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martes, 24 de mayo de 2016

Obama repite en Vietnam discurso hipócrita usado en Cuba



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Obama ha tratado de repetir los mismos shows en Vietnam que usó en La Habana durante su pasada visita a la Isla. No cabe duda que todo responde al fin mediático de hacerse gracioso, aceptable y campechano ante la opinión pública. Por otro lado, aparte de intentar dejar un legado personal, trata de vender paralelamente la ideología que sustenta y la clara intención de minar el statu quo imperante en ambas naciones.

Esta vez no fue un paladar habanero. Su actuar mediático lo desarrolló el restaurante Bun Cha Huong Lien, en Hanói, donde degustó una sopa tradicional vietnamita conocida como Bun-cha.

Por lo demás, además del circo mediático para “encantar” a las gentes, usó la misma receta empleada en La Habana: criticar el tema de los derechos humanos, hacer un llamado a favor de su concepto de “democracia” y eludir la reparación histórica que merecen estos dos pueblos por las agresiones realizadas por USA.

Si en La Habana jamás pidió disculpas por las agresiones cometidas contra el pueblo cubano por parte de la CIA y por grupos terroristas financiados por las administraciones norteamericanas, tampoco se disculpó por la agresión a Vietnam y los crímenes de guerra cometidos contra ese heroico pueblo.


viernes, 1 de mayo de 2015

CIA revela secretos históricos sobre caída de Saigón

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) reveló ayer la verdad sobre una histórica foto en blanco y negro que ilustraba el momento exacto de una de las tantas evacuaciones que tanto la Marina como la Fuerza Aérea norteamericana realizaron en Saigón el 30 de abril de 1975.

Uno de los últimos ciudadanos de los Estados Unidos que abandonaron la ciudad capital de Vietnam del Sur fue Conrad "Connie" Edward LaGueux, quien lideró operaciones de inteligencia durante la Segunda Guerra Mundial y el conflicto bélico en ese país asiático. La historia de este agente fue revelada por la misma CIA en su página oficial después de 40 años.
 
Crédito: AP
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) reveló ayer la verdad sobre una histórica foto en blanco y negro que ilustraba el momento exacto de una de las tantas evacuaciones que tanto la Marina como la Fuerza Aérea norteamericana realizaron en Saigón el 30 de abril de 1975.

jueves, 2 de octubre de 2014

EE. UU. levanta parcialmente su embargo sobre venta de armas a Vietnam

John Kerry y su homólogo Pham Binh Min se reunieron en Washington DC. (Foto Prensa Libre: AFP)

Estados Unidos anunció este jueves el levantamiento parcial de su embargo de cuatro décadas sobre la venta de armas a Vietnam, informó el departamento de Estado, luego de una reunión entre el secretario John Kerry y su homólogo Pham Binh Min.

Kerry informó a Minh “que el departamento de Estado está dando pasos para permitir la transferencia a Vietnam de equipamientos de defensa concernientes a la seguridad marítima, incluyendo equipo de defensa letal”, dijo la portavoz de la diplomacia estadounidense Jennifer Psaki.

“Esta medida tiene como objetivo apoyar los esfuerzos de Vietnam para mejorar su conocimiento del dominio marítimo y sus capacidades en materia de seguridad marítima”, explicó Psaki.

El anuncio se produce luego de una reunión el jueves entre Kerry y Minh, dos representantes de ex países enemigos en la guerra de Vietnam pero que se han acercado bastante en estos últimos 20 años.

sábado, 10 de mayo de 2014

Dien Bien Phu: ¿Le ofreció EE.UU. bombas atómicas a Francia?

Dien Bien Phu: ¿Le ofreció EE.UU. bombas atómicas a Francia?

Hace 60 años, tropas francesas fueron derrotadas por fuerzas vietnamitas en Dien Bien Phu. Fue un punto de inflexión en la historia de ambas naciones y en la de la Guerra Fría, y una batalla en la que Estados Unidos parece haber contemplado el uso de armas nucleares.

"¿Quiere dos bombas atómicas?".

Esas son las palabras que un veterano diplomático francés recuerda haber escuchado en boca del secretario de Estado de EE.UU. John Foster Dulles durante una conversación con el canciller francés Georges Bidault, en abril de 1954.

El contexto de esta extraordinaria oferta era la desesperada situación del ejército francés que se enfrentaba a las fuerzas nacionalistas de Ho Chi Minh (quien poco después sería el presidente de la República Democrática de Vietnam) en Dien Bien Phu, en el noroeste del país asiático.

La batalla de Dien Bien Phu hoy en día está eclipsada por la subsecuente incursión de los estadounidenses en Vietnam en la década de los 60, pero durante ocho años, entre 1946 y 1954, los franceses lucharon su propia guerra sangrienta para evitar perder los dominios del imperio en el Lejano Oriente.

Tras la toma de poder de los comunistas en China en 1949, ese conflicto colonial se había convertido en el campo de batalla clave de la Guerra Fría.

Los chinos proveían a los vietnamitas con armas y suministros mientras que los estadounidenses se hacían cargo de la mayoría de los costos de la guerra francesa.

Pero eran los soldados franceses los que estaban peleando y muriendo. Para 1954, Francia tenía en Indochina a más de 55.000 efectivos.

EL VALLE IDEAL
  Al final de 1953, el comandante en jefe francés, el general Henri Navarre, decidió establecer fortificaciones en el valle de Dien Bien Phu, a unos 450 kms de la capital norteña de Hanoi.

El valle estaba rodeado de colinas y montañas selváticas. La posición era defendible si los franceses mantenían el control de las colinas más cercanas y recibían suministros por vía aérea.

La apuesta era que, dadas las condiciones geográficas, era muy difícil que el enemigo lograra llegar con armamento pesado.

Lo que subestimaron fue la capacidad de los vietnamitas para acumular artillería detrás de las colinas.

El equipo fue trasportado por decenas de miles de peones -muchos de ellos mujeres y niños-, que cargaban materiales por cientos de kilómetros a través de la selva, día y noche, en bicicleta o a rastras.

El 13 de marzo, los vietnamitas desataron un aluvión masivo de artillería y en cuestión de dos días se tomaron dos de las colinas y destruyeron la pista de aterrizaje.

Los franceses quedaron desconectados y con la soga al cuello.

DESESPERACIÓN
  Fue esa situación crítica lo que llevó a la desesperada Francia a pedirle ayuda a EE.UU.

Los funcionarios estadounidenses de línea dura eran el vicepresidente Richard Nixon, que no contaba con poder político, y el almirante Arthur W. Radford, presidente del Estado Mayor Conjunto de EE.UU. Otro militarista era el secretario de Estado John Foster Dulles, quien estaba obsesionado con la cruzada contra el comunismo.

El presidente Dwight Eisenhower era más reservado, sin embargo dio una conferencia de prensa a principios de abril en la que proclamó la tristemente famosa "teoría dominó" sobre la posible propagación del comunismo, de un país a otro.

"Si uno tiene una fila de fichas de dominó y tumba la primera, habrá la certeza de que caerán muy rápido hasta la última", dijo. "Así que podría ser el inicio de una desintegración que tendrá las más profundas influencias".

NO SIN CHURCHILL
  El sábado 3 de abril de 1954 pasó a la historia estadounidense como "el día en el que no fuimos a la guerra".

Ese día, Dulles se reunió con líderes del Congreso obstinados con que no apoyarían ninguna intervención militar a menos de que Reino Unido también se involucrara.

Eisenhower le envió una carta al premier británico Winston Churchill advirtiéndole sobre las consecuencias para Occidente de una derrota en Dien Bien Phu.

Fue por esos días, en una reunión en París, que Dulles supuestamente le hizo la asombrosa oferta a los franceses de facilitarles armas nucleares tácticas.

¿REALMENTE LO HIZO?
  En realidad, Dulles nunca estuvo autorizado para hacer tal oferta y no hay evidencia firme de que lo haya hecho.

Parece posible que en la atmósfera febril del momento, los franceses aterrados sencillamente lo malentendieron. O que sus palabras se confundieron al ser traducidas.

"Realmente nunca lo ofreció. Hizo una sugerencia y una pregunta. Pronunció las dos palabras fatales: 'bomba nuclear'", dijo Maurice Schumann, un excanciller de Francia, antes de morir en 1998. "Bidault inmediatamente reaccionó como si la oferta no fuera en serio".

No obstante, según el profesor Fred Logevall, de la Universidad Cornell en EE.UU., Dulles "al menos habló en términos muy generales acerca de la posibilidad, de qué pensaban los franceses de potencialmente usar dos o tres armas nucleares tácticas contra esas posiciones enemigas".

Bidault rechazó la idea, alega el experto, "pues él sabía... que si eso mataba a muchos miembros de los Viet Minh (Liga para la independencia de Vietnam), también destruiría al cuartel mismo".

CON ARMAS CONVENCIONALES
  Al final, no hubo ninguna intervención estadounidense de ninguna clase, pues los británicos se rehusaron a tomar parte.

Las últimas semanas de la batalla de Dien Bien Phu fueron atrozmente cruentas.
El suelo se tornó en lodo cuando empezó el monzón, y los hombres se aferraban a cráteres y zanjas en condiciones que evocaban la Batalla de Verdún en 1916.

El 7 de mayo de 1954, tras un sitio de 56 días, el ejército francés se rindió.

En total, en el lado francés hubo 1.142 muertos, 1.606 desaparecidos y 4.500 heridos. Casi 8.000 vietnamitas murieron y 15.000 fueron heridos.

EL FIN Y EL PRINCIPIO
  En la historia de la descolonización, fue la única vez que un ejército profesional europeo fue derrotado decisivamente en una batalla campal.

Lo que ocurrió en Dien Bien Phu marcó el fin del imperio francés en el Lejano Oriente e inspiró a otros que luchaban contra los colonizadores.

No fue fortuito que unas semanas más tarde se disparara una violenta rebelión en Argelia Francesa, el principio de otra sangrienta y traumática guerra que iba a durar ocho años.

El ejército francés se aferró con tal desesperación a Argelia, en parte, para redimir el honor que sintió haber perdido en Dien Bien Phu.

La idea obsesionó tanto al ejército que en 1958 apoyó un golpe de Estado contra el gobierno, pues sospechaba que estaba preparando lo que los generales condenaban como un "Dien Bien Phu diplomático".

El golpe le devolvió el poder al general Charles de Gaulle, quien estableció un nuevo régimen presidencial, que perdura hasta el día de hoy.

1954 fue también el año en el que Francia empezó a trabajar en su propio sistema de disuasión nuclear.

De manera que las repercusiones de esa batalla aún se sienten.

Para los vietnamitas, sin embargo, Dien Bien Phu fue sólo la primera ronda. Los estadounidenses, que se habían negado a involucrarse directamente en 1954, gradualmente se fueron deslizando hacia la guerra -la segunda Guerra de Vietnam- durante los años 60.

BBC

Tomado de  http://elcomercio.pe

domingo, 15 de septiembre de 2013

Fidel: Recuerdos imborrables




 

Hace apenas tres días nos visitó un alto dirigente del Partido Comunista de Vietnam. Antes de marcharse, me trasmitió el deseo de que yo elaborara algunos recuerdos de mi visita al territorio liberado de Vietnam en su heroica lucha contra las tropas yankis en el sur de su país.

No es realmente mucho el tiempo que dispongo cuando gran parte del mundo se empeña en buscar una respuesta a las noticias de que una guerra, con el empleo de mortíferas armas, está a punto de estallar en un rincón crítico de nuestro globalizado planeta.

 Recordar, sin embargo, los antecedentes y los monstruosos crímenes cometidos contra los países con menos desarrollo económico y científico, ayudará a todos los pueblos a luchar por su propia supervivencia.

 El 12 de septiembre se cumple el 40 aniversario de la visita de una delegación oficial de Cuba a Vietnam.


En una Reflexión que escribí el 14 de febrero de 2008, publiqué datos sobre el candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos John McCain, humillantemente derrotado en su candidatura por Barack Obama. Este último, al menos, podía hablar en términos parecidos a Martin Luther King, asesinado vilmente por los racistas blancos.

Obama se propuso incluso imitar el viaje en tren del austero Abraham Lincoln, aunque no habría sido nunca capaz de pronunciar el discurso de Gettysburg. Michael Moore le espetó: “Felicidades, presidente Obama, por el Premio Nobel de la Paz; ahora por favor, gáneselo.”

McCain perdió la Presidencia de Estados Unidos, pero se las arregló para volver al Senado, desde donde ejerce enormes presiones sobre el gobierno de ese país.

Ahora está feliz, moviendo sus fuerzas para que Obama descargue el mayor número de certeros cohetes con capacidad de golpear con precisión las fuerzas vivas de las tropas sirias.

Tan mortal es el gas Sarín como las radiaciones atómicas. Nueve países disponen ya de armas nucleares que son mucho más mortíferas que el gas Sarín. Datos publicados desde el 2012 informan que Rusia posee aproximadamente 16 000 ojivas nucleares activas y Estados Unidos alrededor de 8 000.

La necesidad de hacerlas estallar en cuestión de minutos sobre los objetivos adversarios, impone los procedimientos para el uso de las mismas.

Una tercera potencia, China, la más sólida económicamente, dispone ya la capacidad para la Destrucción Mutua Asegurada con Estados Unidos.

Israel, por su parte, supera a Francia y a Gran Bretaña en tecnología nuclear, pero no admite que se pronuncie una palabra sobre los fabulosos fondos que recibe de Estados Unidos y su colaboración con este país en ese terreno. Hace pocos días envió dos misiles para probar la capacidad de respuesta de los destructores norteamericanos en el Mediterráneo que apuntan contra Siria.

¿Cuál es el poder entonces de tan pequeño, como avanzado, grupo de países?
Para extraer la enorme energía derivada de un núcleo de hidrógeno se necesita crear un plasma de gas de más de 200 millones de grados centígrados, el calor necesario para forzar a los átomos de deuterio y tritio a fusionarse y liberar energía, según explica un despacho de la BBC, que suele estar bien informada en la materia. Eso es ya un  descubrimiento de la ciencia, pero cuánto será necesario invertir para convertir en realidad tales objetivos.

Nuestra sufrida humanidad espera. No somos “cuatro gatos”; sumamos ya más de siete mil millones de seres humanos, la inmensa mayoría niños, adolescentes y jóvenes.

Volviendo a los recuerdos de mi visita a Vietnam, que motivaron estas líneas, no tuve el privilegio de conocer a Ho Chi Minh, el legendario creador de la República Socialista de Vietnam, el país de los anamitas, el pueblo del que tan elogiosamente habló nuestro Héroe Nacional José Martí en el año 1889 en su revista infantil La Edad de Oro.

El primer día me alojaron en la antigua residencia del Gobernador francés en el territorio de Indochina cuando visité ese hermano país en 1973, al que arribé el 12 de septiembre después del acuerdo entre Estados Unidos y Vietnam. Allí me alojó Pham Van Dong, entonces Primer Ministro. Aquel recio combatiente, al quedarse solo conmigo en el viejo caserón construido por la metrópoli francesa, comenzó a llorar. Excúseme, me dijo, pero pienso en los millones de jóvenes que han muerto en esta lucha. En ese instante percibí en su plena dimensión cuan dura había sido aquella contienda. Se quejaba también de los engaños que había utilizado Estados Unidos con ellos.

En una apretada síntesis utilizaré las palabras exactas de lo que escribí en la mencionada Reflexión del 14 de febrero de 2008 tan pronto tuve la posibilidad de hacerlo:

“Los puentes, sin excepción, a lo largo del trayecto, visibles desde el aire entre Hanoi y el Sur, estaban efectivamente destruidos; las aldeas, arrasadas, y todos los días las granadas de las bombas de racimo lanzadas con ese fin, estallaban en los campos de arroz donde niños, mujeres e incluso ancianos de avanzada edad laboraban produciendo alimentos.

“Un gran número de cráteres se observaban en cada una de las entradas de los puentes. No existían entonces las bombas guiadas por láser, mucho más precisas. Tuve que insistir para hacer aquel recorrido. Los vietnamitas temían que fuese víctima de alguna aventura yanqui si conocían de mi presencia en aquella zona. Pham Van Dong me acompañó todo el tiempo.

“Sobrevolamos la provincia de Nghe-An, donde nació Ho Chi Minh. En esa provincia y la de Ha Tinh murieron de hambre en 1945, el último año de la Segunda Guerra Mundial, dos millones de vietnamitas. Aterrizamos en Dong Hoi. Sobre la provincia donde radica esa ciudad destruida se lanzaron un millón de bombas. Cruzamos en balsa el Nhat Le. Visitamos un puesto de asistencia a los heridos de Quang Tri. Vimos numerosos tanques M 48 capturados. Recorrimos caminos de madera en la que un día fue la Ruta Nacional destrozada por las bombas. Nos reunimos con jóvenes soldados vietnamitas que se llenaron de gloria en la batalla de Quang Tri. Serenos, resueltos, curtidos por el sol y la guerra, un ligero tic reflejo en el párpado del capitán del batallón. No se sabe cómo pudieron resistir tantas bombas. Eran dignos de admiración. Esa misma tarde del 15 de septiembre, regresando por ruta diferente, recogimos tres niños heridos, dos de ellos muy graves; una niña de 14 años estaba en estado de shock con un fragmento de metal en el abdomen. Los niños trabajaban la tierra cuando un azadón hizo contacto casual con la granada. Los médicos cubanos acompañantes de la delegación les dieron atención directa durante horas y les salvaron la vida. He sido testigo, señor McCain, de las proezas de los bombardeos a Viet Nam del Norte, de los cuales usted se enorgullece.

“Por aquellos días de septiembre, Allende había sido derrocado; el Palacio de Gobierno fue atacado y muchos chilenos torturados y asesinados. El golpe fue promovido y organizado desde Washington.” 
   
Lino Luben Pérez, periodista de la AIN, consignó en un artículo que publicó el 1 de diciembre de 2010, una frase que pronuncié el dos de enero de 1966 en el acto por el séptimo aniversario de la Revolución: a Vietnam “estamos dispuestos a darle no ya nuestra azúcar, sino nuestra sangre, ¡que vale mucho más que el azúcar!”.

En otra parte del referido artículo, el periodista de la AIN escribió:

“Por años, miles de jóvenes vietnamitas estudiaron en Cuba varias especialidades, incluidos los idiomas español e inglés, mientras otro considerable número de cubanos aprendieron allá su lengua.

“Al puerto de Haiphong, en el norte bombardeado por los yanquis, atracaron barcos cubanos cargados de azúcar y cientos de técnicos laboraron durante la guerra en ese territorio como constructores.

“Otros compatriotas fomentaron granjas avícolas para la producción de carne y huevos.”

“Consistió hecho trascendental el primer barco mercante de esa nación que entró en puerto cubano. Hoy, la colaboración económica estatal o empresarial y el entendimiento político entre los dos partidos y sus relaciones de amistad, se mantienen y multiplican.”

Ruego se me excuse el modesto esfuerzo de escribir estos párrafos en nombre de nuestra tradicional amistad con Vietnam.

En la mañana de hoy, el riesgo de que el conflicto estalle con sus funestas consecuencias parece haber disminuido gracias a la inteligente iniciativa rusa, que se mantuvo firme ante la insólita pretensión del gobierno de Estados Unidos, amenazando con lanzar un demoledor ataque contra las defensas sirias que podía costar miles de vidas al pueblo de ese país y desatar un conflicto de impredecibles consecuencias.

El Canciller ruso, Serguéi Lavrov, habló en nombre del gobierno de ese valiente país y tal vez contribuya a evitar, en lo inmediato, una catástrofe mundial.

El pueblo norteamericano, por su parte, se opone fuertemente a una aventura política que afectaría no solo a su propio país, sino a toda la humanidad.    

 

Fidel Castro Ruz
Septiembre 10 de 2013
3 y 20 p.m.

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