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sábado, 4 de abril de 2015

Las redes militares del Pentágono


Tal como publica Tiempo Argentino, en la madrugada del 28 de junio de 2009, el entonces presidente hondureño Manuel Zelaya fue secuestrado a punta de pistola por un grupo de soldados y subido a un avión con rumbo a Costa Rica. Pese a que el viaje era corto, antes de llegar al país vecino la aeronave hizo una parada para cargar combustible. No fue en cualquier lugar. Zelaya y sus captores descendieron en la base militar de Palmerola, perteneciente a Estados Unidos pero ubicada en suelo hondureño.

Aterrizamos en la base. Hubo movimientos afuera, yo no sé con quién hablaron. Como unos 15 o 20 minutos estuvimos ahí", contó el ex mandatario, que fue despojado del poder esa misma noche. Tiempo después, cuando fue liberado, denunció al Departamento de Estado de EE UU por su vinculación con el golpe. "Todas las pruebas lo incriminan", aseguró.

La destitución de Zelaya es uno de los capítulos más tristes de la historia latinoamericana reciente y otra muestra más del persistente poderío estadounidense en la región. Porque, aunque son pequeñas y se camuflan bajo el disfraz de la acción humanitaria, las bases militares que la Casa Blanca mantiene en el continente sirven para realizar tareas de espionaje, acceder rápidamente a valiosos recursos naturales y, por supuesto, impulsar procesos desestabilizadores. Se trata, en definitiva, de un arma vital para que EE UU mantenga su hegemonía en un territorio que, en los últimos años, se mostró reacio a las relaciones carnales y a la imposición directa de políticas foráneas.
  

martes, 31 de marzo de 2015

Proponen eliminar todas las bases militares USA en Latinoamérica

https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEjFatmmUf4GogD0BV66_4T5Lp2lSwJvmCxbmFSZj_RfTJ272MGupOp36K8XfL61Xw2E4eQ7yfAnsob3RvmSjX1wRmpKgI6EYkey3vTHtje47nvqIAknh4bFAoJ1cN-LF-TDZykZYiUkGAA/s400/no-bases-militares-usa.jpg

El secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, propuso la eliminación de todas las bases militares de Estados Unidos en territorio latinoamericano, al considerarlas como elementos pertenecientes "a la época de la Guerra Fría". 

Respecto a la Cumbre de las Américas que se celebrará este 10 y 11 de abril en Panamá, Samper expresó: "Un buen punto de la nueva agenda de relaciones (entre EE.UU. y América Latina) sería que no haya bases militares norteamericanas en Suramérica. Samper rechazó las medidas unilaterales de EE.UU. contra Venezuela, y consideró que el evento que se celebrará en Panamá es oportuno para replantear las relaciones del Gobierno norteamericano con la región. 

domingo, 9 de febrero de 2014

Caótica la justicia militar de Estados Unidos


En las bases militares de Estados Unidos en Japón, la mayoría de efectivos a los que se declaró culpables de delitos sexuales no fueron enviados a prisión en los últimos años, según documentos internos del Departamento de Defensa.

En su lugar, los infractores fueron multados, degradados, restringidos a sus bases o separados de las fuerzas armadas, de acuerdo con una revisión de cientos de casos presentados en las instalaciones militares más grandes de Estados Unidos en el exterior.

En unos 30 casos, una carta de amonestación fue el único castigo.

En más de 1.000 expedientes, que obtuvo The Associated Press mediante la Ley de Libertad de Información, se describen cientos de casos con detalles gráficos que pintan un panorama perturbador de la manera como los oficiales militares de Estados Unidos enjuician y castigan a los efectivos acusados de delitos sexuales.

El manejo de las acusaciones rayan en lo caótico y en los casos aparentemente firmes a menudo se redujeron a acusaciones menores. En dos casos de violación, los comandantes anularon las recomendaciones de que se sometiera a los acusados a corte marcial y en cambio desecharon los cargos.

Aun cuando las autoridades castrenses han reconocido la comisión de algún un delito, muy difícilmente el acusado purgará prisión. De 244 miembros en servicio cuyos castigos fueron detallados en los expedientes, sólo un tercio de ellos fueron encarcelados.

El análisis de los delitos sexuales denunciados de 2005 a principios de 2013 muestra un esquema de fallos aleatorios e incongruentes:

- La Infantería de Marina fue la que más envió a prisión a infractores en comparación con otras ramas de la milicia, porque de 270 caos, 59 de los acusados fueron puestos tras las rejas. En contraste, de 203 casos de la Armada, más de 70 implicados afrontaron corte marcial o recibieron algún tipo de sanción. Apenas 15 fueron sentenciados a prisión.

- La Fuerza Aérea fue la más indulgente. De 125 delitos sexuales denunciados, la única sanción a 21 infractores fue una carta de amonestación.

- Las víctimas en un número cada vez mayor declinaron cooperar con los investigadores o se retractaron en un indicio de que tal vez habían perdido la confianza en la justicia militar. En 2006, el Servicio Naval de Investigaciones Penales, que se ocupa de las denuncias relacionadas con la Armada y la Infantería de Marina, informó de 13 casos. En 2012 fueron 28.

Tomado de  http://www.eluniversal.com.co

jueves, 21 de noviembre de 2013

EEUU despliega base militar en Rumania

EEUU despliega su base militar en Rumania

EEUU decidió emplazar su base militar en el puerto rumano de Constanza que es también un importante centro turístico. Los turistas que pasaban sus vacaciones en el balneario chipriota de Paphos en verano pasado, en el momento cuando la intervención militar en Siria parecía inevitable, pueden contar a los rumanos cómo es de “agradable” tomar baños de sol en una playa cerca de una base militar.


Entre otras cosas, todos entendían que las fuerzas sirias podrían perfectamente asestar un golpe de represalia contra la base militar británica de Akrotiri, en las proximidades de Paphos

En lo que se refiere a Constanza, se planea convertir el aeródromo de la ciudad en un centro de tránsito para el traslado de la carga estadounidense a Afganistán. Al comunicar la respectiva decisión, el encargado de negocios de la embajada de EEUU en Bucarest, Duane Butcher, declaró que EEUU considera a Rumania como “uno de sus mejores amigos y uno de los socios más fieles”. Es una declaración importante, teniendo en cuenta que se trata de uno de los miembros más pobres de la Unión Europea. Mientras, se puede entender la necesidad de desplegar nuevos centros de tránsito de EEUU para prestar apoyo aéreo a la operación de la OTAN en Afganistán. ¿Pero para qué despliega la OTAN tantas bases militares en el mar Negro? El jefe del Departamento de Seguridad Europea del Instituto de Europa de la Academia de Ciencias de Rusia, Dmitri Danílov, manifiesta su opinión al respecto:

−Ante EEUU y la OTAN se ha planteado la tarea de reformar su presencia en Afganistán, en la antesala de la retirada de sus tropas de este país programada para 2014. Rusia se preocupa por la forma en que se realiza esta tarea, en particular, del despliegue de nuevas bases militares, adiestramiento de los efectivos, celebración de maniobras militares. En esta coyuntura, el emplazamiento de nuevas bases militares de la OTAN cerca de las fronteras de Rusia representa un problema y debería centrar la atención y discutirse. Creo que es necesario abordar este asunto en el marco de las reuniones del Consejo Rusia-OTAN. Manifestamos en reiteradas ocasiones nuestra preocupación por el despliegue de las bases militares de la Alianza Atlántica cerca de nuestras fronteras. Es importante. En cuanto al incremento del potencial de la OTAN en la región del mar Negro, creo que no es crítico para Rusia. Por otro lado, esto agudiza problemas existentes del desarrollo de las relaciones de Rusia con sus socios occidentales. Se trata del despliegue del escudo antimisiles de EEUU y la OTAN en Europa, en particular, en Rumania, el arreglo del conflicto entre Moldavia y Transnistria. Es decir, el emplazamiento de una nueva base militar de EEUU en el mar Negro, en Constanza, hace aún más complicado el diálogo entre Rusia y los países miembros de la OTAN.

Mientras, EEUU ya empezó a trasladar sus fuerzas de la base aérea en Manas, situada en Kirguizistán, al aeropuerto de Constanza. Kirguizistán estima las pérdidas, ya que EEUU gastaba anualmente unos sesenta millones de dólares para el mantenimiento de su base militar. Además, Kirguizistán recibía ciento cuarenta millones de dólares más por los productos y servicios. Los militares estadounidenses gastaban anualmente más de dos millones de dólares sólo en los bares y restaurantes de la república centroasiática. No se sabe todavía cómo serían los gastos para el mantenimiento de la base militar estadounidense en Constanza. Los medios de comunicación mencionaron la cifra de unos cincuenta millones. El vuelo del aeropuerto rumano a Kabul será unas cinco veces más largo que el de Kirguizistán y es evidente que esta ruta de tránsito no es la mejor. “Pero los gastos para el mantenimiento de la base militar en el territorio del país que es el mejor amigo de EEUU deberían ser menos, lo que, creo yo, ha desempeñado un papel importante en la elección del lugar de emplazamiento”,destaca un experto de Moscú.



Gayané Jánova
 
La Voz de Rusia

domingo, 3 de noviembre de 2013

Latinoamérica inicia lucha contra el dominio cibernético

Vicky Peláez
Grande es el imperio que desafiamos, pero más grande que ese imperio es nuestro derecho a la libertad y la soberanía (Pedro Albizu Campos, 1891-1965)

Ha pasado ya bastante tiempo cuando uno de los más “iluminados” globalizadores, David Rockefeller declaró que “Todo lo que necesitamos es una gran crisis y las naciones aceptarán el Nuevo Orden Mundial”. Y llegó el momento cuando los Estados Unidos y la Unión Europea, creadores del caos, cayeron en los tentáculos de una severa crisis económica de los cuales hasta ahora no han podido liberarse. Sin embargo, no han desistido del propósito de apoderarse de los recursos naturales del planeta. En este contexto América Latina sigue siendo uno de los anhelos más deseados de los globalizadores. La existencia de 75 bases militares de los Estados Unidos y de algunos miembros de la OTAN en el continente confirma esta afirmación con creces.

La Primera Conferencia sobre Estudios Estratégicos organizada por el Centro de Investigación de Política Internacional (CIPI) del Instituto Superior de Relaciones Internacionales de Cuba, recientemente celebrada en La Habana, centró los debates en buscar soluciones a los desafíos de Latinoamérica en el nuevo contexto del poder global y regional. Los representantes de 35 universidades de 27 países latinoamericanos y diez centros de estudios especializados, escritores y educadores discutieron durante tres días distintos aspectos de la coyuntura geopolítica internacional y el papel que en la misma juegan los países latinoamericanos y los del Caribe.

Ya se sabe sobre la transición que está experimentando el planeta, marchando de un mundo unipolar, surgido después de la disolución de la Unión Soviética, hacia el multipolar o como lo solía llamar Hugo Chávez, “pluripolar”. En esta nueva formación EE.UU. se ha visto obligado a tomar seriamente en consideración a Rusia y China como lo demostraron los recientes reacomodamientos en Siria. También está en crecimiento la voz política de América Latina que supo paliar la crisis económica mundial, esto, porque en mayoría se distanció de alguna manera  de la política económica neoliberal, lo que les permitió reforzar el rol del Estado en combinación con el accionar político para proteger los intereses nacionales y regionales.

El tema del espionaje cibernético, según el politólogo y sociólogo argentino, Atilio Borón, representa una encubierta agresión informática. Este estudioso dijo que estas condiciones, “cuando Google, Yahoo, Skype, Facebook y otras grandes compañías del mundo de internet reconocieron públicamente que transferían sus archivos a los mecanismos de seguridad de Estados Unidos, todos estos programas deberían haber sido eliminados inmediatamente de los organismos gubernamentales de la región y reemplazados, en la medida en que ello fuera posible, por sucedáneos de software libre”. Sin embargo, en la práctica es un proceso bien complicado como lo demuestra el ejemplo de la petrolera venezolana PDVSA. Ya en 2004 Hugo Chávez ordenó el uso de software libre en este gigante petrolero. Sin embargo, hasta ahora todo el control informático pasa por una compañía alemana que manda desde Alemania instrucciones en caso de desperfectos y problemas. Por otro lado, recién para el 2014 Argentina, Brasil y Venezuela crearán su propio portal de Internet, un directorio web y una serie de servicios, incluyendo su correo electrónico.

Mientras tanto, tendrán que estudiar con más detenimiento el mapa secreto del poder mundial que ha creado el “Gran Patrón” para tener acceso a la información clave del funcionamiento de cada uno de los 194 estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Esta capacidad de controlar los datos vitales de cada Estado no hubiera sido posible sin la existencia, en términos de Atilio Borón, de gobiernos “que han asumido como su misión convertirse en los “caballos de Troya” del imperio, emanadas desde Washington”. En Sudamérica, así es la situación de Colombia, Perú y Chile, con la muy probable adición a esta lista del gobierno de Paraguay”. En lo referente a toda América Latina habrá que incluir en esta lista a México que ha elegido el camino de un aliado incondicional de Norteamérica.

Los países que tratan de oponerse realmente al poder mundial son Bolivia, Ecuador y Venezuela pero su capacidad de resistencia es todavía bastante limitada, debido al dominio de los Estados Unidos y su injerencia durante casi dos siglos en las fuerzas armadas de estos países y en especial en sus servicios de inteligencia y en las fuerzas especiales. Ecuador, Bolivia y Venezuela, a pesar de su retórica antiimperialista siguen enviando a sus militares, policías y oficiales de inteligencia a los cursos de adiestramiento diseñados y dirigidos por los instructores norteamericanos, colombianos o chilenos.

Para el politólogo Borón, hay otro grupo de países sudamericanos que no tienen proyectos nacionales claramente definidos lo que los obliga a oscilar en su geopolítica entre el populismo y neoliberalismo. Son Argentina, Brasil y Uruguay, cuya actitud está dañando seriamente no sólo la unidad del Mercosur sino todo el proceso de integración en América Latina considerada como la única posibilidad de salir del subdesarrollo y evitar que Latinoamérica no retorne a ser el “Patio Trasero” de los Estados Unidos y así salir de la red secreta del poder mundial.

Hace mucho tiempo uno de los más brillantes estudiosos británicos, ya fallecido, Eric Hobsbaum señaló que “El mundo más conveniente para los gigantes multinacionales es un mundo poblado por Estados enanos o sin ningún Estado”. La política del “caos programado” de los globalizadores está orientada precisamente a la creación de este tipo de Estados y lo vemos tanto en Libia, ya dividida en tres regiones “sin ningún Estado” o en Iraq y Afganistán donde el Estado prácticamente no existe. En América Latina la estrategia de “divide y reina” sigue dando sus resultados. Actualmente Colombia, México, Chile y Perú formaron la Alianza del Pacífico promovida por los globalizadores para debilitar el Mercosur. A la vez, estos mismos países están en la lista de los 12 Estados que muy pronto formarán el pacto denominado Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP) que afectará una zona que representa casi el 40 por ciento de la economía mundial. Todos estos acuerdos son dañinos para el proceso de integración y cooperación en Latinoamérica y están diseñados precisamente para no permitirlo.

Por algo, solamente en los Estados Unidos existen cerca de 300 centros de investigación y propagación de ideas (Think Tanks) dedicados al estudio y análisis de América Latina. Su propósito principal es no permitir que el continente salga de la esfera de influencia de Washington debido a sus abundantes recursos naturales. No hay que olvidar que la mitad de las guerras interestatales desde 1973 han estado vinculadas a los recursos energéticos y en especial al petróleo y Norteamérica usa el 20 por ciento del consumo global del oro negro, más que China, Japón y Rusia juntos. Por algo, el exjefe de la CIA considerado como uno de los mejores especialistas en contrainteligencia, David Petraeus recibió este mes la beca del Centro Belfer para la “Ciencia y Asuntos Internacionales” de la Universidad de Harvard. Precisamente este centro formula recomendaciones y diseña la estrategia energética para el gobierno de Washington. Se dice que Petraeus será en realidad un “curador” y un “guardián” de los recursos energéticos del planeta.

Teniendo en cuenta que el consumo energético se incrementaría en el futuro próximo en 50 o 60 por ciento, América Latina con los reservorios más grandes del mundo del oro negro y gas se convertiría en una pieza clave para la supervivencia no solamente de Norteamérica sino de la Unión Europea también. Según las conclusiones de la Primera Conferencia de Estudios Estratégicos, Latinoamérica debe “repensar el mundo actual en crisis y transformación” para no sólo resguardar con eficacia su riqueza natural sino formar una estrategia regional concertada. Como decía José Martí: “Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal”.

Columna semanal por Vicky Peláez
Ria Novosti

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El Ejército de EEUU preselecciona a Acciona para desarrollar proyectos solares en sus instalaciones




La multinacional española Acciona Energía ha sido seleccionada por el Ejército de los Estados Unidos como potencial contratista para el desarrollo de proyectos de energía solar, en el marco de un programa gubernamental que prevé invertir siete mil millones de dólares en la implantación de energías renovables en instalaciones militares.

A través de su filial Acciona Energy North America (AENA), la compañía ha superado un proceso de selección a cargo del Cuerpo de Ingenieros de la US Army y ha sido calificada -junto con otras 21 empresas, de entre más de cien aspirantes- para poder optar a futuros contratos para la provisión de energía solar a instalaciones y recintos del Ejército.

El Departamento de Defensa, como ente único, es el mayor consumidor de energía del mundo y debe cumplir, por mandato del Congreso estadounidense, el objeto de cubrir con energías renovables al menos el 25% del consumo energético de sus instalaciones y dependencias. A tal fin, prevé impulsar la puesta en marcha de 3.000 MW renovables en instalaciones del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina para el año 2025, capaces de atender un consumo equivalente al de unos 750.000 hogares.

El programa Matoc (Multiple Award Task Order Contracts) en que se inscribe la iniciativa, contempla la firma de contratos de compra-venta de energía renovable (eólica, solar, biomasa y geotérmica) de hasta 30 años de duración, con contratistas calificados para diseñar financiar, construir, operar y mantener instalaciones de generación eléctrica para el suministro del Ejército.

"La selección supone un reconocimiento a la capacidad tecnológica de Acciona en el ámbito de la energía solar en uno de los mercados más competitivos del mundo", ha manifestado la consejera delegada de Acciona Energy North America, Ilya Hartmann. "Nuestra compañía está en una excelente posición para contribuir a los objetivos del Ejército en materia de energías renovables y deseamos competir pronto por los proyectos que de este proceso se deriven", ha añadido.
 
Tomado de  http://www.ateneadigital.es

jueves, 21 de marzo de 2013

Pentágono anuncia inversiones en ilegal base naval de Guantánamo

El Pentágono anunció inversiones para modernizar los campamentos militares en la ilegal base naval de Guantánamo, en el este de Cuba, sin incluir mejoras en las condiciones de los prisioneros que allí radican. Desde 2002 Estados Unidos mantiene un centro de internamiento en esa instalación ubicada en territorio de Cuba contra la voluntad del pueblo y el Gobierno de esa isla.

El abogado David Remes, uno de los representantes de los detenidos, dijo que la Casa Blanca no escatima gastos para mantener allí a estas personas privadas de libertad, en lugar de llevarlas a territorio estadounidense.

Remes añadió que los planes de reparación y ampliación de la infraestructura de los militares en Guantánamo siguen adelante, a pesar de los recortes que sufre el presupuesto del Pentágono por más de 46 mil millones de dólares.

El Departamento de Defensa prevé asignar cerca de 150 millones de dólares para dicha instalación, incluida la construcción de un comedor y dormitorios para los 848 guardias estacionados allí, señala hoy la televisora NBC.

La propuesta incluye solo pequeñas inversiones relacionadas con la prisión, como el acondicionamiento de locales para la filmación y registro de los interrogatorios de los detenidos.

Guantánamo se considera la cárcel más cara de Estados Unidos, con un presupuesto operacional este año cercano a los 177 millones de dólares, lo que significa el gasto de casi un millón de dólares para la vigilancia y protección de cada uno de los 166 prisioneros, agregó la NBC.

Funcionarios militares confirmaron este miércoles que el número de huelguistas de hambre en la instalación se triplicó en las últimas dos semanas, de siete a 25, y a ocho de ellos los alimentan a la fuerza.

En una carta al Congreso estadounidense, abogados defensores de los reos señalaron que temen un desenlace fatal de la protesta de sus clientes, de los cuales al menos dos docenas están inconscientes.

El jefe del Comando Sur de las fuerzas armadas de Estados Unidos, general John Allen, aclaró la víspera en una audiencia del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que las inversiones en la base no están dirigidas a mejorar las condiciones de vida de los detenidos.

El militar dijo que los reclusos declararon la huelga de hambre porque quedaron devastados cuando el presidente Barack Obama retrocedió en la decisión de cerrar la cárcel de Guantánamo.

Los detenidos fueron capturados en el extranjero y casi todos llevan 11 años encarcelados sin enfrentar cargos concretos.

Seis de ellos iniciaron la huelga de hambre el 6 de febrero pasado en rechazo a la aplicación de severas medidas disciplinarias como el confinamiento por tiempo indefinido, los continuos registros a sus pertenencias y confiscación de copias del Corán, el libro sagrado de los musulmanes.

Washington, 21 mar (PL)

lunes, 6 de agosto de 2012

Nenúfares: Las nuevas bases de Estados Unidos repartidas por el globo

Pequeñas instalaciones secretas e inaccesibles con pocos soldados es la actual estrategia del Pentágono para mantener su hegemonía en el mundo. Desde las costas chilenas a las selvas de Honduras, de los desiertos de Mauritania a las pequeñas Islas Cocos de Australia, Estados Unidos ha instalado más de 50 bases nenúfares y aspira a construir decenas de más. Una “una red mundial de fuertes fronterizos”, cuyo costo anual es de 250.000 millones de dólares. En Chile la avanzada la tienen en el Fuerte Aguayo, de la Armada chilena en Concón, donde mantienen un “Centro de Operaciones para Fuerzas de Paz”.
Lo primero que vi el mes pasado cuando entré en el avión de carga C-17 gris oscuro de la Fuerza Aérea fue un vacío, algo faltaba. Faltaba un brazo izquierdo, para ser exacto, cortado a la altura del hombro, temporalmente parchado y unido. Carne gruesa, pálida, manchada de un rojo brillante en los bordes. Parecía carne cortada en pedazos. La cara y lo que quedaba del resto del hombre estaban ocultas por mantas, un edredón con la bandera de Estados Unidos y un revoltijo de tubos y cintas, alambres, bolsas de goteo y monitores médicos.
Ese hombre y otros dos soldados gravemente heridos –uno con dos muñones donde había habido piernas, el otro al que le faltaba una pierna bajo el muslo– estaban entubados, inconscientes y acostados en camillas colgadas de las paredes del avión que acababa de aterrizar en la Base Aérea Ramstein, de Alemania. Un tatuaje en el brazo restante del soldado decía: “Muerte Mejor Que Deshonra”.
Pregunté a un miembro del equipo médico de la Fuerza Aérea por las víctimas semejantes que ven. Muchas, como en este vuelo, provienen de Afganistán, me dijo. “Muchas del Cuerno de África”, agregó. “En realidad, los medios hablan muy poco de eso”.
“¿De dónde de África?”, pregunté. Dijo que no lo sabía exactamente, pero sobre todo del Cuerno, a menudo con heridas graves. “Muchos de Yibuti”, agregó, refiriéndose a Camp Lemonnier, la principal base militar de Estados Unidos en África, pero también de “otros sitios” de la región.
Desde las muertes retratadas en la película La caída del halcón negro, en Somalia, hace casi 20 años, hemos oído poco, si algo, sobre víctimas militares estadounidenses en África (fuera de una extraña información de la semana pasada sobre tres comandos de operaciones especiales muertos, junto con tres mujeres identificadas por fuentes militares de Estados Unidos como “prostitutas marroquíes”, en un misterioso accidente automovilístico en Mali). La creciente cantidad de pacientes que llegan a Ramstein desde África descorre una cortina sobre una significativa transformación en la estrategia militar de Estados Unidos para el siglo XXI.
Es probable que esas víctimas sean la vanguardia de cantidades crecientes de soldados heridos provenientes de sitios muy alejados de Afganistán e Irak. Reflejan el creciente uso de bases relativamente pequeñas como Camp Lemonnier, que los planificadores militares ven como un modelo para futuras bases de Estados Unidos “esparcidas”, como explica un académico, “por regiones en las cuales Estados Unidos no ha mantenido anteriormente una presencia militar”.
Están desapareciendo los días en los que Ramstein era la base simbólica de Estados Unidos, un coloso del tamaño de una ciudad repleto de miles o decenas de miles de estadounidenses, supermercados, Pizza Huts y otras comodidades. Pero no imaginen ni por un segundo que el Pentágono está haciendo las valijas, reduciendo su misión global y volviendo a casa. En los hechos, sobre la base de los eventos de los últimos años, es posible que sea todo lo contrario. Mientras disminuye la colección de bases gigantes de la era de la Guerra Fría, la infraestructura de bases en ultramar ha estallado en tamaño y alcance.
Sin que lo sepa la mayoría de los estadounidenses, la creación de bases en todo el planeta está aumentando, gracias a una nueva generación de bases que los militares llaman “nenúfares” (como cuando una rana salta a través de un estanque hacia su presa). Son pequeñas instalaciones secretas e inaccesibles con una cantidad restringida de soldados, comodidades limitadas y armamento y suministros previamente asegurados.
En todo el mundo, de Yibuti a las selvas de Honduras, de los desiertos de Mauritania a las pequeñas Islas Cocos de Australia, el Pentágono ha estado buscando tantos nenúfares como puede, en tantos países como puede, lo más rápido posible. Aunque cuesta hacer las estadísticas, en vista de la naturaleza frecuentemente secreta de esas bases, es probable que el Pentágono haya construido más de 50 nenúfares y otras pequeñas bases desde el año 2000, mientras explora la construcción de docenas más.
Como explica Mark Gillem, autor de America Town: Building the Outposts of Empire, el nuevo objetivo es “evitar” las poblaciones locales, la publicidad y la posible oposición. “Para proyectar su poder”, dice, Estados Unidos quiere “puestos avanzados aislados e independientes ubicados estratégicamente” en todo el mundo. Según algunos de los más fuertes propugnadores de la estrategia en el Instituto de la Empresa Estadounidense, el objetivo debe ser “crear una red mundial de fuertes fronterizos”, con los militares estadounidenses, “la ‘caballería global’ del Siglo XXI”.
Semejantes bases nenúfares se han convertido en una parte crítica de una estrategia militar de Washington en desarrollo que apunta a mantener la dominación global de Estados Unidos haciendo mucho más con menos en un mundo cada vez más competitivo, cada vez más multipolar. Es bastante notable, sin embargo, que esta política de ajuste de las bases globales no haya recibido casi ninguna atención pública, ni una supervisión significativa del Congreso. Mientras tanto, como lo muestra la llegada de las primeras víctimas de África, los militares de Estados Unidos se están involucrando en nuevas áreas del mundo y en nuevos conflictos, con consecuencias potencialmente desastrosas.
TRANSFORMACIÓN DEL IMPERIO DE BASES
Se podría pensar que los militares de Estados Unidos se encuentran en un proceso de reducir, en lugar de expandir, su poco apercibida pero enorme colección de bases en el exterior. Después de todo, fueron obligados a cerrar toda la colección de 505 bases, de mega a micro, que construyeron en Irak, y ahora están iniciando el proceso de reducir sus fuerzas en Afganistán. En Europa, el Pentágono sigue cerrando sus masivas bases de Alemania y pronto sacará dos brigadas de combate de ese país. Se planea que la cantidad de tropas globales se reduzca en unos 100.000 soldados.
Sin embargo, Estados Unidos sigue manteniendo su mayor colección de bases de toda la historia: más de 1.000 instalaciones militares fuera de los 50 Estados y de Washington DC. Incluye, desde bases de décadas de antigüedad en Alemania y Japón a bases totalmente nuevas de drones en Etiopía y las islas Seychelles en el Océano Índico, e incluso balnearios para veraneantes militares en Italia y Corea del Sur.
En Afganistán, la fuerza internacional dirigida por Estados Unidos todavía ocupa más de 450 bases. En total, los militares de Estados Unidos tienen alguna forma de presencia de sus tropas en aproximadamente 150 países extranjeros, para no mencionar 11 fuerzas de tareas de portaaviones –esencialmente bases flotantes– y una presencia militar significativa, y creciente, en el espacio. Estados Unidos gasta actualmente unos 250.000 millones de dólares al año en mantener bases y tropas en el exterior.
Algunas bases, como la de la Bahía de Guantánamo, en Cuba, datan de finales del Siglo XIX. La mayoría se construyeron o se ocuparon durante la Segunda Guerra Mundial o justo después, en todos los continentes, incluida la Antártida. Aunque los militares de Estados Unidos desocuparon cerca de un 60% de sus bases en el exterior después del colapso de la Unión Soviética, la base de infraestructura de la Guerra Fría permaneció relativamente intacta, con 60.000 soldados estadounidenses que permanecieron sólo en Alemania, a pesar de la ausencia de una superpotencia enemiga.
Sin embargo, en los primeros meses de 2001, incluso antes de los ataques del 11-S, el gobierno de Bush lanzó una importante reestructuración de bases y tropas que continúa ahora con el “pivote Asia” de Obama. El plan original de Bush era cerrar más de un tercio de las bases de la nación en el exterior y trasladar tropas hacia el este y el sur, más cerca de zonas de conflicto previstas en Medio Oriente, Asia, África y Latinoamérica. El Pentágono comenzó a concentrarse en la creación de “bases operativas avanzadas” más pequeñas y flexibles e incluso “sitios de cooperación” aún más pequeños o sea “nenúfares”. Las grandes concentraciones de tropas se restringirían a una cantidad reducida de “bases operativas principales” (MOBs por sus siglas en inglés), –como Ramstein, Guam, en el Pacífico, y Diego García, en el Océano Índico– que debían expandirse.
A pesar de la retórica de consolidación y cierre que acompañó este plan, en la era posterior al 11-S, en realidad, el Pentágono ha estado expandiendo drásticamente su infraestructura básica, incluidas docenas de importantes bases en cada país del Golfo Pérsico con la excepción de Irán y en varios países centroasiáticos críticos para la guerra en Afganistán.
REINICIAN LA EXPANSIÓN DE LAS BASES
El “pivote hacia Asia” anunciado recientemente por Obama señala que Asia oriental estará en el centro de la explosión de bases nenúfares y eventos relacionados. En Australia se están estableciendo marines de Estados Unidos en una base compartida en Darwin. En otros sitios, el Pentágono se dedica a planes para una base de drones y vigilancia en las islas Cocos de Australia y despliegues en Brisbane y Perth. En Tailandia, el Pentágono ha negociado derechos de nuevas visitas de la Armada y un “centro de ayuda para desastres” en U-Tapao.
En las Filipinas, donde el gobierno expulsó a Estados Unidos de la masiva Base Aérea Clark y la Base Naval Subic Bay a principios de los años noventa, hasta 600 soldados de las fuerzas especiales han estado operando silenciosamente en el sur del país desde enero de 2002. El mes pasado, los dos gobiernos llegaron a un acuerdo sobre el uso futuro por parte de Estados Unidos de Clark y Subic, así como otros centros de reparación y suministro de la era de la Guerra de Vietnam. Como señal del cambio de los tiempos, los funcionarios estadounidenses, incluso, firmaron en 2011 un acuerdo de defensa con su antiguo enemigo, Vietnam, y han iniciado negociaciones para el creciente uso de puertos vietnamitas por la Armada.
En otros sitios de Asia, el Pentágono ha reconstruido una pista de aterrizaje en la pequeña isla Titian, cerca de Guam, y considera futuras bases en Indonesia, Malasia y Brunei, mientras impulsa vínculos militares más estrechos con India. Sus fuerzas armadas realizan cada año unos 170 ejercicios militares y 250 visitas a puertos en la región. En la isla Jeju, de Corea del Sur, los militares coreanos construyen una base que formará parte del sistema de defensa de misiles de Estados Unidos, a la cual tendrán acceso regularmente las fuerzas estadounidenses.
“Simplemente, no podemos estar en un solo sitio para hacer todo lo necesario”, dijo el comandante del Comando Pacífico, el almirante Samuel Locklear III. Para los planificadores militares, “hacer todo lo necesario” se define claramente como el aislamiento y (en la terminología de la Guerra Fría) “contención” de China, la nueva potencia de la región. Esto significa evidentemente “salpicar” nuevas bases por toda la región, agregándolas a las más de 200 bases estadounidenses que han cercado China durante décadas en Japón, Corea del Sur, Guam y Hawái.
Y Asia es sólo el comienzo. En África, el Pentágono ha creado silenciosamente “cerca de una docena de bases aéreas” para drones y vigilancia desde 2007. Aparte de Camp Lemonnier, sabemos que los militares han creado o crearán pronto instalaciones en Burkina Faso, Burundi, la República Centroafricana, Etiopía, Kenia, Mauritania, São Tomé y Príncipe, Senegal, Seychelles, Sudán del Sur, y Uganda. El Pentágono también ha investigado la construcción de bases en Argelia, Gabón, Ghana, Mali y Nigeria, entre otros sitios.
El próximo año, una fuerza del tamaño de una brigada de 3.000 soldados, y “posiblemente más”, llegará para realizar ejercicios y misiones de entrenamiento en todo el continente. En el cercano Golfo Pérsico, la Armada está desarrollando una “base avanzada flotante”, o “buque-madre”, para que sirva de “nenúfar” flotante a helicópteros y patrulleras, y ha estado involucrada en un masivo aumento de las fuerzas en la región.
En Latinoamérica, después de la expulsión de los militares de Panamá en 1999 y de Ecuador en 2009, el Pentágono ha creado o actualizado nuevas bases en Aruba y Curaçao, Chile, Colombia, El Salvador y Perú. En otros sitios, el Pentágono ha financiado la creación de bases militares y policiales capaces de albergar fuerzas estadounidenses en Belice, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Costa Rica, e incluso en Ecuador. En 2008, la Armada reactivó su Cuarta Flota, inactiva desde 1950, para patrullar la región. Los militares pueden desear una base en Brasil y trataron infructuosamente de crear bases, supuestamente para ayuda humanitaria y de emergencia en Paraguay y Argentina.
Finalmente, en Europa, después de llegar a los Balcanes durante las intervenciones de los años noventa, las bases estadounidenses se han desplazado hacia el este a algunos de los Estados del bloque oriental del ex imperio soviético. El Pentágono desarrolla actualmente instalaciones capaces de apoyar despliegues rotativos, del tamaño de brigadas en Rumania y Bulgaria, y una base de defensa de misiles e instalaciones de aviación en Polonia. Previamente, el gobierno de Bush mantuvo dos instalaciones ocultas (prisiones secretas) de la CIA en Lituania y en Polonia. Ciudadanos de la República Checa rechazaron una base de radar planificada para el sistema de defensa de misiles del Pentágono, que aún no ha sido probado, y ahora Rumania recibirá misiles basados en tierra.
UN NUEVO MODO DE GUERRA DE ESTADOS UNIDOS
Un nenúfar en una de las islas en el Golfo de Guinea de São Tomé y Príncipe, frente a la costa occidental, rica en petróleo, de África, ayuda a explicar lo que está sucediendo. Un funcionario estadounidense ha descrito la base como “otra Diego García”, refiriéndose a la base del Océano Índico que ha ayudado a asegurar décadas de dominación de Estados Unidos sobre los suministros de energía de Medio Oriente. Sin la libertad de crear nuevas grandes bases en África, el Pentágono está utilizando São Tomé y una creciente colección de otros nenúfares en el continente en un intento de controlar otra región crucial rica en petróleo.
Mucho más allá de África Occidental, la competencia del Gran Juego del Siglo XIX por Asia Central ha vuelto de verdad, y esta vez de modo global. Se extiende a tierras ricas en materias primas de África, Asia y Suramérica, mientras Estados Unidos, China, Rusia y miembros de la Unión Europea se enfrentan en una competencia cada vez más intensa por la supremacía económica y geopolítica.
Mientras Pekín, en particular, ha participado en esta competencia de una manera sobre todo económica, marcando el globo con inversiones estratégicas, Washington se ha concentrado implacablemente en la fuerza militar como su baza global, marcando el planeta con nuevas bases y otras formas de poder militar. “Olviden las invasiones a gran escala y las amplias ocupaciones en el continente eurasiático”, escribió Nick Turse sobre esta nueva estrategia militar del Siglo XXI. “En vez de eso piensen en fuerzas de operaciones especiales… ejércitos testaferros… militarización del espionaje y de la inteligencia… aviones drones sin tripulación… ataques cibernéticos y operaciones conjuntas del Pentágono con agencias gubernamentales ‘civiles’ cada vez más militarizadas”.
A esta incomparable potencia aérea y naval de largo alcance hay que agregar ventas de armas que superan a cualquier nación de la Tierra; misiones humanitarias y de ayuda en desastres que sirven claramente a fines de inteligencia militar, patrullas y funciones de “corazones y mentes”; el despliegue rotativo de fuerzas regulares de Estados Unidos en todo el globo; visitas a puertos y un despliegue expansivo de ejercicios militares conjuntos y misiones de entrenamiento que dan a los militares de Estados Unidos una presencia de facto en todo el mundo y que ayudan a convertir a militares extranjeros en fuerzas testaferras.
CADA VEZ MÁS BASES NENÚFARES
Los planificadores militares prevén un futuro de interminables intervenciones a pequeña escala en las cuales una gran colección de bases, geográficamente dispersas, siempre estarán preparadas para un acceso operativo instantáneo. Con bases en la mayor cantidad de sitios posibles, los planificadores militares quieren estar en condiciones de volverse hacia otro país convenientemente cercano si Estados Unidos no puede utilizar una cierta base, como fue el caso en Turquía antes de la invasión de Irak. En otras palabras, los funcionarios del Pentágono sueñan con una flexibilidad casi ilimitada, la capacidad de reaccionar con notable rapidez ante eventos en cualquier parte del mundo y, por lo tanto, algo que se acerque a un control militar total del planeta.
Más allá de su utilidad militar, las bases nenúfares y otras formas de proyección del poder son también instrumentos políticos y económicos utilizados para construir y mantener alianzas y asegurar un acceso privilegiado de Estados Unidos a mercados, recursos y oportunidades de inversión en el extranjero. Washington planifica utilizar bases nenúfares y otros proyectos militares para atar a países en Europa Oriental, África, Asia y Latinoamérica lo más estrechamente posible a los militares de Estados Unidos, y así a la continua hegemonía político-económica de Estados Unidos. En conclusión, los funcionarios estadounidenses esperan que el poderío militar arraigue su influencia y mantenga la mayor cantidad posible de países dentro de una órbita estadounidense, en una época en la cual, algunos están afirmando su independencia todavía con más fuerza y gravitan hacia China y otras potencias ascendientes.
ESOS PELIGROSOS NENÚFARES
Aunque la dependencia de pequeñas bases pueda sonar más inteligente y más económica que mantener inmensas bases que a menudo han creado enojo en sitios como Okinawa y Corea del Sur, los nenúfares amenazan la seguridad global y de Estados Unidos de varias maneras:
Primero, el lenguaje “nenúfar” puede ser engañoso e intencionalmente o de otra manera esas instalaciones pueden crecer rápidamente hasta convertirse en inmensas bestias.
Segundo, a pesar de la retórica sobre la extensión de la democracia que sigue perdurando en Washington, la construcción de más nenúfares garantiza, en realidad, la colaboración con un número creciente de regímenes despóticos, corruptos y asesinos.
Tercero, existe un modelo bien documentado del daño que las instalaciones militares de diversos tamaños infligen a las comunidades. Aunque los nenúfares parecen prometer aislamiento de una oposición local, con el tiempo sucede a menudo que incluso las bases pequeñas causan enojo y movimientos de protesta.
Finalmente, una proliferación de nenúfares significa la militarización progresiva de grandes áreas del globo. Como los verdaderos nenúfares –que en realidad son malezas acuáticas–, las bases tienden a crecer y reproducirse incontrolablemente. Por cierto, las bases tienden a engendrar bases, creando razas de bases con otras naciones, aumentando las tensiones militares y desalentando las soluciones diplomáticas de conflictos. Después de todo, ¿cómo reaccionaría Estados Unidos si China, Rusia o Irán construyeran aunque sea una sola base nenúfar propia en México o en el Caribe?
Para China y Rusia en particular, más bases estadounidenses cerca de sus fronteras amenazan con provocar nuevas guerras frías. Más inquietante aún, la creación de nuevas bases para proteger contra una supuesta futura amenaza militar china puede llegar a convertirse en una profecía que se autorrealice: semejantes bases en Asia crearán probablemente la amenaza contra la cual supuestamente se deben proteger, haciendo que una catastrófica guerra contra China sea más probable, no menos.
Es alentador, sin embargo, que las bases en el extranjero hayan comenzado a generar un escrutinio crítico a través del espectro político desde la senadora republicana Kay Bailey Hutchison y el candidato presidencial republicano Ron Paul al senador demócrata Jon Tester y el columnista del New York Times Nicholas Kristof. Mientras todos buscan medios de reducir el déficit, el cierre de bases en el extranjero posibilita ahorros fáciles. Por cierto, cada vez más personajes influyentes reconocen que el país simplemente no se puede permitir más de 1.000 bases en el extranjero.
Gran Bretaña, como otros imperios anteriores, tuvo que cerrar la mayor parte de sus bases restantes en el extranjero en medio de una crisis económica en los años sesenta y setenta. Estados Unidos se moverá indudablemente en esa dirección tarde o temprano. La única pregunta es si el país renunciará a sus bases y reducirá su misión global voluntariamente o si seguirá el camino de Gran Bretaña como potencia en decadencia obligada a renunciar a sus bases desde una posición de debilidad.
Por cierto, las consecuencias de no elegir otro camino van más allá de los motivos económicos. Si continúan la proliferación de los nenúfares, de las fuerzas de operaciones especiales y las guerras de drones, es probable que Estados Unidos se enfrente a nuevos conflictos y nuevas guerras, generando formas desconocidas de reacción e indecible muerte y destrucción. En ese caso, más vale que nos preparemos para la llegada de muchos más vuelos –desde el Cuerno de África hasta Honduras– que no sólo transporten amputados, sino ataúdes.

 David Vine
*Profesor en la American University en Washington

Tomado de La Polilla Cubana

domingo, 29 de julio de 2012

Rusia no pondrá bases militares en Cuba

El ministro de Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, descartó que Rusia planee instalar bases navales en Cuba, aunque reconoció que la Armada rusa necesita puntos de mantenimiento y abastecimiento en otros países para desarrollar misiones por todo el mundo.

“No se trata de ninguna base. Entrar en un puerto, reponer víveres y facilitar el descanso a la tripulación es una necesidad absolutamente natural. Hemos hablado de esta posibilidad con nuestros amigos cubanos. El punto está operativo”, afirmó.

Según agregó, Rusia también tiene acuerdos con otros países para que los buques de guerra puedan entrar en sus puertos con estos fines.

Las declaraciones de Lavrov se producen después de que el Comandante de la Armada rusa, vicealmirante Víctor Chirkov, anunciara el pasado viernes que su país estudia crear puntos de mantenimiento y abastecimiento en Cuba, Seychelles y Vietnam.

El jefe de la diplomacia rusa argumentó que para la Armada es importante tener posibilidades para el mantenimiento y el abastecimiento en otros países, puesto que realiza misiones por todo el mundo.

“En estos momentos su presencia es más activa en el océano Índico, en el golfo de Adén, donde Rusia combate la piratería junto con la Unión Europea, la OTAN, la India y China”, recordó Lavrov.

Por otro lado, negó que Moscú pueda utilizar estos planes como un argumento en las negociaciones con Washington sobre el escudo antimisiles, en las que ambos países no logran alcanzar un acuerdo.

“No tiene nada que ver. La Armada estadounidense hace exactamente lo mismo y nadie sospecha que puede estar relacionado con alguna respuesta o búsqueda de un contraargumento ante una u otra situación”, subrayó.

Ria Novosti

martes, 3 de julio de 2012

47 BASES EXTRANJERAS EN LATINOAMÉRICA

Como introducción a este resumen informativo queremos dejar establecido que este es el punto al que hemos llegado en la investigación iniciada hace dos años con la mira puesta en la necesidad de disponer de datos fehacientes en los que sustentar la Campaña contra las bases militares extranjeras en la región cuyo lanzamiento tuvo lugar en enero de 2010.

Todos los datos consignados se apoyan en fuentes concretas de distinto tipo. En algunos casos hemos recibido información de organizaciones y/o investigadores de varios países. Anotamos también informaciones incompletas, pero en el recuento final sobre el número de bases sólo contabilizamos aquellas sobre las cuales hay suficientes elementos para probar su existencia. Desde que comenzamos este seguimiento el número de enclaves militares extranjeros abiertos o encubiertos, se ha multiplicado y continúa creciendo.

Cuando hablamos de bases militares extranjeras nos referimos a las bases de varios países de la OTAN y no solamente a las de Estados Unidos.

Otra aclaración es necesaria: no todas las bases tienen un tamaño similar, algunas son muy pequeñas y otras de gran extensión; unas son bases militares de las fuerzas armadas del país sede, las cuales, por convenio o de facto, son utilizadas por las potencias de la OTAN. Pero todas forman parte de un mismo entramado bélico capitaneado por Estados Unidos. En ciertos casos no alojan en forma permanente ni un solo soldado extranjero. 

La presencia militar extranjera presenta formas muy variadas. Por ejemplo, la militarización de la lucha antidroga en México o Guatemala. Por otra parte, estamos iniciando un estudio acerca de las maniobras militares conjuntas que se realizan con participación de EEUU en territorio continental o incluso en alta mar en unidades de la IV Flota (por ejemplo las maniobras gringo-gaucho).

Falta mucho por investigar. Sin embargo el resumen que anotamos aquí ofrece suficientes razones para inquietarse y actuar contra esta forma de guerra preventiva que supone un enorme peligro para un continente latinoamericano y caribeño que esperamos continúe avanzando en unidad e integración regional para asegurar la paz y la cooperación y no la confrontación entre los países.

· Argentina: (2) en el archipiélago de Malvinas ocupado colonialmente por Gran Bretaña, la Fortaleza de la OTAN en Mount Pleasant, Isla Soledad, cuya pista mayor tiene una longitud de 2.600 metros. La actual dinamización de la militarización en el Atlántico Sur posiciona a la Fortaleza Malvinas como la fuerza más importante de la OTAN en esa región.

 Existe además un terreno autorizado para el uso de Estados Unidos por el ex gobernador de Tierra del Fuego, en la localidad de Tolhuin. Y en febrero de 2012 se hace pública en Resistencia, Prov. del Chaco, la instalación de un Centro Anti catástrofes y Ayuda Humanitaria, financiado por el Comando Sur del Pentágono a inaugurarse en el Aeropuerto Internacional de Resistencia. El Centro dispone de un radar y equipos de comunicación que habilitan a esta construcción como un centro de control y espionaje al servicio de los proyectos imperiales. Su instalación responde a un programa impulsado por la Junta Interamericana de Defensa (JID) que incluye en sus planes la coordinación e implementación de centros similares en otros países del continente y ha sido objetado por el gobierno nacional argentino que cuestiona el papel de la JID en estos temas.

·  Aruba: (1) base aérea Reina Beatriz, de EEUU.

·  Belice: (1) un espacio para entrenamiento de efectivos de Gran Bretaña (OTAN).

·  Bolivia: No hay bases militares extranjeras. La constitución Política del Estado aprobada durante el gobierno de Evo Morales lo prohíbe expresamente.

·  Colombia: (Con fecha 30 de octubre de 2010, el gobierno de Colombia suscribe con los Estados Unidos un convenio de cooperación militar en el cual se señalan las siguientes bases militares colombianas para que sean usadas por los EEUU:

La base Aérea de Apiay, en el Departamento del Meta.

La base Aérea de Malambo, ubicada en el área metropolitana de Barranquilla.

La base Aérea de Palanquero, situada en Puerto Salgar, en el departamento (provincia) de Cundinamarca, que cuenta con una pista de aterrizaje de3500 metros.

La base Aérea de Tolemaida, en Melgar, Tolima, es el fuerte militar más grande de Latinoamérica y tiene una importante fuerza de despliegue rápido.

La base Naval de Bahía Málaga, en el Pacifico colombiano, cerca de Buenaventura.

La base Naval de Cartagena, en la costa del mar Caribe.

A ellas se suman las que ya venían siendo utilizadas por soldados de Estados Unidos:

La Base aérea de Tres Esquinas ubicada en el Departamento de Caquetá y la base Aérea Larandia, en el mismo Departamento. Y se agrega el uso del puerto de Turbo (muy cercano a la frontera con Panamá) para aprovisionamiento de la IV Flota, así como muchas otras instalaciones de las fuerzas armadas colombianas.

·  Costa Rica: (2) Existe una base de EEUU en Liberia. Hay que tener en cuenta además la “invasión” de buques y miles de soldados USA autorizada por el gobierno y el Parlamento nacional en 2010. Es necesario investigar qué ha quedado como remanente de esa movida. 

En el último tiempo aparecen menciones sobre otra base cercana a la costa del Pacífico costarricense. Concretamente, la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados denuncia que en Liberia, EEUU reactivará y financiará un radar.

La nota está fechada el 9 de octubre de 2009. La ANEP menciona además que en una entrevista al diario La Nación, el subcomandante del Comando Sur del Ejército norteamericano Paul Trivelli informó sobre la inversión de 15 millones de dólares en una base naval que se estaría construyendo en la localidad de Caldera, provincia de Puntarenas, y que allí funcionará, además, una escuela para el adiestramiento de oficiales de guardacostas. Una información proveniente de EEUU confirma que el Comando Sur, en agosto de 2009, aportó 1.5 millones de dólares para iniciar la construcción de un muelle e instalaciones como parte del cumplimiento de ese contrato.

·  Cuba: (1) Base en territorio usurpado por EEUU en Guantánamo.

·  Curazao: (1) Base de EEUU Hato Rey.

·  Chile: (1) Con autorización del gobierno de Sebastián Piñera se ha instalado en el Fuerte Aguayo, en Concón, cerca de Valparaíso, una base militar de los EE UU. El emplazamiento “imita una zona urbana, con 8 modelos de edificios, fue construido con un aporte de casi 500 mil dólares proporcionados por el Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos bajo la denominación de que sirve para “ejecutar operaciones de mantención de la paz o de estabilidad civil”, según indica la misma Embajada norteamericana. El acuerdo insiste en la lógica de que las Fuerzas Armadas deben intervenir en conflictos sociales o “estabilidad civil” lo que renueva la práctica de la Doctrina de la Seguridad Nacional.

· Ecuador: con la retirada de EEUU de la Base de Manta, no existirían bases militares extranjeras en el país.

Sin embargo circula una información que no hemos podido confirmar respecto a que el Comando Sur tiene previsto financiar con una suma 600.000 dólares “instalaciones para cuarteles contra el narcoterrorismo” que se construirían en Lita, Carchi, en la segunda mitad del año 2011.

· El Salvador: (1) Una base en Comalapa, muy próxima al Aeropuerto internacional de San Salvador.

· Guadalupe: (2) Registramos por lo menos dos bases militares de Francia (OTAN) en este pequeño archipiélago de las Antillas, en el mar Caribe que forma un departamento de ultramar de Francia y una región ultraperiférica de la Unión Europea. En Guadalupe, a 600 km al norte de las costas de América del Sur y al sureste de la República Dominicana, se encuentra el 41º Batallón francés de la Infantería de Marina, además de aviones, helicópteros y efectivos de la Fuerza Aérea.

·  Guatemala: no hay información sobre bases militares extranjeras pero sabemos que se ha extendido a este país la militarización del combate anti drogas (Iniciativa Mérida) que se viene aplicando en México, con una presencia constante de tropas USA.

· Guayana Francesa: (3) En este territorio (remanente colonial francés en América del Sur) se concentran tropas principalmente en Cayena, San Juan de Maroni y otros lugares. Pero la más importante es la Base Aeroespacial francesa en Kourou, ahora gestionada por la Agencia Espacial Europea. Sus instalaciones son de las más avanzadas del mundo en la función que desempeña. Está preparada para el lanzamiento de satélites con objetivos diversos. El radar ubicado en Troubiran y la Base Aeroespacial permiten la observación y el control de todos los países de la región.

Con la llegada del satélite militar Galileo, Francia cuenta en Guayana con 40.000 barbouzes (agentes no oficiales), jubilados en actividad bajo el comando del Estado Mayor de las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia destacados en Guayana, en capacidad de intervenir contra independentistas guayaneses, y también contra otros pueblos en lucha contra el imperialismo en el continente.

· Haití: (1) Además de la presencia, desde 2004, de la MINUSTAH, se registra una presencia de tropas de EEUU cuyo número no se ha podido determinar, así como el atraque de naves de la IV Flota. Desde la invasión de más de 20.000 efectivos USA con motivo del terremoto de enero de 2010, organizaciones de Haití vienen denunciando que han quedado remanentes de esas tropas y que todo su territorio puede considerarse una gran base militar extranjera.

· Honduras: (3) Base Aérea estadounidense Soto Cano, en Palmerola, con una pista de 2.600 metros; otra más nueva en Puerto Lempira, sobre la laguna Caratasca, en el Departamento Gracias a Dios, territorio de la Mosquitia, próxima a la costa del Mar Caribe; y una más en construcción, en Guanaja, Departamento Islas de la Bahía, en el Caribe hondureño.

· Martinica: (2) El caso de Martinica es similar al de Guadalupe, con por lo menos dos bases francesas (OTAN). En el lugar, el Ejército francés cuenta con más de 1.000 efectivos permanentes, incluyendo el 33º Regimiento de Infantería con sede en la capital Fort de France. Allí además se encuentra estacionada la Marina de Guerra con 500 efectivos y los equipos necesarios.

El país es una base de apoyo de la mayor importancia para la vigilancia, la inteligencia y las intervenciones militares en la región, (junto con Guadalupe, Martinica ha servido como escala durante la Guerra de las Malvinas y la invasión de Granada; además, Francia y EE.UU. organizan regularmente maniobras militares conjuntas).

· México: (2) La militarización de la lucha antidroga con la intervención directa de los Estados Unidos ha dejado en los últimos años en este país decenas de miles de muertos.
La Iniciativa Mérida, firmada el 30/06/08 entre los presidentes Bush y Calderón implica, según los acuerdos firmados , entrenamiento de las fuerzas militares mexicanas por parte de Estados Unidos, la venta del armamento necesario y la estrategia militar para el control del Estado por parte de fuerzas mexicanas, y por medio de las agencias yanquis FBI, CIA, DEA y demás que ya estaban operando en territorio mexicano, el sobrevuelo sobre todo el territorio de aviones espía no tripulados y la injerencia de tropas USA en la seguridad interna del país. Como se sabe, ninguno de estos acuerdos anula al anterior, todos son complementarios y cada vez más ponen el acento en la guerra “contra el narcotráfico y el terrorismo”.

En ese marco, el imperio avanza, se ha conocido (en mayo de 2011) la creación de dos bases militares en la frontera con Guatemala, ambas bases contarían con todas las “bondades” de la tecnología militar más seiscientos efectivos en cada una. En conferencia de prensa el Comandante de la VII región militar de México, general Salvador Cienfuegos Zepeda, declaró que tropas del ejército realizan operaciones militares en todo el territorio chiapaneco, sobre todo en Frontera Comalapa, y que estas dos nuevas bases militares estarán situadas en Chiquimosuelo y Jiquipilas, por recomendación de la DEA. Esto sumado a los catorce mil militares ya existentes en Chiapas, según sus dichos.

El 10/05/11, se inauguró la construcción de la Academia Estatal de Formación y Desarrollo Policial, en Las Encinas, San Salvador de Chachapa al oriente de la capital del Estado de Puebla. Este lugar, destinado a reserva ecológica será en adelante reserva militar. Así fue presentado por Rafael Moreno Valle y Keith W. Mines, director general de la Inteligencia Militar, quien dejó en claro y con precisión que el FBI y otras agencias USA tendrán participación directa en esta academia. Además, una fuerza de tareas de efectivos estadounidenses “ayudará “en las zonas más conflictivas, según revelan generales y coroneles en actividad del Ejército Mexicano. Uno de los militares, de alto cargo en la Secretaría de la Defensa Nacional, asegura que México vive ya una “ocupación “llevada a cabo por los organismos de inteligencia de Estados Unidos.

Formalmente, ni la Academia de Las Encinas, ni las bases de Chiquimosuelo y Jiquipilas, aparecen como bases de EEUU. Sin embargo, en el marco descrito, no cabe duda de que es el Pentágono quien dirige las operaciones. Por eso estamos contabilizando en México por lo menos dos bases militares extranjeras.

·  Panamá: (12) Son doce bases aeronavales en ambas costas.

Sobre el Pacífico:

1) Isla de Chapera

2) Bahía o Puerto Piña en Darién

3) Quebrada de Piedra, en Chiriquí

4) Rambala, en provincia Bocas del Toro

5) Punta Coco, en Archipiélago de las Perlas;

6) Isla Galera;

7) Mensabé, en Los Santos;  Coiba, en Veraguas.

Sobre el Caribe:

9) Sherman, en Colón

10) El Porvenir, en Kuna Yala

11) Puerto Obaldía, en Kuna Yala

12) San Vicente, en Metetí, Prov. de Darién, cercana a la frontera con Colombia Más denuncias desde Panamá: además de las 12 bases antes enumeradas hemos recibido denuncias, sobre otras bases militares proyectadas (respecto a las cuales necesitamos más información) en:

La Palma (Pacífico), provincia de Darién.

Isla Grande (Caribe), provincia de Colón.

Corregimiento de Yaviza, provincia de Darién.

Estación Naval Rodman (Pacífico) en la entrada del Canal de Panamá.

· Paraguay: (2) Base en Mariscal Estigarribia, en el Chaco paraguayo, con instalaciones para albergar a varios miles de soldados y una pista de 3.800 metros de longitud. Otra base en Pedro Juan Caballero (Base de la DEA estadounidense) en la frontera con Brasil. En ambos casos hemos comprobado la existencia de estas bases durante la Misión Internacional a Paraguay en el año 2006.

· Perú: (3) En distintas publicaciones se menciona desde hace varios años la existencia de tres bases militares de EEUU en Perú: Iquitos, Nanay y Santa Lucía. Sobre esta última ubicada sobre el Río Huallaga (Alto Huallaga) faltan precisiones e información reciente. Se sabe además que el gobierno peruano ha autorizado a EEUU el uso de instalaciones portuarias para aprovisionamiento de la IV Flota en cercanías del puerto de El Callao.

Por otra parte, en virtud de los acuerdos entre el Gobierno peruano y los Estados Unidos, a partir de 2006 ambos Estados incrementaron sus acciones de cooperación militar en el entendimiento común de que el “narcoterrorismo” constituye una “amenaza asimétrica” que justificaría la asistencia militar de Estados Unidos “sin condicionamientos”. Con ese criterio el Comando Sur contribuye al financiamiento y visita regularmente distintas bases militares peruanas, como por ejemplo:

*Base Naval de Santa Clotilde, en cercanía de Iquitos, Región de Loreto (margen izquierda del Río Nanay). Sede del Comando General de la Amazonía. Sede de la Escuela de Operaciones Ribereñas: Financiada en sus inicios por el Comando Sur (US SOUTH COM). Está a cargo desde 2003 de la Marina de Guerra de Perú. La embajada de EEUU en Lima, a través de su Grupo Consultivo y de Apoyo Militar, la apoya, realiza visitas y permanentes intercambios con el Comando Sur.

*Base Teniente Clavero, en Iquitos (Perú). Está en la misma zona de frontera con Colombia. Comprende una serie de destacamentos o estaciones fluviales integradas por elementos del Batallón de Infantería de Marina Número 1, del Ejército y la Policía.

*Base Naval El Estrecho. Ubicada en el distrito de San Antonio, en Iquitos, a orillas del río Putumayo. Se terminó de construir en julio 2010 ampliando una antigua guarnición.
La situación brevemente descripta ha llevado a algunos investigadores peruanos a afirmar que todo el territorio del Perú se ha convertido en una “plataforma militar multiuso al servicio de los EEUU”.

· República Dominicana: (1) Desde hace varios años se habla del traslado de tropas USA antes estacionadas en Puerto Rico a la República Dominicana. Nunca pudimos confirmar esa noticia.

Pero recientemente (febrero 2012) recibimos y confirmamos lo siguiente: Organizaciones progresistas y de izquierda de la República Dominicana llaman a impedir la construcción de una base naval patrocinada por el Gobierno de EE.UU. en la isla de Saona, en el extremo sureste del país. El proyecto prevé la construcción de un muelle, unos cuarteles y otras instalaciones del complejo. La obra será ejecutada por el Comando Sur de EE.UU. que invertirá alrededor de 1,5 millones de dólares, según anunció el jefe de la Marina de Guerra dominicana, el vicealmirante Nicolás Cabrera Arias.

La construcción de la nueva base naval forma parte de la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe, promovida por Washington.

EN SINTESIS, sin contar el caso de Puerto Rico que comentamos aparte, son por lo menos 47 bases militares extranjeras en funcionamiento, o en construcción vinculadas por vía aérea y marítima con la IV Flota naval re-activada desde 2008. Entre ellas merecen especial atención las cinco bases con grandes pistas de aterrizaje distribuidas estratégicamente a lo largo del continente: Soto Cano (en Palmerola, Honduras), Palanquero (en Colombia), Mariscal Estigarribia (en Paraguay), la Fortaleza Malvinas (en Argentina) y la Isla Ascensión (en el Atlántico Sur).

Notas:

Cuando hablamos de las bases de la OTAN, no olvidamos que el Pentágono es la cabeza de la OTAN. Aunque estrictamente, desde el punto de vista geográfico, la base militar en la Isla Ascensión –en el medio del Océano Atlántico- no pertenece al continente americano, conviene tener presente esta base militar porque ha desempeñado y sigue desempeñando un papel importante en la estrategia imperial, particularmente en el Atlántico Sur y en relación a la IV Flota.

Centro de Estudios y Documentación sobre Militarización (Cedomi / Mopassol) www.mopassol.com.ar

·  Puerto Rico

Para referirse a la presencia militar USA en P. Rico hay que tener en cuenta que por su condición colonial (oficialmente ubicado en la categoría de “Estado libre asociado”) para el Pentágono el territorio puertorriqueño es considerado territorio de los EEUU. Y a la vez que para el movimiento independentista, que no acepta la condición colonial, las instalaciones y tropas USA desplegadas en la isla son consideradas presencia militar extranjera.

Por la significación del tema y la necesidad de disponer conocimiento actualizado al respecto, haremos aquí una apretada síntesis del documentado trabajo que, a pedido nuestro, nos hizo llegar Alejandro Torres Rivera, dirigente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH).

Con el cierre de la Estación Naval de Roosevelt Roads, y del Área de Tiro y el Área de Maniobras de la Flota del Atlántico (AFWTF por sus siglas en inglés) en Vieques, Puerto Rico, en mayo de 2003, las operaciones que desde la isla venía desempeñando el Comando Sur fueron modificadas y el Comando Sur traladado a la Florida. Esos cambios alteraron la importancia militar estratégica hasta entonces adjudicada a Puerto Rico. Pero lo dicho no significa que este país ha dejado de ser importante en los planes de dominación geopolítica de Estados Unidos en la región.

A partir del 1º de octubre de 2002 se produjo un nuevo Plan de Comandos Unificados donde las áreas de responsabilidad entre el Comando Sur y un nuevo Comando del Norte fueron establecidas. En la distribución, Puerto Rico quedó integrado dentro del Comando del Norte, a quien se le asignó como responsabilidades –entre otras- la planificación y conducción de apoyo militar para la estabilidad, seguridad, transición, operaciones de reconstrucción, ayuda humanitaria y ayuda en situaciones de desastres; la planificación y participación de misiones que se asignen a nivel global; operaciones contra redes terroristas. Como puede notarse, bajo este nuevo Plan la función militar de Puerto Rico se alejó de la zona de operaciones tradicional de Estados Unidos hacia América Latina.

El 17 de diciembre de 2008 el presidente saliente de Estados Unidos firmó un nuevo Plan Revisado de Comandos Unificados donde, además de Puerto Rico, Islas Vírgenes, Bahamas y las islas Turcos y Caicos, todas ellas localizadas en la región del Caribe, pasan a formar parte del Comando del Norte.

De acuerdo con el documento titulado Informe de Estructuras de Bases de 2007 (Base Structure Report, 2007) el aparato militar en Puerto Rico habría indicado mantener un control de 1, 512,631 acres (un acre equivale a 4 mil metros cuadrados). Pero esa afirmación es falsa, ya que en ella no se toma en consideración la superficie que abarca Punta del Este en el Yunque, los terrenos utilizados por el Aerostato en Lajas y el Radar de Arecibo. Figuran como reservas naturales que no se incluyen en los informes militares. Esto sin incluir nuevas instalaciones del Department of Homeland Security en Aguadilla, Ponce y San Juan, instalaciones para espiar comunicaciones, las instalaciones de la ‘Guardia Nacional’, así como instalaciones ‘científicas’ en universidades que llevan a cabo funciones militares.

La Guardia Nacional en Puerto Rico consta de alrededor de 10 mil efectivos en tierra y aire. Se divide en Guardia Nacional y Guardia Nacional Aérea, siendo las primeras unidades terrestres y de apoyo aéreo a través de helicópteros. Las facilidades principales de la Guardia Nacional terrestre se encuentran en la región sur de la Isla en el Campamento Santiago localizado en el municipio de Salinas, donde también se encuentra un Destacamento de la Infantería de Marina. Cuenta también con alrededor de 20 instalaciones denominadas “Armerías” en los siguientes municipios: San Juan, Ponce, Juana Díaz (Fuerte Allen), Guayama, San Germán, Aguadilla, Mayagüez, Yauco, Caguas, Humacao, Ceiba, Fajardo, Bayamón, Toa Baja, Vega Baja, Arroyo, Cayey, Gurabo, Coamo, Hato Rey, Hangar 21 y Peñuelas. En San Juan, además, cuenta con las instalaciones de helicópteros localizada en las cercanías del Aeropuerto Rivas Dominicci en Isla Grande.

La Guardia Nacional Aérea por su parte, tiene sus facilidades principales en la Base Aérea Muñiz localizada en las inmediaciones del AeropuertoInternacional Luis Muñoz Marín en el municipio de Carolina. Allí opera en estos momentos un escuadrón de aviones de transporte. También cuenta con facilidades en el Aeropuerto de Roosevelt Roads a donde eventualmente se propone trasladar sus facilidades principales localizadas hoy en la Base Aérea Muñiz. Cuenta también con instalaciones en Aguadilla en lo que fuera antes, hasta la década de 1970, la Base del Comando Aéreo Estratégico de Estados Unidos “Ramey Fields”, hoy llamado Aeropuerto Internacional Rafael Hernández en Punta Borinquen. Allí opera el “Punta Borinquen Radar Site”. Además cuenta con la instalaciones de radares en Punta Salinas en el municipio de Cataño, en las cercanías de la Bahía de San Juan.

La Reserva del Ejército cuenta con aproximadamente 4,500 efectivos. Su instalación principal es el Fuerte Buchanan localizado en el Área Metropolitana de San Juan dentro de los municipios de Guaynabo y Bayamón. Allí también opera el Comando Regional de la Reserva, un Batallón de “Civil Affairs” dentro del cual una de sus tareas es el área de Operaciones Especiales; una unidad de la Reserva de la Marina y de la Infantería de Marina. Existen allí unidades de comando, guarnición, inteligencia, servicios médicos, logística y múltiples contratistas civiles. La Reserva opera, además, en Puerto Nuevo-San Patricio la instalación “Capitán E. Rubio Jr.”donde tienen base unidades médicas y unidades de entrenamiento; Aguadilla en el Aeropuerto Borinquen; Ceiba (Roosevelt Roads); Salinas; Fuerte Allen (LTC H. G. Pesquera) en Juana Díaz (AMSA-Talleres Mecánica); Guaynabo (AMSA- Talleres Mecánica; MEPS- “Military Entrance Processing Station”) y otros centros en los municipios del Caguas, Guayama, Ponce y Yauco. La Reserva cuenta, también, con unidades de la Infantería de Marina (MCRC SJ) localizada en el área metropolitana de San Juan en terrenos del Fuerte Buchanan y en Bayamón; y cuenta también con otra unidad localizada en Ceiba (Roosevelt Roads).

La Fuerza Aérea de Estados Unidos cuenta con facilidades en el municipio de Lajas (“Lajas Radar Site”) y el “Ramey Solar Observatory Research Site” localizado dentro del municipio de Isabela. De acuerdo con la Lcda. Centeno Rodríguez, desde el “San Juan Geomagnetic Observartory”, localizado en el municipio de Cayey, la Fuerza Aérea desarrolla un proyecto relacionado con el control del clima. La Marina de Guerra de Estados Unidos cuenta con facilidades localizadas en Vieques como son el componente transmisor del Radar Relocalizable Más Allá del Horizonte (ROTHR) cuyo cuerpo receptor ubica en el Fuerte Allen localizado en el municipio de Juana Díaz. También cuenta con las instalaciones electrónicas localizadas en Monte Pirata en la porción occidental de la Isla de Vieques. Cuenta también con facilidades localizadas en el Aeropuerto Borinquen de Aguadilla; con los radares localizados en Punta del Este en el Yunque; las instalaciones en el “Naval Radio Facility”en Sabana Seca, Toa Baja; el “Naval Radio Transmiting Facility”en el municipio de Isabela; el ‘Low Frecuency Fixed Submarine Broadcast System”en el municipio de Aguada; las facilidades localizadas en “Cabeza de Perro” en el municipio de Naguabo; las instalaciones del NAVACT en Roosevelt Roads en el municipio de Ceiba; el “Salinas Receiver Site”; y las facilidades de la Isla Piñero localizada en las cercanías de lo que fue Roosevelt Roads.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos mantiene también operando en Puerto Rico el programa del Cuerpo de Entrenamiento para Oficiales de la Reserva (“Reserve Officers Training Corps”) orientado a ofrecer un grado universitario en ciencias militares. También en el Fuerte Buchanan en el Área Metropolitana de San Juan se encuentra la policía militar adscrita al Departamento de la Defensa conocida como “Department of Defense Special Police- DODEP.

Por su parte, el Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (“Homeland Security Department) tiene facilidades diseminadas en Puerto Rico mayormente concentradas en los municipios de San Juan, Ceiba (Roosevelt Roads) Aguadilla (Aeropuerto Borinquen) y el Radar Aerostato en Lajas.

La Guardia Costanera opera en Puerto Rico facilidades en San Juan (La Puntilla) en Aguadilla (Aeropuerto Borinquen) y en Ceiba (Roosevelt Roads).

Recientemente en los pasados meses se ha activado nuevamente en Puerto Rico los Cuerpos de Paz (“Peace Corps”).

A todo lo anterior hay que sumarle la presencia de la Corte Federal en Puerto Rico y de las diferentes agencias federales de seguridad como son el FBI, la DEA, el Servicio Secreto, la CIA, etc.

Sin entrar al dato sobre los miles de puertorriqueños en Puerto Rico y Estados Unidos que hoy día forman parte de las fuerzas militares regulares de Estados Unidos en sus diferentes ramas. La experiencia actual en Puerto Rico es que prácticamente el 80% o más de los efectivos de la Guardia Nacional y de la Reserva, han pasado por una rotación de al menos un año en misiones de combate. Esta experiencia ha permitido a las unidades de la Guardia Nacional y de la Reserva transformarse de lo que fueron en el pasado como fuerzas auxiliares de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos para asuntos esencialmente domésticos, a una fuerza militar experimentada, capaz de sustituir en su colonia, Puerto Rico, y en la región la presencia militar estadounidense. Más aún, este desarrollo y transformación le permite a Estados Unidos, ante un eventual cambio o modificación en sus relaciones políticas con el pueblo de Puerto Rico, mantener la presencia de un ejército regular permanente, con experiencia y debidamente acoplado a las fuerzas armadas estadounidenses, superior en materia de integración militar con Estados Unidos a la de cualquier otro país latinoamericano.

Carlos Pereyra Mele


Martes 12 de junio de 2012


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