sábado, 8 de noviembre de 2014

El ébola y la campaña mediática anticubana



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Octubre y lo que va de noviembre han visto bajar la campaña mediática contrarrevolucionaria anticubana por parte de los detractores, tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales, aunque ha aumentado la virulencia y la malsana intención al abordar la participación cubana en la lucha contra el ébola en África.

El discurso político contrarrevolucionario se basa, sobre todo, en especulaciones y mentiras absurdas, encaminadas a sembrar temores entre los cubanos sobre una posible incidencia de este flagelo en el país, en manipular la suerte de nuestro personal médico y en minimizar su papel en este combate. Esta suerte de manipulación desesperada obedece al amplio reconocimiento que ha tenido Cuba, incluso por las propias autoridades norteamericanas, la ONU, la OMS y otras naciones, así como grandes medios de comunicación, por su liderazgo en esta contienda a favor de la humanidad. Esta aplastante verdad acalla a los tradicionales falsarios y provocadores.

Estos tweet son un ejemplo del reconocimiento de la labor de Cuba:










Un monitoreo de las redes sociales apuntala esta realidad.

Facebook ha estado prácticamente silenciado en cuanto a la agresión y distorsión mediática sobre el tema. Un monitoreo de las principales páginas y grupos contrarrevolucionarias en esta plataforma social es casi inexistente.

Por su parte, en Twitter, el tema del ébola y el discurso anticubano se ha visto neutralizado, salvo aislados tweets que trataron de manipular el deceso de un colaborador cubano impostando la infamia de que su muerte real había sido provocada por el ébola y que su cadáver había sido cremado en vez de ser traído hacia Cuba. Todo apuntó a cuestionar un incierto destino para nuestros colaboradores, acudiendo a la vil falacia de que se les prohíbe a los mismos el retorno de sus cenizas a la patria en caso de contagio y muerte.




En las redes sociales contrarrevolucionarias se trató de minimizar y manipular la reciente Cumbre del Alba para la adopción de acciones contra el ébola como un mero evento propagandístico para sobredimensionar el papel de Cuba y de esa institución, poniendo en duda la voluntad política de nuestras naciones para evitar el arribo de la epidemia a las mismas y el diseño de los planes de cooperación con las hermanas naciones africanas.

En esencia, las principales matrices de opinión tratadas de impostar maliciosamente fueron:

Cuba se aprovecha de la epidemia del ébola para buscar renombre internacional.




Poner en duda la capacidad de Cuba mediante la manipulación de su capacidad de respuesta, no solo para prevenir la entrada del ébola al país, sino también en cuanto a la capacidad de nuestro personal médico para ser efectivo en su labor solidaria en África.

Cuestionar el sistema de salud cubana, no solo en cuanto a la preparación y capacitación de los profesionales cubanos, la inexistencia de los costosos recursos que impone el tratamiento a los infectados, la incidencia de otras pandemias en la Isla, con vistas a minimizar nuestras capacidades de respuesta y, fundamentalmente, generar temores y dudas como parte de la guerra subversiva.

  Manipular el absurdo de un secretismo por parte del gobierno cubano sobre la incidencia de enfermedades en el territorio nacional y la perversa ideo de que Cuba –en caso de surgir un brote de ébola-, evitaría reconocerlo y solicitar ayuda internacional.

Han resaltado –en la misma dirección de sembrar miedo entre los cubanos-, un supuesto informe de la OMS en que se reconoce en investigaciones preliminares la posibilidad de adquirir la enfermedad aún sin estar en contacto con los infectados por el ébola. Es decir, sitúan el caso del colaborador cubano fallecido por infestación de paludismo, Jorge Juan Guerra, como un caso de infestación por ébola, aun cuando el mismo estaba en un ambiente fuera del área de infestación.

Impostar el miedo entre nuestros colaboradores cubanos y nuestro pueblo sobre la falsa idea de que los mismos pueden ser peligrosos transmisores del ébola y otras enfermedades, tratando de vulnerar el espíritu humanista y solidario de nuestra colaboración médica con otras naciones.

Fabrican el burdo escenario sobre el hecho de que el arribo del ébola pondría en peligro a los EE UU como resultado de un éxodo masivo de cubanos hacia ese país vecino, con lo que tratan de sembrar recelos en la parte norteamericana y que se exija, desde ya, un bloqueo naval, terrestre y aéreo totales para evitar la entrada de cubanos hacia ese destino. No caben dudas, que esta matriz de opinión está encaminada a vulnerar los ya nacientes vínculos de colaboración entre ambos países en el enfrentamiento al ébola.

Han tratado de demeritar el reconocido liderazgo de Cuba en el enfrentamiento al ébola, argumentando que naciones como EE UU, Canadá, Francia y otros, parecen tener avances en materia de bioseguridad y en la búsqueda de una vacuna, por lo que las mismas debían ser quienes lideraran esta cruzada internacional.

En esta misma dirección, han subvalorado la labor de Cuba en África, sobredimensionando con bombo y platillo el papel de los Estados Unidos en cuanto a la creación de centros de tratamiento para infestados y el despliegue de cerca de cuatro mil efectivos militares para realizar labores preventivas, así como otros suministros y logística especializada. Es burdo e insólito comparar el esfuerzo de una nación pequeña, carente de recursos y bloqueada, con una nación poderosa y desarrollada. El aporte cubano se refiere fundamentalmente a la presencia de personal de la salud, capital humano de amplia experiencia sobre el terreno, mientras que otras potencias e instituciones como Médicos sin Fronteras, ponen los enormes recursos humanos y logísticos de que disponen.

La sórdida manipulación se ha centrado también en la presencia de personal médico cubano en centros de tratamiento construidos por la USAID, tradicional instrumento de injerencismo contra nuestra gobernabilidad y promotora actual de la subversión contrarrevolucionaria, viendo este hecho como un fenómeno contradictorio y cuestionable con respecto a Cuba. Tal manipulación la enfrente en un artículo (Ver: http://percy-francisco.blogspot.com/2014/11/medicos-cubanos-en-centro-usaid-por-que.html) donde expongo mi posición al respecto.




Nuevas infamias seguirán preparando contra Cuba, las que serán desenmascaradas, cayendo por su propio peso, por la verdad, por la dignidad de nuestras razones y por nuestro apego a la solidaridad y a la justicia.


Percy Francisco Alvarado Godoy

1 comentario:

  1. Estos dos especimenes que pone como ejemplo el autor de la campana anticubana no son ni seran capaces de interpretar la grandeza del gesto cubano al enviar sus especialistas a luchar contra el ebola, ellos solo saben denigrar a su pais, dan asco.

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