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domingo, 17 de mayo de 2015

Mursi, la pena de muerte y la doble moral de EEUU



http://www.agenciasinc.es/var/ezwebin_site/storage/images/en-exclusiva/embargos/la-inyeccion-letal-se-muere-de-hambre/3188858-2-esl-MX/La-inyeccion-letal-se-muere-de-hambre_image_380.jpg

Con su habitual hipocresía, el Departamento de Estado de Estados Unidos expresó su "profunda preocupación" por la condena a muerte en Egipto del depuesto presidente islamista Mohamed Mursi y otras cien personas, entre los cuales se encuentran varios líderes de los Hermanos Musulmanes.

La declaración norteamericana, reza: "Siempre nos hemos pronunciado contra la práctica de juicios masivos y condenas que se hacen de forma inconsistente con los compromisos internacionales de Egipto y el respeto de la ley"

EEUU, uno de los principales implicados en la actualidad de las ejecuciones judiciales, sabedor de que “los tratados internacionales, como la Declaración Universal de los Derechos Humanos o el Pacto Internacional por los Derechos Civiles y Políticos, entre otros muchos, prohíben el uso de la tortura, pero sin embargo, no prohíben la aplicación de la pena de muerte”, utiliza la misma en cada uno de sus estados, variando en cuanto a la forma de ejecutarla, con casos como la decapitación, el ahorcamiento, la inyección letal y el fusilamiento.

viernes, 8 de febrero de 2013

Nuevamente tratan de derrocar al presidente en Egipto

El viernes en El Cairo y en otras ciudades egipcias se están realizando protestas contra el presidente Mohamed Mursi, en las que participan los representantes de treinta y ocho partidos de la oposición, según informan los medios locales. 

Los manifestantes exigen la creación de un nuevo gobierno, la introducción de las enmiendas a la Constitución y un poder judicial independiente, así como también se expresan en contra de Mahmud Shaaban, un islamista radical, que autorizó por televisión a los musulmanes a matar a los miembros de la oposición.

De acuerdo con los informes de los medios de comunicación, se ha reforzado el servicio de las fuerzas de seguridad cerca de las casas de los líderes de la oposición egipcia.

Tomado de La Voz de Rusia

martes, 11 de diciembre de 2012

El difícil camino de Egipto hacia la democracia

Estos últimos días Egipto está viviendo una pesadilla, una 'primavera árabe' a la inversa. La semana pasada el Ejército egipcio desplegó varios tanques delante del Palacio Presidencial en El Cairo tras los fuertes enfrentamientos entre los opositores y los leales a Mursi y al partido gobernante Hermanos Musulmanes.

La policía ya no logra controlar los choques que ocurren en diferentes partes de la capital egipcia y dejaron ya al menos siete muertos y más de seiscientos heridos.

Todo el país estaba aguardando que el presidente se dirigiera a la nación en un momento tan dramático. La oposición acusó a Mursi de inacción y recordó que para anunciar su triunfo electoral convocó una rueda de prensa a las 4 de la mañana, mientras que durante varios días tan difíciles no halló un momento para tranquilizar a los ciudadanos.

¿Qué es mejor: la estabilidad estancada o cataclismos revolucionarios? Ahora, pasados casi dos años desde el inicio de la revolución egipcia, en las calles otra vez se está derramando sangre y continúan las confrontaciones entre los partidarios y los detractores del presidente Mohamed Mursi, y la sociedad egipcia seguramente elegiría lo primero.

¿Otro dictador?

El pasado 2 de junio Hosni Mubarak, expresidente de Egipto que había gobernado durante 20 años, fue condenado a cadena perpetua por la represión de las protestas durante la 'primavera árabe' a principios de 2011. Entonces los egipcios, que exigían acaloradamente la destitución de Mubarak por “despotismo”, difícilmente podían pensar que sustituirían a un dictador por otro.

Además, todo empezaba bien: tras la retirada de Hosni Mubarak se convocaron unas elecciones presidenciales que fueron ganadas, de manera democrática, por el representante de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Mursi.

Aunque los sectores laicos y liberales de la sociedad egipcia expresaron su preocupación con respecto a la llegada al poder de los radicales, parecía que la democracia en Egipto sería posible. Sin embargo, apenas medio año más tarde, se hizo evidente que el país está gobernado por un dictador incluso más peligroso que el anterior por ser un dictador islamista.

En vísperas de las presidenciales Mursi no se cansó de asegurar a la nación que conservarían todos sus derechos y libertades. Pero unos meses más tarde el gobierno islamista de Egipto empezó a “apretar la cuerda”, entre otras cosas ejerciendo presión sobre los medios de comunicación.

La gota que colmó el vaso fue la declaración constitucional promulgada por el líder egipcio el pasado 20 de noviembre, que sitúa por encima de la ley las resoluciones del presidente.

El documento otorga a Mursi, ya bautizado por la oposición como “nuevo faraón”, poderes extraordinarios en materia legislativa y sustrae del control judicial la elaboración de la carta magna. Esto, según los representantes de los sectores laicos de Egipto, es el principio de una auténtica dictadura.

Constitución, ley islámica

Los egipcios tampoco estaban contentos con el proyecto de la nueva carta magna del país que debe ser sometido al referendo el próximo 15 de diciembre.

Para su elaboración fue creada una comisión especial integrada por representantes de diferentes partidos del país. Pero los liberales y los de izquierda no tardaron en abandonar la comisión indignados por la hegemonía de los radicales islámicos.

Antes de que la comisión empezara a trabajar, los Hermanos Musulmanes dieron a entender que la nueva constitución prevería un sistema parlamentario con las funciones muy reducidas del jefe de Estado, mientras que el parlamento -de mayoría islamista- obtendría derecho a formar el gobierno. 

Mientras la oposición exigía disolver la comisión, sus miembros en un plazo muy breve concluyeron su trabajo y consiguieron la aprobación de su proyecto.
El nuevo texto constitucional corresponde en gran medida a los intereses de los Hermanos Musulmanes, aunque el documento, según sus autores, “abarca tantos derechos y libertades como ninguna otra Constitución egipcia”. El borrador se basa en la carta magna aprobada durante el gobierno de Mubarak, mientras una de las novedades es la prohibición a los líderes del Partido Nacional Democrático de participar en la vida política y postularse como candidatos a jefe de Estado en los próximos diez años.

El debate más encarnizado se produjo en torno al artículo 2, que establece que "los principios de la 'Sharia'(legislación islámica) son la fuente principal de legislación". El siguiente artículo del borrador, que otorga a cristianos y judíos el derecho a regular sus asuntos religiosos y liderazgo espiritual no resultó suficiente para calmar las discrepancias al respecto.

El Tribunal Constitucional egipcio anunció el pasado 2 de diciembre un paro después de que varios miles de islamistas rodearan la corte en apoyo al presidente Mohamed Mursi, que impidió a los jueces examinar el caso de la Comisión Constituyente. En un comunicado, el Constitucional anunció su decisión de suspender las audiencias hasta que cesen "las presiones psicológicas y materiales". Según los jueces, el 2 de diciembre se convirtió en un “día negro en la historia de la justicia egipcia”.

¿Al borde de una guerra civil?

iles. Los enfrentamientos se saldaron con víctimas mortales y múltiples heridos. La oposición liberal sigue intentando impedir que la votación del proyecto de la Constitución se celebrara el 15 de diciembre. Pero los Hermanos Musulmanes no piensan ceder y están dispuestos a conseguir a cualquier precio que el borrador de la Carta Magna se apruebe.

El 5 de diciembre los representantes de la oposición liberal declararon que estarían dispuestos a iniciar un diálogo con las autoridades pero con la condición de que Mursi aplazara el referendo y revocara la declaración constitucional. Mohamed Mursi, en el esperado discurso del 6 de diciembre llamó al diálogo pero no cedió ni un milímetro. Mantiene el referéndum constitucional del próximo 15 de diciembre y anima a la oposición a demostrar su fuerza en las urnas.

Es evidente que los frutos de la revolución no resultaron tan dulces como se esperaba: no hay consenso ciudadano, la economía sigue cayendo, el gobierno es incapaz de controlar la situación en el país.

Sector más próspero

La depresión general afectó el sector más próspero de la economía nacional: el turismo. A pesar de que el gobierno central se esfuerza en mantener orden público en las zonas turísticas, allí también se hace sentir la crisis. Los turistas que vuelven de Egipto cuentan que las zonas comunes de los hoteles ya no están tan bien cuidadas, por las calles hay mucha gente con aspecto sospechoso y no se ven casi policías.

Los vendedores de los puestos y pequeñas tiendas, antaño alegres y bondadosos, no regatean más explicando que cada vez llegan al país menos turistas y hace falta más dinero para mantener la familia a causa de la inflación.

¿Nuevo punto caliente?

Si la situación en Egipto no se arregla en un futuro próximo, en el convulsionado Oriente próximo habrá un nuevo “punto caliente”. Egipto, un pilar de estabilidad en la región, se convertirá en un estado con un futuro imprevisible. Los acontecimientos en este país árabe podrían tomar un cariz totalmente diferente de lo que sucedió en Libia o está sucediendo en Siria, donde los desordenes internos se alimentaron desde el exterior.

No se puede descartar que la 'primavera árabe' en Egipto hubiera sido preparada en Occidente. Pero es improbable que la situación actual sea consecuencia de un plan elaborado en el exterior. Más bien representa una reacción desde dentro, y por eso la amenaza es mayor. Sólo nos queda esperar que se pueda arreglar y uno de los países clave de la región evite una guerra civil, cruel y absurda.

Oxana Polischuk, RIA Novosti

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Mursi huye del palacio presidencial

En la tarde del 4 de diciembre, los opositores del presidente de Egipto, Mohamed Mursi, lo obligaron a abandonar el palacio presidencial en El Cairo, informa Reuters. 

En el mitin del 4 de diciembre que los líderes del movimiento de protesta llaman la "última advertencia", participaron cerca de cien mil egipcios que se reunieron en el norte de El Cairo y marcharon hacia el palacio presidencial. 

A pesar de que en la plaza frente al palacio la policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los concregados, muchos de ellos lograron romper el cordón policial, tras lo cual Mursi, como informa la fuente de los órganos de seguridad, abandonó el palacio. 

Durante los enfrentamientos resultaron heridas dieciocho personas.

La Voz de Rusia

sábado, 24 de noviembre de 2012

La oposición egipcia convoca una protesta indefinida contra Mursi

Fuerzas liberales y democráticas de Egipto convocaron una protesta indefinida para impugnar por “golpista” la Declaración Constitucional que otorga al actual presidente, Mohamed Mursi, poderes extraordinarios en materia legislativa y sustrae del control judicial la elaboración de la nueva Carta Magna.

Militantes de más de 40 partidos laicos y organizaciones juveniles de Egipto protagonizaron el viernes una manifestación multitudinaria en la céntrica plaza Tahrir de El Cairo. Promotores de esta acción decidieron anoche continuar la protesta hasta que se cumplan todas sus demandas y llamaron a celebrar el próximo martes, 27 de noviembre, una nueva concentración de millones en el centro de la capital egipcia. 

La oposición exige anular los recientes decretos de Mursi, al calificarlos de “dictatoriales”, así como disolver la Comisión Constitucional (CC) encargada de confeccionar la nueva Ley Fundamental. Dicho organismo, según los grupos democráticos, “no refleja los intereses de todas las capas sociales y las fuerzas políticas de Egipto”.

Los oponentes definen a Mursi  como “un nuevo faraón”. Ya celebraron una protesta en la plaza Tahrir a mediados de octubre pasado para denunciar la posición monopólica en la CC del Partido de la Libertad y la Justicia, la organización política de los Hermanos Musulmanes. Hace unos días, los partidos y movimientos laicos de Egipto anunciaron oficialmente que abandonan la comisión.

Mientras, el portavoz de la oficina presidencial, Yaser Ali, afirmó el viernes que los recientes decretos de Mursi “fueron adoptados tras una discusión con todas las fuerzas políticas”.

“La Declaración Constitucional del presidente tiene como objetivo poner fin al período de transición en Egipto, así como restablecer la estabilidad en el ámbito económico y de legislación”, subrayó.

El Departamento de Estado de EEUU llamó ayer a Egipto a adoptar “una Constitución que contenga un sistema de frenos y contrapesos, garantice los derechos fundamentales, la supremacía de la ley y el cumplimiento de las obligaciones internacionales”.

También recomendó a todos los actores políticos a superar las discrepancias, entablar una cooperación constructiva y un diálogo democrático.
 
El Cairo, Ria Novosti

miércoles, 17 de octubre de 2012

En Egipto se impide el asesinato del presidente Mursi

El periódico egipcio Al-Ahram informó que los servicios de seguridad del país lograron descubrir un complot para asesinar al presidente Mohamed Mursi. 

Una explosión debería matar a Mursi durante su visita a Alejandría el pasado viernes. La policía egipcia detuvo a un sospechoso en la organización del atentado, que portaba consigo explosivos, armas, mapas detallados de los movimientos de Mursi y equipos de escucha. Se desconocen los motivos de la conspiración y quién estaba detrás de ella. 

Los analistas coinciden en que el asesinato del presidente sería un shock para Egipto y para toda la región, y, probablemente, llevaría a un resurgimiento de la violencia en el país.

La Voz de Rusia

viernes, 31 de agosto de 2012

Los primeros escándalos en la сumbre de los No Alineados

Dos escándalos a la vez se produjeron en la primera jornada de la сumbre del Movimiento de Países no Alineados en Teherán. El presidente egipcio Mohamed Mursi manifestó su respaldo a la oposición siria.

En respuesta la delegación de Siria se retiró de la sala de sesiones. El líder supremo iraní, ayatola Alí Jamenei, criticó la política de las Naciones Unidas, lo cual provocó un descontento extremo del secretario general de la organización Ban Ki-moon.

“En Siria tiene lugar una revolución contra el régimen injusto y despótico” –declaró el mandatario egipcio Mohamed Mursi durante la apertura de la cumbre. La solidaridad con los sirios es nuestro deber moral y declaramos nuestro respaldo invariable y total al pueblo de Siria en su anhelo de obtener la libertad”. Estas declaraciones disgustaron a la delegación siria, que ostentosamente abandonó la sala. Lo ocurrido no tiene nada de sorprendente –dice el experto del Instituto ruso de Evaluaciones Estratégicas, Akzhar Kúrtov:

—El jefe de Estado egipcio dio un giro brusco hacia el cambio de la política exterior e interna del país. Egipto, tras el prolongado período de gobierno de Asad y Mubarak, puso rumbo al restablecimiento de su hegemonismo regional. Y en ese camino Egipto debía chocar irremediablemente con otros pretendientes a ese estatus, sobre todo, Arabia Saudí e Irán. Aún antes de la cumbre de los No Alineados, el presidente Mursi presentó el plan con respecto a Siria, que formalmente contemplaba la necesidad de tener en cuenta el papel de Irán en los asuntos sirios. Pero, no obstante, su aguijón estaba dirigido contra el actual gobierno sirio. Por lo demás, el presidente egipcio ya se manifestó en forma inadmisible para la diplomacia en el sentido de que el presidente legítimo de Siria debe dimitir y solo eso puede restablecer la paz en ese país.

El otro tema que desató un escándalo fue el examen de la cuestión iraní. El ayatolá Alí Jamenei se manifestó en términos duros contra la política de la ONU, que, según él, procura imponer al mundo sus valores y puntos de vista. Tal declaración molestó el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. En las palabras de respuesta éste criticó a los dirigentes iraníes por negar el hecho del Holocausto y por las amenazas de destruir a Israel. A duras penas se logró aplacar el conflicto, dado que ambas partes perseguían sus propios intereses –prosigue Adzhar Kúrtov:

—El actual gobierno iraní a veces deliberadamente ignora los modos y normas de conducta aprobados en diplomacia. Ahmadineyad intervino reiteradas veces y con rigor con respecto al no reconocimiento por él del Holocausto y del derecho a la existencia del Estado de Israel. Desde mi punto de vista, semejantes declaraciones no reportarán mayores dividendos políticos a Irán, que además se verá sin sus aliados potenciales. Está claro que el secretario general de la ONU, por el cargo de ocupa, no pudo dejar de lado semejantes declaraciones. También es factible que Ban Ki-moon, con su rigurosa declaración intentara obtener una suerte de carta blanca y rehabilitarse ante los ojos de aquellos que criticaron su llegada a Irán y su negativa a solidarizarse con la postura pro-norteamericana.

Independientemente de cómo transcurra el segundo día de la cumbre y del consenso a que puedan llegar los dirigentes de los países No Alineados, está claro que tanto Irán como Siria no lograron lo deseado –afirma la politóloga Elena Melkumián:

—Ahora se intenta resurgir artificialmente el Movimiento de Países No Alineados. Esta organización surgió en tiempos de la guerra fría, cuando los países en vías de desarrollo trataban de ser independientes de los centros de desarrollo mundial. Pero todo ha cambiado, la política mundial es otra y, por eso, ya no hay terreno para restablecer las actividades del Movimiento de Países No Alineados. No por casualidad en esta cumbre participan tan pocos países. Antes eran cerca de un centenar. Ahora muchos optaron por otra vía. Estoy segura de que la actual cumbre originariamente estaba condenada al fracaso.

La experta subrayó que la mayoría de los países en vías de desarrollo practican una política común con toda la comunidad mundial, sin tratar de situarse en una posición especial. Su objetivo es integrarse lo antes posible en la política mundial. Las tentativas de resolver por separado las cuestiones de actualidad no contarán con un amplio respaldo.

mj/as/ap

La Voz de Rusia

lunes, 11 de junio de 2012

El destino incierto de Mubarak y de Egipto

Hosni Mubarak
En las últimas horas el destino del expresidente egipcio Hosni Mubarak, nacido en Kafr-El Meselha, el 4 de mayo de 1928, y quien fue presidente de Egipto desde el 14 de octubre de 1981, luego del asesinato de su predecesor Anwar El-Sadat, es realmente incierto.

Mubarak fue obligado a renunciar a su cargo el 11 de febrero de del año pasado, como resultado de un movimiento popular de grandes dimensiones y que dio al traste con su gobierno. Detenido el 13 de abril de ese año, luego de haber padecido un suceso cardiaco, comenzó para él una serie de presiones y manipulaciones políticas que condujeron a su condena definitiva el 2 de junio pasado, imponiéndosele la pena de cadena perpetua. Se le hizo directamente responsable de la represión que condujo al asesinato de más de 800 personas durante los sucesos mediatizados como "la Primavera Árabe".

Político contovertido, maniobró para mantener una posición de acercamiento hacia los Estados Unidos y su aliado Israel, a la par que asumir tímidas posiciones hacia la Liga Árabe y la cuestión palestina. Esto lo posicionó como un defensor de una "solución pacífica" al conflicto palestino-israelí, aunque en algunos momentos se plegó a las posiciones más pro norteamericanas en la región.

Desde el punto de vista interno, fueron sonados los casos de corrupción en los que se vio envuelto, junto a sus familiares directos y a las élites gobernantes, mientras que el pueblo egipcio pasaba las más crueles carencias y penalidades, afectado por una profunda crisis económica a partir de los años noventa.

Tratando de llevar a cabo tímidas reformas políticas a partir de 2005, convocó a elecciones, tanto en ese años como en el 2010, aunque su triunfo fue duramente cuestionado por fraudes eleccionarios frente a los Hermanos Musulmanes, devenidos en el principal grupo de oposición.

El detonanate contra Mubarak se inició en enero de 2011 y fue, a fin de cuentas, lo que terminó con su largo mandato de casi treinta años.

Hombres como Mubarak, amasador de una enorme fortuna de casi 70 mil millones de dólares, se caracterizan por tener pocos amigos y, por el contrario, muchos enemigos.

El incierto destino de Mubarak.

Muchas especulaciones han surgido en torno a la salud de ex presidente egipcio y no se descarta que existan planes evidentes para asesinarlo. Las diversas versiones sobre varios ataques cardiacos que ha padecido en prisión y sobre si se encuentra en estado comatoso, han dado pie a diversas especulaciones sobre el futuro de su vida.

Hace apenas unas horas, un portavoz del Ministerio del Interior egipcio le dijo a la BBC que el expresidente Hosni Mubarak no se encuentra en coma, reconociendo, empero, que el mismo padece  de problemas respiratorios y alta presión sanguínea. Sin embargo, otras fuentes confirmaron que Mubarak había entrado en coma, luego de haber sufrido dos paros cardiacos. Se ha reconocido habérsele administrado oxígeno en cinco oportunidades. El peligro de que sufra una embolia es inminente.

Mubarak sabe bien en manos de quiénes se encuentran y los recelos han aumentado en él, haciendo aún más crítico su estado emocional y de salud. Por ello, no vaciló en solicitar a su abogado,  Farid el Dib, la búsqueda de una solución legal ante las amenazas de que se siente víctima. Para el ex mandatario, las autoridades egipcias traman su deceso por vía violenta. Farid comentó a la prensa: "Él dice, me quieren matar. Sálveme señor Farid, encuentre una solución".

El abogado de Mubarak fue aún más agresivo al declarar que: “consideraría al ministerio del Interior y al fiscal general como responsables si Mubarak falleciese en la cárcel” sin recibir la atención médica adecuada."  “Su estado no es estable, necesita estar bajo vigilancia las 24 horas del día”, comento al  cotidiano Al Masri al Yum.

Por su parte, los familiares de Mubarak están presionando para que el mismo sea trasladado de la prisión de Torah a un hospital militar, específicamente al Centro Médico Internacional, donde estuvo recluido hasta recibir su sentencia, temiendo de que su estado de salud sea resultado de un plan para asesinarle.

De acuerdo con la apreciación de este periodista, muchos egipcios se encontraron desencantados con las penas recibidas por Mubarak y sus aliados, lo que ha despertado fuertes recelos en los mismos, sobre todo en los más radicales. Una derrota de los Hermanos Musulmanes en los próximos comicios podría aumentar estas reticencias contra Mubarak. Lo cierto es que Mubarak es una ficcha descartable dentro de la política egipcia y el continuismo de sus posiciones, representado  por el último primer ministro de Hosni Mubarak, Ahmad Shafiq,  encarna la vía más beneficiosa para Estados Unidos e Israel.

Para las venideras elecciones del 16 y el 17 de junio, en su segunda vuelta, Shafiq goza de una leve ventaja del 24,7 %, mientras que el representante de los Hermanos Mususlmanes, Mohamed Mursi, alcanzó un 23,6 %.  Lo cierto es que estas elecciones son altamente contraversiales para los egipcios, sobre todo para los prodemocráticos laicos, quienes se encuentran ante el dilema de votar por un allegado a Mubarak o por un islamista, cuya posición anti norteamericana y anti sionista es más clara, al menos en verborrea electorera: Los Hermanos Musulmanes han planteado revisar los acuerdos de Paz con Israel, aunque en el fondo sea un acto de hipocresía.  Sin embargo, detrás de los Hermanos Musulmanes hay también viejos recelos, y uno de ellos lo es sus vínculos históricos con la CIA y la inteligencia inglesa, ya desentrañados desde las décadas de los 50 y los 60 del siglo pasado. Otros vinculan a los Hermanos Musulmanes, o a algunos de sus miembros, a los planes desestabilizadores contra Libia y Siria, así como contra otras naciones árabes, confabulados con el gobierno de Qatar.

Esta madeja de contradicciones difícil de desenrollar aumenta cuando el propio jefe de  la Inteligencia norteamericana, James Clapper, no reconoce a los Hermanos Musulmanes como terroristas. Ellos, ahora, actúan como políticos moderados, basando su política dentro del contexto religioso, usándolo en su provecho. Es, en esencia, un elemento ideológicamente pro norteamericano a ultranza, aunque maniobre con un discurso político cargado de hipocresía para esconder su rol  anticomunista, antiprogresista y antidemocrático.


Mientras tanto, fuertes manifestaciones sacuden a Egipto y los manifestantes repudian a Shafiq como representante del continuismo de Mubarak. Reclaman igualmente un nuevo juicio contra el mandatario y sus aliados. El pueblo, en su mayoría, asume posiciones más radicales que las propuestas por los Hermanos Musulmanes.

Por otra parte, Mohamed Morsi tiene un claro apoyo en el exterior, sobre todo en  Arabia Saudí, Kuwait y Qatar, tendencia que se mantendrá en los cerca de 310, 000 egipcios residentes en el exterior, de acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto.

Una cosa está clara: a la larga o a la corta, Mubarak morirá, de un infarto o realmente asesinado. Más preocupante es el destino de Egipto, cuyo pueblo tiene de antemano cerrados los caminos hacia una verdadera libertad. Los mártires de la Paza Tahir seguirán reclamando justicia hasta que se realice una verdadera y profunda "Pimavera Árabe". Esa, la definitiva, la que derribe finalmente al mundo de exclusión social y le garantice un futuro mejor, muy, pero muy lejos, del fantasma de Mubarak, de los Hermanos Musulmanes, de Estados Unidos y de Israel.

Percy Francisco Alvarado Godoy

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