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miércoles, 3 de diciembre de 2014

Carta abierta del Cdte. Timoshenko al General Alzate




Señor Brigadier General Rubén Darío Alzate:

La gran prensa y el anecdotario colombiano, cada día más asimilables por obra del monopolio en la propiedad de los grandes medios, suelen construir frases altisonantes con relación al conflicto colombiano.

Ahora han puesto de moda aquella que, haciendo relación a su caso, habla del primer general en servicio activo que cae en manos de las FARC en cincuenta años de guerra.

Se trata de un caso excepcional y rarísimo, aunque también podría indicar que la agudeza de la confrontación empieza a afectar las más altas jerarquías del mando militar, algo impensable hasta ahora. Desde luego esta última interpretación no resulta del agrado del Establecimiento, que prefiere adjudicar el hecho al azar o incluso a su negligencia personal.

El primero en hacerlo fue curiosamente el Presidente Santos, quizás afectado por el hecho de que hubiera sido el senador Uribe el encargado de publicar la noticia. Antes que expresar algún tipo de preocupación por la vida o la libertad de un general de la República, había que salir a exigir explicaciones sobre sus motivos para estar exponiéndose de tal modo.

Sin reparar en que dicho cuestionamiento ponía en evidencia una verdad inocultable. Nadie que baje la guardia un segundo, ni siquiera el comandante de una fuerza multidisciplinaria de combate, aun en medio de su área de operaciones, se encuentra a salvo de una acción de la guerrilla en Colombia. Desalentador mensaje a la confianza inversionista.

viernes, 18 de abril de 2014

Venezuela celebra Semana Santa en paz

 

El ministro de Turismo de Venezuela, Andrés Izarra, informó este viernes, desde la quebrada Pacheco en el Parque Nacional Canaima, estado Bolívar (sur) que el asueto de la Semana Mayor se desarrolla en paz en todo el país.

"Todo el pueblo de Venezuela está celebrando su Semana Santa en paz, el desplazamiento que hemos visto en todo el país ha sido avasallador", indicó Izarra a través de un boletín informativo del despacho de turismo.

Durante un recorrido realizado junto al Gobernador de la entidad, Francisco Rangel Gómez, se inspeccionó el funcionamiento de tres estaciones de servicio de combustible móviles, dos hospitales de campaña y los puntos de control e información turística desplegados en el parque.

A través de la red social Twitter, el ministro informó que más de nueve mil funcionarios están incorporados a los dispositivos turísticos y de seguridad de la temporada vacacional en la entidad. Así como también señaló que más de 27 mil personas han ingresado a la Gran Sabana.

Los esfuerzos del Gobierno del presidente Nicolás Maduro por preservar la paz en todo el territorio nacional y desmontar la agenda de violencia que la extrema derecha venezolana quería imponer han dado sus frutos.

La Conferencia de Paz propuesta por el Gobierno y los acuerdos con sectores de la oposición allí alcanzados ha devuelto la normalidad al país y la amplia asistencia de venezolanos a los diferentes puntos turísticos de ese país así lo demuestra.

Con una amplia agenda de eventos musicales, a la par de actividades deportivas y recreativas, las principales zonas turísticas de Venezuela recibirán a los Festivales Playeros de Semana Santa, organizados por el Gobierno Bolivariano. Las actividades se extenderán hasta el domingo.

TeleSur

domingo, 29 de diciembre de 2013

Correa alerta sobre intentos de boicotear diálogo de paz en Colombia


Correa alerta sobre intentos de boicotear diálogo de paz en ColombiaEl presidente Rafael Correa alertó que las revelaciones sobre la participación de Estados Unidos en el ataque de 2008 contra la guerrilla colombiana en suelo ecuatoriano, puede ser una trampa para boicotear el proceso de paz en el país vecino.

Hay que estar muy atentos, porque esto puede ser una jugarreta de la extrema derecha colombiana, e internacional, para dañar el proceso de paz en Colombia y las relaciones Ecuador-Colombia, advirtió Correa en su acostumbrado informe de labores sabatino, esta vez desde la suroccidental ciudad de Guayaquil.
Según publicó el domingo pasado The Washington Post, Estados Unidos proporcionó a Colombia equipamiento de posicionamiento global (GPS) para determinar la ubicación exacta de los blancos y guiar bombas inteligentes mediante geolocalización hacia los objetivos, aun cuando se encontraran en selvas densas.

El periódico cita en particular el caso del asesinato del dirigente de las FARC Raúl Reyes, vicejefe de la guerrilla, el 1 de marzo de 2008, cuando la Fuerza Aérea colombiana lanzó bombas inteligentes contra un campamento ubicado en territorio ecuatoriano, a una milla de la frontera común.

Tras recalcar este sábado que la participación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el bombardeo en suelo de Ecuador era un secreto a voces, Correa cuestionó el momento en que aparecen las presuntas revelaciones.

Nadie me va a quitar a mí la impresión de que esta es una jugarreta de la extrema derecha colombiana, norteamericana e internacional en general, para boicotear los procesos de paz en Colombia, y las extraordinarias relaciones que en estos momentos tenemos con el gobierno de Juan Manuel Santos, reiteró.

El mandatario ecuatoriano también rechazó las acusaciones de cómplice de las FARC que le endilgó recientemente a través de las redes sociales el expresidente colombiano Álvaro Uribe, bajo cuyo gobierno se realizó el ataque contra territorio ecuatoriano.

Como alguna vez le dije (a Uribe), con todo gusto me pongo ante un detector de mentiras para ver si alguna vez he conocido a alguien de las FARC, dijo Correa, quien a su vez, retó al exmandatario a hacer lo mismo para probar que nunca colaboró con los paramilitares y narcotraficantes de su país.

No olvidar que ese señor era director de aviación en Medellín en época de Pablo Escobar, pero cuando se trata de títeres de la CIA, todo eso hay que ocultarlo, sentenció.

Correa confirmó además que Ecuador pidió explicaciones a Estados Unidos sobre las revelaciones de The Washington Post, pero adelantó que su gobierno actuará con mucho tino para no caer en lo que considera una trampa.

(PL)

Tomado de  http://www.radiosantacruz.icrt.cu

martes, 26 de marzo de 2013

Venezuela ratifica su compromiso con la paz de Colombia


 

El jefe de Estado venezolano saludó el diálogo y manifestó que “la paz en colombia, es la paz de nuestra Patria”

El Gobierno Bolivariano de Venezuela ratificó este lunes su compromiso de trabajar en función de alcanzar la paz para la República de Colombia, ya que está decisión era un sueño real del máximo líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez.

“Nosotros hemos ratificado a Juan Manuel Santos y a la guerrilla de las FARC, a la mesa de negociaciones de La Habana, públicamente y en privado, que este Gobierno Bolivariano, encabezado por mí, junto a nuestros compañeros, en hacer realidad este sueño absoluto para la paz de Colombia”, expresó el presidente Nicolás Maduro.

Tal aseveración la realizó durante el X Encuentro de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, efectuado en el Hotel Venetur Alba Caracas, en la capital venezolana.

En el contexto del Diálogo Bolivariano, el jefe de Estado venezolano saludó el proceso de paz que se lleva a cabo para el país neogranadino y manifestó que “la paz en Colombia, es la paz de nuestra Patria”.

Vale recordar que el comandante Hugo Chávez expresó en reiteradas oportunidades su llamado a los diálogos de paz y al cese de las agresiones que afectan algunos países del mundo.

“Nosotros queremos que haya paz en Latinoamérica, que haya paz en Suramérica, que haya paz en el mundo”, expresó Chávez el pasado 15 de noviembre de 2012.

Al referirse a los diálogos de paz en Colombia, Chávez lo calificó como un proceso histórico que Venezuela seguirá acompañando. “Seguiremos acompañando el proceso, pero es el Gobierno, la guerrilla y el pueblo colombiano quienes tendrán la solución (…) Claro todos queremos que haya paz en Colombia”, puntualizó.
Texto/Yenderth Alcalá
Foto/Archivo
Tomado de Correo del Orinoco

miércoles, 9 de enero de 2013

Entrevista con Shirley, combatiente de las FARC-EP



Shirley Méndez en la Habana.

 

Entrevista con Shirley, combatiente de las FARC-EP

Por Dax Toscano

En Colombia, como en el resto del mundo, los medios de (in)comunicación tienen como constante la exhibición y exaltación de las mujeres como buenas amas de casa, excelentes esposas, exuberantes modelos, famosas actrices o exitosas empresarias.
 
Es una visión patriarcal, sexista, falocéntrica y burguesa de la mujer, a la que se la considera como “buena” cuando cumple con los roles impuestos por el sistema de dominación masculino y cuando es una exponente fiel de la ideología capitalista.
 
En la gran industria mediática, la mujer trabajadora y la luchadora revolucionaria, no ocupan espacio alguno, a no ser que sea para denigrarlas.
 
El poder tiene miedo a las mujeres que se levantan contra el orden establecido.
 
Tal es el caso de Shirley Méndez, combatiente de las FARC-EP, aguerrida guerrillera con un profundo sentido humano y un corazón inmenso cargado de amor por el pueblo.
 
La vida de Shirley tiene, además, algo muy especial, puesto que fue la compañera del Mono Jojoy, como se conocía al Comandante Jorge Briceño asesinado por las bombas criminales del Estado colombiano.
 
Shirley forma parte de la Delegación de Paz de las FARC-EP que en La Habana, Cuba, hoy se encuentra librando una dura batalla para poner fin al conflicto desatado por el Estado gansteril colombiano, hace ya más de cincuenta años.
La “llanerita” da respuesta a algunas preguntas que se le formulan:
 
 
Shirley Méndez, es su nombre o lo adoptó en homenaje a alguna camarada revolucionaria.
 
Es un nombre adoptado, en el frente 15, cuando me incorporé a la montaña. Yo había pensado ponerme Yira Castro en homenaje a una revolucionaria del Partido Comunista Colombiano, pero me dijeron que ya había varias Yiras. Entonces el camarada que me había ingresado, me dijo “que mejor otro nombre, por ejemplo Shirley, ¿qué tal? No hay ninguna en el frente.” A mí me gustó. Desde entonces adopté el nombre de Shirley.
 
Cuéntenos cómo fue su niñez, qué recuerdos hermosos tiene de su infancia.
 
Mi niñez fue feliz, rodeada de mucho amor de mis padres, de mis dos hermanitos, de mis tíos. No conocí a mis abuelos porque mis padres, cuando comenzó la violencia en el Tolima, salieron a refugiarse al departamento del Caquetá. Allá donde yo nací. Mis abuelos maternos ya habían muerto. El amor reinaba en la familia, las vacaciones que disfrutábamos en el campo o donde algún familiar, son recuerdos que evocó de mi niñez.
 
Cómo era el lugar donde vivía, qué juegos le gustaba.
 
Viví en el campo, en una finca con un aire campestre muy acogedor. Porque vivir en Florencia no nos agradaba. Luego dos años en Armenia, donde terminé la primaria y comenzaba la segundaria. Para allá había acordado mi madre mandarme, para que no me fuera para el M-19, porque siendo muy niña, de diez años, estaba entusiasmada por irme. La razón fue que varios de mis compañeros de curso se habían incorporado a esa organización. Mi familia, que simpatizaba con el Partido Comunista, no estaba de acuerdo que me fuera. Ellos querían que yo estudiara, pero yo había tomado la decisión de irme. Allá en el Caquetá tengo mis caros recuerdos. Me gustaba jugar a desfilar, colocándome los zapatos de mi mami. O a esconderme, para que mis amiguitos y mis hermanos me buscaran.
 
Háblenos de su familia, recuerda algún momento especial, alguna reunión en el núcleo familiar que le guste rememorar.
 
Mi familia es mezcla de tolimense con huilense, mi padre del Tolima, mi madre del Huila, tengo dos hermanos, soy la menor. Alternábamos la finca con la ciudad de Florencia. Era un hogar muy humilde, lleno de amor, respeto, aunque mi padre era bastante colérico; mi madre, una mujer sencilla, respetuosa. Nos llenaron de afecto, nos enseñaron la ternura, el carácter, la honradez, el respeto, comenzando por el más chico hasta el anciano, la justicia y la tolerancia. El momento que más recuerdo, cuando era la hora de salir para la escuela, cuando apenas tenía 4 añitos. Mi papá siempre me sentaba en la piernas para el desayuno, a mí no me gustaba comer temprano y menos si se trataba de caldo. Por ser la última, era a la que más consentían. La reunión familiar como tradición colombiana, la comida de noche buena y fin de año, son otros recuerdos.
 
Cuándo conoce usted a las y los combatientes farianos. Qué le impulsa a ingresar a las filas de las FARC-EP.
 
Fue en la época del 80. Se decía por la radio que la guerrilla de las FARC había tomado el municipio de Puerto Rico, Caquetá. Se hablaba mucho del campo socialista, del triunfo de la Revolución Nicaragüense, de la Revolución Cubana. Yo quería conocer la guerrilla, pero eso no fue posible, hasta cuando en el año 82, para una navidad, fuimos a la finca de un tío por los lados de Remolinos del Caguán. Es ahí donde tengo el primer contacto con ellos. Me impactaba las enfermedades que se sufrían en Colombia así como la falta de vivienda, salud, educación, alimentación, ver niños y ancianos en las calles descalzos. No había, ni hay igualdad. Mis padres me hablaban de la violencia que inicio cuando la muerte de Gaitán. Todo eso me ponía a pensar cuándo nosotros íbamos a ser libres como Cuba y Nicaragua. Yo quería estudiar medicina, pero luego pensaba, si estudiaba como iba a hacer para conseguir un trabajo. Me estaba leyendo un libro nicaragüense que se llamaba “Todas Despiertas”, el cual me motivo muchísimo sobre la importancia del trabajo de la mujer en la lucha revolucionaria y es ahí cuando tomo la decisión de irme para la montaña, porque descubrí que ahí era donde me podía realizar como mujer.
 
Cuántos años de lucha lleva al interior de las FARC-EP.
 
Yo me incorporo a la lucha revolucionaria, en las FARC-EP, en el año 1983, al frente 15, en el bloque SUR. Ahí permanecí 3 años y luego salí de traslado en una columna para conformar el Bloque Oriental, al mando del Comandante Jorge Briceño. Eso es por el año 1986. Siempre estuve al mando de él, hasta el día que lo asesinaron.
 
Qué anécdotas recuerda de sus primeros años en la guerrilla. Fue difícil el proceso de adaptación a la vida militar dentro de las FARC-EP.
 
Bueno, eso si no falta, porque la verdad, a pesar de haber estado en el campo, es muy distinta la vida en la montaña. Pero sin duda, lo que más recuerdo, además porque me hacían muchas bromas, y es que tenía como unos 15 días de haber ingresado, era mi primer turno de rancha (cocina). Se hizo una maniobra de desalojar el campamento, pues yo no me levanté porque estaba de servicio, seguí acostadita, cuando llegó el mando revisando que nadie se quedara, y me dice “¿tú te piensas quedar?…nos vamos, recoja todo. Dije no… yo soy ranchera, pero me tocó levantarme e irme y, para completar, me caí en el cruce de un caño, todos se reían. Lo más difícil fue acostumbrarme a desayunar temprano, el baño colectivo con tan poco tiempo, las marchas, el morral pesado, le tenía miedo a la oscuridad de la montaña, pero bueno, todo eso fue pasando. Me esforcé porque quería un cambio. Sabes que cuando uno quiere hacer algo, pone de su parte para superar todas estas flaquezas. Desde luego que mis compañeros me ayudaban mucho, porque en las filas guerrilleras existe mucha solidaridad.
 
Conoció usted a Manuel. Qué características tenía él.
 
En 1987 conocí al comandante Manuel Marulanda. Por ese acercamiento con el comandante Jorge, siempre tuve la oportunidad o estimulo de pasar varias veces cerca de él. Además, porque siempre quise conocerlo, me hablan desde muy niña de él. El Mono me contaba muchas anécdotas y travesuras que él le hacía cuando andaba con el camarada. Lo que más me impresiono, su disciplina, sencillez, humildad, respecto y humor, un hombre inteligente.
 
Cómo conoció al Comandante Jorge Briceño. Qué le impacto más de él.
 
Lo conocí en 1983, revolucionario carismático. Hombre de corazón noble. Yo apenas tenía 3 meses de ingreso y hacia el curso básico. Me impactó la franqueza, el humor, el arrojo, la lucidez para hacer y decir las cosas, la sencillez, que se fue desatando en un enorme potencial político y militar que lo proyectó como una de las figuras cimeras de la guerra de guerrillas en Latinoamérica.
 
Existen diferencias entre el amor revolucionario, guerrillero y otros amores. Cuéntenos cómo fue ese amor entre usted y el Mono Jojoy.
 
El revolucionario, siente un profundo amor por su pueblo, por la causa, por todos los problemas que aqueja a la sociedad y al mundo víctimas del imperio. El amor revolucionario se expresa en la solidaridad, en el respecto hasta por sus adversarios. Nuestros amores fueron muy sólidos, nos unía el mismo sentimiento de Patria. Era enfermera desde que llegue a su unidad, cumplía algunas tareas por la ciudad y luego como radista.
 
Dicen que el Comandante Jorge Briceño era jodedor o como ustedes dicen, un “mamador de gallo”. Recuerda alguna anécdota en este sentido.
 
Él siempre tenía encendida esa chispa del humor. Como él no gustaba de los perros, en un desplazamiento que hacíamos con el camarada Manuel, le mando a botar el perro a un caño, porque no dejaba pasar la gente. Dijo “echen ese perro al caño para que de paso” y le contesta el camarada que lo alcanzó en ese instante. –Hola Jorge, deje que ese animal pase- a él le dio mucha pena, por el respeto que se tenían, pero le causó mucha risa y se lo contaba a los demás camaradas riéndose.
 
Más allá de los vínculos revolucionarios entre usted y el Mono, como se expresaba esa unidad vital entre ustedes dos.
 
“El Mono” y Shirley.
Me ayudó mucho desde un principio que fuimos amigos en todo el sentido de la palabra, lo aprendí a querer por encima de lo personal como mi comandante, como lo que él representaba para un colectivo, para un pueblo, todo eso hizo que lográramos construir no solo una relación, sino una sólida amistad. Él no solo fue el amor de mi vida. Era mi amigo, mi comandante, mi compañero, mi confidente, mi padre.
 
El Che decía “Hay que endurecerse, pero sin perder la ternura jamás”. ¿Era tierno en medio de la lucha el Mono Jojoy?
 
Sí, un hombre estricto, pero dotado de una ternura impresionante, un hombre que se jugaba todo por la igualdad, un hombre que sufría por la indiferencia de los poderosos hacia el pueblo. Era un ser excepcionalmente tierno, amable, dotado de los más lindos valores que pueda tener un ser humano. Duro sí, pero arropado de una ternura genial.
 
El Comandante Jorge es ejemplo del Hombre Nuevo del que habló el Che. Cuáles virtudes de él quisiera exponer en este momento.
 
Sí, por su esfuerzo permanente para superarse. Fue un estratega sin par, el que se esforzaba todos los días por aprender cosas que le dejaran enseñanzas para, a su vez, transmitirlas al colectivo y así educar a sus hombres y mujeres. El Comandante Pablo Catatumbo fue el amigo que le inculcó e incentivo el gusto por la lectura, así como por la escritura. Jorge se caracteriza por el respecto a los demás, por su firmeza, por ser un hombre de corazón noble y alegría espontánea, que nunca, ni en los momentos difíciles, perdió la calma. Hablaba con mucha propiedad de todo y conocía a nuestra linda Colombia en su totalidad. Jorge se autoeducó, puesto que él alcanzó hasta el segundo año de primaria, pero siempre se imponía tareas para aprender de geografía, economía, etc. Fue un hombre recto, franco.
 
A usted qué cosas le llenan desde el punto de vista “espiritual”. Qué tipo de música le gusta escuchar, qué le gusta bailar, qué le gusta leer. Le agrada la poesía.
 
El entorno en el que vivo con mis compañeros de lucha, el empuje del pueblo cuando reclama paz. Me encanta toda la música, pero en especial salsa, llanera, el reggaetón y la música romántica. Me gusta bailar salsa, aunque no soy bailarina, y también música tropical. Me encanta la lectura en general. Y claro, que me gustan la poesía, las crónicas y los versos.
 
Cuál es la sociedad que usted imagina para Colombia y qué papel usted cumpliría en esa sociedad.
 
Una sociedad libre, con igualdad para todos, con pan, con techo, donde en los rostros de las niñas y los niños, de los ancianos, mujeres y hombres se refleje la armonía, donde el llanto del dolor pase a la sonrisa. Una sociedad donde no haya más intervenciones de las transnacionales, ni el despojo de sus tierras.
 
Qué mundo aspiran construir las FARC-EP para las niñas y los niños. Usted qué aportes daría para brindarle a la niñez un mundo que, como dice Julián Conrado, gire alrededor del amor.
 
Un mundo sin odios, sin rencores, donde las niñas y niños aprendan a ser honrados, donde de verdad reine el amor. Amor por los valores propios como seres humanos, porque los niños son la esperanza del futuro, donde no solo tengan derecho a vivir la niñez los hijos de unos pocos, donde las y los de los pobres también sientan y tengan ese legítimo derecho de vivir una niñez sin maltratos. Hasta la vida misma para construir ese mundo.
 
Podría contar a las y los lectores de esta entrevista como son las mujeres guerrilleras.
 
Las mujeres guerrilleras somos dignas, como combatientes somos revolucionarias, luchamos para ayudar a construir un país que le brinde a la mujer derechos, libertad, igualdad; mujeres dispuestas a dar la vida misma por la causa que un día decidimos defender. Somos la esperanza de miles de mujeres que son víctimas de una sociedad capitalista, donde a la mujer la ven como un instrumento de comercialización. Porque como dijo el comandante Fidel Castro, “cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, ese pueblo es invencible”.
 
Qué mensaje da a las niñas y a las jóvenes de Colombia y de Latinoamérica.
Nosotras somos parte de ese pueblo, luchamos en contra del capitalismo que trata de negar y destruir todos los valores humanos y sociales, luchamos para hacer posible otro mundo, un mundo libre con el color de las mujeres. A las niñas y las jóvenes que crecen en un mundo de explotación, donde diariamente son pisoteados sus derechos, les digo que en las FARC se formaran dignas, con espacios de libertad, sin maltrato por su condición de mujeres, formarán en todo su esplendor. Por tanto, la solidaridad universal es ahora mucho más significativa y valiosa para construir un mundo mejor.
 
La Habana, Cuba, 2013


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sábado, 29 de diciembre de 2012

La nueva Oligarquía Urbana de Colombia

Campesinos de la Localidad Usme, al sur de Bogota, reclaman tierra y reforma agrararia.
Por Alberto Pinzón Sánchez
La mayoría de observadores agudos del proceso de Paz, abierto en la Habana y formalizado en Oslo entre el Estado Colombiano y las Farc-EP; si notaron la ausencia de FEDEGÁN en el equipo negociador oficial del Estado, donde se suponía debía estar representado TODO el Poder dominante (y dirigente) en Colombia, y se preguntaron ¿porque razón el poderoso gremio económico político de los ganaderos, que ha tenido la hegemonía política y económica durante más de 200 años en Colombia, no estaba presente? La respuesta vino a saberse, accidentalmente, este 17 de diciembre 2012, cuando el director plenipotenciario de esa agrupación “corporativa” JF. Lafaurie, rechazó rotundamente su participación en el foro agrario de la Universidad Nacional, convocado por las dos partes sentadas en la mesa de la Habana.
Había surgido por fin a la superficie consiente de la realidad social colombiana, una de las más profundas contradicciones económicas y políticas, largamente ocultada, deformada y velada ideológicamente (como toda verdadera contradicción social) durante todos estos siglos de hegemonía y Poder oligárquico-imperialista en Colombia. La historia del gremio de los agro-pecuarios colombianos denominado FEDEGÁN, a través de la historia de la llamada “cuestión agraria colombiana”, empalmaba directamente y sin solución de continuidad, con la historia del latifundismo o terratenientismo, también denominado “GAMONALISMO”, y con toda la Historia (esta con mayúscula) de Colombia considerada desde 1.492, cuando fue colonizada como el resto de Nuestramérica, por el caduco Imperio español.
Pero se presentaba de forma escueta, como se presentan las dinámicas contradicciones sociales en épocas de crisis, a no como el histórico y complejo enfrentamiento entre la Oligarquía pro-Imperialista y el Pueblo Trabajador colombiano o gente del Común, sino como un desarrollo del conflicto Social y Armado colombiano, que el reconocido científico social Ignacio Ramonet, describe y explica según su experiencia directa, en el artículo de Le Monde Diplomatique Nº 206 de diciembre de 2012 así: ..
“. . . Pero si el presidente Santos decidió, ante la sorpresa general, abrir unas negociaciones de paz con la insurgencia no fue sólo porque las FARC se encuentren disminuidas militarmente. Es también porque la oligarquía latifundista que, desde hace 65 años, se opone a una reforma agraria en Colombia (este país es prácticamente el único en América Latina que, por la cerrazón de los terratenientes, no ha realizado una redistribución de tierras) ya no tiene el poder dominante que tenía. En los últimos decenios se ha consolidado una nueva oligarquía urbana mucho más poderosa e influyente que la oligarquía rural.
Durante los años más terribles de la guerra, las grandes aglomeraciones quedaron aisladas del campo. Era imposible circular por tierra de una localidad a otra y la “Colombia útil” se convirtió en una suerte de “archipiélago de ciudades”. Estas metrópolis, en las que se acumulaban los millones de personas que huían del conflicto, desarrollaron su propia economía cada vez más pujante (industria, servicios, finanzas, importación-exportación, etc.). Hoy es ella la que domina el país y a la que, en cierta medida, representa Juan Manuel Santos. Igual que Álvaro Uribe representa a los grandes terratenientes que se oponen al proceso de paz.
Discusión con el funcionario de la alcaldia sobre la extensión de las tierras y sus títulos.
 
A la oligarquía urbana, la paz le interesa por razones económicas. Primero, el coste de la paz, o sea una –probablemente modesta– reforma agraria, lo asumirían los latifundistas, no ella. Su interés no está en el suelo, sino en el subsuelo. Porque, en el contexto internacional actual, la pacificación le permitiría explotar los inmensos recursos mineros de Colombia de los que la insaciable China sigue sedienta. Por otra parte, el empresariado urbano estima que, en caso de paz, los excesivos presupuestos militares podrían consagrarse a reducir las desigualdades que siguen siendo abismales. Los empresarios constatan que Colombia va hacia los 50 millones de habitantes. Lo cual constituye una masa crítica importante, en términos de consumo, a condición de que el poder adquisitivo medio aumente. En ese sentido, observan que las políticas de redistribución que se están llevando a cabo en varios países de América Latina (Venezuela, Brasil, Bolivia, Ecuador, Argentina, etc.) han reactivado la producción nacional y favorecido la expansión de las empresas locales”.
El investigador Ramonet continua argumentando sobre las varias influencias económicas y políticas Internacionales, especialmente latinoamericanas y caribeñas (aunque ignora, no sabemos por qué, la mayor de todas ellas emanada en Washington por el Departamento de Estado) y que actualmente pesan sobre la decisión de sentarse en una mesa de diálogos para finalizar el histórico conflicto social y armado de Colombia , y alerta mencionando, las asechanzas mortales que aún penden sobre el proceso de paz.
Pero la realidad del desarrollo real de este nudo de contradicciones en la sociedad colombiana, estás mostrando que el denominado “Poder terrateniente tradicional” no ha sido derrotado en Colombia, ni reemplazado por una nueva “oligarquía urbana” empeñada en creer que el proceso de paz con las FARC-EP, re-establecerá el viejo esquema Gobierno-Oposición de Virgilio Barco, donde la oposición sin armas discutirá políticamente desde la cárcel o el cementerio, la reforma agraria y las demás que le sean favorables al gobierno.
Por el contrario; todos los días se percibe con mayor claridad que la tal contradicción entre Santos y Uribe, no es más que una lucha electorera por ver quién se queda finalmente con el gobierno y su jugoso e inagotable presupuesto, que Londoyos llama “la mermelada”. Todos los días la oligarquía tradicional le impone a la “oligarquía urbana” sus condiciones. Miremos algunas:
1-    Su rechazo ilegal a acatar el fallo inapelable de la Corte Internacional de Justicia sobre las islas de San Andrés.
2-    La conformación en el honorable congreso de la república de una tenaza político-ideológica conformada por el grupo “urbano” liderado por JM Santos y Vargas Lleras con el grupo “tradicional” del procurador Ordoñez, quien debido a los problemas judiciales de Uribe Vélez y Londoyos, ha tenido que asumir su liderazgo ultra-reaccionario y se ha hecho reelegir ilegalmente por el parlamento colombiano, para legislar sobre:
3-    El Fuero Militarista para Impunidad (FMI) con el fin de continuar la guerra.
4-    La aprobación de una cascada de leyes antipopulares y reaccionarias especialmente la llamada “reforma tributaria”, el salvamento financiero (con dinero del pueblo contribuyente) a las quebradas empresas promotoras de salud (EPS) y la llamada reforma a la salud. Las mezquinas leyes sobre minería y protección de territorios mineros.
5-    La llamada ley de reforma a la justicia, abortada por la movilización social y la indolencia del gobierno con el paro de los jueces, quienes pedían el cumplimiento de un ajuste salarial prometido hace 20 años, mientras se legislaba sobre fabulosos sueldos a magistrados y miembros de las altas cortes, para mantenerlas bajo control.
6-    El silencio cómplice ante la pirámide de Interbolsa, semejante a los auto-préstamos de Granahorrar de Jaime Michelsen en el gobierno conservador de Belisario Betancur, o la pirámide DMG en el gobierno corporativo de Uribe Vélez.
Así pues que, si bien se ha avanzado notablemente en el conocimiento y en la conciencia de la dinámica contradictoria que está en la base del conflicto social y armado de Colombia; todavía hace falta que la más amplia y unitaria movilización social imponga la paz a la nueva tenaza “Santo-Ordoñista”, apalancada por las casas gratis del casa-teniente Vargas Lleras, que se ha conformado en el honorable parlamento colombiano. Es esencial tener claro que sin la movilización social, la mesa de la Habana languidecerá, y más temprano que tarde será levantada por JM Santos, aprovechando cualquier montaje burdo y chapucero de esos que sabe hacer la Inteligencia Militar colombiana, o argumentando la fecha de las elecciones que definirá su riña mediática con Uribe Vélez.
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miércoles, 5 de diciembre de 2012

Comunicado del Secretariado de las FARC: la cúpula insurgente llama al pueblo colombiano a movilizarse para no ser excluido en el Proceso de Paz

En el texto enviado a nuestra redacción, el Secretariado insiste ver el proceso iniciado en la Habana como un “punto de encuentro de dos maneras de ver la problemática nacional y de plantear su resolución. De un lado está la óptica del gobierno, que defiende las clases pudientes y la inmovilidad del orden vigente. Del otro, la propuesta de la insurgencia, construida desde la visión de los sectores populares que urgen y claman por cambios. Nos parece normal que en un comienzo las posiciones se presenten lejanas”.
 
Dice el comunicado que en las diferentes partes de la geografía nacional, los guerrilleros reciben impresiones de la población que expresa una gran esperanza de lograr una vez y para siempre la anhelada paz con justicia social.
 
También sostiene que la Delegación de Paz de la guerrilla en la Habana, reciben muchos mensajes y propuestas para fortalecer los mecanismos y la misma agenda política del proceso.
 
“Nuestro empeño apunta a que las voces de todos los colombianos resulten bienvenidas en el proceso de conversaciones. Sólo así creemos que puede crearse una paz duradera. ¿Significa esto una agenda paralela, en contravía de lo acordado hasta el momento? De ninguna manera. Se trata tan solo del desarrollo consecuente del preámbulo del Acuerdo General, un imperativo de primer orden y de simple sentido común”, afirma el Secretariado de las FARC que llama al pueblo de tomar las riendas:
 
“Es la población colombiana quien soporta la enorme carga tributaria que el Estado impone para poner en marcha el gigantesco aparato militar con el que se pretende acabar a la insurgencia. El ciudadano del común ve crecer incesantes las cargas presupuestales destinadas al mantenimiento de un desproporcionado Ejército, en detrimento de la inversión en salud, educación, vivienda, obras públicas, ciencia y tecnología. Todo lo cual explica las motivaciones y el papel cardinal desempeñado por las organizaciones sociales colombianas en el impulso a la apertura del escenario de diálogo y concertación. (. . .) El país entero tiene que movilizarse a exigir su participación decisoria en el proceso de paz”.
 
A continuación ANNCOL reproduce el comunicado del Secretariado de las FARC-EP:
 
 Declaración Política del Secretariado Nacional de las FARC-EP

La paz, un esfuerzo conjunto de toda la nación
 
Las conversaciones que se adelantan entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP en La Habana, despiertan intenso interés en el conjunto del pueblo colombiano. Las unidades farianas reportan de lo ancho y largo del país, que la población demanda conocer cada vez más sobre lo que se discute en Cuba. Igualmente, a la Delegación de Paz de las FARC-EP en la Habana llega un caudal de mensajes del mismo tenor, voces de aliento y apoyo, solicitudes de participación, propuestas y proyectos. Se trata de la viva manifestación de nuestro pueblo por no seguir excluido de las decisiones nacionales.
 
La Mesa de La Habana es el punto de encuentro de dos maneras de ver la problemática nacional y de plantear su resolución. De un lado está la óptica del gobierno, que defiende las clases pudientes y la inmovilidad del orden vigente. Del otro, la propuesta de la insurgencia, construida desde la visión de los sectores populares que urgen y claman por cambios. Nos parece normal que en un comienzo las posiciones se presenten lejanas. El esfuerzo consiste en poner a prueba el arte de ensartar perlas, como definía John Agudelo Ríos al oficio de acercar posiciones, flexibilizar y construir salidas satisfactorias para las dos partes.
 
Nuestro empeño apunta a que las voces de todos los colombianos resulten bienvenidas en el proceso de conversaciones. Sólo así creemos que puede crearse una paz duradera. ¿Significa esto una agenda paralela, en contravía de lo acordado hasta el momento? De ninguna manera. Se trata tan solo del desarrollo consecuente del preámbulo del Acuerdo General, un imperativo de primer orden y de simple sentido común. Es sobre los hombros del grueso de la población que se descargan las más funestas consecuencias del conflicto armado, y es en su modo de vida miserable donde subyacen las causas del alzamiento.
 
Es la población colombiana quien soporta la enorme carga tributaria que el Estado impone para poner en marcha el gigantesco aparato militar con el que se pretende acabar a la insurgencia. El ciudadano del común ve crecer incesantes las cargas presupuestales destinadas al mantenimiento de un desproporcionado Ejército, en detrimento de la inversión en salud, educación, vivienda, obras públicas, ciencia y tecnología. Todo lo cual explica las motivaciones y el papel cardinal desempeñado por las organizaciones sociales colombianas en el impulso a la apertura del escenario de diálogo y concertación.
 
 En el contexto de la participación popular en la construcción de la paz, debe ser centro de la discusión la creación y consolidación de una democracia auténtica, no sólo para la Mesa, sino para toda la vida política nacional. Únicamente con una verdadera democracia podrá Colombia superar la crisis endémica que la aqueja. Su adecuada conjugación en la actual coyuntura nos puede llevar a feliz puerto, a democratizar la propiedad de la tierra y el uso del suelo, la vida política, los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales, los medios masivos de comunicación, la vida misma al interior de las familias.
 
Todos hemos sido partícipes y víctimas de un conflicto que pesa ya bastante en los hombros de la nación entera, que como un enorme lastre nos impide alzar el vuelo hacia mejores horizontes. Definitivamente la paz no podrá ser resultado de un diálogo alejado del pueblo de Colombia, de una decisión por las alturas, de imposiciones unilaterales de cualquier orden. El país entero tiene que movilizarse a exigir su participación decisoria en el proceso de paz. Movilicémonos todos para ser por fin escuchados, movilicémonos todos a democratizar la patria, movilicémonos todos por la recuperación de nuestra soberanía.

 
Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC-EP
 
 
Montañas de Colombia, 4 de diciembre de 2012
 
Tomado de ANNCOL

domingo, 25 de noviembre de 2012

La paz será real si se distribuye la tierra en Colombia

El abogado colombiano Marco Palacio subrayó hoy que la paz sólo será realidad tangible cuando se inicie en el país un proceso auténtico de redistribución de la tierra.

Profesor de la Universidad de Los Andes y especialista en los temas agrarios con varios libros publicados, cuestionó a un sector de empresarios y terratenientes que se han valido de la violencia para revestirse de poder político y económico durante largos años.

Para resolver ese conflicto, asevera, tiene que haber una reforma política que permita darle representación a las Farc-Ep, una vez deje las armas. Hay zonas en que ellos podrían ser mayoría electoral y tendrán un mayor control de algunos territorios.

En una entrevista publicada en el diario El espectador, a raíz de los diálogos que transcurren en La Habana, Cuba, entre las Farc-Ep y el gobierno colombianos -cuyo primer punto en la agenda es el desarrollo agrario integral-, Palacio profundizó en las raíces de un fenómeno cuya crisis dio origen al surgimiento de la fuerza guerrillera.

Tras hacer un recuento de las reformas agrarias intentadas y fracasadas desde mediados del siglo XX, abordadas en textos como ¿De quién es la Tierra? y Violencia pública en Colombia, 1958-2010, sostiene que la primera de ellas, emprendida en 1936 y amparada por la Ley numero 200, naufragó por negársele la ciudadanía a los campesinos que reclamaban los terrenos baldíos, ganados a fuerza de trabajo.

Por no haberse resuelto el problema, sostiene, los campesinos han estado desde entonces fuera de la vida política del país.

Según su tesis, el problema se agravó de 1958 a 2010, período conocido como La Violencia, cuando los latifundistas ganan la guerra y desalojan al campesinado.

Colombia empieza a ser entonces, señala, un productor de hoja de coca en zonas baldías y surge un nuevo tipo de violencia, usada por muchos terratenientes para articular ejércitos privados en presunta lucha contra la guerrilla.

Esa lucha les sirve de paraguas, añade, para reconcentrar la tierra y desplazar a la gente.

Es decir, la batalla contra el narcotráfico, compulsada por Estados Unidos, acelera la formación de una clase propietaria del campo -ganaderos, cocaleros, narcotraficantes- que usaron la violencia paramilitar y estatal para apoderarse de tierras y desplazar a los campesinos, detalla.

Así surgió, apunta, una nueva clase de terratenientes, cuyos títulos son formalizados. Se distribuyen algunos baldíos, se dejan en suspensos una serie de principios jurídicos y aparecen nuevos grupos que se van apoderando de la tierra, comprándola a los viejos latifundistas no preparados para la formación de ejércitos particulares.

Esta nueva clase, destaca, está dispuesta a usar la violencia para peinar los territorios. Todo ello cargado de una ideología impartida desde el poder estatal,  resalta.

En su agudo análisis, Palacio destaca que una cosa es decir que se va a restituir la tierra y otra implementar esa política, teniendo en cuenta que cuando se va a hacer la restitución se llega a un lugar y se encuentra con que el inspector de policía es corrupto y los caciques locales mandan. Todo eso, agrega, con un abogado detrás que afirma que el lindero no es claro.

Si de la Habana sale un acuerdo político, será la base para que la ciudadanía pueda plantear temas como estos sin miedo. Necesitamos quitarnos el miedo, asegura.

El efecto de lo que pase en La Habana -y ojalá se llegue a un acuerdo político-, es que se nos va a quitar a los colombianos el miedo de hablar. Y ahí vendrán discusiones serias, con estadísticas y estudio. Entonces se podrá hablar de reforma agraria, concluye.
PL
Patria Grande

lunes, 22 de octubre de 2012

¿Quién le tiene miedo a la paz en Colombia?

Nosotros asistimos a un momento histórico: el comienzo del dialogo entre el actual gobierno colombiano y los representantes del más antiguo movimiento guerrillero de América Latina, las FARC-EP. Su resistencia ha enfrentado y visto desfilar 12 gobiernos y 11 presidentes de derecha y de extrema derecha, a lo largo de más de 52 años de alternancias al interior del régimen.
 
La resistencia de este movimiento guerrillero, nacido en 1964, es su asidero histórico, no sólo en el tiempo y en la continuidad de su discurso, sino también en la legitimidad del eje principal de su lucha, convertido en principio no negociable: la necesidad de obtener una verdadera justicia social para todos.
Debiera alegrarnos el principio de estos diálogos… Sin embargo, se hace necesaria la prudencia. No se puede omitir que las negociaciones de mediados de los 80´s acabaron en un baño de sangre en el que las víctimas fueron los miembros del movimiento de izquierda Unión Patriótica, y tantos otros colombianos opositores al régimen, asesinados por miles a lo largo de las dos últimas décadas.
Todos los colombianos siguen entonces con atención estas premisas de una posible paz. La tierra misma de Colombia necesita paz, esa  tierra ahogada en sangre y sufrimientos, al punto de no poder absorber ni una gota más: masacres sistemáticas; miles de muertos en las fosas comunes descubiertos de unos años para acá; restos de desaparecidos hallados en grandes hornos a gas instalados en las haciendas donde hasta hace poco había campamentos paramilitares; cientos de miles de asesinados desde los años 50’s; más de 62 mil casos de víctimas de la desaparición forzada que cursan actualmente en la Procuraduría General de la Nación; miles y miles de mujeres y jovencitas violadas; jóvenes y niños torturados, ahorcados, quemados, estropeados para siempre; familias enteras obligadas a jugar macabros partidos de futbol con las cabezas de sus abuelos y padres decapitadas por los paramilitares; miles de despedazados con moto-sierras por el “delito” de negarse a abandonar sus modestas parcelas de tierra; millones de refugiados internos que son hoy, según estimaciones fiables, mas de 5,4 millones de personas que lo han perdido todo…
i Triste record mundial!  El pueblo raso colombiano no soporta más tanto vejamen, tanta desgracia.
La lista de esos horrores cubiertos por el silencio podría tomarnos libros enteros, durante años. Una barbarie sin nombre perpetrada por las fuerzas armadas colombianas y sus instrumentos criminales, los paramilitares, todos ellos al servicio de una oligarquía apoyada por los Estados Unidos, que han infiltrado, “narcotizado” y corrompido a las instituciones colombianas bajo la mirada cómplice de los “demócratas” de tantas y tantas instituciones democráticas de América y del mundo… y todo ello en nombre de su sacrosanta democracia.
Este nuevo proceso por la búsqueda de la paz, que ha relanzado en los sondeos de opinión al Sr. Juan Manuel Santos (quién combatió a las FARC-EP en calidad de ministro de la guerra, o de la defensa como dicen ahora, durante el doble gobierno de Uribe, del 2002 al 2010), ha hecho subir a las tarimas al ex presidente Alvaro Uribe, vía su Twitter (https:twitter.com/AlvaroUribeVel), quién no cesa de gritar que ese proceso es un escándalo.
Sí, hablamos del mismo Uribe quien durante su gobierno transformó, por obra y arte de la semántica, a sus bandas paramilitares y a las de sus narco-aliados en hechos inexistentes, a través de una figura etérea y pseudo-jurídica conocida hoy en el lenguaje penal colombiano como las “bacrim” (bandas criminales), lo que desvincula a estos criminales de sus verdaderos orígenes, es decir la defensa del establishment.
Consecuencia de ello, es que ni los asesinos, ni sus jefes, Uribe incluido, deben responder ante la ley, obviamente, porque los paramilitares bajo sus órdenes ya desaparecieron, al menos en el papel. El colmo de los colmos, es que aquel ejército de criminales, fue considerado en la práctica como “insurgentes defensores del estado”. iNi más ni menos!... “los niños buenos del paseo”, defensores del terrorismo de estado en nombre de los intereses de la oligarquía colombiana y de los intereses de los USA y de las multinacionales.
Ese ex presidente colombiano, Uribe, al contrario de tantos de sus compatriotas, no se alegra hoy por la nueva posibilidad de paz puesto que ésta pondría en peligro los intereses de la plutocracia, la oligarquía y la nueva narco-oligarquía a la cual él pertenece.
La PAZ significa que ese espeso velo de horrores y corrupción tiene que caer para poder reinventar otra Colombia. Tocará asumir los genocidios y, a no dudarlo, crear tribunales populares, tal vez sobre el modelo de Ruanda, los “Gaçaça”, a los que debieron acudir tantas y tantas personas implicadas en las masacres, incluido el ex presidente de ese país.
No hay familia en Colombia que no haya sido golpeada de una  manera o de otra por esta larga y terrible guerra… pero Uribe y sus aliados tal vez no sienten como los demás colombianos. Se diría que esta posibilidad de paz, no les concierne en lo absoluto, no es la de ellos. Él, Uribe, es hoy conferencista internacional a sueldo de la “News Corp”, la de Rupert Murdoch, para ganar aún más dinero, exactamente como ya lo hacía antes, como presidente de Colombia. La paz en ese país, él y sus amigotes, no la quieren… "!!! just a lot of Money, please, as usual!!! ”
 
Por Djemâa Chraiti (Blog: Regards croisés / La Tribune de Genève-Suisse)
 
ANNCOL
 
 

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