasta la saciedad a los asesinos que pilotaron los aviones que derribaron las torres gemelas, al que se estrelló contra el Pentágono y al que pretendía impactar contra la Casa Blanca.
La CIA los había seguido por medio mundo, por Pakistán y Afganistán, contaba con sus fotos, con copias de sus pasaportes, de sus nombres. Estaban más fichados que El Lute en sus años mozos. Pero la CIA, por esa rivalidad que existe desde siempre entre los servicios secretos y la Policía estatal, no compartió esos datos con el FBI. Y como los servicios secretos no tienen competencias policiales, el desconocimiento de ese arsenal de datos por parte del FBI permitió que los asesinos pasaran las aduanas estadounidenses cual inocentes turistas. Si la CIA hubiera compartido esa información con el FBI, los cuatro asesinos que pilotaron los aviones suicidas hubieran sido detenidos en las mismas aduanas y se encontrarían ahora en alguna cárcel norteamericana sin haber podido cometer sus horribles atentados.

Al Quaeda fue el cerebro, el terrorismo islamista su sangrienta correa de transmisión. Pero esa descoordinación entre la CIA y el FBI propició que se cometieran los atentados. Algo parecido a la rivalidad que existe entre la Guardia Civil y la Policía Nacional, que parece ser que ya se ha corregido. Como también parece ser que esa descoordinación entre la CIA y el FBI, tras el fiasco del 11-S ha, sido eliminada y que ambos Cuerpos colaboran ahora estrechamente. Pero la catástrofe pudo evitarse si la debilidad humana, la rivalidad absurda entre unos y otros, se hubiera superado antes.
Tomado de  http://www.elimparcial.es

sábado, 15 de diciembre de 2012

LA TUMBA ABIERTA DE OSAMA BIN LADEN

En entrevista con Osama bin Laden realizada por el periódico Ummat, de Karachi, Paquistán, y publicada el 28 de septiembre de 2001, 17 días después del supuesto ataque de al Qaeda contra las torres gemelas del World Trade Center y el Pentágono, el hipotético "cerebro" del 11 de septiembre declaró que él y al Qaeda no tenían nada que ver con aquel ataque.

“No estoy implicado en los atentados del 11 de septiembre en los Estados Unidos… Yo no tenía  onocimiento de estos ataques, ni considero que la muerte de otros seres humanos, niños y mujeres inocentes, sea un acto apreciable… el gobierno de Estados Unidos debe encontrar a los atacantes dentro del país… hay una gran posibilidad de que participaran organismos de inteligencia de Estados Unidos… hay otro gobierno dentro del Gobierno de Estados Unidos”, expresó bin Laden entre otras cosas.

La BBC Mundo hizo pública la entrevista, traducida al inglés, el 29 de septiembre de 2001. Pero el sensacional desmentido de bin Laden no fue reportado por los medios impresos ni televisivos de Estados Unidos. No hubo investigación por parte del ejecutivo y a nadie en el Congreso llamó la atención que bin Laden negara su responsabilidad en la mayor humillación que haya jamás sufrido una superpotencia.

Si bin Laden hubiera reconocido que había burlado cuatro veces en una misma mañana a la NSA, la CIA, la DIA, al NORAD, el FBI, así como a todas las demás agencias estadounidenses de inteligencia, a todos los organismos de inteligencia de los países de la OTAN, a la  Mossad de Israel, y además al Consejo de Seguridad Nacional, el control del tráfico aéreo y la Seguridad Aeroportuaria de EEUU, aquello habría constituido la mayor proeza en la historia del mundo, una hazaña que habría hecho de al Qaeda la  rganización antimperialista más exitosa en la historia de la humanidad, una extraordinaria victoria sobre "Satanás" que habría convocado a millones de nuevos reclutas a sus filas. Pero el presunto “cerebro” negaba toda responsabilidad en tales hechos.

Lo anterior es observado en un trabajo publicado en su página web por Paul Craig Roberts, el destacado analista político que fuera Secretario Asistente de Hacienda, editor asociado del Wall Street Journal y columnista de Business Week, actualmente domiciliado en Europa.

Son pocos los estadounidenses que conocieron de la entrevista del 28 de septiembre de 2001, pero son muchos los que vieron videos en los que una persona que afirmaba ser bin Laden asumía el crédito por los ataques. Fueron videos difundidos todos con posterioridad a que, en diciembre de 2001, el Observador de Pakistán, la prensa egipcia y Fox News reportaran el fallecimiento de Osama bin Laden a causa de una
enfermedad pulmonar.

Bin Laden también sufría de una enfermedad renal por la que fue hospitalizado para un tratamiento de diálisis en el hospital militar paquistaní de Rawalpindi el 10 de septiembre de 2001, un día antes de 9/11. Así lo reconoció la cadena CBS de 28 de enero de 2002. Un hombre que sufría una enfermedad terminal  ulmonar y otra renal no habría podido sobrevivir una década hasta ser asesinado por los SEALs de la marina  stadounidense que supuestamente lo mataron en Abbottabad.

Un vecino del  condominio donde se afirma que residía y fue asesinado bin Laden en 2011 había denunciado, en una entrevista que le hizo  la televisión paquistaní, la falsedad de la versión oficial sobre aquel asesinato. Solo la prensa alternativa reportó en Estados Unidos esta entrevista con el único testigo presencial de lo ocurrido.

Poco después del presunto asesinato, los 30 miembros de la unidad de SEALs ejecutora murieron en  isterioso accidente en Afganistán y ni uno solo de los miles de marineros a bordo del portaviones Carl Vinson presenció el supuesto lanzamiento al mar del cadáver de bin Laden desde ese navío.

Aparentemente no resultó extraño a los medios ni al público que el gobierno estadounidense haya capturado y asesinado al cerebro del terror sin interrogarlo y sin conservar alguna evidencia o presentar testigos para apoyar la información oficial.

Un omnisciente bin Laden, aquejado de enfermedades terminales en el lejano Afganistán, derrotó al aparato de seguridad nacional de Estados Unidos y llevó a cabo un ataque contra el Pentágono, requiriéndose para la defensa de la superpotencia de una “guerra contra el terror” que ha destruido las libertades civiles de Estados Unidos y arruinado económicamente al país, con el fin de evitar el triunfo de quien en realidad había muerto por causas naturales en diciembre de 2001, considera Paul Craig Roberts.

 Por Manuel E. Yepe

Diciembre de 2012.

sábado, 7 de julio de 2012

Revelador testimonio sobre los hechos de las Torres Gemelas

Kurt Sonnenfeld
Kurt Sonnenfeld fue el 11 de Septiembre de 2001, el documentalista oficial y cameraman designado por el gobierno norteamericano para filmar en el "Ground Zero", Torres Gemelas. 

Sonnefeld nunca entregó sus imágenes y a raíz de la persecución y torturas sufridas, vive refugiado en Argentina. Hoy expuso acerca de todo lo vivido en el Salón Azul del Congreso de la Nación en presencia de diversas autoridades y representantes de organizaciones y movimientos sociales.

Sonnenfeld fue testigo, como agente de FEMA y oficial de su gobierno, de las operaciones y maniobras llevadas adelante por el gobierno norteamericano en lo que se conoció como una gigantesca escena del crimen. Su versión de lo sucedido y el desarrollo de determinados eventos, contradice la versión oficial del gobierno de los Estados Unidos. 

"Mi caso tiene particularidades, pero no es lamentablemente el único. Desde que comenzó Wikileaks, el Departamento de Defensa de EE UU mantiene un enfrentamiento con su fundador, Julian Assange. El Pentágono lo puso en una rigurosa presión mediática, diplomática y legal. Un equipo de cientos de agentes trabaja para frenar los efectos de sus filtraciones. Bradley Manning -- el joven analista de inteligencia que es acusado de filtrar a WikiLeaks el video del ejército de los Estados Unidos en el que se ve cómo un helicóptero estadounidense mata a un grupo de civiles en Irak, entre ellos periodistas y niños -- fue encarcelado bajo condiciones inhumanas y degradantes; condiciones aberrantes y de tortura que yo experimenté en carne propia," expuso Sonnenfeld. 

"Yo he sido acusado falsamente, encarcelado dos veces en dos países diferentes, torturado y puesto en confinamiento solitario en los Estados Unidos y perseguido a través de dos continentes. He sido calumniado y difamado implacablemente, en una campaña por deshumanizarme y desacreditarme, para que cuando hable ya no sea escuchado. Hasta al día de hoy, mi esposa, mis hijas mellizas y yo, vivimos en un mundo rodeado de amenazas e incertidumbre." 

"La primera víctima de toda guerra es la verdad. Las razones que se dieron para atacar Irak fueron, como se sabe, fraudulentas. Documentos de inteligencia que fueron presentados como evidencia fueron fabricados de forma deliberada. Las autoridades norteamericanas han tratado de engañarnos acerca de la existencia de las cárceles clandestinas alrededor del mundo y la tortura de sus prisioneros; Barack Obama anunció el cierre de Guantánamo, que nunca se produjo; hay secuestros bajo el termino "rendiciones extraordinarias"; el monitoreo continuo de ciudadanos, sin necesidad de una orden judicial al igual que órdenes de cateo y secuestro de posesiones. Obama aprobó también la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA), por la cual las autoridades militares pueden detener en cárceles militares a cualquier ciudadano en cualquier parte del mundo, indefinidamente y sin acusación ni juicio previo, alegando la mera sospecha de 'terrorismo'. El gobierno de los Estados Unidos conduce guerras secretas en al menos 120 países, violando las leyes internacionales." 
Kurt Sonnenfeld concluyo diciendo: "El ex presidente estadounidense Jimmy Carter advirtió días atrás en el New York Times, acerca de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por el gobierno de EE UU. Pero sucede que Estados Unidos no tiene autoridad moral para hablar de derechos humanos." 

TESTIMONIO COMPLETO DE KURT SONNENFELD  

"Puede que muchos de Ustedes se pregunten que hace aquí un norteamericano, solicitando Asilo Definitivo, reconocido como Refugiado? Permítanme contarles lo que sucede a aquellos que al igual que yo, tienen la osadía de hablar contra el gobierno de los Estados Unidos. 

Julian Assange, es un programador, periodista y activista, popular por ser el fundador y portavoz del sitio web WikiLeaks. Desde su fundación,  Wikileaks llevó adelante la noble tarea de exponer las violaciones a los derechos humanos, los aberrantes crímenes y torturas, cometidos por Estados Unidos y la OTAN. No solo lo que serían crímenes de guerra, sino también los asesinatos de miles de civiles en Irak, Afganistán y otras partes del mundo. 

En 2010 WikiLeaks publicó un vídeo, en el que se ve como soldados estadounidenses asesinan al reportero de Reuters Namir Noor-Eldeen, a su ayudante y a nueve personas más, incluyendo 2 niños. Muchos de ellos asesinados impunemente cuando iban a socorrer a los heridos. Y se ve claramente que ninguno de ellos hizo el amago de atacar al helicóptero Apache desde el que se les disparaba, ni siquiera lo miraban. 

Desde que comenzó Wikileaks, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos mantiene un enfrentamiento con Assange. El Pentágono, ha puesto para Assange una rigurosa presión mediática, diplomática y legal. El Pentágono dispuso un equipo de cientos de personas para frenar los efectos de sus filtraciones. 

Dicha persecución se inició con el telón de fondo del escándalo mundial por las pruebas de crímenes de guerra cometidos por las fuerzas invasoras en Irak y Afganistán; por la difusión de los papeles del Departamento de Estado en el que se revelan toda suerte de prácticas inconfesables como conspiraciones, incitaciones a la corrupción, actos de espionaje, allanamiento de soberanías, hostilidad diplomática contra gobiernos críticos, encubrimiento de regímenes impresentables, y en general por la manifiesta irritación que la labor de Wikileaks genera en Washington y en las máximas potencias mundiales. 

Hay una larga lista de altos cargos u otras personas mediáticas que, según sus propias declaraciones, respaldan la idea de ejecutar a Julian Assange. 

"Assange debe ser cazado igual que el Talibán y Al Qaeda" declaró la gobernadora norteamericana del estado de Alaska, Sarah Palin. Mike  Huckabee, ex gobernador de Arkansas, está convencido de que “cualquier persona en nuestro Gobierno que filtre información es culpable de traición a la patria, y creo que la ejecución es un castigo demasiado suave”. Y finalmente dice Paul Craig Roberts: “Si los ataques legales contra Assange fallan, simplemente debe ser asesinado por la CIA”; este hombre es un reconocido economista y periodista estadounidense que ocupó el cargo de subsecretario del Tesoro en la Administración Reagan. 

Los empleados del gobierno norteamericano tienen prohibido acceder a la página o publicaciones de WikiLeaks. Lo mismo sucede en Alemania. En Canadá, los sitios de WikiLeaks fueron censurados y se pide que sus asesores Stephen Harper, Tom Flanagan, sean asesinados mediante el uso de drones. Facebook borró a WikiLeaks y a sus 30.000 fans. 

Las fuentes para obtener donaciones que permitan su subsistencia de Wikileaks han sido canceladas, gracias  a la complicidad de VISA, MasterCard, Amazon, PayPal, Western Union and Bank of America. 

Assange denuncia persecución contra sus colaboradores y varios de sus ex colaboradores que son abordados por oficiales estadounidenses. 

En este momento, Assange se encuentra albergado en la Embajada Ecuatoriana en Londres, esperando que Ecuador responda a su pedido de Asilo Político.

Sus fundamentados temores, se basan en que si el fuese extraditado a Suecia por el falso cargo que pesa sobre él, terminará siendo trasladado a territorio estadounidense. Y allí nunca obtendrá un juicio justo, pues el gobierno de Estados Unidos intenta desacreditarlo continuamente, y de allí  le esperan torturas y tratos aberrantes, en una cárcel clandestina o no. Lamentablemente yo ya sufrí todo esto en carne propia.

El fin ultimo de Estados Unidos, es plantar cargos por terrorismo. 

Si Julian Assange es entregado a los Estados Unidos, terminará como Bradley Manning. 

Bradley Manning es un joven analista de inteligencia del Ejército de los Estados Unidos que cobró notoriedad internacional porque se lo acusa de filtrar a WikiLeaks el video del ejército de los EE UU en el que se ve cómo un helicóptero norteamericano mata a un grupo de civiles en Irak, entre ellos los dos periodistas iraquíes de la agencia Reuters. El soldado Manning fue acusado formalmente por el Pentágono, encarcelado en Kuwait, torturado y luego trasladado a una prisión militar en EE UU donde aún espera el inicio de un juicio marcial, proceso que podría terminar en una condena de 52 años de cárcel. Permanece encerrado en su celda 23 horas al día sin almohada, ropa, sábanas u objetos personales. 

Bradley Manning necesita usar anteojos (como yo), pero no lo autorizan. Solo en escasas ocasiones, puede pedirlos por algunos minutos. Su único ejercicio, es caminar en una habitación vacía. Cuando duerme debe quitarse toda la ropa y entregarla a los guardias. Todo esto es legal, yo lo se, yo viví estas torturas y sobreviví a ellas en una cárcel en el Estado de Colorado. Este trato aberrante es ampliamente usado porque es parte del manual de la CIA para obtener información. 

Yo no soy un genio brillante ni tan conocido como Julian Assange o Bradley Manning. Pero mi caso presenta muchas similitudes. 

Yo estuve en el World Trade Center. Yo fui allí parte de la investigación oficial.

Fui el documentalista del gobierno de Estados Unidos en situaciones críticas y de catástrofe. Realice trabajos de carácter confidencial y secreto en diferentes instalaciones científicas y militares. 

Cuando sucede el terrible atentado del 11 de Septiembre, el gobierno norteamericano, cerró toda el área alrededor del World Trade Center, todo el bajo Manhattan y se prohibió el ingreso de todo tipo de cámaras. A mi, se me concedió acceso total y absoluto. A diario, yo debía documentar con mi cámara lo que se consideró una gigantesca escena del crimen. Luego, bajo estrictos parámetros que me fueron dados, liberaba a las cadenas noticiosas mundiales, quince o veinte minutos de imágenes sanitisadas. Finalmente, debía entregar todas estas horas de filmación para las investigaciones que se suponía se llevarían a cabo. Pero nunca entregue los tapes. 

Desde entonces, y durante los pasados 9 años, he sido acusado falsamente, encarcelado dos veces en dos países diferentes, torturado y puesto en confinamiento solitario en los Estados Unidos, perseguido a través de dos continentes. He sido calumniado y difamado implacablemente, en una campaña por deshumanizarme y desacreditarme, para que cuando hable ya no sea escuchado. Ocho años atrás, la embajada de los Estados Unidos envió una nota a las autoridades argentinas solicitando que todas mis documentos y posesiones fueran confiscados y remitidos a los Estados Unidos. Hasta al día de hoy, mi esposa, mis hijas mellizas y yo, vivimos en un mundo rodeado de amenazas e incertidumbre. 

No ha habido hasta el momento una comisión independiente, oficialmente designada a investigar los trágicos eventos ocurridos el 11 de Septiembre de 2001, cuando es un proceso regular en tragedias de esta magnitud. Desde el comienzo, la investigación llevada a cabo respecto del ataque al World Trade Center, ha estado estrictamente controlada  y dirigida por la Casa Blanca. Y sabemos hoy que casi toda la evidencia ha sido rápidamente destruida. 

¿Quién cree en la versión oficial respecto de lo sucedido el 11 de Septiembre de 2001? Hay muchos que han asegurado que la más osada teoría conspirativa es la que ofreció el propio gobierno de los Estados Unidos. 

Sabían ustedes que la semana previa al ataque al World Trade Center todo el suministro eléctrico fue cortado por aproximadamente 36 horas, incluyendo las cámaras de seguridad y los sistemas de control, en el marco de una “operación de mantenimiento” altamente irregular. Sabían ustedes que en las semanas previas a los ataques se realizaron varias evacuaciones inusuales e inesperadas de ambas torres? Sabían ustedes que la compañía que estaba a cargo de la seguridad de World Trade Center era dirigida por Marvin Bush, hermano menor de George Bush, y Wirt Walker Tercero, primo de George Bush? Esta misma compañía suma a sus filas de clientes en el gobierno, a la armada, a la Marina, a la Fuerza Aérea y al Departamento de Justicia de los Estados Unidos; así como proveen de seguridad a sitios gubernamentales clasificados y secretos, y de alto riesgo. 

Sabían ustedes que cientos de agentes del gobierno estaban pre-posicionados en la ciudad de Nueva York en Septiembre 10, preparando un simulacro de ataque terrorista que se llevaría a cabo el día 12 de Septiembre? Oficiales de FEMA habían instalado ya su base de operaciones cerca del World Trade Center un día antes del ataque. 

Sabían ustedes que el edificio número Siete del World Trade Center se derrumbo a las 5 y 20 de la tarde del 11 de septiembre, unas nueve horas después de que el primer avión se estrellara contra la Torre Norte. La estructura entera del edificio Siete demoró unos 6,5 segundos en caer verticalmente sobre sí misma, medio segundo más de lo que hubiera necesitado una piedra para pegar en el piso si se la hubiera dejado caer al vacío desde el techo de ese mismo edificio. Este edificio no fue alcanzado por ningún avión, y solo había sufrido daños menores en su estructura cuando las Torres Gemelas colapsaron. 

El Servicio Secreto, el Departamento de Defensa, el FBI, el Servicio Interno de Ingresos, la Comisión de Seguridad e Intercambio y la Oficina de la Dirección de Emergencia para Casos de Crisis ocupaban grandes espacios en este edificio, varios pisos. Otras agencias federales tenían allí sus oficinas también. Después del 11 de septiembre, se descubrió que, oculta en el Edificio Siete, se encontraba la estación clandestina más grande de la CIA fuera de Washington DC, una base de operaciones para espiar a los diplomáticos de las Naciones Unidas y para conducir misiones antiterroristas y de contraespionaje. 

Pero el reporte de la comisión 911 ni siquiera hace mención al colapso del Edificio Siete. Ni fueron analizadas tampoco las bizarras circunstancias que provocaron su caída. NIST, la agencia gubernamental asignada a investigar el colapso de las Torres Gemelas, tampoco hace mención a la sugestiva caída del Edificio Siete. 

Sabían ustedes que uno de los secretarios de gabinete más encumbrados del gobierno de George Bush dijo que la conquista de Irak había sido planeada desde que él asumiera la Presidencia y que la invasión había sido discutida durante la primera reunión del Consejo Nacional de Seguridad. Pero en ese entonces no había habido justificación suficiente para invadir. No hasta el 11 de septiembre de 2001. Los ataques al World Trade Center les dieron la justificación que habían estado buscando y el 11 de Septiembre se transformó en la máquina de guerra de los Estados Unidos. 

La primera víctima de toda guerra es la verdad. Las razones que se dieron para atacar Irak fueron, como se sabe, fraudulentas. Documentos de inteligencia que fueron presentados como evidencia fueron fabricados de forma deliberada. Las autoridades norteamericanas han tratado de engañarnos acerca de la existencia de las cárceles clandestinas alrededor del mundo y la tortura de sus prisioneros; Barack Obama anunció el cierre de Guantánamo, que nunca se produjo; hay secuestros bajo el término "rendiciones extraordinarias"; el monitoreo continuo de ciudadanos, sin necesidad de una orden judicial al igual que órdenes de cateo y secuestro de posesiones. Obama aprobó también la Ley de Autorización de la Defensa Nacional (NDAA), por la cual las autoridades militares pueden detener en cárceles militares a cualquier ciudadano en cualquier parte del mundo, indefinidamente y sin acusación ni juicio previo, alegando la mera sospecha de 'terrorismo'. El gobierno de los Estados Unidos conduce guerras secretas en al menos 120 países, violando las leyes internacionales. 

Una vez más, los medios fueron manipulados, y en muchos casos jugaron voluntariamente el rol de cómplices. Algunos periodistas norteamericanos firmaron contratos con los militares que limitaban lo que podían reportar, y algunos reporteros fueron sobornados por el gobierno para que escribieran artículos favorables a la administración. Como decía Josef Goebbles: “Aquel que controla el medio, controla el mensaje”. Y así fue cómo la agresión continuó. 

Porque hay muchas personas como Assange, como Manning, como yo, que sufren terribles consecuencias por lo que Estados Unidos considera "la insolencia" de cuestionar y exponer sus políticas y depredadoras acciones. Algunos otros perseguidos y desacreditadas por Estados Unidos son: 

Asesor de Obama Van Jones, su carrera y reputación han sido destruidas al saberse que firmó una petición para que se llevase a cabo una nueva investigación respecto de lo sucedido el 11 de Septiembre. 

Phil Agee sirvió a la CIA, pero critico públicamente a la Agencia y es hoy un fugitivo. (Ya fallecido: Nota del adeministrador)

Thierry Meyssan, autor de "la Gran Impostura", fue declarado "persona non grata" en el territorio de los Estados Unidos por parte del Departamento de Defensa norteamericano. Por la presión y el acoso sufridos debió radicarse fuera de Europa. 

Tom Feeley, dueño y editor de Information Clearing House, ha padecido acoso y humillaciones públicas, su casa ha sido violentada, han sufrido él y su familia amenazas de muerte por simplemente llevar adelante un sitio web que desentraña lo verdaderamente sucedido el 11 de Septiembre. 

Mayor Mike McCormack, héroe del Ground Zero atacado por liberar documentos gubernamentales que estaban siendo censurados por el gobierno. 

Agente Sibel Edmonds del FBI, despedido por haber reportado que los ataques del 11 de Septiembre pudieron haber sido prevenidos, amenazaron e intentaron encarcelarlo.

Michael C. Ruppert, autor del libro sobre el 11-S "Crossing the Rubicon" debió abandonar para siempre los Estados Unidos y se mudó a Venezuela. 

Dr. David Graham, quien intentó advertir al FBI acerca de lo que sucedería el 11 de Septiembre, un año antes de los ataques. Murió por envenenamiento; el caso nunca se resolvió. 

ACLU (como el CELS en Argentina) reportó: Desde el 11 de Septiembre de 2001 el gobierno norteamericano ha llevado a cabo una campaña para silenciar a los denunciantes de irregularidades respecto de lo verdaderamente sucedido el 11-S. 

La administración Obama lleva adelante una fuerte campaña contra denunciantes y todo aquel que libere información clasificada y comprometedora. 

Hay personas que aun creen la versión que provee Estados Unidos de si mismo, a través de Hollywood y sus comunicadores. Cuando en realidad, dada la situación de los derechos humanos en Estados Unidos,  no están en posición de asumir el papel de “juez de derechos humanos” del mundo, ni colocarse por encima de los demás países para emitir su Informe sobre las Prácticas de Derechos Humanos año tras año. El ex presidente estadounidense y Premio Nobel de la Paz Jimmy Carter advirtió días atrás en el New York Times, acerca de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por los Estados Unidos. Cuando en realidad, Estados Unidos no tiene autoridad moral para hablar de derechos humanos. Estados Unidos da hipócrita cátedra sobre derechos humanos. 

Los Estados Unidos de Norteamérica representa al capitalismo más salvaje y el capitalismo salvaje está en agonía. Pero como todo animal salvaje agonizante, está en su momento más vicioso. Las políticas de los Estados Unidos se tornaran cada día más agresivas y sangrientas, llegando al punto donde son simples saqueadores que toman sin importar fronteras, aquello que quieren. Sin importar cuantas vidas son segadas. Porque esos seres humanos fueron demonizados, fueron etiquetados como terroristas, los que odian la libertad, o puede ser, cualquiera de nosotros. Y las incontables víctimas inocentes son, para el gobierno de los Estados Unidos, simple daño colateral.

Creo que mi deber es continuar exponiendo lo que sucedió en Estados Unidos el 11 de Septiembre. Contar mi experiencia y lo que yo viví, aunque contradiga la versión oficial. Porque de allí en más, Estados Unidos se tornó un régimen persecutorio que lleva adelante la mas cruenta política expansionista. 

Kurt Sonnenfeld, testigo del 11-S y perseguido político por Estados Unidos, lo expuso en el Congreso de la Nación, en Argentina

(Fuente: Red Digital Paz con Dignidad)

martes, 10 de abril de 2012

Infierno en las torres, falsas banderas y terrorismo


Cuando el rascacielos moscovita Torre Federación se incendió el pasado 1 de abril, las imágenes de ese infierno en los pisos altos de esa torre suscitaron amargos recuerdos de los ataques del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York.

Si las 'leyes de la física' que imperaron el 11 de septiembre en Nueva York hubieran prevalecido en la Torre Federación, entonces ese edificio hubiera colapsado verticalmente, cubriendo el centro de Moscú con una capa de polvo. Claramente, eso no fue lo que ocurrió…


Lo que sí ocurrió fue que veinte brigadas de bomberos de Moscú apoyados por helicópteros combatieron, controlaron y finalmente extinguieron ese incendio.

En verdad, muchos extraños hechos se relacionan con el 11 de septiembre de 2001, fecha que marcó un antes y un después en el mundo de hoy. Fue el día en que EE. UU. y el Reino Unido redoblaron su voluntad imperial mundial desatando su Guerra Total contra el terrorismo, lo que ha resultado en indescriptible sufrimiento, muerte y sangre para los países que invadieron y destruyeron desde entonces. También se utilizó el 11 de septiembre para justificar el intenso y permanente control policíaco sobre norteamericanos, británicos y europeos al peor estilo de la Gestapo.

Estas son apenas dos de las muchas razones por las que el 11 de septiembre debe ser abordado y reevaluado todas las veces que sea necesario hasta que se conozca la verdad: quiénes lo hicieron, por qué y cómo.

No vamos a demorarnos en las flagrantes contradicciones y groseras mentiras propagadas por las autoridades de EE. UU. y sus grandes multimedios globales hasta el día de hoy. Para ello recomendamos a los lectores leer el excelente artículo en 4 partes de Robert Bridge publicado por RT en septiembre 2009 titulado '911 Reasons why 9/11 was (probably) an inside job'.

En verdad, lo que hoy debe interesarnos son las dramáticas consecuencias geopolíticas emergentes de la gran mentira del 11 de septiembre. Claramente, las Torres Gemelas no fueron derribadas por 11 fanáticos suicidas dirigidos por un loco con un turbante escondido en alguna cueva de Afganistán. Los edificios de acero simplemente no colapsan y se pulverizan como le ocurrió al World Trade Center.

La Torre Federación de Moscú es solo uno de los muchos ejemplos de rascacielos de acero que resisten intactos incendios catastróficos. El 17 de octubre de 2004, por ejemplo, estalló un incendio en el edificio del Ministerio de Infraestructura en Caracas, Venezuela. Sus 20 pisos superiores sobre un total de 50 se vieron destruidos… pero el edificio no colapsó.

En febrero de 2005, la Torre Windsor de 33 pisos en Madrid sufrió un gigantesco incendio que hizo que partes de sus 30 pisos superiores colapsaran parcialmente. Le llevó un día entero a los bomberos apagar este incendio… pero el edificio no colapsó.

El 28 de julio de 1945, un bombardero B-25 de la Segunda Guerra Mundial se extravió en la niebla y chocó contra el emblemático rascacielos Empire State Building en la ciudad de Nueva York, a la altura de sus pisos 78, 79 y 80, matando a 14 personas… pero el edificio no colapsó.

El 15 de noviembre de 2010 un gran edificio de departamentos en Shanghái, China, se vio íntegramente destruido por un voraz incendio que mató a docenas de personas…. pero el edificio no colapsó.

Incluso la Torre Norte del World Trade Center soportó la detonación de un camión-bomba cargado con potentes explosivos en uno de sus sótanos profundos, con el que se pretendía derribar la torre… pero el edificio no colapsó.

Todo esto nos impone preguntas fundamentales: ¿Qué ocurrió realmente el 11 de septiembre? ¿Por qué las dos torres colapsaron a la velocidad de la caída libre? ¿Por qué se pulverizaron? ¿Por qué toda la evidencia fue retirada o destruida por las autoridades estadounidenses? ¿Qué ocurrió con esas enormes vigas cortadas a 45 grados, típico de las demoliciones controladas? ¿Por qué razón la Torre No. 7 de 47 pisos -que no fue impactada por ninguna aeronave y que solo sufría incendios moderados en sus sexto y 12º pisos- sin embargo colapsó verticalmente también en caída libre, igual que una demolición controlada?

Banderas Falsas

Un número creciente de observadores lúcidos dentro y fuera de los EE. UU. se va dando cuenta que los eventos del 11 de septiembre solo pueden explicarse como un juego sucio perpetrado por grupos enormemente poderosos enquistados dentro de la estructura de poder público y privado dentro de los EE. UU. y sus aliados, notablemente, Israel.

Se denominan ataques de Bandera Falsa a aquellos de alto perfil público, ingenierizados y calculados para dañar al propio país e intereses, sobre los que luego se culpa al 'enemigo' al que se desee atacar.

Esto no es nada nuevo, especialmente en los Estados Unidos, donde las operaciones de Bandera Falsa conforman una herramienta clásica de espionaje, que involucra a las agencias de inteligencia y grupos clandestinos y criminales con los que circunstancialmente se asocian e interactúan para el planeamiento y ejecución de tales actos de terrorismo. Los mismos van desde la provocación intencional 'dejando que las cosas ocurran', hasta la ejecución directa de los mismos.

Saber que las operaciones de Bandera Falsa son parte integral de la política exterior y los esfuerzos bélicos de EE. UU. y el Reino Unido, ayuda a comprender ciertos eventos muy importantes con los que se han justificado muchas guerras contra un amplio abanico de 'enemigos' en el pasado. Ello, a su vez, nos permite comprender el actual comportamiento de Estados Unidos, el Reino Unido, Francia e Israel en lugares como Siria, Irán, Libia, África y Latinoamérica. En todos los casos, el objetivo clave siempre es el mismo: promover la expansión imperial y consolidar la hegemonía global de los EE. UU., Reino Unido y sus aliados.

Un rápido repaso por algunas operaciones de Bandera Falsa:

-1898: El buque de Guerra Maine fue volado en la rada del Puerto de La Habana, causando la Guerra Hispano-Norteamericana que aportó a Estados Unidos como botín de guerra a Cuba, Puerto Rico, Guam y Filipinas. La guerra psicológica fue realizada por los diarios de William Randolph Hearst, que generaron gran histeria belicista entre los norteamericanos con su famoso eslogan '¡Recuerden al Maine!; ¡al Diablo con España!'. Años más tarde se supo que el atentado fue en realidad ejecutado por los propios norteamericanos.

-Mayo de 1915, el vapor de pasajeros británico HMS Lusitania fue hundido por un submarino alemán, muriendo pasajeros norteamericanos que viajaban a bordo. Una semana antes la embajada imperial alemana emitió avisos públicos previniendo que se sabía que esa embarcación regularmente transportaba pertrechos bélicos estadounidenses para Inglaterra y que, por ende, era un legítimo blanco de guerra. No importó, pues ese fue el detonante que en 1917 permitió a EE. UU. entrar en la Primera Guerra Mundial del lado aliado.

-7 de diciembre de 1941 fue "un día que vivirá en la infamia", según el discurso del presidente Franklyn Roosevelt, tras el ataque japonés a la base naval norteamericana en Pearl Harbor, Hawái. En verdad, fue una suerte de carnada que mordió Japón pues EE. UU. estaba muy al tanto del inminente ataque y lo dejó llegar. Justificó con ello el ingreso de EE. UU. a la Segunda Guerra Mundial.

-En marzo de 1963, el estado mayor conjunto norteamericano planificó 'Operation Northwoods',  descripta como una "justificación para una intervención armada norteamericana en Cuba", e incluía una serie de asesinatos y atentados terroristas en la zona de Miami, un falso ataque de la Fuerza Aérea cubana contra alguna aeronave civil estadounidense y la voladura de alguna embarcación estadounidense en aguas cubanas. De todo se le echaría la culpa a Fidel Castro. El presidente Kennedy finalmente no dio su aprobación, lo que seguramente le atrajo algunos enemigos más…

-2 de agosto de 1964: Otro "día que vivirá en la infamia" cuando buques norvietnamitas supuestamente atacaron al destructor estadounidense Maddox en el Golfo de Tonkín. Utilizado por la Administración del presidente Lyndon Johnson como un pretexto para una masiva intensificación de la Guerra de Vietnam, la desclasificación de los documentos del pentágono en 1971 demostró que aquel incidente ¡jamás tuvo lugar!

-Durante la Guerra de los Seis Días entre Israel y sus vecinos en junio de 1967, aviones caza sin marcas identificadoras atacaron y bombardearon la nave de guerra estadounidense USS Liberty que patrullaba aguas internacionales cercanas a Israel. Israel esperaba que ese ataque pudiera ser atribuido al Egipto de Gamal Nasser, y empujar así a EE. UU. a la guerra a favor de Israel. Lamentablemente (para Israel) la embarcación norteamericana no se hundió aunque 35 tripulantes murieron. Hasta su muerte en 1999, el comandante de la nave, el capitán William McGonagle, insistió en que se divulgara la documentación secreta sobre este incidente. Jamás se hizo.

Estos son apenas algunos de los eventos implícitos de Bandera Falsa de los que el 11 de septiembre es el de mayor fama.

También se pueden hallar increíbles 'casualidades' en torno a los ataques con bombas al sistema de subterráneos londinenses del 7 de julio de 2005, en el que la consultora privada Visor Consultants admitió que ese mismo día estaba llevando a cabo un ejercicio de ataque terrorista en las mismas estaciones en que se produjeron los atentados.

El Director Ejecutivo de Visor, Peter Power, dijo en vivo por la radio de la BBC ese día que, “A las nueve y media estábamos llevando a cabo un ejercicio para una empresa involucrando a más de mil personas en Londres basados en supuestos ataques simultáneos con bombas en exactamente las mismas estaciones de subterráneo, de manera que todavía tengo los pelos de la nuca erizados!". Sí, claro… ¡le vamos a creer y todo…!

Claramente, existe un patrón en todo esto que necesita ser divulgado ampliamente ante la opinión pública global.

Demasiadas preguntas; demasiadas pocas respuestas.

Adrian Salbuchi para RT

­Adrian Salbuchi es analista político, autor, conferencista y comentador de radio y televisión en Argentina. www.asalbuchi.com.ar

Artículo completo en: http://actualidad.rt.com/mas/blogs/salbuchi/blog_38534.html?rc=1

jueves, 29 de marzo de 2012

EE. UU. pudo prevenir el 11-S, ¿una nueva cortina de humo?


EE. UU. tuvo la oportunidad de prevenir los ataques que ocurrieron el 11-S de 2001 en Nueva York, pero no lo consiguió debido a las disputas internas entre sus servicios de inteligencia. Esta noticia, sin embargo, es percibida por los expertos como un nuevo truco para desviar la atención.

En 1999 los talibanes acordaron una licencia con la compañía estadounidense Afghan Wireless Communications para construir un sistema de telefonía móvil e Internet en Afganistán.

El convenio, que se denominó 'Operación Foxden', le habría dado al gobierno de EE. UU. el control de todas las llamadas telefónicas y correos electrónicos de Al Qaeda y los talibanes.

"Si esta red hubiera sido construida con la tecnología que existía en el año 2000, habría sido una ventaja inestimable de la inteligencia", dijo un ex funcionario no identificado de la Agencia de Seguridad Nacional a David Rose, editor colaborador de la revista Vanity Fair.

Según el informe de Rose, Ehsan Bayat, un empresario afgano-estadounidense de telecomunicaciones, fue un factor clave para que los talibanes acordaran crear una red tan extensa.

Un 'espía' entre los talibanes

Bayat que también fue una fuente de contraterrorismo del FBI entabló estrechos lazos con el grupo militante islámico y sus líderes.

Afghan Wireless de Bayat también contaba con el respaldo de los socios británicos Stuart Bentham y Lord Michael Cecil.

"El plan era sencillo", dijo el ex secretario de Interior en la sombre David Davis a The Guardian.

"Debido a que los talibanes aspiraban a tener equipamiento estadounidense en su nueva red de telefonía, esto le hubiera permitido al FBI y la Agencia Nacional de Seguridad (NSA, por sus siglas en inglés) construir circuitos adicionales en todos los equipos antes de que fueran trasladados a Afganistán para su uso", agregó Davis.

Pero el proyecto tropezó con numerosas dificultades y entre ellas las divergencias entre el FBI, la NSA y la CIA.

Según los informes, la CIA quería el control total sobre Afghan Wireless y no quería ninguna participación británica.

Finalmente, todos los obstáculos se eliminaron y el proyecto se lanzó tres días antes de los ataques de Al Qaeda.

"¿Por qué no lo hemos aplicado? Porque no logramos ponerse de acuerdo", dijo el funcionario de la NSA a Rose.

¿Nueva farsa?

Mientras tanto hay expertos  que afirman que se trata de un truco de EE. UU. y sus aliados para enmascarar la realidad sobre el atentado del 11 de septiembre.

"Creo que es una forma sumamente compleja en que estas noticias aparecen de repente y no hacen más que desviar la atención para que los tontos sigan pensando que fueron Al Qaeda y Osama bin Laden los probables perpetradores del atentado del 11 de septiembre, que fue tan útil para la geopolítica expansionista norteamericana, británica e israelí. Hay que buscarlos más cerca de casa. Probablemente dentro del propio EE. UU. y sus aliados", le dijo a RT el analista internacional Adrian Salbuchi.

Artículo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/ee_uu/issue_38059.html

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